{"id":27038,"date":"2016-05-19T17:06:54","date_gmt":"2016-05-19T22:06:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-emocion-de-toparnos-con-unas-marmotas\/"},"modified":"2016-05-19T17:06:54","modified_gmt":"2016-05-19T22:06:54","slug":"la-emocion-de-toparnos-con-unas-marmotas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-emocion-de-toparnos-con-unas-marmotas\/","title":{"rendered":"La emoci\u00f3n de toparnos con unas marmotas"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La emoci\u00f3n de toparnos con unas marmotas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN ITALIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">\u00bfLE GUSTAR\u00cdA conocer a un animalito t\u00edmido, gracioso y al mismo tiempo fascinante? Pues con gusto le contar\u00e9 lo que mi esposa y yo vivimos el d\u00eda en que nos topamos con un grupo de peludas criaturas llamadas marmotas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Estamos en los Dolomitas, un macizo monta\u00f1oso del norte de Italia, y ante nosotros se alzan dos majestuosos picos: el Latemar y el Catinaccio. Decidimos tomar un sendero empinado que conduce a las laderas del Catinaccio. En los claros observamos gran variedad de flores. Nos detenemos para admirar el elegante martag\u00f3n, y tambi\u00e9n capta nuestra atenci\u00f3n una peque\u00f1a flor compuesta con olor a vainilla que pertenece a la familia de las orqu\u00eddeas <em>(Nigritella nigra)<\/em>. A media ma\u00f1ana, al haberse calentado con el sol la corteza de las con\u00edferas dispersas en los alrededores \u2014cembros, abetos rojos y alerces\u2014, una intensa fragancia bals\u00e1mica impregna el ambiente.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Algo despu\u00e9s llegamos a un valle sin \u00e1rboles. A la derecha divisamos una pronunciada cuesta cubierta de hierba, y a la izquierda, una extensi\u00f3n llena de grandes rocas. De pronto percibimos un r\u00e1pido movimiento. Instintivamente vuelvo la cabeza, pero todo parece tranquilo. Cuando me fijo un poco m\u00e1s, veo una marmota encaramada en la punta de una roca. Tal vez una colonia entera viva en una madriguera cercana.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Haremos aqu\u00ed un inciso para aclarar que la marmota es un roedor de cuerpo rechoncho, el mayor de la familia de las ardillas. Dos de las especies m\u00e1s conocidas son la marmota canadiense, o de Norteam\u00e9rica, y la que se encuentra en esta parte del mundo, la marmota com\u00fan, o de los Alpes, la cual es muy gregaria y vive en colonias.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Volviendo a la marmota que vimos, decidimos salir del sendero para contemplarla m\u00e1s de cerca, pero ha desaparecido. Aguardamos un poco, esperando que la t\u00edmida criatura vuelva a salir. Al cabo de unos momentos, mi esposa me hace se\u00f1as toda entusiasmada. \u00a1Hay una mir\u00e1ndonos con curiosidad desde detr\u00e1s de una roca! Casi no\u00a0se distingue, pues su pelaje pardo gris\u00e1ceo se confunde con la roca. Me fijo un poco m\u00e1s y noto que tambi\u00e9n nos est\u00e1 mirando una marmota m\u00e1s peque\u00f1a. Algo m\u00e1s lejos vemos otra que debe de ser el padre, o al menos eso creemos. Aunque no\u00a0podemos asegurarlo, nos gusta la idea de que tengamos ante nosotros a una familia de marmotas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">El \u201cpadre\u201d mide unos 45\u00a0cent\u00edmetros y est\u00e1 sentado en posici\u00f3n erguida, como si estuviera haciendo guardia. Las otras dos marmotas van y vienen por entre los rododendros, unos arbustos aut\u00f3ctonos. Cabe mencionar que las marmotas excavan la tierra en busca de alimento con las fuertes garras de sus patas delanteras, y cuando encuentran alguna ra\u00edz que les agrada, se sientan erguidas para roerla, llev\u00e1ndosela a la boca con las manos. Hacen dos comidas al d\u00eda: una durante las primeras horas de la ma\u00f1ana \u2014luego toman una siesta\u2014, y la otra a \u00faltimas horas de la tarde. Complementan su dieta vegetariana con saltamontes, escarabajos, gusanos y huevos de aves, pero no\u00a0almacenan alimento en sus madrigueras.