{"id":2697,"date":"2015-12-01T00:52:50","date_gmt":"2015-12-01T05:52:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vision-y-ceguera-espiritual\/"},"modified":"2015-12-01T00:52:50","modified_gmt":"2015-12-01T05:52:50","slug":"vision-y-ceguera-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vision-y-ceguera-espiritual\/","title":{"rendered":"Visi\u00f3n y ceguera espiritual"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Leonardo R. Hussey<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Los anhelos de los siervos del Se\u00f1or pueden dirigirse al deseo de dones especiales, como fue el caso de Eliseo. Pero\u0085 cu\u00e1les eran las motivaciones de este profeta para hacer semejante petici\u00f3n. A diferencia de muchos l\u00edderes de hoy, no fue para obtener halagos, ni tener ninguna ventaja personal. Su inter\u00e9s se enfocaba en el bienestar del pueblo&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify><B>2 Reyes 6.8\u009623<\/P><br \/>\n<\/B><br \/>\n<P align=justify>Continuamente vemos a Eliseo ejercitando el don que hab\u00eda recibido cuando pidi\u00f3 una doble porci\u00f3n del esp\u00edritu de El\u00edas. Este don, como todos los dem\u00e1s dones que Dios da a sus hijos, fue proporcionado para el provecho de otros y nunca para el halago o beneficio personal. \u00abA cada uno le es dada manifestaci\u00f3n del Esp\u00edritu para bien de todos\u00bb (1 Co 12.7, RV-95).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En este art\u00edculo veremos a Eliseo en una notable intervenci\u00f3n a favor del rey y la naci\u00f3n entera de Israel. El relato b\u00edblico puede dividirse en tres temas principales. El primero de ellos es:<\/P><B><\/p>\n<p><P align=justify>La estrategia del enemigo<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abTen\u00eda el rey de Siria guerra contra Israel\u00bb (6.8). A trav\u00e9s de los siglos, desde la dominaci\u00f3n de los faraones egipcios cuando los descendientes de Jacob crec\u00edan como pueblo numeroso, y hasta los d\u00edas actuales, el pueblo terrenal elegido por Dios ha estado rodeado por enemigos y en permanente conflicto por tres mil a\u00f1os. La sencilla afirmaci\u00f3n del vers\u00edculo 8 nos hace recordar que nosotros, como pueblo del Se\u00f1or, tambi\u00e9n estamos expuestos a continuos ataques y a una lucha sin cuartel pero de car\u00e1cter espiritual. El ap\u00f3stol Pablo afirma que \u00abno tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores del las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes\u00bb (Ef 6.12).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ben-adad, rey de Siria, planificaba secretamente d\u00f3nde establecer\u00eda sus campamentos para lanzar desde all\u00ed sus ataques. Los enemigos del pueblo de Dios trabajan de manera astuta y constante para robar, matar, y destruir (Jn 10.10). Nuestro \u00abadversario, el diablo, como le\u00f3n rugiente anda alrededor buscando a quien devorar\u00bb (1 Pe 5.8). La tarea espiritual de un hombre de Dios es la de advertir sobre los peligros que se ciernen sobre el reba\u00f1o y no vivir ignor\u00e1ndolos o callando. El ap\u00f3stol Pablo dec\u00eda que ni \u00e9l ni sus colaboradores ignoraban las maquinaciones de Satan\u00e1s (2 Co 2.11).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Seguramente, por revelaci\u00f3n sobrenatural, Eliseo como profeta vidente pod\u00eda \u00abver\u00bb a distancia los planes del enemigo y advertir a Joram rey de Israel acerca del peligro. Esto no ocurri\u00f3 de manera aislada o accidental sino \u00abuna y otra vez\u00bb (6.10). Eliseo actuaba como el servicio de inteligencia de Israel pues le informaba al rey sobre los planes secretos del enemigo. Los mejores esp\u00edas profesionales no le podr\u00edan haber servido a Joram con la eficiencia y precisi\u00f3n con que lo hizo Eliseo. El enemigo pon\u00eda mucho cuidado en desarrollar sus estrategias de invasi\u00f3n para penetrar las fronteras de Israel en los flancos m\u00e1s d\u00e9biles. Sin embargo, antes de que sus tropas recibieran la orden, el rey de Israel, por medio de Eliseo, ya lo sab\u00eda y los planes enemigos se ve\u00edan burlados. A pesar de la distancia que mediaba entre Samaria y Damasco (aproximadamente 160 km.), sin servicio telegr\u00e1fico, telef\u00f3nico o comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica, al instante Eliseo recib\u00eda la informaci\u00f3n. Esto nos plantea la siguiente y m\u00e1s profunda reflexi\u00f3n: \u00a1Nada de lo que hacemos, decimos, pensamos o planeamos, en cualquier lugar rec\u00f3ndito que estemos, escapa al conocimiento de Dios!