{"id":26986,"date":"2016-05-19T17:00:22","date_gmt":"2016-05-19T22:00:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/escapamos-de-una-aterradora-corriente-de-lava\/"},"modified":"2016-05-19T17:00:22","modified_gmt":"2016-05-19T22:00:22","slug":"escapamos-de-una-aterradora-corriente-de-lava","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/escapamos-de-una-aterradora-corriente-de-lava\/","title":{"rendered":"Escapamos de una aterradora corriente de lava"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Escapamos de una aterradora corriente de lava<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN LA REP\u00daBLICA DEMOCR\u00c1TICA DEL CONGO<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">EL MARTES 15 de enero de\u00a02002, todo parece normal en \u00c1frica central. Otro testigo de\u00a0Jehov\u00e1 y yo hemos venido a Goma (provincia de Kivu, Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo) para reunirnos con los Testigos de la zona de los Grandes Lagos africanos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"ss\"><strong>\u00bfNo hay por qu\u00e9 alarmarse?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Capta nuestra atenci\u00f3n el volc\u00e1n Nyiragongo \u2014de 3.470\u00a0metros de altura\u2014, pues alcanzamos a o\u00edr sus rugidos y divisamos sus fumarolas, a pesar de encontrarse a 19\u00a0kil\u00f3metros de la ciudad de Goma.* Pero los lugare\u00f1os ni\u00a0se preocupan; para ellos, eso es normal en esta \u00e9poca del a\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Asistimos por la tarde a las reuniones de dos congregaciones de los testigos de Jehov\u00e1. Los retumbos de tierra y los rugidos contin\u00faan, pero a nadie parece inquietarle la situaci\u00f3n; incluso las autoridades aseguran una y otra vez que no\u00a0hay por qu\u00e9 alarmarse. Aunque un vulcan\u00f3logo congole\u00f1o ha estado prediciendo durante varios meses que habr\u00e1 erupciones, nadie le cree. Un amigo nuestro dice con cierta indiferencia: \u201cEl cielo estar\u00e1 rojo esta noche, por el volc\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>\u201c\u00a1Hay que huir sin demora!\u201d<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Al volver al alojamiento se nos dice terminantemente: \u201c\u00a1Hay que huir sin demora!\u201d. Es\u00a0una situaci\u00f3n arriesgada, y la ciudad corre un enorme peligro. \u00a1Qu\u00e9 r\u00e1pido cambian las cosas! Poco antes hab\u00edamos analizado la posibilidad de que Goma fuera un centro de operaciones para la predicaci\u00f3n, y ahora, a \u00faltimas horas de la tarde, tenemos que huir porque la ciudad est\u00e1 a punto de desaparecer.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Al anochecer, el cielo adquiere un color rojo encendido, y con buena raz\u00f3n: la corriente de lava del Nyiragongo viene bajando directo a la ciudad. Es\u00a0como si una enorme olla hirviente derramara su contenido, arrasando todo lo que encuentra a su paso. \u00a1Nunca hab\u00edamos empacado tan r\u00e1pido! Son casi las siete de la noche.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Miles de personas en la carretera<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Nos damos prisa para salir de Goma, y a nuestro paso encontramos masas de gente que huyen para salvar su vida. La\u00a0gran mayor\u00eda lo hace a pie, llevando consigo las pertenencias que pudo agarrar, en muchos casos carg\u00e1ndolas sobre la cabeza; otros pocos viajan apretujados\u00a0en\u00a0veh\u00edculos sobrecargados, pero todos van con rumbo a la cercana frontera con Ruanda. Sin embargo, a un volc\u00e1n no\u00a0le importan las l\u00edneas fronterizas trazadas por el hombre, y ning\u00fan ej\u00e9rcito puede impedir su avance: vemos soldados que se rinden ante las coladas de lava y corren como los dem\u00e1s para salvarse. Es\u00a0pr\u00e1cticamente imposible que un autom\u00f3vil se desplace, as\u00ed que debemos continuar a pie, en medio de una masa de 300.000 personas \u2014hombres, mujeres, ni\u00f1os y lactantes\u2014 que forcejean y se empujan mientras escapan de la furia del volc\u00e1n que sigue rugiendo y sacudiendo la tierra bajo nuestros pies.