{"id":27177,"date":"2016-05-19T17:14:49","date_gmt":"2016-05-19T22:14:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-parque-nacional-de-nairobi-hogar-de-la-fauna-en-libertad\/"},"modified":"2016-05-19T17:14:49","modified_gmt":"2016-05-19T22:14:49","slug":"el-parque-nacional-de-nairobi-hogar-de-la-fauna-en-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-parque-nacional-de-nairobi-hogar-de-la-fauna-en-libertad\/","title":{"rendered":"El Parque Nacional de Nairobi, hogar de la fauna en libertad"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>El Parque Nacional de Nairobi, hogar de la fauna en libertad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN KENIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">SEIS y media de la ma\u00f1ana. El Sol, heraldo del nuevo d\u00eda, emerge por el naciente cual esplendoroso rub\u00ed. Los primeros rayos matutinos recubren los grandes edificios de oficinas con un deslumbrante ba\u00f1o de oro. No\u00a0muy lejos de estas moles de cemento y cristal tiene lugar un apasionante espect\u00e1culo, real como la vida misma.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Oculto entre la alta vegetaci\u00f3n, un paciente le\u00f3n acecha a un impala que est\u00e1 pastando. En cuanto percibe el peligro, el joven ant\u00edlope sale disparado, y el felino, no\u00a0dispuesto a perder la presa, inicia una veloz persecuci\u00f3n. De atraparlo, aplicar\u00e1 la \u201cley de la selva\u201d y ejecutar\u00e1 la sentencia contra su desventurada v\u00edctima.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Escenas tan impresionantes como esta se repiten a diario en el Parque Nacional de Nairobi, situado cerca de la capital de Kenia, donde los\u00a0animales y el hombre se han convertido en vecinos. De hecho, en 1962 se vio a un le\u00f3n cerca de un hotel de lujo, tal vez reclamando los que en un tiempo fueron sus amplios dominios. Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo llegaron a compartir h\u00e1bitat animales y personas?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"ss\"><strong>Comienzos dif\u00edciles<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">La apertura del parque no\u00a0fue tarea f\u00e1cil; hubo que superar diversos obst\u00e1culos para introducir a los animales en un lugar seguro donde vivir. Antes del siglo XX, las criaturas salvajes habitaban en libertad las grandes extensiones de \u00c1frica oriental. Los lugare\u00f1os, que siempre han mantenido un fuerte v\u00ednculo con tales animales, apacientan el ganado cerca de ellos y en algunos casos hasta los consideran miembros honorarios de sus reba\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Sin embargo, la caza mayor atrajo a multitudes armadas con rifles, que a menudo deseaban conseguir el m\u00e1ximo n\u00famero posible de trofeos. Uno de tales cazadores fue el presidente estadounidense Theodore Roosevelt. Su visita a Kenia en 1909 tuvo como objeto recoger espec\u00edmenes para varios museos de historia natural. Con la ayuda de 600 porteadores y cazadores profesionales, obtuvo m\u00e1s de quinientas piezas, cuyas pieles se llev\u00f3 de vuelta a casa. Por la misma \u00e9poca lleg\u00f3 otro famoso cazador: Eduardo, el pr\u00edncipe de Gales, quien contribuy\u00f3 \u2014como el estadista antes mencionado\u2014 a poner de moda los safaris de caza mayor. Huelga decir que la bala es m\u00e1s veloz y precisa que los tradicionales arco y flecha.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">La construcci\u00f3n de la famosa \u201cl\u00ednea demencial\u201d (nombre que recib\u00eda el ferrocarril que une a Kenia con Uganda) favoreci\u00f3 que se poblaran los alrededores de Nairobi y limit\u00f3 la movilidad de la fauna, cuya desaparici\u00f3n solo parec\u00eda cuesti\u00f3n de tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">No obstante, durante la d\u00e9cada de\u00a01930 surgieron varios defensores de los animales, como Archie Ritchie y Mervyn Cowie, guarda forestal y contable respectivamente. A trav\u00e9s de conferencias y comunicados de prensa solicitaron a las autoridades coloniales la creaci\u00f3n de un parque nacional que redujera e incluso detuviera el exterminio de la fauna. El gobierno se mostr\u00f3 reticente a tal propuesta, pues no\u00a0estaba dispuesto a dedicar un territorio \u00fanicamente al mantenimiento de la flora y la fauna, en un momento en que la regi\u00f3n se estaba convirtiendo en la mayor zona urbana del \u00c1frica oriental.