{"id":26958,"date":"2016-05-19T16:58:52","date_gmt":"2016-05-19T21:58:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-gran-hambre-irlandesa-epopeya-de-muerte-y-emigracion\/"},"modified":"2016-05-19T16:58:52","modified_gmt":"2016-05-19T21:58:52","slug":"la-gran-hambre-irlandesa-epopeya-de-muerte-y-emigracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-gran-hambre-irlandesa-epopeya-de-muerte-y-emigracion\/","title":{"rendered":"La Gran Hambre irlandesa: epopeya de muerte y emigraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La Gran Hambre irlandesa: epopeya de muerte y emigraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN IRLANDA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">A LA sombra de la \u201csanta monta\u00f1a\u201d de Irlanda, el pico Croagh Patrick,* se yergue una embarcaci\u00f3n muy peculiar. Parece un peque\u00f1o nav\u00edo del siglo XIX con la proa orientada al oeste, hacia el Atl\u00e1ntico. Pero este buque, cuyos m\u00e1stiles tienen entrelazadas llamativas representaciones de esqueletos humanos, nunca zarpar\u00e1, pues est\u00e1 incrustado en una base de hormig\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">La enorme escultura met\u00e1lica se devel\u00f3 oficialmente en\u00a01997 para conmemorar una de las mayores tragedias en la historia de Irlanda: la Gran Hambre. Los esqueletos y el barco simbolizan la muerte y el \u00e9xodo que caracterizaron el tr\u00e1gico per\u00edodo de\u00a01845 a\u00a01850.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Desde luego, Irlanda no\u00a0es la \u00fanica naci\u00f3n donde ha azotado la hambruna; muchos otros pa\u00edses la han padecido tambi\u00e9n. La\u00a0diferencia estriba en que, en muchos sentidos, la Gran Hambre caus\u00f3 estragos funestos. Mientras que la poblaci\u00f3n del pa\u00eds rondaba en\u00a01845 los 8.000.000 de personas, para 1850 hab\u00edan fallecido 1.500.000 a consecuencia de la desnutrici\u00f3n, y 1.000.000 m\u00e1s hab\u00eda emigrado, sobre todo a Gran Breta\u00f1a y Estados Unidos, en busca de una vida mejor. \u00bfUna gran hambre? Sin lugar a dudas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">\u00bfQu\u00e9 provoc\u00f3 tan severa crisis? \u00bfQu\u00e9 ayuda recibieron las v\u00edctimas? \u00bfQu\u00e9 lecci\u00f3n aprendemos de todo ello? Para entender mejor estas cuestiones, repasemos brevemente c\u00f3mo se viv\u00eda en Irlanda durante los a\u00f1os que precedieron a la calamidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>Antes de la hambruna<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">A principios del siglo XIX, los dominios de Gran Breta\u00f1a ya se extend\u00edan sobre extensas regiones del planeta, entre las que se contaba Irlanda. Buena parte del territorio irland\u00e9s pertenec\u00eda a terratenientes ingleses, que en su mayor\u00eda resid\u00edan en Inglaterra. Estos \u00faltimos, conocidos como propietarios absentistas, sacaban jugosas ganancias de sus arrendatarios irlandeses, al tiempo que les pagaban muy poco por su trabajo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Miles de campesinos viv\u00edan sumidos en la m\u00e1s absoluta pobreza, por lo que la gente, incapaz de comprar carne y muchos otros productos alimenticios, se dedic\u00f3 a cultivar lo m\u00e1s barato, sencillo y sustancioso que sus circunstancias le permit\u00edan: la papa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>La importancia de la papa<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Introducida en Irlanda alrededor del a\u00f1o\u00a01590, la papa gan\u00f3 total aceptaci\u00f3n debido a que el clima h\u00famedo y templado del pa\u00eds resultaba ideal para su cultivo, incluso en suelos muy pobres. Adem\u00e1s, serv\u00eda tanto para el consumo humano como para el animal. As\u00ed, para mediados del siglo\u00a0XIX, poco menos de la tercera parte del terreno cultivable se dedicaba a la papa, y casi dos tercios de la producci\u00f3n se destinaban al consumo humano. El\u00a0irland\u00e9s promedio com\u00eda papas todos los d\u00edas; a decir verdad, rara vez com\u00eda otra cosa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Al haber una dependencia exclusiva de este producto para la alimentaci\u00f3n de tanta gente, las circunstancias eran perfectas para que azotara una cat\u00e1strofe. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si la cosecha se perd\u00eda?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"ss\"><strong>Primera cosecha perdida<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Ya en otras ocasiones se hab\u00eda malogrado la cosecha de papas, pero las medidas de emergencia a corto plazo resultaban eficaces, y si al a\u00f1o siguiente la cosecha era buena, las privaciones eran m\u00ednimas. Por eso, ante la p\u00e9rdida de\u00a01845, las autoridades vieron pocas razones para inquietarse.