{"id":26903,"date":"2016-05-19T16:55:42","date_gmt":"2016-05-19T21:55:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-larga-siesta-de-la-osa\/"},"modified":"2016-05-19T16:55:42","modified_gmt":"2016-05-19T21:55:42","slug":"la-larga-siesta-de-la-osa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-larga-siesta-de-la-osa\/","title":{"rendered":"La larga siesta de la osa"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La larga siesta de la osa<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN FINLANDIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">LAS aves migratorias anuncian infaliblemente la proximidad del oto\u00f1o en las regiones septentrionales. Bandadas de estorninos con su alegre revoloteo y de grullas con su impresionante formaci\u00f3n en V surcan los cielos en direcci\u00f3n sur para escapar del fr\u00edo glacial. En\u00a0tierra, el oso pardo, de pasos lentos y pesados, tambi\u00e9n debe tomar medidas contra las bajas temperaturas invernales. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1 cuando la vegetaci\u00f3n se marchite, el suelo se congele y todo quede cubierto por un manto de nieve? Para las aves es f\u00e1cil escapar, pero el oso pardo no\u00a0puede atravesar a toda prisa el monte y los yermos hasta llegar a una zona de clima m\u00e1s c\u00e1lido.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">No obstante, sus m\u00e9todos de supervivencia son muy efectivos. El\u00a0oso consume durante el verano el alimento que precisar\u00e1 en el invierno. Luego hiberna hasta la primavera, si bien no\u00a0es algo tan sencillo como parece. Imag\u00ednese c\u00f3mo estar\u00edamos <em>nosotros <\/em>si pas\u00e1ramos medio a\u00f1o sin comer ni\u00a0beber. Veamos ahora algunos detalles curiosos del sue\u00f1o invernal de una osa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>Un verano ocupado<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Como va a pasar varios meses sin comer, la osa no\u00a0se preocupa de su figura, sino de almacenar energ\u00eda. Su\u00a0principal objetivo es acumular mucha grasa bajo la piel, una capa que en algunas partes del cuerpo llega a alcanzar los ocho cent\u00edmetros. Aunque siente predilecci\u00f3n por los frutos silvestres ricos en az\u00facar, no\u00a0es exigente con el alimento. Come de todo: ra\u00edces, mam\u00edferos peque\u00f1os, peces, hormigas&#8230; Para el oto\u00f1o, su peso finalmente habr\u00e1 aumentado de 130\u00a0kilos a 160\u00a0kilos, de los que una tercera parte son grasa (en ese tiempo el macho llega a pesar hasta 300\u00a0kilos). Antes de que llegue la hora de retirarse al mundo de los sue\u00f1os, deja de alimentarse y vac\u00eda los intestinos. A\u00a0partir de entonces estar\u00e1 casi medio a\u00f1o sin comer, orinar ni\u00a0defecar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Le pueden servir de osera tanto una cueva como un hormiguero abandonado o una cavidad bajo las ra\u00edces de alg\u00fan \u00e1rbol, siempre y cuando sea un lugar tranquilo (despu\u00e9s de todo, a nadie le gusta que lo molesten mientras duerme). Una vez seleccionado el lugar, la osa recoge ramas de picea, musgo, turba y dem\u00e1s materiales para hacer su \u201ccama\u201d y dotar a la guarida de la mayor comodidad posible, pese a no\u00a0ser mucho m\u00e1s grande que su fornido cuerpo. Cuando llegue el invierno, la nieve cubrir\u00e1 la osera, y \u00fanicamente alguien con la vista muy aguda ser\u00e1 capaz de distinguir el respiradero.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"ss\"><strong>El letargo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Algunos mam\u00edferos peque\u00f1os, como los erizos, los murci\u00e9lagos y los lirones, hibernan en el sentido pleno de la palabra, pues durante la mayor parte del invierno se encuentran en un estado de letargo similar a la muerte en el que la temperatura corporal desciende hasta igualar casi la del medio ambiente. En\u00a0cambio, la temperatura del oso solo desciende unos 5 \u00b0C, por lo que su sue\u00f1o no\u00a0es muy profundo. \u201cEl oso no\u00a0est\u00e1 totalmente inconsciente, pues levanta la cabeza y cambia de posici\u00f3n pr\u00e1cticamente todos los d\u00edas\u201d, explica el profesor Raimo Hissa, que ha estudiado por muchos a\u00f1os el sue\u00f1o invernal de estos animales en la Universidad de Oulu (Finlandia). Sin embargo, los osos raras veces salen de la guarida en pleno invierno.