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Los ecologistas sufrieron otro rev\u00e9s durante la segunda guerra mundial, pues las pr\u00e1cticas militares arrasaron la zona que hoy ocupa el parque y causaron numerosas bajas entre las criaturas salvajes. Debido a la constante presencia de soldados, estas perdieron el miedo al ser humano, y aument\u00f3 la posibilidad de que se convirtieran en devoradoras de hombres. Como medida preventiva, varios espec\u00edmenes fueron sacrificados, entre ellos una conocida leona llamada Lulu y toda su adorable manada.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Sin embargo, gracias a un cambio de actitud de las autoridades se superaron muchos obst\u00e1culos, y los conservacionistas lograron sus objetivos. As\u00ed, el 16 de diciembre de 1946, tras una larga y turbulenta gestaci\u00f3n, el gobernador colonial de Kenia, sir Philip Mitchell, formaliz\u00f3 con su firma el nacimiento del Parque Nacional de Nairobi, el primero en su clase en \u00c1frica oriental.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"ss\"><strong>Para\u00edso tur\u00edstico<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">En comparaci\u00f3n con las dem\u00e1s reservas de \u00c1frica oriental, esta es relativamente peque\u00f1a, pues tiene una superficie de 117\u00a0kil\u00f3metros cuadrados. La entrada principal est\u00e1 a menos de 10\u00a0kil\u00f3metros del centro de Nairobi. Con todo, su fama reside precisamente en el tama\u00f1o. Pocos lugares de la Tierra ofrecen al turista un contraste igual: una metr\u00f3polis en constante crecimiento y la sabana africana.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Su reducido tama\u00f1o hace posible que los visitantes observen en un mismo espacio a la mayor\u00eda de los grandes mam\u00edferos \u2014con la excepci\u00f3n del elefante\u2014, circunstancia no\u00a0tan com\u00fan en los parques y reservas mayores. En esta reserva, cercana al aeropuerto internacional de Nairobi, conviven m\u00e1s de cien especies de mam\u00edferos y m\u00e1s de cuatrocientas clases de aves.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">El turista puede abandonar en autom\u00f3vil su c\u00f3modo hotel, dejar atr\u00e1s los impecables edificios del centro y hallarse en pocos minutos en suelo milenario: la sabana, el monte o el bosque, donde ver\u00e1 leones y otros depredadores en plena acci\u00f3n. Las persecuciones que protagonizan con los relumbrantes rascacielos como tel\u00f3n de fondo son un espect\u00e1culo inolvidable.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Este recinto rebosante de vida cuenta entre sus hu\u00e9spedes \u2014en su mayor\u00eda permanentes\u2014 a leopardos, b\u00fafalos, jirafas, guepardos, monos, centenares de ant\u00edlopes y algunos ejemplares de rinoceronte negro, singular especie en peligro de extinci\u00f3n. Durante la estaci\u00f3n seca (de febrero a marzo y de agosto a septiembre), las abundantes charcas son punto de encuentro de grandes manadas de \u00f1us y otros animales migratorios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">En las charcas de los hipop\u00f3tamos, como apropiadamente se las ha llamado, puede verse a tales gigantes sumergidos en el agua, salvo cuando salen a comer de noche. Alrededor de estas pozas hay senderos se\u00f1alizados para quien desee contemplar a pie la naturaleza. Pero \u00a1cuidado!, la zona podr\u00eda estar infestada de cocodrilos descansando en la orilla, ocultos a la vista del turista incauto. Para evitar convertirse en su almuerzo, lo mejor es pasear en compa\u00f1\u00eda de un gu\u00eda especializado.