{"id":2721,"date":"2015-12-01T00:53:21","date_gmt":"2015-12-01T05:53:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/gozo-en-medio-de-las-tribulaciones\/"},"modified":"2015-12-01T00:53:21","modified_gmt":"2015-12-01T05:53:21","slug":"gozo-en-medio-de-las-tribulaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/gozo-en-medio-de-las-tribulaciones\/","title":{"rendered":"Gozo en medio de las tribulaciones"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por D. Martyn Lloyd-Jones<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfPuede su rostro reflejar gozo aun en medio de las dificultades? \u00bfPuede decir con convicci\u00f3n que Dios es su fortaleza en medio de las l\u00e1grimas? \u00bfS\u00ed puede? \u00bfNo puede? Habacuc, un hombre corriente como nosotros, tembl\u00f3 al conocer la crisis que azotar\u00eda a su pueblo. Sin embargo, a pesar de su temor, se aferr\u00f3 a las promesas de Dios&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify><B>Fe y temor<\/P><br \/>\n<\/B><br \/>\n<P align=justify>\u00abO\u00ed, y se conmovieron mis entra\u00f1as; a la voz temblaron mis labios; pudrici\u00f3n entr\u00f3 en mis huesos, y dentro de m\u00ed me estremec\u00ed; si bien estar\u00e9 quieto en el d\u00eda de la angustia, cuando suba al pueblo el que lo invadir\u00e1 con sus tropas\u00bb (v. 16). El profeta ya no tiene problemas filos\u00f3ficos ni teol\u00f3gicos. Ve todo con suma claridad pero siendo humano y viendo los juicios que han de venir, se llena de temor. \u00bfC\u00f3mo puede tener paz interior cuando todo esto est\u00e1 por ocurrir? \u00bfC\u00f3mo har\u00e1 para enfrentar estos juicios? Es un gran consuelo saber que estos profetas de Dios eran hombres como nosotros, sujetos a las mismas debilidades que nos aquejan. Tendemos a pensar que eran hombres especiales debido a la grandeza de su entendimiento. Sin embargo, si as\u00ed lo hacemos, perderemos muchos beneficios al considerar sus escritos. Este pasaje nos ofrece un vistazo del car\u00e1cter del hombre. Habacuc es lo suficientemente honesto como para decir que cuando oy\u00f3 los planes de Dios, tembl\u00f3 como una hoja. El Se\u00f1or reconoci\u00f3 esta debilidad humana cuando dijo: \u00abEl esp\u00edritu a la verdad est\u00e1 dispuesto, pero la carne es d\u00e9bil\u00bb (Mr 14.38). Debemos agradecerle al Se\u00f1or por hacer esta distinci\u00f3n entre falta de fe y debilidad de la carne. Los grandes hombres de fe con frecuencia temblaron f\u00edsicamente ante ciertas perspectivas que se cern\u00edan sobre ellos. Ver la verdad y entender las doctrinas es muy importante, pero a pesar de ello podemos aun temblar f\u00edsicamente. El hacerlo bajo ciertas condiciones no significa necesariamente que exista una falta de fe, si bien el diablo tratar\u00e1 de convencernos que es as\u00ed. Si alguna vez eres tentado de esta forma, \u00a1recuerda a Habacuc! \u00c9l entendi\u00f3 perfectamente y sin embargo, tembl\u00f3 como una hoja por la propia debilidad de su carne.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La provisi\u00f3n de Dios para el profeta temeroso<\/P><br \/>\n<\/B><br \/>\n<P align=justify>El ejemplo del siervo de Dios<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Dios \u00abconoce nuestra condici\u00f3n; se acuerda de que somos polvo\u00bb (Sal 103.14). \u00c9l entiende nuestra debilidad humana y ha hecho maravillosa provisi\u00f3n para nosotros. En primer lugar nos dice que aun sus grandes siervos han experimentado temor f\u00edsico, combinado con fe en su Palabra. Hemos visto que as\u00ed fue con Habacuc. El mismo Abraham, el gran hombre de fe, supo en ciertas ocasiones lo que era el ser