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Regresemos a la graciosa escena familiar que estaba narrando. Cuando trato de acercarme para fotografiar a las marmotas, las tres se quedan como paralizadas. Tras mi siguiente movimiento, el \u201cpadre\u201d rompe el silencio del valle con dos agudos silbidos. Alertados del peligro, la \u201cmadre\u201d y el \u201chijo\u201d se meten a toda prisa en dos estrechos t\u00faneles y desaparecen\u00a0bajo las rocas. El \u201cpadre\u201d me mira unos instantes, emite otros dos silbidos y sale disparado para unirse a su familia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Un poco m\u00e1s adelante encuentro una roca que parece un punto de observaci\u00f3n ideal. Me\u00a0tiendo sobre ella y espero. Unos minutos despu\u00e9s se aventuran a salir otras dos marmotas. Una se encarama a una gran piedra y se acuesta boca abajo; la otra trepa por el otro lado. Al encontrarse, se saludan con besos, o al menos eso parece.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Contin\u00fao observ\u00e1ndolas, fascinado por sus r\u00e1pidos y nerviosos movimientos, intercalados por largas pausas. Pero el m\u00e1s m\u00ednimo movimiento por mi parte hace que se queden como paralizadas, con la cabeza en alto, alertas. Poco despu\u00e9s deciden tomar una siesta, sin que parezca inmutarles mi presencia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Al mirar la alfombra de hierba que tengo delante, me doy cuenta de que est\u00e1 llena de hoyos, f\u00e1ciles de localizar debido a unos montones de tierra de tono claro. Son los refugios de socorro donde se ocultan si perciben alg\u00fan peligro cuando salen en busca de alimento. La madriguera subterr\u00e1nea principal cuenta con una c\u00e1mara central a la que se accede a trav\u00e9s de varios t\u00faneles laterales de entre uno y seis metros de longitud. Las marmotas se orientan por estos laberintos gracias a sus vibrisas, unos pelos negros y r\u00edgidos que tienen alrededor del hocico y que act\u00faan como receptores t\u00e1ctiles.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Durante los rigores del invierno, grupos de entre diez y quince marmotas se retiran a las c\u00e1maras de hibernaci\u00f3n. J\u00f3venes y adultos de distintas madrigueras estivales se re\u00fanen en estas c\u00e1maras \u2014previamente forradas de heno\u2014 y, acurrucados unos contra otros, inician su largo sue\u00f1o invernal. La temperatura corporal desciende a menos de 8 \u00b0C, el ritmo card\u00edaco se reduce a entre tres y cinco pulsaciones por minuto y solo respiran dos o tres veces por minuto: lo justo para sobrevivir, en el caso de las marmotas. Cada cuatro semanas, aproximadamente, se despiertan para orinar y defecar en unas c\u00e1maras que han excavado con ese fin en otra parte de la madriguera y que tienen la entrada obstruida por un tap\u00f3n herm\u00e9tico. La entrada a las distintas c\u00e1maras de las madrigueras de hibernaci\u00f3n tambi\u00e9n est\u00e1 bloqueada por un tap\u00f3n, aunque en estos casos no\u00a0es herm\u00e9tico, para permitir que circule un poco el aire.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">La ciencia ha estado mucho tiempo tratando de averiguar c\u00f3mo sobreviven las marmotas al crudo invierno. \u00daltimamente se ha llegado a la conclusi\u00f3n de que ciertas gl\u00e1ndulas endocrinas, particularmente la tiroides, regulan la hibernaci\u00f3n. De hecho, al inyect\u00e1rseles extractos hormonales, no\u00a0entran en un estado de letargo. Cabe se\u00f1alar, sin embargo, que cuando se las expone a temperaturas muy fr\u00edas durante el verano, reaccionan aumentando la actividad tiroidea y el ritmo metab\u00f3lico para mantener una temperatura corporal normal. Es obvio que su instinto les indica que todav\u00eda no\u00a0ha llegado el momento de hibernar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Estamos tan embelesados, que no\u00a0nos damos cuenta del tiempo que ha transcurrido. Ya es muy tarde, as\u00ed que tenemos que dejar a las marmotas y regresar al fondo del valle. Al anochecer, cuando llegamos, recordamos las muchas maravillas de la naturaleza que hemos visto durante el d\u00eda, aunque tal vez lo m\u00e1s emocionante fue toparnos con las marmotas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sc\">Marmotas salud\u00e1ndose<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sc\">Flores alpinas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sc\">  <em>Campanula barbata<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sc\">  Martag\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sc\">  Edelweiss<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sc\">Marmotas: Gerken\/Naturfoto-Online.de<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">Marmotas: Gerken\/Naturfoto-Online.de<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La emoci\u00f3n de toparnos con unas marmotas DE NUESTRO CORRESPONSAL EN ITALIA \u00bfLE GUSTAR\u00cdA conocer a un animalito t\u00edmido, gracioso y al mismo tiempo fascinante? 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