{"id":2718,"date":"2015-12-01T00:53:17","date_gmt":"2015-12-01T05:53:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-palabra-final-parte-i\/"},"modified":"2015-12-01T00:53:17","modified_gmt":"2015-12-01T05:53:17","slug":"la-palabra-final-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-palabra-final-parte-i\/","title":{"rendered":"La palabra final, Parte I"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por G. Campbell Morgan<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfCon qu\u00e9 mensaje termina Dios la primera dispensaci\u00f3n prof\u00e9tica? \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n guarda ese mensaje con el \u00faltimo de la profec\u00eda del Apocalipsis? \u00bfQu\u00e9 implicaciones tiene para la iglesia hoy ambos mensajes? &#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=center>\u00abPorque he aqu\u00ed, viene el d\u00eda ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad ser\u00e1n estopa; aquel d\u00eda que vendr\u00e1 los abrasar\u00e1, ha dicho Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, y no les dejar\u00e1 ni ra\u00edz ni rama. Mas a vosotros, los que tem\u00e9is mi nombre, nacer\u00e1 el Sol de justicia, y en sus alas traer\u00e1 salvaci\u00f3n; y saldr\u00e9is y saltar\u00e9is como becerros de la manada. Hollar\u00e9is a los malos, los cuales ser\u00e1n ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el d\u00eda en que yo act\u00fae, ha dicho Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos. Acordaos de la ley de Mois\u00e9s, mi siervo, al cual encargu\u00e9 en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel. He aqu\u00ed, yo os env\u00edo el profeta El\u00edas, antes que venga el d\u00eda de Jehov\u00e1, grande y terrible. \u00c9l har\u00e1 volver el coraz\u00f3n de los padres hacia los hijos, y el coraz\u00f3n de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldici\u00f3n\u00bb. (Mal 4.1?6).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abCon maldici\u00f3n\u00bb; as\u00ed concluye la profec\u00eda de Malaqu\u00edas. Despu\u00e9s de estas palabras no habr\u00eda m\u00e1s voz prof\u00e9tica, ni mensaje directo de Dios por m\u00e1s de cuatrocientos a\u00f1os. Era primordial que la palabra empleada fuera llamativa, que atrajese la atenci\u00f3n, y que fuera una palabra con poder permanente. \u00bfCu\u00e1l es la palabra? \u00abMaldici\u00f3n\u00bb. Es la \u00faltima palabra del Antiguo Testamento y creo que ocupa este lugar por prop\u00f3sito divino, y con una solemne intenci\u00f3n. Al estudiarla m\u00e1s de cerca observaremos que a pesar de que el canon concluye de esta manera, la ternura del amor divino sigue presente. El \u00faltimo mensaje de Dios a este pueblo persigue despertarlos, a fin de que la amenaza de la maldici\u00f3n nunca llegue a posarse sobre ellos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Consideremos entonces:<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa palabra final.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl evangelio de amor que lo rodea.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl gran anuncio: \u00abHe aqu\u00ed, viene el d\u00eda\u00bb.<\/LI><\/UL><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>1. La palabra final<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Toda la historia de la humanidad hasta el tiempo de Malaqu\u00edas se caracteriza por los fracasos. En consecuencia, la \u00fanica palabra plausible del Dios perfecto y que revela su actitud hacia tal estado, es la palabra \u00abmaldici\u00f3n\u00bb. Si leemos la historia desde la perspectiva divina, observaremos la continua manifestaci\u00f3n de su fidelidad, la ternura de su coraz\u00f3n, y la permanente y conmovedora misericordia de su naturaleza