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Durante su letargo invernal, las funciones vitales de los osos est\u00e1n amortiguadas. El\u00a0ritmo card\u00edaco se reduce a menos de diez latidos por minuto, y el ritmo metab\u00f3lico tambi\u00e9n disminuye. Cuando la osa duerme pl\u00e1cida y profundamente, comienza el fundamental proceso de quemar grasas. El\u00a0tejido adiposo se descompone, suministrando al organismo las calor\u00edas y el agua necesarias. No\u00a0obstante, pese a la disminuci\u00f3n de sus funciones vitales, el metabolismo produce cierta cantidad de productos de desecho. \u00bfC\u00f3mo los elimina, al tiempo que mantiene limpia la osera? De un modo muy interesante: en lugar de expulsarlos, su cuerpo los recicla.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">El profesor Hissa explica: \u201cLos productos ureicos nitrogenados son reabsorbidos por los ri\u00f1ones y la vejiga, y transportados por el aparato circulatorio hasta los intestinos, donde las bacterias hidrolizan la urea en amon\u00edaco\u201d. Lo que a\u00fan resulta m\u00e1s sorprendente es que dicho amon\u00edaco regresa al h\u00edgado, y all\u00ed se utiliza para formar nuevos amino\u00e1cidos, los componentes b\u00e1sicos de las prote\u00ednas. De\u00a0modo que, gracias a este proceso de transformaci\u00f3n, los osos contin\u00faan nutri\u00e9ndose durante su larga reclusi\u00f3n en la osera.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Tiempo atr\u00e1s se sol\u00eda cazar a los osos que se hab\u00edan refugiado en su guarida, pues, al estar adormilados, eran presa f\u00e1cil. Una vez localizada la osera, los cazadores \u2014sobre esqu\u00eds\u2014 formaban un cerco a su alrededor. Entonces despertaban al animal y lo mataban. Pero hoy d\u00eda, la caza de osos durante el invierno se considera cruel y est\u00e1 prohibida en casi toda Europa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"ss\"><strong>La reproducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Los machos pasan todo el invierno acostados sin hacer nada, limit\u00e1ndose a cambiar de postura, pero no\u00a0es as\u00ed en el caso de las hembras. Si bien los osos se aparean a principios del verano, los \u00f3vulos fecundados permanecen latentes hasta que la hembra inicia su sue\u00f1o invernal. Es\u00a0entonces cuando se implantan en la pared del \u00fatero y empiezan a desarrollarse. Al\u00a0cabo de solo dos meses, en diciembre o enero, la temperatura corporal de la osa sube un poco, y esta pare dos o tres cr\u00edas. A\u00a0continuaci\u00f3n, su temperatura vuelve a descender, aunque no\u00a0tanto como antes del parto. El\u00a0padre no\u00a0las ve nacer, pero si lo hiciera, quedar\u00eda muy decepcionado. Siendo \u00e9l un animal tan robusto, dif\u00edcilmente reconocer\u00eda como hijos suyos a esas d\u00e9biles miniaturas que pesan menos de 400\u00a0gramos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">La madre amamanta a los oseznos con su nutritiva leche, lo cual merma a\u00fan m\u00e1s sus reservas de energ\u00eda. Estos crecen deprisa, y en la primavera ya pesan unos cinco kilos, lo que significa que habr\u00e1 bastante movimiento en la reducida osera.