{"id":2686,"date":"2015-12-01T00:52:32","date_gmt":"2015-12-01T05:52:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-un-potaje-mortifero-a-un-pan-de-vida\/"},"modified":"2015-12-01T00:52:32","modified_gmt":"2015-12-01T05:52:32","slug":"de-un-potaje-mortifero-a-un-pan-de-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-un-potaje-mortifero-a-un-pan-de-vida\/","title":{"rendered":"De un potaje mort\u00edfero a un pan de vida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Leonardo R. Hussey<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Ya estamos familiarizados con el hecho de que su maestro, El\u00edas, tambi\u00e9n hab\u00eda profetizado una sequ\u00eda. En ese tiempo fue tra\u00edda en castigo por el culto a Baal. El pueblo se hab\u00eda entregado a Baal bajo el reinado del corrupto Acab  y se concret\u00f3 con falta de lluvia y de roc\u00edo (1 Re 17.1)<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify><B>2 Reyes 4.38\u009644<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El p\u00e1rrafo que consideraremos ahora nos presenta a Eliseo nuevamente en Gilgal en una \u00e9poca en que \u00abhab\u00eda una grande hambre en la tierra\u00bb (v. 38). Es muy posible que este sea el mismo per\u00edodo mencionado en 8.1, donde Eliseo le dijo a la mujer de Sunem: \u00abJehov\u00e1 ha llamado el hambre\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ya estamos familiarizados con el hecho que El\u00edas tambi\u00e9n hab\u00eda profetizado una sequ\u00eda. En ese tiempo fue tra\u00edda en castigo por el culto a Baal. El pueblo de Israel se hab\u00eda entregado a Baal bajo el reinado del corrupto Acab y la malvada Jezabel, y se concret\u00f3 con falta de lluvia y de roc\u00edo (1 Re 17.1). Seg\u00fan las palabras del Se\u00f1or Jes\u00fas, en ese tiempo \u00abel cielo fue cerrado por tres a\u00f1os y seis meses, y hubo una grande hambre en toda la tierra\u00bb (Lc 4.25). El ap\u00f3stol Santiago tambi\u00e9n se refiri\u00f3 a esta \u00e9poca de sequ\u00eda cuando afirm\u00f3 que \u00abno llovi\u00f3 sobre la tierra por tres a\u00f1os y seis meses\u00bb (Stg 5.17). En el cap\u00edtulo 1 del libro El profeta Eliseo se se\u00f1ala c\u00f3mo culmin\u00f3 la crisis que produjo esta sequ\u00eda. La indudable victoria de El\u00edas condujo al pueblo a postrarse y decir en ese momento de excitaci\u00f3n colectiva: \u00abJehov\u00e1 es el Dios, Jehov\u00e1 es el Dios!\u00bb, y la posterior \u00ablluvia grande\u00bb (1 Re 18.39,41). Sin embargo, esto no dio como resultado un genuino retorno espiritual del pueblo de Israel a su Dios Jehov\u00e1. No se elimin\u00f3 a los baales y la idolatr\u00eda patrocinada oficialmente prosigui\u00f3 tanto bajo el rey Acab, como bajo los reinados de Ocoz\u00edas y Joram.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ahora, bajo el ministerio de Eliseo, sigue prevaleciendo la misma actitud. A pesar de sus notables milagros que beneficiaron tanto a individuos como a poblaciones enteras \u0097como la de Jeric\u00f3, y a toda la naci\u00f3n al salvarla de una inminente derrota frente a los moabitas\u0097 el pueblo persiste en su desvar\u00edo y se empecina en rendir culto a lo que no es. Dios no tiene otra alternativa que utilizar la vara del castigo y \u00e9l mismo \u00abllama\u00bb al hambre y establece que esta vez se prolongar\u00e1 por siete a\u00f1os en lugar de tres a\u00f1os y medio. \u00a1Exactamente el doble! Sin duda, \u00abdura cosa es dar coces contra el aguij\u00f3n\u00bb (Hch 26.14). Triste es la historia y funestas las consecuencias de los pueblos e individuos que rechazan la revelaci\u00f3n y las evidencias del amor de Dios. En su lugar, estos abrazan la propuesta diab\u00f3lica de adorar a cualquier baal seg\u00fan el apetito o antojo