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Todo el mundo est\u00e1 huyendo de la muerte, y entre ellos nos encontramos mi amigo y yo, un par de extra\u00f1os que vienen de una gran metr\u00f3poli, acompa\u00f1ados de unos cuantos Testigos que nos cuidan. Su\u00a0presencia y su vivo inter\u00e9s nos conmueven profundamente y nos dan un sentido de seguridad en esta situaci\u00f3n tensa y dolorosa. La\u00a0gente escapa con lo que puede llevar: ropa, ollas, sartenes y escasas provisiones de alimentos. Todos se empujan en este mar de gente. De\u00a0vez en cuando, un autom\u00f3vil que quiere abrirse paso entre el gent\u00edo golpea a alguien, haci\u00e9ndole soltar sus escasas pertenencias, que caen al suelo y son pisoteadas por todo el mundo. Pobre de aquel que tropiece. Aumenta la tensi\u00f3n, y el miedo se apodera de la multitud. Estamos tratando de llegar a Gisenyi, ubicada a unos cuantos kil\u00f3metros, en territorio ruand\u00e9s. Proseguimos nuestro camino a marchas forzadas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"ss\"><strong>Una noche en seguridad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Llegamos a un hotel, aunque, claro est\u00e1, no\u00a0quedan habitaciones disponibles. Tenemos que conformarnos con unos asientos alrededor de una mesa en el jard\u00edn, tras una fatigosa caminata de tres horas y media. Nos alegra estar vivos y fuera de la zona de peligro, al lado de los hermanos cristianos que nos han acompa\u00f1ado. Felizmente, entre los Testigos no\u00a0hubo p\u00e9rdidas humanas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Es patente que tendremos que pasar la noche a la intemperie. Desde esta distancia segura podemos observar el rojo intenso del cielo sobre la ciudad de Goma. Por cierto, un espect\u00e1culo impactante y muy hermoso. Poco a poco va amaneciendo; los rugidos y temblores han durado toda la noche. Al\u00a0recordar los dif\u00edciles sucesos del d\u00eda anterior, no\u00a0podemos menos que sentir compasi\u00f3n por los miles de familias con ni\u00f1os que se vieron obligadas a emprender la huida.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"ss\"><strong>Ayuda inmediata<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Unos Testigos de Kigali, capital de Ruanda, se nos unen el mediod\u00eda del viernes 18 de enero, y entra en acci\u00f3n un comit\u00e9 de socorro formado por hermanos de Goma y Gisenyi. El\u00a0primer objetivo es acomodar en los seis Salones del Reino de la zona a los Testigos refugiados, lo cual se logra el mismo d\u00eda. En\u00a0el borde de la carretera se coloca un letrero en franc\u00e9s y swahili para indicar el camino a un Sal\u00f3n del Reino local donde los refugiados recibir\u00e1n atenci\u00f3n y consuelo. Ese mismo d\u00eda llegan tres toneladas de art\u00edculos de primera necesidad a los salones donde est\u00e1n alojados los Testigos. Al\u00a0d\u00eda siguiente, que es s\u00e1bado, viene de Kigali un cami\u00f3n cargado con alimentos, frazadas, pl\u00e1sticos, jab\u00f3n y medicamentos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"ss\"><strong>Aumenta la ansiedad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Son momentos preocupantes. \u00bfC\u00f3mo satisfacer las necesidades de toda esta gente? \u00bfY el volc\u00e1n? \u00bfCu\u00e1ndo se detendr\u00e1 la erupci\u00f3n? \u00bfHasta qu\u00e9 grado fue destruida Goma? Nada bueno presagian los continuos temblores de tierra y las noticias que llegan con cuentagotas. Los especialistas temen que el aire se contamine con peligrosos niveles de di\u00f3xido de azufre y que ciertas reacciones qu\u00edmicas en el lago Kivu contaminen tambi\u00e9n sus aguas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">En las cuarenta y ocho horas transcurridas desde la erupci\u00f3n