{"id":26948,"date":"2016-05-19T16:58:20","date_gmt":"2016-05-19T21:58:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-dos-caras-del-fuego\/"},"modified":"2016-05-19T16:58:20","modified_gmt":"2016-05-19T21:58:20","slug":"las-dos-caras-del-fuego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-dos-caras-del-fuego\/","title":{"rendered":"Las dos caras del fuego"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Las dos caras del fuego<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN AUSTRALIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">EL FUEGO puede ser amigo o enemigo, rejuvenecedor o destructor del paisaje. En\u00a0efecto, los grandes incendios se convierten en ocasiones en fuerzas devastadoras muy dif\u00edciles de controlar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Lo ocurrido en Indonesia en\u00a01997 constituye un ejemplo de la voraz furia que el fuego es capaz de desatar. Aquel a\u00f1o, el pa\u00eds fue arrasado por incendios forestales que causaron inmenso da\u00f1o a la tierra, la salud de la gente y la econom\u00eda. El\u00a0humo se esparci\u00f3 a naciones cercanas \u2014ocho en total\u2014, afectando a unos 75.000.000\u00a0de habitantes. Seg\u00fan informes, hubo que atender a 20.000.000 de personas por afecciones como asma, enfisema y problemas del sistema cardiovascular, de los ojos y de la piel.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">En Singapur, la contaminaci\u00f3n se elev\u00f3 a niveles alarmantes, y la ciudad qued\u00f3 cubierta de humo. \u201cSomos prisioneros en nuestra propia casa\u201d, se lament\u00f3 una residente, quien teme salir de su vivienda con aire acondicionado. Durante los peores d\u00edas, no\u00a0se ve\u00eda ni\u00a0el Sol por causa del humo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Al a\u00f1o siguiente, en\u00a01998,\u00a08.000 residentes de Columbia Brit\u00e1nica (Canad\u00e1) se vieron obligados a abandonar sus hogares al acercarse r\u00e1pidamente un furioso incendio. Y ese fue solo uno de los casi mil que azotaron el territorio nacional el mismo a\u00f1o, 115 de los cuales en alg\u00fan momento llegaron a ser declarados incontrolables. En\u00a0el norte de Alberta, otra provincia canadiense, las llamas consumieron 35.000 hect\u00e1reas de bosque. Un habitante de la zona se\u00f1al\u00f3 que \u201cparec\u00eda una explosi\u00f3n nuclear: se cern\u00eda sobre la poblaci\u00f3n una enorme nube negra\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>La cara peligrosa del fuego<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">El fuego es una poderosa fuerza de la naturaleza. Un feroz incendio forestal puede reconfigurar el terreno, romper el equilibrio entre las especies vegetales, alterar la vida animal y amenazar la vida y la propiedad del hombre.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Los incendios violentos aceleran la erosi\u00f3n. Al\u00a0quedar desprotegido el terreno, las lluvias torrenciales que suelen seguir a los veranos muy c\u00e1lidos arrastran consigo el suelo f\u00e9rtil. Resultan afectadas las especies vegetales, pues las m\u00e1s delicadas enferman y mueren, aunque otras se adaptan y sobreviven. Lamentablemente, las que prosperan son casi siempre malas hierbas, que tienden a dominar el paisaje a costa de la flora aut\u00f3ctona.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Los animales que dependen de una determinada planta nativa se ven amenazados de igual manera. As\u00ed sucede en Australia con mam\u00edferos aut\u00f3ctonos que ya est\u00e1n en peligro, como el koala y el oposum australiano, especies que f\u00e1cilmente se extinguir\u00edan si las llamas destruyeran una parte demasiado grande de su h\u00e1bitat. En\u00a0los pasados doscientos a\u00f1os, la masa continental australiana ha perdido el 75% de sus selvas tropicales y el 66% de su cubierta forestal, adem\u00e1s de 19 especies de mam\u00edferos y 68 de vegetales, la mayor\u00eda de las cuales no\u00a0se hallan en ning\u00fan otro lugar del mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">A medida que las ciudades se adentran en el monte bajo circundante, el ser humano se hace m\u00e1s vulnerable a los devastadores incendios. En\u00a0Australia, m\u00e1s de 250.000 hect\u00e1reas fueron presa de las llamas en diciembre de\u00a01997 cuando cientos de incendios se abatieron sobre zonas residenciales de Sydney y varias poblaciones peque\u00f1as que rodean los Montes Azules. Aproximadamente la mitad de tales incendios se descontrolaron. El\u00a0jefe de bomberos dijo que fueron los peores que hab\u00eda visto en treinta a\u00f1os. Como consecuencia de estos sucesos, cientos de residentes tuvieron que abandonar sus viviendas, que en algunos casos quedaron reducidas a cenizas, y murieron dos personas. A\u00a0finales de diciembre de\u00a02001 se inici\u00f3 una serie de fuegos (al parecer obra de incendiarios) que devastaron 753.000 hect\u00e1reas de monte bajo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"ss\"><strong>El fuego como amenaza<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Existen varias causas que dan origen a los incendios descontrolados. Un factor natural es el patr\u00f3n clim\u00e1tico relacionado con El Ni\u00f1o, fen\u00f3meno que peri\u00f3dicamente provoca la formaci\u00f3n de masas de aire caliente y seco en el mundo entero. Toda zona en la que se produzcan sequ\u00edas fuera de temporada a consecuencia de El Ni\u00f1o contendr\u00e1 los ingredientes propicios para que se inicie un fuego.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Con mayor frecuencia, sin embargo, la culpa la tienen las acciones irreflexivas del hombre. En\u00a0muchos pa\u00edses se considera delito penal prender un campo deliberadamente. Se calcula que m\u00e1s de la mitad de los incendios en los bosques nacionales de Nueva Gales del Sur (Australia) son intencionados o debidos a errores humanos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Tratar el medio ambiente de forma irresponsable constituye otro factor que propicia incendios graves. Por ejemplo, la deforestaci\u00f3n y la tala de \u00e1rboles han hecho m\u00e1s inflamables los bosques: los residuos de la tala engruesan la capa combustible del suelo que, al secarse con el sol debido a la reducci\u00f3n de la cubierta que forman las copas de los \u00e1rboles, se convierte en una vol\u00e1til mezcla. Cuando una chispa la enciende, el incendio originado puede f\u00e1cilmente tornarse ingobernable.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">En ocasiones, las cuestiones econ\u00f3micas constituyen igualmente agravantes del problema. En\u00a0Indonesia, el procedimiento de tala y quema se ha empleado por siglos, con m\u00ednimas repercusiones en el equilibrio natural. Cuando los agricultores usan esta t\u00e9cnica con cuidado y de forma controlada, el efecto en el ambiente es similar al de los incendios naturales. Pero en a\u00f1os recientes, el uso del m\u00e9todo tradicional se ha extendido hasta industrializarse. Al\u00a0crecer la demanda mundial de productos como el aceite de palma, se arrasan bosques enteros a fin de plantar especies m\u00e1s lucrativas, de crecimiento r\u00e1pido. La\u00a0forma m\u00e1s f\u00e1cil y barata de limpiar el terreno es quemando la vegetaci\u00f3n natural. En\u00a0consecuencia, miles de hect\u00e1reas de terreno se consumen en el fuego sin tomar en consideraci\u00f3n los beneficios a largo plazo de conservar zonas de bosque adecuadas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"ss\"><strong>La cara amiga del fuego<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Si bien es capaz de producir una total desolaci\u00f3n, el fuego tambi\u00e9n ejerce una influencia muy positiva en muchas especies vegetales y animales. De\u00a0hecho, asume un papel esencial en el equilibrio de la naturaleza. \u00bfDe qu\u00e9 manera?