del adorador. \u00a1Algunos llegaron al absurdo de adorar a Baal-Zebub, dios de las moscas! (2 Re 1.1\u00966,16), sin tomar conciencia de que en realidad estaban ofreciendo culto al \u00abpr\u00edncipe de los demonios\u00bb (Mt 9.34; 10.25; 12.24, 27, etc.). <\/P><br \/>\n<P align=justify>En la \u00e9poca en que los israelitas conquistaron a Cana\u00e1n, descubrieron que cada sector de la tierra ten\u00eda su propia deidad o amo, de manera que hab\u00eda muchos baales. El plural hebreo baalim aparece en castellano traducido como \u00abbaales\u00bb (1 Re 18.18). Los dioses de cada localidad ten\u00edan nombres propios, como el caso de Baal-peor (Nm 25.3). Sin embargo, con el correr del tiempo Baal lleg\u00f3 a ser el nombre propio que representaba de una manera m\u00e1s generalizada al dios de la fertilidad. El culto a Baal afect\u00f3 y desafi\u00f3 la adoraci\u00f3n a Jehov\u00e1 a trav\u00e9s de la historia de Israel. Los ritos baalistas no s\u00f3lo involucraban pr\u00e1cticas lascivas de los cultos a la fertilidad, sino aun tambi\u00e9n sacrificios abominables de sus propios hijos. \u00abY edificaron lugares altos a Baal, para quemar con fuego a sus hijos en holocausto al mismo Baal; cosa que yo no les mand\u00e9, ni habl\u00e9, ni me vino al pensamiento\u00bb, dijo el Se\u00f1or por boca de Jerem\u00edas (Jer 19.5). El culto a Baal frecuentemente estaba asociado con el de la diosa Astoret y el uso de im\u00e1genes de Asera (Jue 6.28-30). Para la \u00e9poca de Eliseo se hab\u00eda tornado en el culto rival de Jehov\u00e1, y Baal lleg\u00f3 a conocerse como el dios de la fertilidad. Pinturas primitivas que datan del segundo milenio antes de Cristo, presentan dibujos de Baal como el dios de la tormenta que hac\u00eda llover sobre la tierra.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si durante el ministerio de El\u00edas \u00abel cielo fue cerrado por tres a\u00f1os y seis meses\u00bb, y esta severa disciplina no logr\u00f3 desterrar el culto a Baal en Israel, Dios ahora se dispone a duplicar el rigor del castigo. Cabe observar c\u00f3mo el proceder y la conducta del pueblo de Dios no s\u00f3lo afectan a su estado espiritual y de relaci\u00f3n con \u00e9l sino tambi\u00e9n a la naturaleza. De esta manera grandes sequ\u00edas, terremotos y cataclismos pueden estar estrechamente ligados a las malas relaciones del hombre con su Creador. Es durante este per\u00edodo de adversidad y como consecuencia de escasez de los vitales elementos para la supervivencia, que Eliseo est\u00e1 en Gilgal atendiendo a las necesidades espirituales y temporales de sus \u00abalumnos\u00bb, los hijos de los profetas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A medida que se desarrolla la historia, y la personalidad de Eliseo se revela con m\u00e1s claridad, observamos que \u00e9l representa de una manera cada vez m\u00e1s acentuada caracter\u00edsticas y verdades neo-testamentarias, y en particular al propio ministerio de Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El primer relato que vamos a considerar (vs. 38\u009641), tiene su paralelo en Marcos 16.18: \u00abSi bebieren cosa mort\u00edfera, no les har\u00e1 da\u00f1o\u00bb. El segundo (vs. 42\u009644), si bien mucho m\u00e1s limitado en su alcance, nos hace recordar c\u00f3mo Jes\u00fas multiplic\u00f3 los cinco panes y dos peces (Mr 6.38), para alimentar a una multitud de cinco mil personas adem\u00e1s de sus propios disc\u00edpulos.