hacia la humanidad. Sin embargo, paralelamente a la maravillosa y brillante historia de su incansable compasi\u00f3n y sentido de l\u00e1stima hacia el hombre, tenemos el registro del fracaso humano con su murmuraci\u00f3n, desobediencia y abierta rebeli\u00f3n. Cada dispensaci\u00f3n, ya sea el jard\u00edn del Ed\u00e9n, el per\u00edodo librado a la conciencia humana, la \u00e9poca patriarcal, la econom\u00eda mosaica, el per\u00edodo de los reinados, o los tiempos de los profetas, culmina con el fracaso. Y cuando Dios mira sobre los hombres que cre\u00f3 y llam\u00f3, a fin de que sean una bendici\u00f3n para toda la tierra, debe decir:<\/P><\/p>\n<p><P align=center>\u00abNo sea que yo venga y hiera la tierra con maldici\u00f3n\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>No obstante, en las primeras palabras de esta \u00faltima frase surge un rayo de luz y esperanza. \u00abNo sea que yo venga\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El Antiguo Testamento no culmina con una maldici\u00f3n declarada, sino con una amenaza de maldici\u00f3n. No es una sentencia que declara desesperanza ni condenaci\u00f3n, sino una advertencia destinada a ense\u00f1ar que Dios no ha pronunciado a\u00fan la maldici\u00f3n, y que no desea hacerlo. \u00abNo sea que yo venga y hiera la tierra con maldici\u00f3n\u00bb. La profec\u00eda de Malaqu\u00edas y la antigua dispensaci\u00f3n concluyen con una \u00faltima apelaci\u00f3n de amor destinada a evitar la calamidad. La profec\u00eda tan s\u00f3lo anuncia la consecuencia l\u00f3gica de la desobediencia y pecado.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los jud\u00edos siempre interpretaron este pasaje como un mensaje de amor. Los rabinos en las sinagogas desde aquella \u00e9poca, hasta la venida de Cristo, durante su vida sobre la tierra y hasta nuestros d\u00edas, jam\u00e1s han concluido la lectura de Malaqu\u00edas con el vers\u00edculo 6. Terminan la lectura con el vers\u00edculo 5. Leen primero el verso 6:<\/P><\/p>\n<p><P align=center>\u00ab\u00c9l har\u00e1 volver el coraz\u00f3n de los padres hacia los hijos, y el coraz\u00f3n de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldici\u00f3n\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Y a continuaci\u00f3n, como ep\u00edlogo, leen el verso 5:<\/P><\/p>\n<p><P align=center>\u00abHe aqu\u00ed, yo os env\u00edo el profeta El\u00edas, antes que venga el d\u00eda de Jehov\u00e1, grande y terrible\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En la Septuaginta, el vers\u00edculo 4 es quitado de su lugar y colocado al final del cap\u00edtulo, para que la el Antiguo Testamento no concluya con la maldici\u00f3n. Si tomamos los vers\u00edculos 5, 6 y 4 y los leemos en ese orden, tendremos la siguiente secuencia:<\/P><\/p>\n<p><P align=center>\u00abHe aqu\u00ed, yo os env\u00edo el profeta El\u00edas, antes que venga el d\u00eda de Jehov\u00e1, grande y terrible. \u00c9l har\u00e1 volver el coraz\u00f3n de los padres hacia los hijos, y el coraz\u00f3n de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldici\u00f3n. Acordaos de la ley de Mois\u00e9s, mi siervo, al cual encargu\u00e9 en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El hecho es que los rabinos leen el pasaje en este orden que se le dio en la Septuaginta. Aun cuando el vers\u00edculo 4 fue puesto despu\u00e9s del vers\u00edculo 6 no se alter\u00f3 su n\u00famero original. Sin duda, esto revela la forma en que la naci\u00f3n hebrea interpretaba este mensaje. No lo consideraban un mensaje de ira sino de amor. No se estaba pronunciando una maldici\u00f3n sino una advertencia de la terrible calamidad que les pod\u00eda ocurrir tras la desobediencia. Es evidente que interpretaron este mensaje final como un evangelio de amor, y no cabe duda de que su exposici\u00f3n fue una correcta interpretaci\u00f3n de su significado. Dios, a pesar de la apostas\u00eda, necedad e impertinencia de su pueblo , dej\u00f3 este \u00faltimo mensaje de amor infinito antes de sellar el libro prof\u00e9tico..