{"id":26929,"date":"2016-05-19T16:57:20","date_gmt":"2016-05-19T21:57:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-dilema-religioso-en-el-brasil-colonial\/"},"modified":"2016-05-19T16:57:20","modified_gmt":"2016-05-19T21:57:20","slug":"un-dilema-religioso-en-el-brasil-colonial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-dilema-religioso-en-el-brasil-colonial\/","title":{"rendered":"Un dilema religioso en el Brasil colonial"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Un dilema religioso en\u00a0el Brasil colonial<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN BRASIL<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">EL 30 DE NOVIEMBRE DE 1996, varios representantes de la Conferencia Mundial sobre Misi\u00f3n y Evangelizaci\u00f3n, del Consejo Mundial de Iglesias, se dieron cita en un muelle de la ciudad de Salvador (Brasil). La\u00a0ubicaci\u00f3n ten\u00eda significado especial: era el mismo puerto en el que, siglos atr\u00e1s, hab\u00edan sido vendidos como esclavos millones de africanos. \u201cEste mar reuni\u00f3 sus l\u00e1grimas\u201d, coment\u00f3 un cl\u00e9rigo en alusi\u00f3n a la desafortunada traves\u00eda de los cautivos. Durante la singular conmemoraci\u00f3n, deploraron la colaboraci\u00f3n de la cristiandad en el esclavismo, calificada de escandalosa por cierto orador. \u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 a implicarse la religi\u00f3n en la trata de esclavos del Brasil colonial?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"ss\"><strong>Para \u201csalvar almas perdidas\u201d<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">En 1441, casi sesenta a\u00f1os antes del descubrimiento oficial de Brasil, el navegante portugu\u00e9s Ant\u00e3o Gon\u00e7alves transport\u00f3 a Portugal el primer embarque de nativos africanos que hab\u00eda capturado. En\u00a0la sociedad medieval, pocos cuestionaban que fuese \u00e9tico esclavizar prisioneros de guerra, sobre todo si, a ojos de la Iglesia, eran \u201cinfieles\u201d. No\u00a0obstante, al cabo de dos d\u00e9cadas fue necesario encontrar alguna justificaci\u00f3n para el lucrativo comercio de esclavos <em>en tiempo de paz. <\/em>Hubo quienes alegaron que la esclavitud de africanos serv\u00eda para \u201csalvar almas perdidas\u201d, pues as\u00ed rescataban del paganismo a aquellos extranjeros.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">El 8 de enero de\u00a01455, el papa Nicol\u00e1s V emiti\u00f3 la bula <em>Romanus Pontifex, <\/em>con la que daba respaldo formal al ya floreciente comercio de esclavos. Se\u00a0ve, pues, que la Iglesia no\u00a0era ning\u00fan baluarte contra la esclavitud. Al\u00a0contrario, seg\u00fan el historiador brasile\u00f1o Jo\u00e3o Dornas Filho, algunos de sus cl\u00e9rigos eran \u201cadeptos ac\u00e9rrimos\u201d del sistema. De\u00a0este modo, qued\u00f3 listo el escenario para que la esclavitud se propagara a Brasil cuando se establecieran en el pa\u00eds los colonizadores portugueses.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>\u2018El \u00faltimo recurso\u2019<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">En 1549, los misioneros jesuitas reci\u00e9n llegados a Brasil se alarmaron al descubrir que gran parte de la fuerza laboral se compon\u00eda de personas esclavizadas de manera ilegal. Los terratenientes sencillamente los hab\u00edan capturado y obligado a trabajar en sus haciendas y plantaciones de ca\u00f1a. \u201cLa mayor parte de los hombres ten\u00eda la conciencia pesada por causa de los esclavos que pose\u00eda\u201d, escribi\u00f3 el superior de los jesuitas Manuel da Nobrega en\u00a01550. Con todo, aquellos propietarios retuvieron su mano de obra cautiva, aunque la Iglesia les negara por ello la absoluci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">No obstante, los jesuitas de Brasil no\u00a0tardaron en enfrentarse a un dilema: la escasez de fondos les dificultaba realizar sus obras de caridad. Ten\u00edan la opci\u00f3n de labrar las tierras cedidas por el gobierno y, con las ganancias obtenidas de los productos, financiar sus actividades religiosas. Pero \u00bfqui\u00e9nes trabajar\u00edan los campos? \u201cQuedaba el recurso [del] trabajo de los esclavos negros \u2014explica el historiador portugu\u00e9s Jorge Couto\u2014, soluci\u00f3n que creaba escr\u00fapulos de naturaleza moral, pero que el provincial de Brasil decidi\u00f3 obviar.