{"id":26974,"date":"2016-05-19T16:59:43","date_gmt":"2016-05-19T21:59:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-talla-del-alabastro-antiguo-arte-de-volterra\/"},"modified":"2016-05-19T16:59:43","modified_gmt":"2016-05-19T21:59:43","slug":"la-talla-del-alabastro-antiguo-arte-de-volterra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-talla-del-alabastro-antiguo-arte-de-volterra\/","title":{"rendered":"La talla del alabastro: antiguo arte de Volterra"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La talla del alabastro: antiguo arte de Volterra<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN\u00a0ITALIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sa\">Imag\u00ednese un material que se halla en la naturaleza, que se labra con facilidad para darle formas suaves y delicadas, y cuya belleza y translucidez, as\u00ed como sus tonalidades y vetas, lo hacen id\u00f3neo para la talla de hermosos detalles ornamentales y\u00a0figuras fant\u00e1sticas. \u00bfSabe a qu\u00e9 nos referimos?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">AL ALABASTRO, piedra que pr\u00e1cticamente desconoc\u00edamos antes de visitar su tradicional centro de manufactura en Italia: la ciudad toscana de Volterra.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">La talla del alabastro tiene una larga historia en Volterra, pues se remonta al tiempo de los etruscos, antiguos habitantes de la regi\u00f3n. Entre los muchos objetos que admiramos en el Museo Etrusco figuraban centenares de urnas cinerarias de alabastro que databan del siglo\u00a0IV al I\u00a0a.E.C. Se trata de unas cajas rectangulares que se utilizaban para enterrar las cenizas del difunto tras la cremaci\u00f3n, y que est\u00e1n lujosamente adornadas con relieves que suelen representar escenas del supuesto viaje de la persona al m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Es sabido que los etruscos no\u00a0fueron la \u00fanica civilizaci\u00f3n antigua que emple\u00f3 el alabastro. Por ejemplo, tambi\u00e9n lo utilizaron con profusi\u00f3n los egipcios. Pero la composici\u00f3n de su alabastro, el oriental \u2014que se menciona asimismo en la Biblia\u2014, difiere de la del yesoso de Volterra, mucho m\u00e1s blando.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">En el arte grecorromano de la antig\u00fcedad abundaban el alabastro oriental y el m\u00e1rmol. En\u00a0cambio, en comparaci\u00f3n con estos materiales \u201cnobles\u201d, al alabastro yesoso se le consideraba algo as\u00ed como el pariente pobre. Al\u00a0ser este m\u00e1s blando y fr\u00e1gil, y rayarse con facilidad, nunca ha desempe\u00f1ado un papel tan importante como el m\u00e1rmol en el terreno de la arquitectura y el arte. Adem\u00e1s, dado que las esculturas de alabastro no\u00a0resisten bien la exposici\u00f3n a los elementos, el uso arquitect\u00f3nico de este material se limita por lo general a los interiores. Por otro lado, su ductilidad lo hace particularmente adecuado para la talla de min\u00fasculos detalles.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"ss\"><strong>El nacimiento de una industria<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Tras la \u00e9poca etrusca y romana transcurren varios siglos en los que no\u00a0encontramos indicios de la talla del alabastro en Volterra. Pero en los registros hist\u00f3ricos se conservan referencias a dicho arte correspondientes a mediados del siglo\u00a0XVI. En\u00a0aquella \u00e9poca, Francisco de M\u00e9dicis, gran duque de Toscana, obtuvo de un artesano volterrano un hermoso y singular jarr\u00f3n torneado y se lo obsequi\u00f3 al duque de Baviera. En\u00a0el siglo\u00a0XVII, los tallistas de la localidad se dedicaban a esculpir objetos art\u00edsticos y peque\u00f1as piezas decorativas. El\u00a0arte del alabastro experiment\u00f3 en el siglo\u00a0XVIII una notable expansi\u00f3n gracias a la calidad de sus reproducciones de esculturas cl\u00e1sicas. Para ese tiempo, la fama de las tallas volterranas se hab\u00eda extendido por toda Europa y fuera de ella.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Durante dicho per\u00edodo, Marcello Inghirami Fei, noble de la localidad reconocido por su talento art\u00edstico e intuici\u00f3n comercial, dio \u00edmpetu a la industria del alabastro. Emprendi\u00f3 la explotaci\u00f3n de unos yacimientos subterr\u00e1neos reci\u00e9n descubiertos, y en\u00a01791 estableci\u00f3 una escuela en la que maestros artesanos invitados de diversas regiones de Italia y tambi\u00e9n del extranjero ense\u00f1aban el arte de la talla a m\u00e1s de cien aprendices. Como consecuencia, la industria floreci\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Los ocho o nueve talleres que exist\u00edan en\u00a01786 aumentaron a 60 para 1830. En\u00a0aquellos a\u00f1os, unos cincuenta intr\u00e9pidos comerciantes volterranos recorrieron los mercados del mundo \u2014desde Europa hasta las Am\u00e9ricas, la India y el Lejano Oriente\u2014 para vender piezas de alabastro de gran calidad, y algunos de ellos amasaron grandes fortunas. El\u00a0auge dur\u00f3 hasta 1870, fecha a partir de la cual se alternaron per\u00edodos de prosperidad econ\u00f3mica y de crisis. Aun as\u00ed, la industria del alabastro contin\u00faa siendo una de las columnas de la econom\u00eda volterrana.