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"ss\"><strong>La primavera<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Llega el mes de marzo. El\u00a0fr\u00edo del invierno ha pasado ya, la nieve se derrite, y las aves migratorias regresan de su estancia en el sur. A\u00a0finales de mes, los machos salen lentamente de su guarida invernal. Las hembras, sin embargo, descansan unas semanas m\u00e1s; parece que los peque\u00f1os las han dejado agotadas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Tras la larga siesta, la osa se ha quedado en los huesos en comparaci\u00f3n con la robusta apariencia que ten\u00eda en el oto\u00f1o. Su\u00a0grasa ha desaparecido, al igual que la nieve. Pero aparte de eso, est\u00e1 incre\u00edblemente \u00e1gil: no\u00a0tiene llagas ni\u00a0calambres ni\u00a0osteoporosis. Poco despu\u00e9s de salir de la osera, expele un tap\u00f3n fecal de desechos metab\u00f3licos. Normalmente no\u00a0empieza a comer hasta pasadas dos o tres semanas, pues su organismo necesita cierto tiempo para recuperarse. Para entonces, como es l\u00f3gico, tiene un hambre feroz. Pero como la naturaleza se est\u00e1 acabando de despertar con la llegada de la primavera, todav\u00eda no\u00a0hay mucho que comer en el bosque. De\u00a0ah\u00ed que los osos se alimenten de larvas y escarabajos, consuman carro\u00f1a y hasta lleguen a cazar algunos renos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">La madre tiene que ense\u00f1ar a los oseznos a prepararse para la vida adulta y, naturalmente, son la ni\u00f1a de sus ojos. Como reza un antiguo proverbio: \u201cQue haya un encontrarse un hombre con una osa privada de sus cachorros, m\u00e1s bien que con cualquiera que es est\u00fapido en su tontedad\u201d (Proverbios 17:12). En\u00a0otras palabras, ninguno de esos encuentros es deseable. \u201cLa osa est\u00e1 muy pendiente de la crianza de los oseznos. Si se acerca un macho, les manda subirse a un \u00e1rbol, pues aun siendo su padre, podr\u00eda hacerles da\u00f1o\u201d, explica el profesor Hissa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Cuando est\u00e1 pr\u00f3ximo el invierno, la hembra se mete en la osera con sus peque\u00f1os. Pero al siguiente invierno, los oseznos ya destetados tendr\u00e1n que buscar su propia guarida, pues a la madre le habr\u00e1\u00a0llegado\u00a0el tiempo de parir una nueva camada.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Aunque se han descubierto muchos detalles sobre el complejo e ingenioso fen\u00f3meno del sue\u00f1o invernal de los osos, hay bastantes aspectos que siguen siendo un misterio. \u00bfPor qu\u00e9 se amodorran en el oto\u00f1o y pierden el apetito? \u00bfC\u00f3mo es que no\u00a0tienen osteoporosis? No\u00a0es f\u00e1cil descubrir los secretos de los osos, y se comprende: todo el mundo tiene derecho a cierto\u00a0grado de intimidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"se\"><strong>[Recuadro de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\"><strong>Estudio del sue\u00f1o invernal de los osos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sc\">  El Departamento de Zoolog\u00eda de la Universidad de Oulu ha estado investigando por varios a\u00f1os los mecanismos fisiol\u00f3gicos que permiten a los animales adaptarse al fr\u00edo. El\u00a0estudio del oso pardo europeo empez\u00f3 en\u00a01988, y hasta el presente se han estudiado un total de veinte espec\u00edmenes. Para ello se construy\u00f3 una osera especial en el jard\u00edn zool\u00f3gico de la universidad. Con la ayuda de computadoras, pruebas de laboratorio y una videoc\u00e1mara han averiguado su temperatura corporal, metabolismo y actividad, as\u00ed como los cambios hem\u00e1ticos y hormonales que experimentan durante el sue\u00f1o invernal. En\u00a0el estudio han colaborado universidades de otros pa\u00edses, hasta de lugares tan lejanos como Jap\u00f3n. Los investigadores esperan que los resultados aporten informaci\u00f3n que incluso pueda ser \u00fatil para resolver problemas relacionados con la fisiolog\u00eda humana.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">La guarida de la osa<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">Frutos silvestres<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La larga siesta de la osa DE NUESTRO CORRESPONSAL EN FINLANDIA LAS aves migratorias anuncian infaliblemente la proximidad del oto\u00f1o en las regiones septentrionales. 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