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>El potaje mort\u00edfero (vs. 38\u009641)<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>El valle del Jord\u00e1n en la zona de Gilgal, en otro tiempo f\u00e9rtil y fruct\u00edfero, se hab\u00eda transformado en un terreno muy \u00e1rido como consecuencia de la prolongada sequ\u00eda. Lastimosamente, sus efectos tambi\u00e9n alcanzaban al remanente piadoso. Los juicios de Dios enviados a causa del pecado de la sociedad tambi\u00e9n afectan a su pueblo, si bien \u00e9l les da a la vez una gracia especial para sufrirlos. \u00abLos hijos de los profetas estaban con \u00e9l\u00bb \u0097Eliseo\u0097 (v. 38), en medio de esta grande hambre. Obviamente sus reservas ya hab\u00edan llegado a su fin. Eliseo, diligente en la ense\u00f1anza y capacitaci\u00f3n espiritual de este grupo de futuros responsables de mantener encendida la l\u00e1mpara y el plan del gobierno de Dios para Israel, se preocupa tambi\u00e9n por sus necesidades temporales. En efecto, le instruye a su criado: \u00abPon una olla grande, y haz potaje para los hijos de los profetas\u00bb (v. 38). Entre l\u00edneas debemos leer que no ten\u00eda a su disposici\u00f3n suficientes verduras y legumbres para el potaje, pues uno de ellos tuvo que salir al campo a recoger hierbas y hall\u00f3 una planta semejante a la parra mont\u00e9s. La antigua versi\u00f3n de Mart\u00edn Nieto se\u00f1ala que esta \u00abcepa silvestre es probablemente el citrullus colocynthis, especie de calabaza silvestre de hojas parecidas a la vid y de fruto semejante a meloncillos, de sabor amargo. No es comestible, produce trastornos intestinales y aun la muerte\u00bb. Quiz\u00e1s con una dosis de muy buena voluntad, pero con una evidente carencia de conocimientos bot\u00e1nicos, (\u00a1no es requisito obligatorio que un te\u00f3logo sea un experto bot\u00e1nico!), \u00abllen\u00f3 sus faldas\u00bb con estas calabazas. Pens\u00f3 que hab\u00eda realizado un gran hallazgo, se volvi\u00f3 y diligentemente cort\u00f3 las calabazas en la olla del potaje con la sensaci\u00f3n de haber hecho una gran contribuci\u00f3n para el bienestar de la comunidad. Es una buena ilustraci\u00f3n de lo que puede llegar a ser el \u00abcelo&#8230; no conforme a ciencia\u00bb (Ro 10.2), pues al fin del vers\u00edculo 39 nos dice que \u00abno sab\u00eda lo que era\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La lecci\u00f3n pr\u00e1ctica que desprendemos de este relato es que no debemos incluir en ninguna dieta, sea esta culinaria o espiritual, sustancias que no conocemos como buenas, sanas y alimenticias. En cuanto a la dieta natural leemos a continuaci\u00f3n que puso en peligro de muerte a toda la comunidad. En cuanto a la espiritual, tenemos claras advertencias sobre la importancia de hablar acerca de lo que sabemos y no acerca de lo que desconocemos. El mismo Se\u00f1or Jesucristo dijo: \u00abDe cierto, de cierto, te digo, que lo que sabemos hablamos\u00bb (Jn 3.11), y el ap\u00f3stol Pablo advierte acerca de los que \u00abtrastornan casas enteras ense\u00f1ando&#8230; lo que no conviene\u00bb (Tit 1.11). Para alimentar adecuadamente al reba\u00f1o, debemos adquirir un conocimiento cabal del tema que estamos tratando y conformarnos a \u00ablas sanas palabras de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u00bb (1 Ti 6.3). Debemos, adem\u00e1s, exponerlo con seguridad y convicci\u00f3n. Si no lo conocemos adecuadamente, mejor ser\u00e1 estudiarlo con m\u00e1s detenimiento antes de exponerlo. As\u00ed nuestras palabras tendr\u00e1n sustancia, estar\u00e1n sazonadas con sal, y suministrar\u00e1n verdadera nutrici\u00f3n espiritual al reba\u00f1o.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Este mismo profeta-estudiante, probablemente orgulloso de su gran \u00abhallazgo\u00bb, sirvi\u00f3 \u00e9l mismo para que comieran los dem\u00e1s, pero tan pronto comenzaron a comer del guisado, gritaron: \u00ab\u00a1Var\u00f3n de Dios, hay muerte en la olla!