<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Al verse burlado en repetidas oportunidades, Ben-adad se turb\u00f3 y pregunt\u00f3 a su consejo militar qui\u00e9n de ellos lo estaba traicionando. Uno de los siervos, (\u00bfser\u00eda Naam\u00e1n?) respondi\u00f3 que no eran ellos los que lo traicionaban, sino que el profeta Eliseo declaraba al rey de Israel lo que Ben-adad dec\u00eda en su c\u00e1mara secreta (6.12). Ante esta disyuntiva y lucha contra un hombre que pose\u00eda tal poder de \u00abtelepat\u00eda\u00bb, Ben-adad pens\u00f3 que lo mejor ser\u00eda \u00abprenderlo\u00bb (6.13), y de esta manera cortar el v\u00ednculo de Eliseo con el rey Joram. Para hacerlo, organiz\u00f3 un \u00abgran ej\u00e9rcito\u00bb con carruajes y caballer\u00eda y march\u00f3 a Dot\u00e1n para sitiar la ciudad y apresar al siervo de Dios. El enemigo siempre persiste en atacar y tentar a los hijos de Dios, a pesar de todos sus fracasos anteriores. Aunque sabe que ya ha sido derrotado por Cristo en la cruz, su pasi\u00f3n es acosar a los hijos de Dios. La sentencia divina sobre \u00abla serpiente antigua que se llama diablo y Satan\u00e1s\u00bb (Ap 12.9) fue: \u00abPolvo comer\u00e1s todos los d\u00edas de tu vida\u00bb (Gn 3.14). Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas afirm\u00f3 que \u00ablas puertas (los poderes) del infierno\u00bb no prevalecer\u00e1n contra su Iglesia y nosotros somos exhortados, en base a la victoria de Cristo en la cruz, a \u00abresistir firmes en la fe\u00bb (1 Pe 5.9). En Efesios cap\u00edtulo 6, tenemos una descripci\u00f3n detallada de la armadura de guerra espiritual que debemos emplear para apagar los dardos de fuego del maligno (Ef 6.14,20). <\/P><B><\/p>\n<p><P align=justify>Eliseo y su nuevo asistente<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El segundo tema que surge del texto es la relaci\u00f3n de Eliseo con su nuevo asistente. Recordemos que Giezi, por su grave pecado, hab\u00eda quedado descalificado. Al peg\u00e1rsele la lepra de Naam\u00e1n su tez qued\u00f3 blanca como la nieve, y con esta condici\u00f3n exterior, que reflejaba su miseria interior, no pod\u00eda continuar siendo el siervo de un hombre de Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>No se menciona el nombre del nuevo siervo pero lo primero que se nos dice de \u00e9l es que \u00abse levant\u00f3 muy de ma\u00f1ana\u00bb (6.15, V.M.; cf. \u00abde madrugada\u00bb, LPD). y este es un buen indicio en cuanto al car\u00e1cter y la disciplina de una persona. Las Escrituras nos dicen que Abraham (Gn 22.3), Samuel (1 Sa 15.12), David (Sal 63.1) e Isa\u00edas (Is 26.9) ten\u00edan esta sana costumbre. En Proverbios Dios nos dice: \u00abMe hallan los que temprano me buscan\u00bb (Pr 8.17) y por supuesto, Jes\u00fas es nuestro mejor ejemplo: \u00abLevant\u00e1ndose muy de ma\u00f1ana, siendo a\u00fan muy oscuro, sali\u00f3 y se fue a un lugar desierto, y all\u00ed oraba\u00bb (Mr 1.35).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El temor del criado<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El siervo observ\u00f3 que el ej\u00e9rcito sirio ten\u00eda sitiada la ciudad y esto, por supuesto, le produjo gran temor que expres\u00f3 diciendo: \u00ab\u00a1Ah, Se\u00f1or m\u00edo! \u00bfqu\u00e9 haremos?\u00bb (6.15). Era inconcebible pensar en luchar contra ellos y menos todav\u00eda huir, pues la ciudad estaba rodeada por un gran ej\u00e9rcito. La serena respuesta de Eliseo fue: \u00abNo tengas miedo\u00bb (6.16).