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Pero esta vez la situaci\u00f3n era mucho m\u00e1s grave. Hoy d\u00eda sabemos que el hongo <em>Phytophthora infestans <\/em>\u2014conocido como mildiu\u2014 fue el que acab\u00f3 con la cosecha de\u00a01845. El\u00a0viento lo esparci\u00f3 con rapidez de una parcela a otra. Los tub\u00e9rculos infectados literalmente se pudr\u00edan en el suelo, y dicen que los que estaban almacenados se deshac\u00edan. Puesto que se hab\u00eda plantado una sola variedad, la entera producci\u00f3n nacional se vio afectada. Adem\u00e1s, como de all\u00ed mismo se tomaron las papas de siembra del a\u00f1o siguiente, el hongo continu\u00f3 devastando los cultivos posteriores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"ss\"><strong>Segunda cosecha perdida<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Los tub\u00e9rculos de mala calidad que pudieron rescatarse y usarse se sembraron al a\u00f1o siguiente\u00a0(1846), pero el mildiu tambi\u00e9n arruin\u00f3 la cosecha. Como no\u00a0hab\u00eda nada bueno que recoger, una gran cantidad de campesinos perdieron el trabajo; los terratenientes simplemente no\u00a0ten\u00edan con qu\u00e9 pagarles.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">El gobierno implant\u00f3 medidas de emergencia y contrat\u00f3 a muchos desafortunados \u2014sobre todo para la construcci\u00f3n de carreteras\u2014 a fin de que pudieran sostener a sus familias.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Algunos solo consegu\u00edan empleo en asilos de pobres, que ofrec\u00edan comida y techo a cambio de trabajo. Las tareas eran duras, la comida muchas veces estaba descompuesta, y el alojamiento era muy rudimentario. Hubo quienes no\u00a0sobrevivieron.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">No cabe duda de que las medidas de socorro brindaron cierto alivio, pero se avecinaban tiempos m\u00e1s cr\u00edticos. El\u00a0invierno de\u00a01846 a 1847 fue extremadamente crudo y paraliz\u00f3 casi todos los trabajos a la intemperie, de modo que varias dependencias estatales empezaron a regalar comida. Sin embargo, a los dos a\u00f1os, los fondos asistenciales del gobierno comenzaron a agotarse, y las ayudas resultaron totalmente inadecuadas para la creciente avalancha de debilitados. Luego vino otro golpe devastador.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Los propietarios absentistas \u2014que a menudo ten\u00edan tambi\u00e9n grandes deudas\u2014 segu\u00edan exigiendo sus rentas. Miles de arrendatarios, incapaces de pagar, fueron desalojados; otros abandonaron los campos con destino a las ciudades, donde esperaban encontrar una vida mejor. Pero sin comida, dinero ni\u00a0techo, \u00bfad\u00f3nde pod\u00edan ir? Para un\u00a0n\u00famero cada vez mayor, la \u00fanica opci\u00f3n era emigrar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"ss\"><strong>\u00c9xodo masivo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">Emigrar no\u00a0era nada nuevo en el pa\u00eds: desde comienzos del siglo XVIII exist\u00eda un goteo constante de emigrantes hacia Gran Breta\u00f1a y Am\u00e9rica. Sin embargo, tras el invierno de\u00a01845, aquel goteo se convirti\u00f3 en un torrente. Para 1850, el 26% de los neoyorquinos proced\u00edan de Irlanda, lo que significa que hab\u00eda m\u00e1s irlandeses en Nueva York que en Dubl\u00edn, la propia capital de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Durante los seis a\u00f1os de hambre, 5.000 barcos realizaron la peligrosa traves\u00eda de 5.000\u00a0kil\u00f3metros por el Atl\u00e1ntico. Muchas de aquellas naves estaban viejas \u2014algunas incluso se hab\u00edan empleado para el transporte de esclavos\u2014 y se usaron solo debido a la necesidad. No\u00a0se hab\u00edan mejorado casi nada los claustrof\u00f3bicos camarotes, las condiciones sanitarias eran nulas, y los viajeros ten\u00edan que sobrevivir con m\u00ednimas raciones de alimento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Miles de pasajeros, d\u00e9biles tras la hambruna, cayeron enfermos, y en muchos casos murieron en alta mar. Las naves que partieron con destino a Canad\u00e1 en\u00a01847 recibieron el apodo de \u201cbarcos ata\u00fad\u201d, pues de los 100.000\u00a0emigrantes que transportaban fallecieron m\u00e1s de diecis\u00e9is mil, fuera durante el viaje o poco despu\u00e9s de tocar tierra. En\u00a0Irlanda, amigos y familiares recib\u00edan cartas en las que se contaba la odisea, pero aun as\u00ed continuaron emigrando a raudales.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">Unos cuantos terratenientes ayudaron a sus antiguos arrendatarios. Por ejemplo, un propietario les pag\u00f3 a miles de ellos parte del viaje y flet\u00f3 tres barcos. Pero, en su mayor\u00eda, los emigrantes a duras penas consegu\u00edan su propio pasaje; no\u00a0era raro que solo pudieran costearlo uno o dos miembros de las familias grandes. Imag\u00ednese el dolor de miles de familias despidi\u00e9ndose en el muelle, tal vez para no\u00a0verse nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"ss\"><strong>Enfermedades y tercera cosecha perdida<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">Sobre el fracaso consecutivo de dos cosechas y los desalojos en masa, la diezmada poblaci\u00f3n tuvo que soportar otro golpe brutal: las enfermedades. El\u00a0tifus, la disenter\u00eda y el escorbuto segaron todav\u00eda m\u00e1s vidas. Es\u00a0posible que, en este punto, la mayor\u00eda de los sobrevivientes pensaran que las cosas no\u00a0pod\u00edan empeorar, pero estaban muy equivocados.