\u00bb Inconsciente e involuntariamente el veneno se hab\u00eda introducido en la olla y su efecto era mort\u00edfero. As\u00ed ocurre con muchas ense\u00f1anzas que se introducen y entretienen sin verificar que est\u00e9n conformes a las Escrituras. La historia de la Iglesia se encarga de ense\u00f1arnos c\u00f3mo las herej\u00edas se han introducido sin aparente mala intenci\u00f3n, y por falta de suficiente discernimiento espiritual. Las herej\u00edas no fueron rechazadas de plano desde el principio, sino que fueron toleradas y aun entretenidas. Se evidenciaron sus efectos justo despu\u00e9s de mucho tiempo, cuando el mal ya se hab\u00eda propagado. Pongamos especial cuidado en los aportes que realizamos para la \u00abolla\u00bb que ha de alimentar al reba\u00f1o de Dios. Que nadie tenga que gritarnos: \u00ab\u00a1Hay muerte en la olla!\u00bb, y la comida que hemos preparado pensando en contribuir para el fortalecimiento de la vida espiritual del pueblo de Dios, resulte en una comida mort\u00edfera.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es aqu\u00ed donde act\u00faa el var\u00f3n de Dios y toma medidas para contrarrestar el efecto del veneno. Pide algo muy sencillo; en realidad, el m\u00e1s elemental de los alimentos. \u00abTraed harina\u00bb. La harina es la substancia con la cual se elabora el alimento b\u00e1sico del hombre, y al cual el Se\u00f1or Jesucristo se compara de una manera tan impresionante en el cap\u00edtulo seis del evangelio de Juan. \u00abYo soy el pan vivo que descendi\u00f3 del cielo; si alguno comiere de este pan, vivir\u00e1 para siempre\u00bb (Jn 6.51). La olla que conten\u00eda muerte, recibe de manos del hombre de Dios la harina que anula sus efectos mort\u00edferos, y la transforma en alimento nutritivo para preservar y sustentar la vida de los hijos de los profetas. Cuando el Se\u00f1or Jesucristo es recibido como el verdadero pan que desciende del cielo, como \u00abel pan de vida\u00bb, la muerte queda anulada. \u00abEl que come de este pan, vivir\u00e1 eternamente\u00bb (Jn 6.58). \u00abEste es el pan que desciende del cielo, para que el que de \u00e9l coma, no muera\u00bb (Jn 6.50). Jes\u00fas es el alimento que el siervo de Dios debe suministrar a los creyentes.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>La alimentaci\u00f3n de los cien<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Esta historia, aunque muy concisa, ofrece tambi\u00e9n valiosas ense\u00f1anzas que tienen su confirmaci\u00f3n en el Nuevo Testamento.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El hombre de Baal-salisa <\/P><br \/>\n<P align=justify>Muy poco se nos dice acerca de \u00e9l, incluso, es dif\u00edcil identificar la localidad de donde vino. Aunque su nombre se asocia con Baal, podemos deducir por sus hechos que pertenec\u00eda a una minor\u00eda piadosa en dicha localidad. Es evidente que era labrador pues trajo \u00abpanes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga\u00bb. De acuerdo a la ley mosaica, los israelitas deb\u00edan concurrir para esta \u00e9poca a Jerusal\u00e9n para celebrar la fiesta de las primicias y presentarlas al sacerdote. Bajo su reinado, Jeroboam prohibi\u00f3 que los israelitas concurrieran al templo en Jerusal\u00e9n y estableci\u00f3 como lugares de culto a Samaria y a Bet-el. Como el culto en dichos lugares se degener\u00f3 y desemboc\u00f3 lisa y llanamente en el baalismo, este hombre piadoso supuestamente rehus\u00f3 presentar all\u00ed las ofrendas de las primicias de su labranza. Adem\u00e1s, ante la imposibilidad de concurrir a Jerusal\u00e9n para hacerlo, prefiri\u00f3 llevar sus ofrendas a Eliseo en Gilgal. Sin duda, as\u00ed cumplir\u00eda con el esp\u00edritu de la ley, y ofrendar\u00eda a Eliseo \u00abel hombre de Dios\u00bb, el verdadero l\u00edder y representante del pueblo espiritual de Israel, el fruto de su trabajo. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Tambi\u00e9n es de admirarle el hecho de que, a pesar del tiempo de extrema hambre, no suspendi\u00f3 el ofrecimiento de las primicias al Se\u00f1or que muy bien podr\u00eda haber utilizado para su propio alimento o el de su familia. Dios aprob\u00f3 y honr\u00f3 su ofrenda, aument\u00e1ndola y emple\u00e1ndola no s\u00f3lo para el sost\u00e9n de su profeta Eliseo, sino tambi\u00e9n para alimentar a cien disc\u00edpulos suyos. \u00a1Qu\u00e9 privilegio para este an\u00f3nimo pero aut\u00e9ntico israelita el poder contribuir para la alimentaci\u00f3n de los fieles en un periodo de tanta escasez y apostas\u00eda!<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>El lenguaje de Eliseo<\/B> <\/P><br \/>\n<P align=justify>En los vers\u00edculos 42 y 43 el hombre de Dios emple\u00f3 t\u00e9rminos por dem\u00e1s sugestivos. \u00abDa a la gente para que coma\u00bb. A esta orden su sirviente objet\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo pondr\u00e9 esto delante de cien hombres?\u00bb, evidentemente era rid\u00edculo poner veinte panes de cebada para alimentar a cien hombres. Apenas se le podr\u00eda dar una quinta parte de un pan a cada uno. Eliseo insisti\u00f3 diciendo: \u00abDa a la gente para que coma, porque as\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: Comer\u00e1n y sobrar\u00e1\u00bb. Eliseo hab\u00eda recibido de parte de Jehov\u00e1 una palabra que le inspir\u00f3 fe y convicci\u00f3n. Dios le hab\u00eda dicho: \u00abComer\u00e1n y sobrar\u00e1\u00bb; \u00e9l acepta y conf\u00eda en esta palabra dada por su Se\u00f1or, y adem\u00e1s act\u00faa en base a ella. El hombre de Dios siempre ha sido y ser\u00e1 un hombre obediente a la Palabra de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es muy dif\u00edcil leer este relato, y en particular las palabras de Eliseo, sin que nuestras mentes viajen inmediatamente hasta el Nuevo Testamento. Podemos comparar estas palabras con las ocasiones en que nuestro Se\u00f1or provey\u00f3 de enormes cantidades de alimentos para multitudes que desfallec\u00edan. Por ejemplo, aquella ocasi\u00f3n cuando emple\u00f3 como punto de partida apenas \u00abcinco panes de cebada y dos pececillos\u00bb. Andr\u00e9s, el hermano de Sim\u00f3n, reaccion\u00f3 de la misma manera que el sirviente de Eliseo, pues dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es esto para tantos?\u00bb (Jn 6.9). La ciega incredulidad le llevaba a c\u00e1lculos y conclusiones racionales, por eso, olvid\u00f3 o desconoci\u00f3 que el Se\u00f1or era poderoso para multiplicarlos hasta la superabundancia. \u00abRecogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos que de los cinco panes sobraron\u00bb (Jn 6.13). \u00abComer\u00e1n y sobrar\u00e1\u00bb (2 Re 4.43).<\/P><br \/>\n<P align=justify>La frase: \u00abDa a la gente para que coma\u00bb, tiene su paralelo en Mateo 14.16 donde Jes\u00fas ordena a sus disc\u00edpulos: \u00abDadles vosotros de comer\u00bb. Tanto Eliseo como nuestro Se\u00f1or quisieron presionar a sus disc\u00edpulos con respecto a la responsabilidad que ten\u00edan de alimentar a sus semejantes. Ambos, al hacerlo, tomaron como base lo poco que se pon\u00eda a su disposici\u00f3n. Y mediante el ejercicio de la fe, y apoyados en la Palabra del Se\u00f1or, sobrepasaron con creces las expectativas y los apetitos de las personas que ten\u00edan a su cuidado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esto constituye, quiz\u00e1s, uno de los rasgos m\u00e1s importantes que conforman el perfil de un verdadero hombre de Dios. Nos referimos a su preocupaci\u00f3n permanente por la adecuada alimentaci\u00f3n y sustento de aquellos que han sido confiados a su cuidado pastoral. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, resuenan las palabras: \u00abDa a la gente para que coma\u00bb. \u00abDadles vosotros de comer\u00bb. Para el Se\u00f1or Jesucristo la prueba m\u00e1s contundente del amor del ap\u00f3stol Pedro hacia \u00e9l ser\u00eda el cuidado pastoral que deb\u00eda ejercer sobre los creyentes y por eso le dijo: \u00ab\u00bfMe amas?&#8230; Apacienta mis ovejas\u00bb (Jn 21.17).<\/P><br \/>\n<P align=justify>El mismo Se\u00f1or volvi\u00f3 a recalcar este sentir, cuando sobre el cierre de su serm\u00f3n prof\u00e9tico en Mateo 24 dijo: \u00abPor tanto tambi\u00e9n vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendr\u00e1 a la hora que no pens\u00e1is. \u00bfQui\u00e9n es, pues, el siervo fiel y prudente al cual puso su se\u00f1or sobre su casa para que le d\u00e9 el alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su se\u00f1or venga, le halle haciendo as\u00ed. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondr\u00e1\u00bb (Mt 24.44\u009647).<\/P><br \/>\n<P align=justify>El p\u00e1rrafo de 2 Reyes que estamos analizando concluye con las palabras: \u00abComieron y les sobr\u00f3, conforme a la palabra de Jehov\u00e1\u00bb. Es muy significativa la forma en que las palabras del hombre de Dios se entrelazan con la palabra de Jehov\u00e1. En primera instancia, Eliseo dijo: \u00abDa a la gente para que coma\u00bb. Ante la incredulidad del sirviente, Eliseo insisti\u00f3 agregando las palabras: \u00abPorque as\u00ed ha dicho Jehov\u00e1\u00bb. Con esto evidenci\u00f3 que el mandamiento ten\u00eda su origen en el dicho de Jehov\u00e1. Con cu\u00e1nto acierto el ap\u00f3stol Santiago afirma que \u00ablos profetas hablaron en nombre del Se\u00f1or\u00bb (Stg 5.10).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al cumplirse la alimentaci\u00f3n en forma abundante de los cien \u00abhijos de los profetas\u00bb, el cronista cierra el relato del incidente atribuyendo la gloria al Se\u00f1or, pues escribe: \u00abConforme a la palabra de Jehov\u00e1\u00bb. El hombre de Dios se inspira y act\u00faa inmerso en la Palabra de Dios y no se atreve a obrar independientemente de ella. Su mente, su esp\u00edritu y su acci\u00f3n, son moldeados, impregnados e impulsados por la Palabra y as\u00ed su ministerio es coronado con el \u00e9xito. Finalmente, el mismo \u00e9xito se atribuye cuidadosamente al Se\u00f1or y no a su siervo, \u00abpara que nadie se jacte en su presencia\u00bb (1 Co 1.29). Un ministerio fruct\u00edfero y espiritual ser\u00e1 siempre \u00abconforme a la Palabra de Jehov\u00e1\u00bb, y solamente para su gloria pues \u00e9l ha dicho: \u00abA otro no dar\u00e9 mi gloria\u00bb (Is 42.8).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomado y adaptado del libro El profeta Eliseo, Leonardo Hussey, Desarrollo Cristiano Internacional, 2002. Para obtener m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de este libro haga click AQU\u00cd.<\/P><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Leonardo R. Hussey Ya estamos familiarizados con el hecho de que su maestro, El\u00edas, tambi\u00e9n hab\u00eda profetizado una sequ\u00eda. En ese tiempo fue tra\u00edda en castigo por el culto a Baal. El pueblo se hab\u00eda entregado a Baal bajo el reinado del corrupto Acab y se concret\u00f3 con falta de lluvia y de roc\u00edo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-un-potaje-mortifero-a-un-pan-de-vida\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDe un potaje mort\u00edfero a un pan de vida\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2686","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2686"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2686\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}