se han esparcido noticias perturbadoras. Entonces, la tarde del s\u00e1bado nos enteramos de que unas diez mil personas, incluidos ocho Testigos y un ni\u00f1o, est\u00e1n atrapadas en medio de las coladas de lava que, en ciertas partes, alcanzan los dos metros de profundidad. El\u00a0aire est\u00e1 impregnado de gases t\u00f3xicos, y tememos por sus vidas; la situaci\u00f3n parece desesperada: incluso la catedral de Goma ha quedado pr\u00e1cticamente destruida por el inexorable paso de la lava. A\u00a0estas alturas, nadie cree que Goma podr\u00e1 levantarse de las cenizas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"ss\"><strong>Noticias alentadoras<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">Son las nueve de la ma\u00f1ana del domingo cuando recibimos una llamada telef\u00f3nica de uno de los hermanos que quedaron rodeados por la lava. Nos dice que las circunstancias est\u00e1n mejorando: est\u00e1 lloviendo, la lava se est\u00e1 enfriando y el aire se est\u00e1 despejando. Aunque la lava todav\u00eda est\u00e1 caliente y representa un peligro, la gente est\u00e1 empezando a cruzar las coladas en busca de un sitio m\u00e1s seguro. La\u00a0ciudad no\u00a0est\u00e1 totalmente destruida.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">Estas son las primeras noticias favorables que escuchamos desde que el cataclismo comenz\u00f3. Parece que la actividad del volc\u00e1n ha disminuido; los vulcan\u00f3logos ofrecen opiniones encontradas. Por fin nos es posible comunicarnos con la ciudad vecina de Bukavu, en el otro extremo del lago Kivu, y nos cuentan de cinco familias y tres ni\u00f1os sin sus padres que llegaron all\u00e1 en\u00a0bote. Los Testigos de la ciudad cuidar\u00e1n de ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"ss\"><strong>\u00a1Podemos volver!<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">El lunes 21 de enero animamos y consolamos a las v\u00edctimas que se hallan en Gisenyi, al tiempo que evaluamos sus necesidades. Descubrimos que los hermanos alojados provisionalmente en los seis Salones del Reino est\u00e1n organiz\u00e1ndose, y conseguimos la cifra exacta de los que\u00a0abandonaron la ciudad: 1.800, ni\u00f1os incluidos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">\u00bfCu\u00e1les son las perspectivas? Las autoridades locales tienen planes de levantar en breve campos de refugiados, pero algunos todav\u00eda tienen recuerdos desagradables de los campos que se establecieron tras el genocidio de\u00a01994. De\u00a0modo que decidimos regresar a Goma, y llegamos para el mediod\u00eda. Un 25% de la ciudad est\u00e1 devastada. Ya se puede pisar sobre la lava casi solidificada que inund\u00f3 las calles, si bien todav\u00eda est\u00e1 caliente y los gases que despide impregnan el aire. Mucha gente est\u00e1 resuelta a establecerse de nuevo en la ciudad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">A la una de la tarde nos reunimos con treinta y\u00a0tres ancianos cristianos en el Sal\u00f3n del Reino de la Congregaci\u00f3n Centro de Goma. La\u00a0decisi\u00f3n es un\u00e1nime: reinstalarse en Goma. \u201cEste es nuestro hogar\u201d, afirman. Pero \u00bfy si el volc\u00e1n entra otra vez en erupci\u00f3n? \u201cEstamos acostumbrados\u201d, es la respuesta. Su\u00a0miedo es que, si no\u00a0regresan pronto, les saquear\u00e1n sus pertenencias. Al\u00a0d\u00eda siguiente, todas las familias de Testigos que hab\u00edan huido est\u00e1n otra vez en Goma. La\u00a0vasta mayor\u00eda de las 300.000 personas que cruzaron la frontera tambi\u00e9n han vuelto a la desolada ciudad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"ss\"><strong>Una semana despu\u00e9s<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">Goma se llena otra vez de actividad: est\u00e1 claro que no\u00a0morir\u00e1. En\u00a0poco tiempo se inician los trabajos de nivelar la lava lo suficiente para que las dos secciones de la ciudad que hab\u00edan quedado separadas se vuelvan a unir. Las coladas consumieron todo lo que encontraron a su paso. El\u00a0centro comercial y la secci\u00f3n administrativa de la ciudad est\u00e1n en ruinas y, seg\u00fan ciertos c\u00e1lculos, una tercera parte de la pista del aeropuerto qued\u00f3 destruida.