<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>2. El evangelio de amor que lo rodea<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Esta palabra final fue una advertencia y no una sentencia, por eso, se debe considerar como un evangelio de amor. Adem\u00e1s esta palabra final declaraba que exist\u00eda la posibilidad de escapar de la amenaza de maldici\u00f3n, si se segu\u00eda una serie de condiciones.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En la promesa de la venida de El\u00edas se dice:<\/P><\/p>\n<p><P align=center>\u00ab\u00c9l har\u00e1 volver el coraz\u00f3n de los padres a los hijos, y el coraz\u00f3n de los hijos hacia los padres\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Este volver de coraz\u00f3n indica la condici\u00f3n requerida para evitar la maldici\u00f3n. La misi\u00f3n de El\u00edas, tal como se le describe aqu\u00ed, no es social, sino espiritual. No se trata de producir reconciliaci\u00f3n en las familias de este pueblo. \u00abLos padres\u00bb son los patriarcas Abraham, Isaac, e Israel, cuyos hijos se hab\u00edan descarriado tanto de sus ideales de vida y condici\u00f3n espiritual . La misi\u00f3n de El\u00edas ser\u00eda hacer regresar a estos descarriados a esos ideales y a esa condici\u00f3n espiritual.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Con el fin de apreciar el significado principal de esta declaraci\u00f3n, podr\u00edamos hacer la siguiente par\u00e1frasis: \u00abEn aquel d\u00eda Israel ser\u00e1 de verdad Israel, en esp\u00edritu y en vida interior, y no s\u00f3lo en la mera actividad de ritos y servicios externos\u00bb. La pr\u00e1ctica del pueblo era la de un altar con sacrificios, fiestas y ayunos y todas las ordenanzas exteriores, que les identificaban como el peculiar pueblo de Dios. Sin embargo, su coraz\u00f3n estaba lejos de Dios. Si Abraham hubiera aparecido entre ellos, hubiera dicho: \u00abEstos no son mis hijos\u00bb. Si Jacob los hubiera visto hubiera dicho: \u00abEstos no son ciertamente los hijos del hombre a quien Dios llam\u00f3 Israel\u00bb. Hab\u00edan errado el camino, y corrompido el pacto, pero el prop\u00f3sito de Dios no pod\u00eda ser alterado. Por eso, si la amenaza de maldici\u00f3n no se ha de concretar, ser\u00e1 porque su coraz\u00f3n se volver\u00e1 a sus padres, y el coraz\u00f3n de los padres a sus hijos. Esto significaba que ellos se volvieran a los principios que el Se\u00f1or hab\u00eda establecido para los padres. Deb\u00edan ser lo que Dios hab\u00eda querido que fueran. Y las ordenanzas exteriores con las cuales hab\u00edan llegado a estar satisfechos, no tuvieran otro valor salvo que expresar el significado interior del pacto de Dios con ellos. Solo entonces la maldici\u00f3n ser\u00eda removida y las lluvias de bendici\u00f3n ser\u00edan derramadas por las ventanas abiertas del cielo. Esto es el evangelio de amor.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda concretar esto? \u00abHe aqu\u00ed, yo os env\u00edo el profeta El\u00edas, antes que venga el d\u00eda de Jehov\u00e1, grande y terrible\u00bb. Otro mensajero m\u00e1s, El\u00edas, ser\u00eda enviado. La profec\u00eda no ha sido completada. El asunto todav\u00eda se mantiene abierto. A\u00fan se ha de o\u00edr el sonido de otra voz. Otro mensaje deb\u00eda ser entregado. Esa voz ser\u00eda o\u00edda y el mensaje entregado al tiempo que llegaba el propio Rey.