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>A\u00f1os antes, en una situaci\u00f3n similar, el rey David expres\u00f3: \u00abNo temer\u00e9 a diez millares de gente, que pusieren sitio contra m\u00ed\u00bb (Sal 3.6). Si el criado hubiera le\u00eddo o memorizado este salmo de David, quiz\u00e1 no se hubiera espantado. Sin embargo, debemos reconocer que el temor es un mal propio de la raza humana. La primer experiencia de temor fue cuando Ad\u00e1n y Eva quebrantaron el mandamiento del Se\u00f1or y procuraron esconderse de su presencia. Ad\u00e1n dijo: \u00abTuve miedo&#8230; y me escond\u00ed\u00bb (Gn 3.10). Cuando nos reconciliamos con Dios mediante la muerte de Jesucristo, este temor es anulado y quitado y entramos a disfrutar de la paz con Dios. Al vivir en comuni\u00f3n y constante oraci\u00f3n, la paz de Dios act\u00faa como un centinela que rodea y protege nuestra mente, centro intelectual, y nuestro coraz\u00f3n, asiento de nuestras emociones (Fil 4.7). En el amor del Se\u00f1or no hay temor, \u00absino que el perfecto amor echa fuera el temor\u00bb (1 Jn 4.18).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a1Cu\u00e1ntas veces, cuando los piadosos se enfrentan a situaciones de angustia, reciben esta misma respuesta a trav\u00e9s de las Escrituras! En m\u00e1s de cincuenta ocasiones resuenan en las p\u00e1ginas sagradas las sencillas palabras del Se\u00f1or: \u00abNo temas&#8230; no temas&#8230;\u00bb No son palabras huecas o sencillamente buenas intenciones para calmar la preocupaci\u00f3n sino que, en cada caso, se agrega el motivo por el cual no es necesario temer. En esta instancia particular Eliseo agrega: \u00abPorque m\u00e1s son los que est\u00e1n con nosotros que los que est\u00e1n con ellos\u00bb. Esta verdad, por supuesto, nos hace desplazar r\u00e1pidamente hasta el Nuevo Testamento para releer las palabras del ap\u00f3stol Juan: \u00abMayor es el que est\u00e1 en vosotros, que el que est\u00e1 en el mundo\u00bb (1 Jn 4.4).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La oraci\u00f3n a su favor<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El hombre de Dios siempre intercede por los m\u00e1s d\u00e9biles y lo mejor que podemos hacer por los temerosos es orar por ellos. Para que las palabras de Eliseo tuvieran un significado real fue necesario sustanciarlas. Para ello recurre a la oraci\u00f3n y le pide a Dios: \u00abTe ruego, Jehov\u00e1, que abras sus ojos para que vea\u00bb. Esta extra\u00f1a oraci\u00f3n nos introduce en la realidad de un mundo invisible pero tanto o m\u00e1s real que el mundo visible que todos conocemos. Para penetrar en \u00e9l es imprescindible tener una clara visi\u00f3n espiritual y precisamente por eso a los profetas del Antiguo Testamento se les llamaba videntes ( 1 Sa 9.9). Por medio de su visi\u00f3n f\u00edsica el siervo ve\u00eda un gran ej\u00e9rcito enemigo con carruajes y caballer\u00eda listos para atacarlos. Era una visi\u00f3n real del mundo visible, m\u00e1s que suficiente para producir temor y angustia. Para la gran mayor\u00eda de los seres humanos esta visi\u00f3n es la \u00fanica realidad que conocen. Viven en ignorancia de la dimensi\u00f3n espiritual de la vida humana, de los seres y poderes espirituales, del reino de Dios, de su gobierno universal y de los poderes del mundo venidero. Sin embargo, el hombre de Dios, con discernimiento espiritual, penetra en la esfera superior, mucho m\u00e1s vasta y tanto o m\u00e1s real que la visi\u00f3n limitada y parcial de la esfera humana.