d\u00e9bil en la carne. David tambi\u00e9n admiti\u00f3 que su carne fracasaba a pesar de su fe. A Jerem\u00edas le fue dada una tenebrosa profec\u00eda, para darla a conocer al pueblo, y a veces sent\u00eda que no podr\u00eda enfrentar la odisea. El mensaje era tan terrible que a pesar de estar dispuesto en su esp\u00edritu, su carne se retra\u00eda de hacerlo. Tenemos una fugaz descripci\u00f3n de Juan el Bautista, languideciendo en la c\u00e1rcel, cansado, sufriendo f\u00edsicamente, y todas estas circunstancias reflejadas sobre su esp\u00edritu. Observamos este problema tambi\u00e9n en el gran ap\u00f3stol Pablo. Nos dice en su segunda carta a los Corintios que ning\u00fan reposo ten\u00eda en su cuerpo y que \u00aben todo fuimos atribulados; de fuera, conflictos; de dentro, temores\u00bb (2 Co 7.5). Cuando predic\u00f3 por primera vez en Corinto lo hizo \u00abcon debilidad, y mucho temor y temblor\u00bb (1 Co 2.3). Tales ejemplos nos aseguran que Dios nos entiende y que en su misericordia nos mostrar\u00e1 una salida de nuestras dificultades.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El don del gozo, no del auto-control<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfQu\u00e9 puede hacer un hombre en tal estado de debilidad humana? \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda sustentar a un hombre como Habacuc cuando llegara el ej\u00e9rcito caldeo y comenzara a destruir la ciudad? \u00bfQu\u00e9 fue lo que sostuvo al remanente fiel del pueblo de Dios cuando aparentemente todo estaba perdido? No fue el resignarse ni decir: Bueno, no vale la pena afligirse, ni inquietarse, ni alarmarse, porque nada podemos hacer para evitarlo. Tampoco aplicar el principio psicol\u00f3gico de desconectarse. No fue el tratar de convencerse a s\u00ed mismo y decir: Lo mejor es no pensar en ello. Vayamos al cine, leamos novelas, pero dejemos de pensar \u0097una especie de escape. Tampoco era cuesti\u00f3n de hacer un esfuerzo y juntar coraje. En este pasaje no encontramos ninguna exhortaci\u00f3n a tener coraje. Hay algo infinitamente m\u00e1s importante que el realizar un gran esfuerzo de voluntad y decir: No voy a lloriquear, me voy a comportar como un hombre. Habacuc admite que sus entra\u00f1as se conmovieron y sus labios temblaron a la voz, y la pudrici\u00f3n entr\u00f3 en sus huesos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El tratamiento psicol\u00f3gico difiere fundamentalmente del m\u00e9todo de las Escrituras. A veces es una crueldad decirle a un hombre que se encuentra en un estado de temor descontrolado, que trate de \u00abrearmarse\u00bb y enfrentar con coraje su situaci\u00f3n. Si pudiera hacerlo lo har\u00eda, y el temblor cesar\u00eda. Sin embargo, el profeta est\u00e1 en un estado tal que es incapaz de controlar sus reacciones f\u00edsicas. Por m\u00e1s que trate, no puede dejar de temblar. Los m\u00e9todos que el mundo ofrece en estas circunstancias, s\u00f3lo funcionan en algunas personas y en un momento cuando su ayuda es casi innecesaria. No tienen valor alguno cuando una persona est\u00e1 en este grado de extrema alarma f\u00edsica.