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Todos entendemos que el cumplimiento de esa promesa tuvo lugar con la venida de Juan el Bautista. Debido a que existen aparentes contradicciones en algunos vers\u00edculos que hablan sobre el tema, haremos un breve par\u00e9ntesis para analizarlos. <\/P><br \/>\n<P align=justify>En Juan 1.21 dice:<\/P><\/p>\n<p><P align=center>\u00abY le preguntaron: \u00bfQu\u00e9 pues? \u00bfEres t\u00fa El\u00edas? Dijo: No soy. \u00bfEres t\u00fa el profeta? Y respondi\u00f3: No\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En Mateo 17.10?13 leemos:<\/P><\/p>\n<p><P align=center>\u00abEntonces sus disc\u00edpulos le preguntaron, diciendo: \u00bfPor qu\u00e9, pues, dicen los escribas que es necesario que El\u00edas venga primero? Respondiendo Jes\u00fas, les dijo: A la verdad, El\u00edas viene primero, y restaurar\u00e1 todas las cosas. Mas os digo que El\u00edas ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con \u00e9l todo lo que quisieron; as\u00ed tambi\u00e9n el Hijo del Hombre padecer\u00e1 de ellos. Entonces los disc\u00edpulos comprendieron que les hab\u00eda hablado de Juan el Bautista\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Aqu\u00ed tenemos una aparente contradicci\u00f3n. Juan dice: \u00abNo soy\u00bb. Jes\u00fas dice: \u00ab\u00c9l es\u00bb. La interpretaci\u00f3n de la Escritura siempre se halla dentro de la misma Escritura, y en este caso encontramos la soluci\u00f3n en un tercer evangelio, el de Lucas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En el cap\u00edtulo 1.16?17, cuando el mensajero celestial anuncia a Juan el Bautista, dice acerca de \u00e9l:<\/P><\/p>\n<p><P align=center>\u00abY har\u00e1 que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Se\u00f1or Dios de ellos. E ir\u00e1 adelante de \u00e9l con el esp\u00edritu y el poder de El\u00edas, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Se\u00f1or un pueblo bien dispuesto\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Juan dijo: \u00abNo soy\u00bb. Esta fue su respuesta al pensamiento literal de la actitud del pueblo en su d\u00eda. Ellos eran los descendientes directos de aquellos a quienes profetiz\u00f3 Malaqu\u00edas. Viv\u00edan ocupados en los asuntos exteriores, siguiendo servilmente a la letra. Cuando Juan vino le preguntaron: \u00ab\u00bfEres t\u00fa verdaderamente El\u00edas?\u00bb y \u00e9l respondi\u00f3: \u00abNo soy\u00bb. Fue una respuesta negativa a la literalidad que los gobernaba y que hab\u00eda surgido de su coraz\u00f3n ap\u00f3stata. Sin embargo, el propio Rey dijo: \u00abEl\u00edas ya vino? y los disc\u00edpulos comprendieron que les hab\u00eda hablado de Juan el Bautista\u00bb. Con referencia a su venida el \u00e1ngel hab\u00eda dicho que Juan ir\u00eda delante de \u00e9l con el esp\u00edritu y el poder de El\u00edas. Fue precisamente en este sentido espiritual que Jes\u00fas se\u00f1al\u00f3 a Juan como el cumplimiento de la profec\u00eda de Malaqu\u00edas. Por lo tanto, Juan acert\u00f3 cuando corrigi\u00f3 el pensamiento literal de los jud\u00edos que hab\u00edan enviado a los sacerdotes y levitas para interrogarle (Jn 1.19). Pero al mismo tiempo, el Rey estaba en lo cierto cuando dijo que Juan era El\u00edas, y que en \u00e9l se cumpl\u00eda la \u00faltima profec\u00eda de Malaqu\u00edas. En esta interesante ilustraci\u00f3n de la comprensi\u00f3n del Antiguo Testamento por medio del Nuevo, una interpretaci\u00f3n espiritual de las cosas de Dios expone como imposible lo que es meramente exterior y literal.