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En respuesta a la oraci\u00f3n de Eliseo, \u00abJehov\u00e1 abri\u00f3 los ojos (espirituales) del criado. Este vio que el monte estaba lleno de gente de a caballo y de carros de fuego alrededor de Eliseo\u00bb (6.17, RV-95), s\u00edmbolo del poder con que Jehov\u00e1 proteg\u00eda a sus siervos. Eliseo pose\u00eda esta visi\u00f3n espiritual pues antes ya hab\u00eda visto los \u00abcarros de fuego\u00bb y \u00abcaballos de fuego\u00bb (2 Re 2.11). Ten\u00eda la fuerte convicci\u00f3n que el poder que estaba de su lado era mayor que los ej\u00e9rcitos enemigos. Existe un hermoso paralelo entre este pasaje y el incidente cuando Jes\u00fas estaba frente a la tumba de L\u00e1zaro y or\u00f3 de esta manera: \u00abPadre, gracias te doy por haberme o\u00eddo. Yo sab\u00eda que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que est\u00e1 alrededor, para que crean que t\u00fa me has enviado\u00bb (Jn 11.41,42). Su oraci\u00f3n al Padre no era porque dudara de su poder espiritual sobre la muerte. En su oraci\u00f3n expres\u00f3 gratitud por la respuesta que el Padre dar\u00eda y para inspirar fe en los que lo rodeaban.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Eliseo tampoco ten\u00eda dudas. Su oraci\u00f3n fue hecha para el beneficio de su criado, cuyos ojos fueron abiertos por Dios y vio la gran realidad del mundo espiritual. Durante su vida terrenal, en muchas ocasiones Jes\u00fas abri\u00f3 los ojos de los ciegos para otorgarles o devolverles la vista f\u00edsica (Jn 9.10,11; Mt 20.33,34, etc\u00e9tera). Sin embargo, despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, su actividad se centr\u00f3 en la visi\u00f3n espiritual. Por eso, lo encontramos abriendo los ojos de sus disc\u00edpulos para reconocer su personalidad como triunfador sobre la muerte (Lc 24.31) y abriendo el entendimiento de ellos para que comprendiesen las Escrituras (Lc 24.45). La comisi\u00f3n que Jes\u00fas le dio a Pablo fue: \u00ab&#8230;ahora te env\u00edo para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y de la potestad de Satan\u00e1s a Dios; para que reciban, por la fe que es en m\u00ed, perd\u00f3n de pecados\u00bb (Hch 26.15\u009618).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En Efesios 1.15-19 encontramos una de las oraciones m\u00e1s importantes de Pablo a favor de los creyentes, la cual demuestra la relevancia que \u00e9l le adjudic\u00f3 a la comisi\u00f3n que le fue dada por Jes\u00fas. Citamos parte de la misma:<\/P><\/p>\n<p><P align=center>\u00ab&#8230;haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el Padre de gloria, os d\u00e9 esp\u00edritu de sabidur\u00eda y de revelaci\u00f3n en el conocimiento de \u00e9l, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sep\u00e1is cu\u00e1l es la esperanza a que \u00e9l os ha llamado, y cu\u00e1les las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cu\u00e1l la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, seg\u00fan la operaci\u00f3n del poder de su fuerza\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La oraci\u00f3n de Eliseo fue sencillamente para que su criado tuviera una contundente visi\u00f3n del poder y de la grandeza de Dios. Los ap\u00f3stoles la expanden introduci\u00e9ndonos en una dimensi\u00f3n infinita del mundo espiritual y del extraordinario poder de Dios para con nosotros los que creemos. Tristemente, el mundo sufre de miop\u00eda aguda en cuanto a la realidad de la esfera espiritual y nosotros debemos orar como los dos ciegos de Jeric\u00f3: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, que sean abiertos nuestros ojos!\u00bb (Mt 20.33). Una vez que tenemos esta visi\u00f3n, todo nuestro enfoque de la vida cambia.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Adem\u00e1s de ser superior al ej\u00e9rcito sirio, la visi\u00f3n que el criado tuvo de los ej\u00e9rcitos celestiales conten\u00eda el elemento adicional del fuego que rodeaba a Eliseo. La batalla final contra las fuerzas del enemigo ser\u00e1 \u00abcuando se manifieste el Se\u00f1or Jes\u00fas desde el cielo con los \u00e1ngeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribuci\u00f3n a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u00bb (2 Ts 1.7,8). Para ellos s\u00f3lo queda \u00abuna horrenda expectaci\u00f3n de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios\u00bb (He 10.27). No s\u00f3lo los enemigos de Dios, sino aun \u00ablos cielos y la tierra que existen ahora, est\u00e1n reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el d\u00eda del juicio y de la perdici\u00f3n de los hombres imp\u00edos\u00bb (2. Pe 3.7).