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">La cuenta precisa indica que hubo ciento\u00a0ochenta familias de Testigos que perdieron todas sus posesiones y quedaron sin hogar. El\u00a0comit\u00e9 de socorro se organiza para que unos cinco\u00a0mil hombres, mujeres y ni\u00f1os reciban sus raciones de alimento diarias. El\u00a0cargamento de lonas impermeabilizadas que donaron los testigos de Jehov\u00e1 de B\u00e9lgica, Francia y Suiza se usar\u00e1 para levantar refugios provisionales para quienes perdieron su casa, as\u00ed como lugares de reuni\u00f3n para las congregaciones cuyos salones resultaron muy da\u00f1ados o destruidos. Algunas familias sin techo se alojar\u00e1n con Testigos cuyas casas quedaron intactas, mientras que otros ir\u00e1n a refugios temporales.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">El viernes 25 de enero, unos diez d\u00edas despu\u00e9s de aquella noche terrible, 1.846 personas asisten a una reuni\u00f3n celebrada en el patio de una escuela de Goma, donde escuchan alentadoras palabras de las Santas Escrituras. Se oyen entre los hermanos numerosas expresiones de gratitud por el consuelo y la ayuda pr\u00e1ctica que Jehov\u00e1 les ha provisto mediante su organizaci\u00f3n. Los dos visitantes nos sentimos profundamente conmovidos por el valor y la fe firme de los hermanos a pesar de la situaci\u00f3n calamitosa. En\u00a0medio de tales angustias, \u00a1qu\u00e9 contentos nos sentimos de formar parte de una hermandad que est\u00e1 unida en la adoraci\u00f3n del Dios verdadero, Jehov\u00e1, la Fuente del consuelo duradero! (Salmo 133:1; 2\u00a0Corintios 1:3-7.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\">En swahili, el volc\u00e1n se llama <em>mulima ya moto, <\/em>que significa \u201cmonta\u00f1a de fuego\u201d. V\u00e9ase el art\u00edculo \u201cVisita a un volc\u00e1n activo\u201d, publicado en la revista <em>\u00a1Despertad! <\/em>del 22 de octubre de\u00a01975.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"se\"><strong>[Mapas de las p\u00e1ginas 22 y 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\">(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicaci\u00f3n)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\">Las flechas se\u00f1alan la direcci\u00f3n en que baj\u00f3 la lava<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\">REP. DEM. DEL CONGO<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sc\">       El monte Nyiragongo<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\">               \u2193     \u2193  \u2193<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\"> Aeropuerto de Goma  \u2193  \u2193<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sc\">               \u2193     GOMA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sc\">           \u2193      \u2193<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sc\">           <em>LAGO KIVU<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"se\">RUANDA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sc\">Las coladas de lava obligaron a decenas de miles de personas a abandonar la ciudad de Goma<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"sc\">AP Photo\/Sayyid Azim<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de las p\u00e1ginas 24 y 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"sc\">En menos de una semana, los Testigos organizaron sus reuniones cristianas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escapamos de una aterradora corriente de lava DE NUESTRO CORRESPONSAL EN LA REP\u00daBLICA DEMOCR\u00c1TICA DEL CONGO EL MARTES 15 de enero de\u00a02002, todo parece normal en \u00c1frica central. 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