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>3. El gran anuncio<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Desde el tiempo de Malaqu\u00edas hasta la venida de un hombre en el esp\u00edritu y poder de El\u00edas, transcurrieron cuatrocientos a\u00f1os. Durante ese per\u00edodo el evangelio contenido en estas palabras finales fue el \u00fanico mensaje de Dios para el hombre. \u00bfCu\u00e1l era su elemento dominante? Su elemento dominante era en virtud de la promesa del amanecer del d\u00eda de Dios. Por ejemplo, casos como el de Sime\u00f3n y Ana, donde la palabra de poder transform\u00f3 y modific\u00f3 conductas. . Para aquellos que esperaban el tiempo de la intervenci\u00f3n divina, y viv\u00edan en una actitud de permanente expectativa, la vida lleg\u00f3 a ser una nueva experiencia, y el evangelio del amor oper\u00f3 en su car\u00e1cter hermosos milagros de transformaci\u00f3n. Los primeros tres vers\u00edculos del cap\u00edtulo 4 de Malaqu\u00edas contienen las palabras de esa promesa:<\/P><\/p>\n<p><P align=center>\u00abPorque he aqu\u00ed, viene el d\u00eda ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad ser\u00e1n estopa; aquel d\u00eda que vendr\u00e1 los abrasar\u00e1, ha dicho Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, y no les dejar\u00e1 ni ra\u00edz ni rama. Mas a vosotros, los que tem\u00e9is mi nombre, nacer\u00e1 el Sol de justicia, y en sus alas traer\u00e1 salvaci\u00f3n; y saldr\u00e9is y saltar\u00e9is como becerros de la manada. Hollar\u00e9is a los malos, los cuales ser\u00e1n ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el d\u00eda en que yo act\u00fae, ha dicho Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Este fue el gran anuncio que repos\u00f3 sobre el coraz\u00f3n y la conciencia de este pueblo por cuatrocientos a\u00f1os. Es cierto que lo despreciaron y probablemente argumentaron contra \u00e9l, tratando de comprobar que no deb\u00eda entenderse en forma literal. Sin embargo, constituy\u00f3 el elemento fuerte en el evangelio de amor durante esos cuatrocientos a\u00f1os. Cuando vino Jes\u00fas, Sime\u00f3n, Ana y unos pocos pastores sabios formaban parte del remanente elegido por Dios, y aguardaban el d\u00eda \u00abardiente como un fuego\u00bb, el nacimiento del \u00abSol de justicia\u00bb que \u00aben sus alas\u00bb traer\u00eda salvaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Observemos especialmente que si bien se mencionan dos aspectos, en realidad constituyen uno solo. \u00abHe aqu\u00ed, viene el d\u00eda ardiente como un horno? mas a vosotros lo que tem\u00e9is mi nombre, nacer\u00e1 el Sol de justicia, y en sus alas traer\u00e1 salvaci\u00f3n\u00bb. Se trata de un evento del cual se se\u00f1alan dos aspectos. Se podr\u00eda considerar que dentro del factor tiempo y seg\u00fan los m\u00e9todos humanos, uno preceder\u00e1 al otro; sin embargo, la sucesi\u00f3n encuadra dentro de la unidad. El gran anuncio se refiere a la actividad de Dios en el futuro. Aunque Dios dejar\u00e1 a este pueblo sin mensajes prof\u00e9ticos durante cuatrocientos a\u00f1os, su palabra final es: \u00abYo no estoy abandonando al mundo; el mal no es la fuerza triunfante. Si bien los que practican la maldad parecen prosperar, pronto tocar\u00e1 el fin a todo esto\u00bb. \u00a1Dios va a actuar! El d\u00eda ardiente vendr\u00e1, y todos aquellos que hicieron caso omiso a la advertencia del evangelio de amor, ser\u00e1n barridos y destruidos cuando ese d\u00eda llegue. \u00abMas a vosotros los que tem\u00e9is mi nombre\u00bb, el remanente elegido, \u00abnacer\u00e1 el Sol de justicia, y en sus alas traer\u00e1 salvaci\u00f3n\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfC\u00f3mo actuar\u00e1? Como un fuego destructor contra todo lo impuro, y como un suave y dulce b\u00e1lsamo para los que temen su nombre. Este d\u00eda no ser\u00e1 introducido por medio de un proceso gradual que ir\u00e1 venciendo los males de la \u00e9poca, sino que