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">La cosecha de\u00a01847 fue buena, as\u00ed que los animados campesinos triplicaron la extensi\u00f3n de los cultivos de papa en\u00a01848. Entonces azot\u00f3 la tragedia. Hubo demasiada humedad ese verano, y el mildiu atac\u00f3 de nuevo; la cosecha se perd\u00eda por tercera vez en cuatro temporadas. Las instituciones del gobierno y de beneficencia se quedaron sin recursos, y a\u00fan faltaba lo peor: en\u00a01849, una epidemia de c\u00f3lera acab\u00f3 con la vida de otras 36.000 v\u00edctimas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"ss\"><strong>Despu\u00e9s de la tempestad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">Con todo, aquella epidemia marc\u00f3 un hito, ya que la siguiente cosecha fue buena, y poco a poco las cosas mejoraron. El\u00a0gobierno promulg\u00f3 nuevas leyes que cancelaban toda deuda debida a la hambruna. La\u00a0poblaci\u00f3n volvi\u00f3 a crecer y, aunque el mildiu infect\u00f3 unas cuantas cosechas en a\u00f1os subsiguientes, nunca hubo nada que siquiera se pareciera a los horrores de aquellos tr\u00e1gicos a\u00f1os que provocaron la p\u00e9rdida de m\u00e1s de un cuarto de la poblaci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sb\">Hoy d\u00eda, a lo largo y ancho del pa\u00eds hay muros de piedra derruidos y casas en ruinas como elocuente recordatorio de la crisis que dio pie a la gran di\u00e1spora irlandesa. Tan solo en Estados Unidos, m\u00e1s de cuarenta millones de ciudadanos pueden demostrar su ascendencia irlandesa. Tanto el presidente norteamericano John F.\u00a0Kennedy como Henry Ford, inventor del autom\u00f3vil que lleva su apellido, eran descendientes directos de emigrantes que salieron en barco durante la Gran Hambre.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sb\">Est\u00e1 claro el papel clave que representaron en esta historia de muerte y emigraci\u00f3n las cosechas perdidas. Pero otro factor decisivo fue que \u2018el hombre dominara al hombre para perjuicio suyo\u2019, como lo expres\u00f3 un escritor b\u00edblico de anta\u00f1o (Eclesiast\u00e9s 8:9). Cu\u00e1nto anima el que la Palabra de Dios, la Biblia, nos asegure que el Creador de la Tierra y sus productos establecer\u00e1 un nuevo mundo paradis\u00edaco en el que todos disfrutar\u00e1n de paz y prosperidad duraderas (2\u00a0Pedro 3:13). El\u00a0salmista de la antig\u00fcedad tambi\u00e9n profetiz\u00f3: \u201cLlegar\u00e1 a haber abundancia de grano en la tierra; en la cima de las monta\u00f1as habr\u00e1 sobreabundancia\u201d (Salmo 72:16).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\">V\u00e9ase <em>La\u00a0Atalaya <\/em>del 15 de abril de\u00a01995, p\u00e1gs. 26-28.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 14]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\">Monumento a la Gran Hambre<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\">Buscando papas (grabado publicado en <em>The Illustrated London\u00a0News <\/em>del 22 de diciembre de\u00a01849)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sc\">Distribuci\u00f3n de ropa a familias indigentes<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sc\">y p\u00e1g.\u00a015: tomados de <em>The Illustrated London News <\/em>(22 de diciembre de\u00a01849)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de las p\u00e1ginas 16 y 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"sc\"><em>\u201cBarco de emigrantes\u201d <\/em>(cuadro de Charles J.\u00a0Staniland, c. 1880)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"sc\">Bradford Art Galleries and Museums, West Yorkshire, UK\/Bridgeman Art Library<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"sc\">Casas en ruinas, elocuente recordatorio de la crisis que produjeron los a\u00f1os de hambre<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 14]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"sc\">Dibujo en la parte superior: gentileza del sitio electr\u00f3nico \u201cViews of the Famine\u201d en http:\/\/vassun.vassar.edu\/-sttaylor\/FAMINE<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" data-pid=\"52\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Gran Hambre irlandesa: epopeya de muerte y emigraci\u00f3n DE NUESTRO CORRESPONSAL EN IRLANDA A LA sombra de la \u201csanta monta\u00f1a\u201d de Irlanda, el pico Croagh Patrick,* se yergue una embarcaci\u00f3n muy peculiar. 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