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">El fuego es uno de los amigos m\u00e1s antiguos del hombre, quien lo ha utilizado para calentarse, alumbrarse y cocinar. Durante siglos ha sido parte esencial de las tareas diarias de los abor\u00edgenes australianos. Es\u00a0tan importante para los nativos yanyuwa, que emplean m\u00e1s de doce palabras para designar sus distintos tipos y efectos. Por ejemplo, a un incendio forestal o de car\u00e1cter arrasador, lo denominan <em>kambambarra; <\/em>a un terreno abrasado, bueno para la caza, <em>warrman; <\/em>y al humo que forma una nube al ascender, <em>rrumarri.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Estos pueblos ind\u00edgenas recurren a fuegos controlados de poca intensidad para limpiar el terreno en el que viven. As\u00ed reducen la acumulaci\u00f3n de materia vegetal seca, que constituye el combustible principal de los incendios arrasadores. Los incendios controlados han permitido a los abor\u00edgenes vivir de la tierra y al mismo tiempo conservar el h\u00e1bitat de plantas y animales. Con ellos disminuye, adem\u00e1s, el riesgo de que la gente quede atrapada en los peligrosos siniestros.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"ss\"><strong>El valor de los incendios por prescripci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">Con la llegada de los colonizadores europeos a Australia hace poco m\u00e1s de doscientos a\u00f1os, el delicado equilibrio entre el hombre, la naturaleza y el fuego comenz\u00f3 a perturbarse. Para la mentalidad europea era necesario poner fin a los incendios, y se logr\u00f3 que fueran menos frecuentes, si bien se volvieron cada vez m\u00e1s intensos y dif\u00edciles de dominar a consecuencia de la acumulaci\u00f3n de materia combustible. No\u00a0obstante, los gobiernos han estudiado en los \u00faltimos a\u00f1os las pr\u00e1cticas abor\u00edgenes australianas, y han creado una estrategia denominada <em>incendios por prescripci\u00f3n, <\/em>que consiste en provocarlos de manera controlada para evitar otros m\u00e1s funestos. Las peque\u00f1as llamas de tales quemas, programadas fuera de la temporada de incendios, avanzan con lentitud, eliminan la basura sin perjudicar a los \u00e1rboles y, por lo general, se apagan con el roc\u00edo nocturno.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">El objetivo de este programa es proteger la vida y la propiedad humanas, a la vez que conserva la diversidad de plantas y animales nativos. Adem\u00e1s, con \u00e9l se reduce la agresiva expansi\u00f3n de algunas malas hierbas for\u00e1neas y se fomenta la diversidad de h\u00e1bitats necesarios para la conservaci\u00f3n de animales aut\u00f3ctonos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Ciertas especies vegetales parecen depender del fuego para la germinaci\u00f3n de sus semillas. La\u00a0c\u00e1scara de algunas es tan dura que se necesita el calor de las llamas para que se cuarteen y les entre la humedad. De acuerdo con las investigaciones, el humo tambi\u00e9n beneficia la germinaci\u00f3n: se sospecha que unos setenta componentes del humo podr\u00edan desencadenarla, siendo uno de los principales el di\u00f3xido de nitr\u00f3geno.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">La tierra reci\u00e9n quemada es rica en nutrientes como el nitr\u00f3geno y el f\u00f3sforo. El\u00a0fuego libera los elementos alimenticios acumulados en la hojarasca y abre claros que permiten que la luz del Sol llegue hasta el suelo, lo que posibilita el crecimiento de nuevas plantas. La\u00a0acacia, por ejemplo, reto\u00f1a inmediatamente despu\u00e9s de un incendio y prospera entre las cenizas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">Muchos animales tambi\u00e9n sacan partido de las condiciones creadas por el paso del fuego, sobre todo de los brotes de las plantas, que son m\u00e1s tiernos y jugosos. Algunas especies de canguros y ualab\u00edes prefieren las zonas que se queman con frecuencia, por lo que se dice que dependen de los incendios. Esto se debe a que las plantas que los alimentan y abrigan dependen, a su vez, del fuego para regenerarse y perpetuar la especie.