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"ss\"><strong>Un paseo vespertino por Volterra<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Las tranquilas callejuelas adoquinadas, los edificios de piedra, los pintorescos rincones y las soleadas plazas, adem\u00e1s de la encantadora campi\u00f1a toscana, confieren a la ciudad un ambiente especial. Nos da la sensaci\u00f3n de haber retrocedido a la Edad Media. Una tarde de verano salimos a pasear en compa\u00f1\u00eda de unos amigos con la idea de visitar la puerta del Arco, imponente entrada monumental etrusca del siglo\u00a0IV\u00a0a.E.C. que se abre en las murallas medievales de la ciudad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Nos detenemos ante los escaparates de las tiendas y, embelesados, contemplamos grupos de aves en pleno vuelo, vigorosos caballos haciendo cabriolas y hermosas figuras humanas, todo ello de alabastro, pero con el brillo y la translucidez del cristal esmerilado. En\u00a0salas de exposici\u00f3n abovedadas se exhiben vistosas urnas decoradas con vides cargadas de uvas y reproducciones de esculturas cl\u00e1sicas, as\u00ed como jarrones con intrincados calados y grabados, candeleros, juegos de ajedrez, joyeros y muchos otros adornos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Al ver el inter\u00e9s que tenemos, nuestros amigos nos llevan gustosos al polvoriento interior de algunos talleres para que veamos con nuestros propios ojos c\u00f3mo elaboran los artesanos esos bellos objetos a partir de la materia prima. Nos explican que en los estratos yesosos subterr\u00e1neos de la regi\u00f3n de Volterra aparecen de vez en cuando piedras ovoides de peso variable \u2014de dos kilos a una tonelada\u2014 que se extraen de canteras a cielo abierto o de t\u00faneles perforados a profundidades de hasta 280\u00a0metros. El\u00a0color del alabastro var\u00eda desde un blanco transl\u00facido hasta un tono marfil o incluso amarillo, desde una tonalidad rojiza hasta un marr\u00f3n oscuro, y desde un verde gris\u00e1ceo hasta el negro. Existen tambi\u00e9n diferencias en las vetas y el grado de opacidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">En los diversos talleres contemplamos distintas t\u00e9cnicas de producci\u00f3n. Conocemos a Gloria, que est\u00e1 ocupada grabando delicados adornos en un plato, y a Franco, a quien vemos torneando algunas piezas. El\u00a0torno se utiliza en la producci\u00f3n de muchos objetos redondeados, como platos, tazones e incluso l\u00e1mparas y sus pantallas, para las que el alabastro transl\u00facido se presta muy bien. Las herramientas y las tallas se encuentran esparcidas en aparente desorden: escofinas, limas, mazos, cinceles, muelas de aire comprimido, papel de lija y bustos a medio acabar. Nos explican que utilizan las figuras humanas y animales que abarrotan los estantes como modelos para reproducir piezas similares.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Todas las superficies est\u00e1n cubiertas de una gruesa capa de polvo de alabastro, pero este tambi\u00e9n tiene sus usos. Mezclado con resina de poli\u00e9ster, se vierte en moldes para la fabricaci\u00f3n en serie de estatuillas, que no\u00a0deben confundirse con las aut\u00e9nticas tallas hechas a mano, como muchos artesanos se apresuran a puntualizar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"ss\"><strong>Un ardiente debate<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Dicen que los volterranos llevan el polvo de alabastro en la sangre, y tan pronto como hablamos con los amigables artesanos, percibimos que existe un ardiente debate entre ellos tocante a su hist\u00f3rico arte. Unos insisten en que los objetos econ\u00f3micos de poco o ning\u00fan valor art\u00edstico est\u00e1n arruinando la reputaci\u00f3n de un producto caracterizado tradicionalmente por su excelente calidad. Otros sostienen que el mercado es capaz de abarcar una gran variedad de piezas, desde obras de arte \u00fanicas hasta adornos fabricados en serie. El\u00a0debate no\u00a0es nuevo, y no\u00a0parece que vaya a concluir pronto. Hay que tener presente que muchos empe\u00f1os humanos se ven eclipsados por la competencia despiadada y las inquietudes de \u00edndole comercial, factores que probablemente seguir\u00e1n ejerciendo su influencia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">No obstante, hay algo seguro: las aptitudes art\u00edsticas con las que nos dot\u00f3 el Creador van a perdurar. Lo que vimos cuando visitamos Volterra es tan solo un ejemplo de las fascinantes habilidades que todos los seres humanos podr\u00e1n desarrollar a la perfecci\u00f3n cuando experimenten el cumplimiento de estas palabras prof\u00e9ticas de Jehov\u00e1 Dios: \u201cLa obra de sus propias manos mis escogidos usar\u00e1n a grado cabal\u201d (Isa\u00edas 65:22).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sc\">1. Las piedras de alabastro se extraen de t\u00faneles perforados a profundidades de hasta 280\u00a0metros. 2. Artesano torneando un jarr\u00f3n. 3. Vistosa urna de alabastro.\u00a04.\u00a0Escultura moderna de alabastro<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La talla del alabastro: antiguo arte de Volterra DE NUESTRO CORRESPONSAL EN\u00a0ITALIA Imag\u00ednese un material que se halla en la naturaleza, que se labra con facilidad para darle formas suaves y delicadas, y cuya belleza y translucidez, as\u00ed como sus tonalidades y vetas, lo hacen id\u00f3neo para la talla de hermosos detalles ornamentales y\u00a0figuras fant\u00e1sticas. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-talla-del-alabastro-antiguo-arte-de-volterra\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa talla del alabastro: antiguo arte de Volterra\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26974","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26974","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26974"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26974\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26974"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26974"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26974"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}