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El\u00edas hab\u00eda afirmado que Dios es un Dios que responde por medio de fuego (1 Re 18.24). \u00a1Eliseo no se sent\u00eda para nada inc\u00f3modo por los carros de fuego que lo rodeaban! Quiz\u00e1 se aferr\u00f3 a la promesa del Se\u00f1or: \u00abEntiende, pues, hoy, que es Jehov\u00e1 tu Dios el que pasa delante de ti como fuego consumidor, que los destruir\u00e1 y humillar\u00e1 delante de ti\u00bb (Dt 9.3). Esto se reitera en el Nuevo Testamento donde dice: \u00abNuestro Dios es fuego consumidor\u00bb (He 12.29).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La terquedad de Ben-adad<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>A pesar de las advertencias que sus repetidos fracasos le formularon, Ben-adad se empecin\u00f3 en su hostilidad contra el pueblo de Dios. Parece ser que la sanidad brindada a Naam\u00e1n, a quien \u00e9l ten\u00eda en tanta estima, no le indujo a la gratitud. Por el contrario, se propuso ahora apresar al mismo benefactor de su mejor general. \u00a1Poco se imaginaba la vergonzosa derrota que le aguardaba!<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Cuando los sirios se acercaron para prenderle, Eliseo volvi\u00f3 a orar, \u00a1pero esta vez su pedido fue a la inversa! Su oraci\u00f3n a Jehov\u00e1 fue: \u00abTe ruego que hieras con ceguera a esta gente\u00bb, y Dios \u00ablos hiri\u00f3 con ceguera, conforme a la petici\u00f3n de Eliseo\u00bb (6.18). Es interesante observar, por este relato, el poder que Dios puede ejercer sobre la mente y el entendimiento de los hombres, en direcciones opuestas. Al criado le abri\u00f3 los ojos para que pudiera ver la realidad del mundo espiritual. A los enemigos de su pueblo les produjo tal ceguera que ni siquiera pod\u00edan ver, a la luz del d\u00eda, d\u00f3nde caminaban y a qui\u00e9n ten\u00edan por delante. Isa\u00edas bien define su triste situaci\u00f3n de esta manera: \u00abAndamos a tientas como sin ojos; tropezamos al mediod\u00eda como de noche\u00bb (Is 59.10).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Acerca de los que no cre\u00edan en \u00e9l a pesar de haber realizado tantas se\u00f1ales delante de ellos, Jes\u00fas dijo, citando a Isa\u00edas: \u00abCeg\u00f3 los ojos de ellos, y endureci\u00f3 su coraz\u00f3n, para que no vean con los ojos, y entiendan con el coraz\u00f3n\u00bb (Jn 12.37,40). Esta clase de ceguera viene por no creer y Dios hasta emplea a su adversario para implementarla pues Pablo afirma que \u00abel dios de este siglo ceg\u00f3 el entendimiento de los incr\u00e9dulos para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo\u00bb (2 Co 4.4). Ben-adad y sus militares rehusaron creer en el Dios de Israel a pesar de haber tenido clara evidencia de su poder. Si rechazamos la luz que Dios nos ofrece, debemos prepararnos para andar en las tinieblas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los militares sirios ten\u00edan como misi\u00f3n capturar al profeta Eliseo, pero este les hizo hacer un papel rid\u00edculo. Eliseo los llev\u00f3 hasta las puertas de Samaria (6.19) donde los ej\u00e9rcitos de Joram podr\u00edan f\u00e1cilmente apresarlos o matarlos (6.21). Es muy probable que al decir: \u00abNo es este el camino, ni la ciudad; yo os guiar\u00e9 al hombre que busc\u00e1is\u00bb, Eliseo ya hab\u00eda salido de Dot\u00e1n. Si realmente quer\u00edan verlo deber\u00edan ir a otra ciudad, lo cual en efecto aconteci\u00f3 y estando en Samaria, Eliseo or\u00f3 por tercera vez y \u00abJehov\u00e1 abri\u00f3 sus ojos, y miraron\u00bb (6.20). \u00a1Fue all\u00ed donde finalmente le vieron! Tambi\u00e9n vieron d\u00f3nde estaban, y lo peor es que se vieron a s\u00ed mismos, totalmente indefensos ante el rey de Israel (6.21b).