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En lugar de resignarnos o tratar de juntar coraje, la Escritura demuestra que es posible vivir en un estado de regocijo, aun en tales circunstancias. \u00abAunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegrar\u00e9 en Jehov\u00e1, y me gozar\u00e9 en el Dios de mi salvaci\u00f3n\u00bb (vs. 17 y 18). El cristiano no pretende menos que esto. El hombre del mundo, si est\u00e1 en un buen estado f\u00edsico, podr\u00e1 quiz\u00e1 llegar a una actitud de resignaci\u00f3n. Podr\u00e1 quiz\u00e1 vestirse de un aire de coraje como lo han hecho muchos en tiempos de guerra y de agudas circunstancias adversas, y sin duda tal actitud debe ser admirada. No obstante, al cristiano se le ha asegurado que a pesar de ser una persona f\u00edsicamente propensa a alarmarse, puede experimentar no s\u00f3lo fuerzas sino tambi\u00e9n un positivo regocijo en medio del peligro. \u00c9l puede \u00abgozarse en la tribulaci\u00f3n\u00bb, y resultar victorioso en medio de las peores situaciones. Este es el desaf\u00edo de la posici\u00f3n cristiana. Es aqu\u00ed donde los creyentes nos diferenciamos del mundo, cuando el infierno est\u00e1 desatado y llega lo peor de lo peor, tenemos que hacer mucho m\u00e1s que aguantar y resistir. Hemos de experimentar un gozo santo, y manifestar un esp\u00edritu de regocijo. En lugar de ejercitar el control de nosotros mismos con una voluntad de acero, hemos de ser \u00abm\u00e1s que vencedores\u00bb (Ro 8.37). Debemos regocijarnos en el Se\u00f1or y gozarnos en el Dios de nuestra salvaci\u00f3n. Estos per\u00edodos son la prueba de nuestra profesi\u00f3n cristiana. Si no demostramos ser \u00abm\u00e1s que vencedores\u00bb, estamos fracasando como cristianos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El est\u00edmulo de la historia<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfQu\u00e9 hace que esto sea posible? El profeta encuentra su consuelo en una correcta interpretaci\u00f3n de la historia. Cada vez que el salmista se enfrenta con situaciones como las que nosotros estamos considerando, invariablemente se torna a la historia pasada y al proceder de Dios con los hombres. De esta manera lo encontramos alabando a Dios y regocij\u00e1ndose. De igual forma, el profeta aqu\u00ed recuerda los grandes hechos en la historia de los hijos de Israel. El profeta se concentra en particular en la liberaci\u00f3n de la esclavitud en Egipto, su paso por el Mar Rojo, su viaje a trav\u00e9s del desierto, la derrota de sus enemigos y la ocupaci\u00f3n de Cana\u00e1n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Nosotros tambi\u00e9n debemos aprender a utilizar este m\u00e9todo. Puede ser que esto sea lo \u00fanico que nos sostenga en los d\u00edas que est\u00e1n por delante. Al observar el mundo de hoy, \u00bfexiste alg\u00fan motivo para regocijarnos? Si alguna vez nos encontramos en el terrible estado tan gr\u00e1ficamente relatado por el profeta, lo que tendremos que hacer es mirar hacia atr\u00e1s, a la historia.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En primer lugar, debemos concentrarnos sobre los hechos y reconocer que son hechos. El profeta entra en muchos detalles dici\u00e9ndonos lo que Dios ha hecho; c\u00f3mo dividi\u00f3 el Mar Rojo, c\u00f3mo detuvo el sol, y c\u00f3mo control\u00f3 los elementos. No hay duda alguna de que los hechos del relato b\u00edblico deben ser enfatizados m\u00e1s que cualquier otra cosa en estos d\u00edas. Hay quienes dicen que lo m\u00e1s necesario es volver a la teolog\u00eda b\u00edblica y a un nuevo entendimiento de la ense\u00f1anza de la Biblia. Se habla mucho acerca del maravilloso re-descubrimiento en los a\u00f1os recientes del mensaje esencial de la Palabra. Este es el \u00e9nfasis de lo que se conoce por la \u00abneo-ortodoxia\u00bb. Muchos de ellos utilizan la palabra \u00abmito\u00bb para describir muchos de los hechos hist\u00f3ricos, y dicen que la historia en s\u00ed no es realmente importante. Los acontecimientos relatados no son lo que en \u00faltima instancia importa. Lo que s\u00ed importa es la ense\u00f1anza que est\u00e1 encerrada en los supuestos hechos. Ellos sugieren que los