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Aqu\u00ed tambi\u00e9n hallamos todo un cat\u00e1logo de aves conocidas que han hecho de esta reserva su hogar, como el avestruz, que con m\u00e1s de dos metros de altura es la mayor ave del planeta. En lo alto del cielo divisamos al buitre carro\u00f1ero. Considerado por muchos un ser despreciable y horrendo, constituye un verdadero aliado del parque, pues elimina la carro\u00f1a, la cual podr\u00eda engendrar bacterias da\u00f1inas para el resto de la poblaci\u00f3n animal.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">De vez en cuando tal vez se tropiece con un ave llamada secretario, cuyas largas plumas de la parte posterior de la cabeza y el cuello se asemejan a las que empleaban los escribientes de anta\u00f1o. Adem\u00e1s, parece que siempre tenga prisa, como si fuera corriendo de un compromiso a otro. Quiz\u00e1 tambi\u00e9n descubra al ave martillo, la grulla coronada, el jabir\u00fa o la garcilla bueyera.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Aunque el parque es relativamente peque\u00f1o, es una maravilla ecol\u00f3gica. En la parte occidental hay un bosque con una pluviosidad anual de entre 700 y 1.100 mil\u00edmetros, el cual ocupa casi el seis por ciento de la superficie y en el que medran el casta\u00f1o del cabo, el hermoso crot\u00f3n y muchas otras variedades de \u00e1rboles. En el sur y en el este hallamos grandes llanuras, valles y monta\u00f1as donde se registran de 500 a 700 mil\u00edmetros anuales de lluvia. La\u00a0avena roja, el mirob\u00e1lano de Egipto, la acoc\u00e1ntera y varias especies de acacia confieren a este sector el aspecto de una aut\u00e9ntica sabana.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">No hay que pasar por alto las imponentes paredes de roca que se elevan unos 100\u00a0metros por encima del valle, precipicios que dejan exhausto a quien se atreva a escalarlos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"ss\"><strong>Santuario amenazado<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Numerosos problemas relacionados con la conservaci\u00f3n de la fauna y la flora tienen un denominador com\u00fan: el hombre. Gracias al \u201cdesarrollo\u201d humano, el Parque Nacional de Nairobi tal vez tenga los d\u00edas contados. Nairobi, la metr\u00f3poli cuya reserva se gan\u00f3 el aplauso de todos, no\u00a0deja de crecer y arrinconar a los animales. A causa de las exigencias urban\u00edsticas, la demanda de terreno es cada vez mayor, situaci\u00f3n ante la que los animales no\u00a0pueden ofrecer resistencia alguna. Adem\u00e1s, las emanaciones de las f\u00e1bricas cercanas suponen un peligro adicional.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Otro factor clave para la subsistencia de la reserva es la conservaci\u00f3n de las rutas migratorias de ciertas especies. Casi todo el recinto est\u00e1 vallado para evitar que los animales irrumpan en la ciudad, aunque se ha conservado un peque\u00f1o paso en el extremo sur. Sin embargo, las explotaciones intensivas agr\u00edcolas y ganaderas est\u00e1n obstruy\u00e9ndolo. El cierre total tendr\u00eda resultados tr\u00e1gicos, pues los animales que hayan salido en busca de pastos quiz\u00e1 nunca logren regresar. A fin de conservar esta ruta, el Servicio de Protecci\u00f3n de la Fauna Keniana, el mayor organismo conservacionista del pa\u00eds, ha conseguido la concesi\u00f3n de algunos terrenos colindantes. A pesar de las dificultades, los incre\u00edbles contrastes del Parque Nacional de Nairobi siguen atrayendo a miles de turistas todos los a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 24]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\">Jirafa<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">Leopardo<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\">Marab\u00faes<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\">Cocodrilo<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\">Le\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\">Grulla coronada<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\">Rinoceronte negro<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sc\">Avestruz<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Parque Nacional de Nairobi, hogar de la fauna en libertad DE NUESTRO CORRESPONSAL EN KENIA SEIS y media de la ma\u00f1ana. 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