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La vista les fue devuelta pero s\u00f3lo para ver la necedad de su terquedad en desechar la luz que Dios les hab\u00eda dado previamente. Ser\u00e1 muy tr\u00e1gico para los incr\u00e9dulos despertar un d\u00eda s\u00f3lo para tomar conciencia del error de su camino. Haber desperdiciado la vida en lo que no es, haber despreciado la gracia de Dios, y tener que enfrentar un justo juicio y una condenaci\u00f3n eterna. El tercer tema que surge de este pasaje es:<\/P><B><\/p>\n<p><P align=justify>C\u00f3mo tratar al enemigo<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El drama de la enemistad se remonta hasta el mismo d\u00eda de la rebeli\u00f3n de nuestros primeros padres. Uno de los tantos funestos resultados del pecado fue la enemistad permanente entre la descendencia de la mujer y la simiente de la serpiente. A trav\u00e9s de toda la Biblia, en m\u00e1s de cuatrocientas ocasiones, se menciona la enemistad en las m\u00e1s diversas circunstancias de la vida. Se trate de rencillas entre hermanos, parientes, tribus, naciones o federaciones de naciones, la enemistad siempre ha generado odio, destrucci\u00f3n y muerte. Esta \u00faltima, seg\u00fan Pablo, es \u00abel postrer enemigo que ser\u00e1 destruido\u00bb (1 Co 15.26).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Mientras aguardamos ese d\u00eda dichoso, debemos reflexionar sobre cu\u00e1l debe ser la actitud de los piadosos para con los enemigos que siempre existir\u00e1n, sean personas f\u00edsicas o poderes espirituales. En el Antiguo Testamento, salvo pocas excepciones como el caso de Eliseo que vamos a examinar, la actitud prevaleciente era \u00abojo por ojo, diente por diente\u00bb (Ex 21.24; Mt 5.38). Sin embargo, en el Nuevo Testamento se despliega una doctrina y actitudes totalmente distintas respecto a los enemigos. En primer lugar, la sentencia de G\u00e9nesis 3.15 se cumpli\u00f3 cuando Jesucristo venci\u00f3, por medio de su muerte, al diablo (He 2.14). Los esp\u00edritus malignos tambi\u00e9n fueron despojados y Jes\u00fas \u00ablos exhibi\u00f3 p\u00fablicamente, triunfando sobre ellos en la cruz\u00bb (Col 2.15). La actitud del cristiano para con estos enemigos debe ser no negociar ni transigir, sino resistir \u00abfirmes en la fe\u00bb, y confiar en la victoria ya lograda en forma definitiva por Jesucristo (1 Pe 5.8,9).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Existen, sin embargo, otros enemigos como el ego de cada uno y el mundo, como sistema. Para ellos, la muerte de Cristo en la cruz es la \u00fanica base de la victoria. \u00abCon Cristo estoy juntamente crucificado&#8230;\u00bb es la respuesta divina para el enemigo interior, nuestra vieja naturaleza. Esa vieja naturaleza no se puede parchar, remendar, mejorar ni pulir. Dios sab\u00eda que la \u00fanica soluci\u00f3n era darle muerte y por esta raz\u00f3n la crucific\u00f3 junto con Cristo. La fe abraza este hecho concluido y permite que Cristo sea ahora quien viva en nosotros (G\u00e1 2.20). Asimismo, la cruz ha anulado el mundo con todo su poder magn\u00e9tico pues \u00aben la cruz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo&#8230; el mundo me es crucificado a m\u00ed, y yo al mundo\u00bb (G\u00e1 6.14).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Finalmente, tenemos en esta vida terrenal enemigos humanos, personas que por distintas razones sienten hostilidad , y a\u00fan odio hacia nosotros. La exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica es \u00absi es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres\u00bb (Ro 12.18). Tenemos que hacer todo lo que est\u00e1 a nuestro alcance para lograr esto, pero a la vez Pablo admite que no siempre es posible. Es en estos casos donde el Evangelio de Jesucristo introduce una variante totalmente opuesta al principio de \u00abojo por ojo, diente por diente\u00bb del Antiguo Testamento y que consiste en amar a nuestros enemigos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El rey de siria y sus tropas hab\u00edan hostigado constantemente al pueblo de Dios. Al presentarse la gran oportunidad de venganza, Joram rey de Israel propone