detalles hist\u00f3ricos del Antiguo Testamento no son los que revisten mayor importancia y que no es realmente esencial creer en los hechos. Lo que s\u00ed importa es creer en el mensaje presentado de esa forma. En consecuencia, muchos de ellos no creen que los israelitas realmente pasaron a pie por el Mar Rojo. Dicen que es cient\u00edficamente imposible. Sin embargo, admiten que hay un principio importante presente en la historia, y lo principal es entender ese principio. El \u00abmito\u00bb, t\u00e9rmino que se usa corrientemente, sugiere que la \u00abc\u00e1scara\u00bb de la historia no tiene importancia y que es el coraz\u00f3n de la verdad lo que realmente cuenta. Los hechos que se presentan pueden no ser verdaderos, pero lo que representan s\u00ed es verdadero.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ahora bien, debemos reconocer que si esta opini\u00f3n es correcta, no tenemos consolaci\u00f3n alguna. Si Dios en realidad no ejecut\u00f3 los hechos relatados en el Antiguo Testamento a favor de Israel, entonces toda la Biblia se puede reducir a una pieza de psicolog\u00eda dirigida a mantenernos contentos. Sin embargo, la Biblia misma demuestra con suma claridad que mi consuelo descansa en hechos; en el hecho de que Dios ha ejecutado ciertos eventos que han ocurrido tal cual se describen. El Dios en quien yo creo es el Dios que pudo dividir el Mar Rojo y el r\u00edo Jord\u00e1n y que lo hizo. Al recordarse a s\u00ed mismo y a nosotros de estas cosas, Habacuc no est\u00e1 simplemente consol\u00e1ndose por jugar con ciertas ideas, sino que est\u00e1 hablando acerca de cosas que Dios efectivamente ha hecho. La fe cristiana est\u00e1 s\u00f3lidamente basada en hechos y no en ideas. Si los hechos registrados en la Biblia no son hechos reales, entonces no queda consuelo ni esperanza para nosotros. No somos salvos por ideas, sino por hechos, por eventos. La fe cristiana se distingue de toda otra religi\u00f3n porque sus doctrinas est\u00e1n basadas sobre hechos contundentes de la historia. El budismo, el hinduismo, y otras religiones est\u00e1n basadas sobre teor\u00edas e ideas, s\u00f3lo en la fe cristiana procedemos en base a hechos. Se debe rechazar esta moderna teor\u00eda acerca de \u00abmitos\u00bb como algo del diablo. Los hechos cre\u00eddos y aceptados como tales por nuestro Se\u00f1or, son absolutamente esenciales.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Despu\u00e9s de haber establecido los hechos, debemos contar con la grandeza del poder de Dios. El profeta recuerda los milagros que Dios realiz\u00f3 en Egipto: \u00abY el resplandor fue como la luz; rayos brillantes sal\u00edan de su mano, y all\u00ed estaba escondido su poder. Delante de su rostro iba mortandad\u00bb (vs. 4 y 5). Luego habla de la divisi\u00f3n del Mar Rojo: \u00ab\u00bfTe airaste, oh Jehov\u00e1, contra los r\u00edos? \u00bfContra los r\u00edos te airaste? \u00bfFue tu ira contra el mar cuando montaste en tus caballos, y en tus carros de victoria?\u00bb (v. 8). Es importante reconocer el hecho que Fara\u00f3n y sus huestes fueron realmente ahogados en el mar. La historia no es una alegor\u00eda de liberaci\u00f3n sino un evento que realmente tuvo lugar y por medio del cual Dios despleg\u00f3 su poder.