irrumpir\u00e1 abruptamente. Primero El\u00edas, con su \u00faltimo mensaje, y luego el Rey que viene repentinamente a su templo con un amanecer, y un Sol que se levanta trayendo \u00absalvaci\u00f3n en sus alas\u00bb. Notemos que estos aspectos se fusionan de una manera hermosa, dentro del gran hecho central. \u00abHe aqu\u00ed, viene el d\u00eda\u00bb. \u00abNacer\u00e1 el Sol\u00bb. El d\u00eda viene, el Sol nacer\u00e1. Un d\u00eda arder\u00e1 como un horno. El Sol traer\u00e1 salvaci\u00f3n en sus alas. Se trata de un solo d\u00eda. \u00abViene el d\u00eda\u00bb. \u00bfCu\u00e1ndo vendr\u00e1? Cuando nazca el Sol. El d\u00eda que viene arder\u00e1. \u00bfC\u00f3mo arder\u00e1? El Sol ser\u00e1 el calor ardiente que quemar\u00e1, pero a la misma vez, el Sol traer\u00e1 salud en sus alas. El car\u00e1cter de los hombres sobre los cuales brillar\u00e1 este Sol determinar\u00e1 si ser\u00e1n quemados o sanados. Se trata del mismo d\u00eda.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Analic\u00e9moslo m\u00e1s de cerca. \u00abViene el d\u00eda ardiente como un horno\u00bb. En el cap\u00edtulo 3.15 le\u00edmos las siguientes palabras: \u00abDecimos, pues, ahora: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad? son prosperados\u00bb. Observemos ahora el texto de 4.1: \u00abTodos los soberbios y todos los que hacen maldad ser\u00e1n estopa\u00bb. \u00bfNota el cambio? Cuando venga el d\u00eda el orden antiguo ser\u00e1 invertido. Hoy los soberbios y los imp\u00edos son prosperados, y se les llama bienaventurados, o dichosos, pero cuando amanezca el d\u00eda de Dios, \u00ablos soberbios y todos los que hacen maldad ser\u00e1n estopa\u00bb. Los \u00abprosperados\u00bb de una dispensaci\u00f3n ap\u00f3stata ser\u00e1n la estopa en el d\u00eda de Dios, hojarasca cuando el Sol de justicia brille con toda su fuerza.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfC\u00f3mo podr\u00e1n ser iguales estos aspectos que aparentan ser contradictorios? Es imposible que no sean iguales. \u00bfC\u00f3mo se produce el milagro de un nuevo d\u00eda si no es por medio del nacimiento del Sol? Seguimos la misma l\u00ednea de interpretaci\u00f3n y debemos afirmar que con el nacimiento del Sol habr\u00e1 salud. \u00bfCu\u00e1les son los hombres que detectar\u00e1n de primero el amanecer? Sin duda, no ser\u00e1n los imp\u00edos y soberbios que ser\u00e1n consumidos como estopa, sino los que velan, los que ascienden a las cumbres de las monta\u00f1as, los que est\u00e1n hastiados de la sociedad ap\u00f3stata y que han estado clamando: \u00abVen, Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb (Ap 22.20). Ellos ser\u00e1n los primeros en detectar el amanecer de ese d\u00eda, y para ellos el tinte rosado del amanecer traer\u00e1 sanidad, y \u00abse levantar\u00e1 el Sol de justicia, trayendo salud eterna en sus alas\u00bb (Versi\u00f3n Moderna). Luego, cuando se haya levantado hasta el meridiano, con toda la fuerza de su calor abrasador, la estopa ser\u00e1 quemada.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Bien sabemos los distintos efectos que tiene el sol sobre diferentes objetos. Un \u00e1rbol plantado junto a un r\u00edo absorbe sus aguas por medio de las ra\u00edces, y los rayos del sol del verano hacen brotar sus hojas y lo llena de verdor y hermosura. Por otra parte, el mismo sol que produce el hermoso verdor en el \u00e1rbol, termina por secar y quemar un campo de rastrojos con sus rayos abrasadores. El mismo medio produce en un caso la vida y en el otro la sequedad y la muerte. El mensaje de Dios es: \u00abEl d\u00eda que viene, yo actuar\u00e9\u00bb. \u00abHe aqu\u00ed viene el d\u00eda que sanar\u00e1 y que abrasar\u00e1\u00bb. Sanar\u00e1 a aquellos que le esperan, que han sido heridos por la noche. \u00bfPor qu\u00e9 los sanar\u00e1? Porque est\u00e1n plantados junto a arroyos, porque sus ra\u00edces est\u00e1n en Dios, y a ellos llegan los rayos del Sol de Dios con hermosura, salud, luz y salvaci\u00f3n en sus alas. Para los hombres que hoy son prosperados, los que no conf\u00edan en nadie mas que en ellos mismos, cuyas ra\u00edces no se extienden hasta las aguas eternas, el Sol dar\u00e1 un calor abrasador. Ser\u00e1n como estopa.