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Las voces de los jesuitas se sumaron entonces a un creciente grupo de presi\u00f3n: los terratenientes que reclamaban esclavos africanos. Hab\u00edan visto que a los cautivos ind\u00edgenas les resultaba dif\u00edcil adaptarse al trabajo continuo en la tierra y que, adem\u00e1s, sol\u00edan rebelarse o huir a la selva.* Por otra parte, los africanos ya hab\u00edan demostrado su aptitud en los ca\u00f1averales de las colonias insulares de Portugal en el Atl\u00e1ntico. \u201cNunca hu\u00edan ni\u00a0ten\u00edan para d\u00f3nde\u201d, afirm\u00f3 un escritor de la \u00e9poca.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">As\u00ed, la importaci\u00f3n de esclavos africanos aument\u00f3 de forma constante con el benepl\u00e1cito eclesi\u00e1stico. Brasil lleg\u00f3 a depender en gran manera de la trata de esclavos del Atl\u00e1ntico. Para\u00a01768, la hacienda jesuita de Santa Cruz contaba con 1.205 esclavos. De\u00a0igual modo, los benedictinos y los carmelitas hab\u00edan adquirido tanto propiedades como grandes cantidades de cautivos. \u201cLos monasterios est\u00e1n repletos de esclavos\u201d, se lament\u00f3 el abolicionista brasile\u00f1o Joaquim Nabuco en el siglo XIX.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Puesto que labrar la tierra era un negocio muy rentable, los capataces de los campos eclesi\u00e1sticos impon\u00edan muchas veces un r\u00e9gimen de trabajo brutal. El\u00a0profesor de Historia Stuart Schwartz se\u00f1ala que incluso muchos cl\u00e9rigos que protestaban por los abusos que sufr\u00edan los cautivos \u201cten\u00edan en muy baja estima a los africanos\u201d y \u201copinaban que la disciplina, el castigo y el trabajo eran la \u00fanica forma de vencer la superstici\u00f3n, la indolencia y la falta de modales de los esclavos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"ss\"><strong>Teolog\u00eda de la esclavitud<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">En su af\u00e1n por conciliar los valores cristianos con un sistema basado en la explotaci\u00f3n implacable, los eclesi\u00e1sticos forjaron una justificaci\u00f3n moral, a la que cierto te\u00f3logo denomina teolog\u00eda de la esclavitud. Las bodegas de los nav\u00edos negreros estaban atestadas y eran un foco de infecciones, de modo que reclamaban muchas vidas de su cargamento humano. Por ello, la Iglesia insisti\u00f3 en que se bautizara a los africanos antes de llevarlos al Nuevo Mundo.* Claro que aquellos conversos rara vez recib\u00edan instrucci\u00f3n religiosa antes del bautismo (v\u00e9ase el recuadro \u201c\u00bfCristianos instant\u00e1neos?\u201d).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">De todos modos, la larga jornada laboral y la radical reducci\u00f3n de su expectativa de vida dejaban a los cautivos pocas oportunidades para practicar la nueva fe. Sin embargo, las doctrinas de la Iglesia respecto a \u201cla separaci\u00f3n del cuerpo y el alma\u201d limaron enormemente la dificultad. El\u00a0razonamiento religioso era que, \u2018aunque los africanos languidec\u00edan bajo la esclavitud brutal, sus <em>almas <\/em>eran libres\u2019. Se esperaba, en consecuencia, que aquellos cautivos aceptaran su humillaci\u00f3n con alegr\u00eda, como parte del plan divino de preparaci\u00f3n para la gloria.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Mientras tanto, la Iglesia recordaba a los amos la obligaci\u00f3n de permitir que la servidumbre asistiera a misa, guardara las fiestas y se casara. Los sacerdotes criticaban el trato cruel, al tiempo que recalcaban con cuidado el peligro de ser muy indulgentes. \u201cUsad el l\u00e1tigo, las cadenas y los grilletes, todo a su tiempo y con el m\u00e9todo y moderaci\u00f3n debidos, y ver\u00e9is c\u00f3mo en breve tiempo se doma la rebeld\u00eda de los siervos\u201d, aconsejaba un jesuita.