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"ss\"><strong>Queda mucho por aprender<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">Poco a poco se van entendiendo mejor las dos caras del fuego, pero su interacci\u00f3n con el ambiente es compleja y a\u00fan queda mucho por aprender. Hay que seguir estudiando su impacto en determinadas especies vegetales y animales, as\u00ed como su influencia en la ecolog\u00eda a gran escala. Algunas preguntas que se plantean son: \u00bfContribuyen los incendios al efecto invernadero? \u00bfQu\u00e9 impacto tiene en los patrones clim\u00e1ticos el humo que emiten? \u00bfC\u00f3mo se comporta un incendio?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">En la actualidad existen modelos inform\u00e1ticos, concebidos para predecir el comportamiento de un incendio, que interpretan datos sobre la materia combustible, as\u00ed como la temperatura, la velocidad del viento y otras condiciones clim\u00e1ticas. Por desgracia, hasta la fecha no\u00a0ofrecen una precisi\u00f3n absoluta ni\u00a0tampoco son capaces de predecir fen\u00f3menos raros, como la expansi\u00f3n o intensificaci\u00f3n repentinas de las llamas. En\u00a0los incendios de Sydney de\u00a01997, dos bomberos de experiencia perdieron la vida en una de tales expansiones, que con raz\u00f3n se describen como \u201clos dedos de la muerte\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">Los grandes incendios son especialmente dif\u00edciles de predecir debido a que generan sus propias condiciones clim\u00e1ticas, como fuertes vientos, nubes e incluso tormentas el\u00e9ctricas. Tales vientos pueden cambiar repentinamente de direcci\u00f3n o de velocidad, lo que los hace inestables. Los investigadores esperan mejorar los modelos actuales incorporando dichos factores junto con otra informaci\u00f3n, como el tipo de terreno, su inclinaci\u00f3n y la distribuci\u00f3n del material combustible.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">Un programa estadounidense que persigue tal fin es el emprendido por el Centro Nacional de Investigaci\u00f3n Atmosf\u00e9rica de Colorado. El\u00a0centro ha dotado un avi\u00f3n C-130 con equipo cient\u00edfico ultramoderno y siete computadoras, todo protegido con un grueso aislamiento. La\u00a0aeronave est\u00e1 preparada para sobrevolar fuegos violentos y recoger, mediante los sensores t\u00e9rmicos de las alas, datos que son procesados en las computadoras. Adem\u00e1s, est\u00e1 equipada con una c\u00e1mara infrarroja Thermacam, que muestra la intensidad relativa de cada secci\u00f3n del incendio. As\u00ed, los cient\u00edficos del centro est\u00e1n aprendiendo a mejorar los modelos actuales del comportamiento del fuego.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sb\">Se espera que los modelos perfeccionados permitan a los expertos controlar los incendios de forma m\u00e1s segura. La\u00a0exactitud de las predicciones tambi\u00e9n reducir\u00e1 los peligros a los que se enfrentan los bomberos en su lucha por proteger a la comunidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sb\">En efecto, el fuego puede ser tanto un enemigo violento y destructivo \u2014si se sale de control\u2014, como un buen amigo. Cumple un papel fundamental en los ciclos naturales que el Creador ha fijado para que la Tierra se rejuvenezca y se mantenga una equilibrada variedad de flora y fauna.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\">Alces desconcertados evitan un incendio que azota el valle del r\u00edo Bitterroot (Montana, EE.UU.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\">John McColgan, BLM, Alaska Fire Service<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\">Un fuego por prescripci\u00f3n en Australia<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sc\">Foto: cortes\u00eda de Queensland Rural Fire Service<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las dos caras del fuego DE NUESTRO CORRESPONSAL EN AUSTRALIA EL FUEGO puede ser amigo o enemigo, rejuvenecedor o destructor del paisaje. 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