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>As\u00ed culmina la palabra y cesa la voz de Malaqu\u00edas. Les describi\u00f3 su condici\u00f3n, les habl\u00f3 del amor infinito de Dios y finalmente les declara: Dios no los ha abandonado ni a ellos ni al mundo, sino que viene el d\u00eda cuando nacer\u00e1 el Sol. Les se\u00f1ala los diferentes resultados producidos en dos clases distintas de vida, y finalmente en tono prof\u00e9tico expresa las palabras: \u00abYo os env\u00edo el profeta El\u00edas, antes que venga el d\u00eda de Jehov\u00e1, grande y terrible\u00bb para \u00abvolver el coraz\u00f3n de los padres hacia los hijos, y el coraz\u00f3n de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldici\u00f3n\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Antes de aplicar esta palabra final a nuestra \u00e9poca, debemos notar que la segunda parte del programa divino ?segunda en orden, aunque mencionada en primer lugar por ser lo que m\u00e1s necesitaba el pueblo a quien fue dirigida (Mal 3.1)? todav\u00eda no se ha cumplido, el Rey vino y predic\u00f3 \u00abel a\u00f1o agradable del Se\u00f1or\u00bb (Lc 4.19). En ese punto de la lectura cerr\u00f3 el libro. \u00abEl d\u00eda de venganza del Dios nuestro\u00bb (Is 61.2) a\u00fan no se ha cumplido. Por razones que yacen en la profundidad de la infinita sabidur\u00eda eterna, \u00c9l a\u00fan espera, y si bien a veces suspiramos por ese d\u00eda, por fe nos regocijamos en su benignidad. Sabemos que en \u00e9l nuestros a\u00f1os de fatiga se desvanecen, ya que \u00abcon el Se\u00f1or un d\u00eda es como mil a\u00f1os, y mil a\u00f1os como un d\u00eda\u00bb (2 Pe 3.8). Sin lugar a dudas, su primera venida trajo un fuego a la tierra que hasta el d\u00eda de hoy est\u00e1 encendido aun en medio del colapso y revuelo del mundo actual. Este fuego est\u00e1 preparando el camino para el nuevo d\u00eda de Dios, en ese d\u00eda un nuevo y mayor fuego ser\u00e1 revelado, el cual no dejar\u00e1 ni rama ni ra\u00edz en todo aquello que sea imp\u00edo e inicuo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tomado y adaptado del libro \u00a1Me han defraudado! El mensaje del profeta Malaqu\u00edas, G. Campbell Morgan, Editorial DCI &#8211; Hebr\u00f3n.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por G. Campbell Morgan \u00bfCon qu\u00e9 mensaje termina Dios la primera dispensaci\u00f3n prof\u00e9tica? \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n guarda ese mensaje con el \u00faltimo de la profec\u00eda del Apocalipsis? \u00bfQu\u00e9 implicaciones tiene para la iglesia hoy ambos mensajes? &#8230; \u00abPorque he aqu\u00ed, viene el d\u00eda ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-palabra-final-parte-i\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa palabra final, Parte I\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2718","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2718","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2718"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2718\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2718"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2718"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2718"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}