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">A pocas personas se les ocurri\u00f3 emplear medios menos dolorosos para convertir nativos de \u00c1frica. Todo lo contrario: los partidarios declarados de la esclavitud, incluido el obispo brasile\u00f1o Azeredo Coutinho, daban a entender que los tratantes les hac\u00edan un favor a los africanos. En\u00a0su en\u00e9rgica defensa de la esclavitud, publicada en\u00a01796, Coutinho pregunt\u00f3: \u201c\u00bfAcaso ser\u00eda mejor y m\u00e1s propio que el cristiano permitiera [a los africanos] morir en el paganismo y en la idolatr\u00eda, en lugar de en nuestra santa religi\u00f3n?\u201d. De\u00a0igual modo, el misionero jesuita Ant\u00f3nio Vieira exhortaba a los africanos: \u201cDeb\u00e9is dar infinitas gracias a Dios por\u00a0[&#8230;] haberos tra\u00eddo a esta [tierra], donde, instruidos en la fe, vivir\u00e9is como cristianos y os salvar\u00e9is\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"ss\"><strong>El precio de la esclavitud<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Al respaldar la esclavitud, la Iglesia esperaba \u201csalvar almas perdidas\u201d. Lo ir\u00f3nico es que solo sembr\u00f3 semillas de desuni\u00f3n, dado que los africanos se resistieron tenazmente a abandonar sus costumbres y creencias religiosas. En\u00a0consecuencia, un gran n\u00famero de brasile\u00f1os hoy d\u00eda practican el sincretismo, que fusiona el catolicismo con las religiones tribales africanas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Aunque la aceptaci\u00f3n eclesi\u00e1stica de las prioridades econ\u00f3micas en el Brasil colonial pareciera a algunos una buena norma en su d\u00eda, a largo plazo result\u00f3 desastrosa. La\u00a0muerte y el sufrimiento provocados suscitan preguntas en cuanto a la \u00e9tica de la Iglesia, preguntas que no\u00a0tienen una respuesta satisfactoria. En\u00a0opini\u00f3n de cierto historiador, al aprobar la esclavitud, la Iglesia adopt\u00f3 la misma actitud de las personas a quienes el profeta Isa\u00edas censur\u00f3 porque dec\u00edan: \u201cLo bueno es malo y lo malo es bueno\u201d (Isa\u00edas 5:20).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"ss\"><strong>La esclavitud tir\u00e1nica no\u00a0es compatible con la Biblia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">La Biblia deja claro que Jehov\u00e1 Dios no\u00a0aprueba que \u2018el hombre domine al hombre para perjuicio suyo\u2019, lo que incluye la esclavitud opresora (Eclesiast\u00e9s 8:9). Por ejemplo, la Ley que dio al pueblo de Israel estipulaba la pena de muerte para quien secuestrara y vendiera a un ser humano (\u00c9xodo 21:16). Es\u00a0verdad que el pueblo de Dios de la antig\u00fcedad ten\u00eda un sistema de servidumbre, pero no\u00a0se parec\u00eda al cautiverio tir\u00e1nico del que hemos hablado en este art\u00edculo. De\u00a0hecho, algunos esclavos israelitas prefer\u00edan permanecer con su amo incluso cuando pod\u00edan obtener su libertad, lo cual es clara indicaci\u00f3n de que entre el pueblo de Dios el sistema no\u00a0era tir\u00e1nico (Deuteronomio 15:12-17). Por tanto, usar la esclavitud en Israel para justificar las atrocidades cometidas a lo largo de la historia constituir\u00eda una grave manipulaci\u00f3n de las Escrituras.*<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">En su Palabra, la Santa Biblia, Jehov\u00e1 Dios promete que pronto terminar\u00e1 toda forma de esclavitud. Podemos sentirnos contentos de que, en el nuevo mundo de Dios, la gente no\u00a0vivir\u00e1 en temor bajo la tiran\u00eda de un amo duro. M\u00e1s bien, \u201crealmente se sentar\u00e1n, cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no\u00a0habr\u00e1 nadie que los haga temblar\u201d (Miqueas 4:4).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sf\"><strong>[Notas]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\"><em>The World Book Encyclopedia <\/em>dice que \u201cgrandes multitudes de indios fallecieron a causa de enfermedades europeas o en la lucha contra los portugueses\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"fn2\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\">En ocasiones se repet\u00eda la ceremonia cuando los esclavos llegaban a Brasil.