matarlos ( 6.21), y consulta a Eliseo al respecto, pero \u00e9l le responde: \u00abNo los mates\u00bb, y respalda su respuesta con una pregunta incisiva (6.22). No es propio, seg\u00fan la ley de las armas, matar a las tropas que han sido tomadas cautivas. La responsabilidad es darles de comer y beber, y aqu\u00ed volvemos a descubrir los rasgos espirituales del hombre de Dios. Le ordena al rey no s\u00f3lo que ponga \u00abdelante de ellos pan y agua para que coman\u00bb, sino que tambi\u00e9n les devuelva la libertad (6.22). Adem\u00e1s, no eran realmente prisioneros del rey Joram sino de Dios y del profeta. Fueron llevados por \u00e9l hasta Samaria para ser avergonzados y convencidos; no para ser ejecutados.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En un sentido, Eliseo ya viv\u00eda en el esp\u00edritu del Nuevo Testamento que novecientos a\u00f1os m\u00e1s tarde se gobernar\u00eda por la m\u00e1xima de Jes\u00fas:<\/P><\/p>\n<p><P align=center>\u00abO\u00edsteis que fue dicho: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo os digo: No resist\u00e1is al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vu\u00e9lvele tambi\u00e9n la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la t\u00fanica, d\u00e9jale tambi\u00e9n la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con \u00e9l dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehuses. O\u00edsteis que fue dicho: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo, y aborrecer\u00e1s a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen\u00bb (Mt 5.38-45).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La ense\u00f1anza apost\u00f3lica sigue la misma l\u00ednea de Jes\u00fas. Citando a Salom\u00f3n, Pablo escribe en Romanos 12.20 (RV-95): \u00abSi el que te aborrece tiene hambre, dale de comer, y si tiene sed, dale de beber agua; pues haciendo esto, har\u00e1s que le arda la cara de verg\u00fcenza y Jehov\u00e1 te recompensar\u00e1\u00bb (Quinta colecci\u00f3n de los Proverbios de Salom\u00f3n 25.21,22 &#8211; RV-95).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Este relato concluye diciendo que \u00abse les prepar\u00f3 una gran comida; y cuando hab\u00edan comido y bebido, los envi\u00f3 y ellos se volvieron a su se\u00f1or\u00bb (6.23) todo lo cual nos habla de la nobleza de Eliseo. \u00bfQu\u00e9 le habr\u00e1n dicho a Ben-adad, y cu\u00e1l habr\u00e1 sido su reacci\u00f3n? Los sirios vinieron para tomar cautivo a Eliseo y se volvieron admirados por su poder y por su amabilidad. Lo m\u00e1s glorioso de una victoria sobre el enemigo es poder convertirlo en un amigo. El beneficio de esta acci\u00f3n de Joram fue que \u00abnunca m\u00e1s vinieron bandas armadas de Siria a la tierra de Israel\u00bb (6.23)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tomado y adaptado del libro El profeta Eliseo, Leonardo Hussey, Desarrollo Cristiano Internacional, 2002. \u00bfInteresado en el libro, haga click AQU\u00cd para obtener m\u00e1s informaci\u00f3n.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Leonardo R. Hussey Los anhelos de los siervos del Se\u00f1or pueden dirigirse al deseo de dones especiales, como fue el caso de Eliseo. Pero\u0085 cu\u00e1les eran las motivaciones de este profeta para hacer semejante petici\u00f3n. A diferencia de muchos l\u00edderes de hoy, no fue para obtener halagos, ni tener ninguna ventaja personal. Su inter\u00e9s &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vision-y-ceguera-espiritual\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVisi\u00f3n y ceguera espiritual\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2697","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2697","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2697"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2697\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2697"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2697"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2697"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}