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"fn3\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\">Como la esclavitud formaba parte del r\u00e9gimen econ\u00f3mico del Imperio romano, algunos cristianos pose\u00edan esclavos. No\u00a0obstante, sin importar lo que la legislaci\u00f3n romana permitiera, las Santas Escrituras muestran que los cristianos no\u00a0maltrataban a sus obreros. Por el contrario, deb\u00edan tratar a cada uno de ellos \u201ccomo hermano\u201d (Filem\u00f3n 10-17).<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"se\"><strong>[Comentario de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">Jehov\u00e1 Dios promete que pronto terminar\u00e1 toda forma de esclavitud<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones y recuadro de la p\u00e1gina 13]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\"><strong>\u00bfPor Dios, o por lucro?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sc\">  Fernando de Oliveira, erudito portugu\u00e9s del siglo\u00a0XVI, asever\u00f3 que el m\u00f3vil de los tratantes de esclavos no\u00a0era el celo evangelizador, sino la codicia. Al\u00a0llegar a los puertos africanos, los nav\u00edos de Europa trocaban sus bienes manufacturados por prisioneros, a los que trasladaban a Am\u00e9rica para cambiarlos por az\u00facar, con la que volv\u00edan al Viejo Continente para venderla. Las ganancias generadas en tal comercio triangular eran enormes, tanto para los mercaderes como para la corona portuguesa. Hasta el clero sal\u00eda ganando, ya que los sacerdotes cobraban un impuesto por cada nativo africano que bautizaban antes de partir hacia el Nuevo Mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"se\"><strong>[Recuadro de la p\u00e1gina 14]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\"><strong>\u00bfCristianos instant\u00e1neos?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\">  \u201cA principios del siglo\u00a0XVII [se sol\u00eda] bautizar a todos los esclavos antes de que partieran de \u00c1frica \u2014relata el escritor Hugh Thomas en su libro <em>La trata de esclavos<\/em>\u2014\u00a0[&#8230;]. Por lo general a los cautivos no\u00a0se les daba ninguna instrucci\u00f3n religiosa antes de la ceremonia y muchos de ellos, acaso la mayor\u00eda, ni\u00a0siquiera sab\u00edan que exist\u00eda un Dios cristiano, de modo que el bautismo se llevaba a cabo mec\u00e1nicamente.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\">  El profesor Thomas relata que se acostumbraba llevar a los cautivos a una iglesia, donde un catequista \u2014tambi\u00e9n esclavo, por lo com\u00fan\u2014 les hablaba en su lengua materna de la naturaleza de su conversi\u00f3n. \u201cEntonces un sacerdote pasaba entre las perplejas filas \u2014contin\u00faa\u2014 y daba a cada uno un nombre cristiano, previamente escrito en un papel; salpicaba sal en la lengua de los esclavos, seguida de agua bendita; finalmente, con la ayuda de un int\u00e9rprete, les ped\u00eda que se consideraran hijos de Cristo, les informaba que ir\u00edan a territorio portugu\u00e9s, donde aprender\u00edan asuntos de la fe y les ordenaba no\u00a0volver a pensar en su lugar de origen, no\u00a0comer perros, ni\u00a0ratas ni\u00a0caballos, y conformarse.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 13]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sc\">El papa Nicol\u00e1s V<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\">Culver Pictures<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sc\">Flagelaci\u00f3n p\u00fablica, pintada por Johann Rugendas, testigo presencial del siglo XIX<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sc\">Ilustraciones de esclavos en las p\u00e1gs. 13,\u00a015: De <em>Malerische Reise in Brasilien <\/em>de Johann Moritz Rugendas, cortesia da Biblioteca M\u00e1rio de Andrade, S\u00e3o Paulo, Brasil<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un dilema religioso en\u00a0el Brasil colonial DE NUESTRO CORRESPONSAL EN BRASIL EL 30 DE NOVIEMBRE DE 1996, varios representantes de la Conferencia Mundial sobre Misi\u00f3n y Evangelizaci\u00f3n, del Consejo Mundial de Iglesias, se dieron cita en un muelle de la ciudad de Salvador (Brasil). 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