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Siguen referencias al Monte Sina\u00ed, a la divisi\u00f3n de las aguas del Jord\u00e1n, y luego viene esa llamativa frase: \u00abEl sol y la luna se pararon en su lugar\u00bb (v. 11). Dios detuvo al sol para que los hijos de Israel pudieran triunfar. El Dios en quien creemos puede actuar y act\u00faa, cuando le place. Habacuc medita en la grandeza y el poder de Dios, y el elemento sobrenatural del proceder de Dios con su pueblo. Si la sustancia de estos elementos no es verdadera, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 nuestro consuelo? Los hechos son importantes porque revelan la grandeza, el poder y el elemento sobrenatural del proceder de Dios con su pueblo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La tercera verdad es que el Dios con quien tenemos que tratar es un Dios que es fiel a su Palabra y que guarda sus promesas. \u00abSe descubri\u00f3 enteramente tu arco; los juramentos a las tribus fueron palabra segura. Hendiste la tierra con r\u00edos\u00bb (v. 9). Al recordar los hechos y el poder de Dios, el profeta se asegura a s\u00ed mismo que, en estos eventos, Dios estaba cumpliendo los juramentos dados a Abraham, y repetidos a Isaac y Jacob. Dios hab\u00eda dicho que ellos eran su pueblo y que ten\u00eda ciertos prop\u00f3sitos para ellos y, a pesar de que estaban sometidos y parec\u00eda que iban a desaparecer en Egipto, \u00e9l los sac\u00f3 y los sustent\u00f3 en todas sus aflicciones.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ahora vemos la provisi\u00f3n divina para contrarrestar el temor que nosotros mismos no podemos controlar. Miramos hacia atr\u00e1s y pensamos en Dios. Cuando el profeta hizo esto, comenz\u00f3 a sentirse mejor. Olvid\u00f3 su nerviosismo y al contemplar al Poderoso, Dios de los milagros, qued\u00f3 tan lleno de asombro que comenz\u00f3 a regocijarse. Entonces sinti\u00f3 que podr\u00eda enfrentar cualquier situaci\u00f3n, y que a pesar de todo se regocijar\u00eda en el Se\u00f1or. \u00c9l sab\u00eda que tal Dios no lo olvidar\u00eda, y que tal Dios con toda certeza le dar\u00eda la victoria.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La multiplicada provisi\u00f3n de Dios para su iglesia temerosa<\/P><br \/>\n<\/B><br \/>\n<P align=justify>Estos fueron los hechos que Habacuc record\u00f3 para su consuelo, pero hoy nosotros estamos en una posici\u00f3n m\u00e1s maravillosa que Habacuc. Podemos agregar a la historia, podemos suplementar los hechos aducidos por el profeta. Estamos en una posici\u00f3n desde la cual se puede ver como todo lo que Dios le revel\u00f3, se cumpli\u00f3 al pie de la letra. Es cierto que los caldeos fueron levantados; destruyeron a los israelitas y los llevaron cautivos a Babilonia. A su tiempo Dios vino sobre los caldeos, los destruy\u00f3 y trajo al remanente de Israel de vuelta a Jerusal\u00e9n. La ciudad fue restablecida y el templo reedificado.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Podemos ir m\u00e1s all\u00e1 y meditar en los hechos de la poderosa salvaci\u00f3n que Dios ha obrado en Cristo. Podemos regocijarnos especialmente en el hecho de la resurrecci\u00f3n. Si alguna vez se present\u00f3 una situaci\u00f3n realmente desesperada fue cuando el Hijo de Dios fue crucificado en un madero y sepultado en una tumba. Los disc\u00edpulos estaban deprimidos pues todas sus esperanzas se hab\u00edan desvanecido, pero Dios actu\u00f3 en el milagro de la resurrecci\u00f3n. Demostr\u00f3 que todav\u00eda segu\u00eda siendo Dios, y que con \u00e9l nada era imposible. La resurrecci\u00f3n de Jesucristo no es una idea, sino un hecho real de la historia. De lo contrario, no hay evangelio. No creemos meramente en la persistencia de una vida despu\u00e9s de la tumba. No decimos meramente que Jes\u00fas todav\u00eda vive. Declaramos que \u00e9l literalmente se levant\u00f3 del sepulcro con su cuerpo. Todo depende de esta verdad.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Consideremos otros hechos. El liderazgo de los jud\u00edos persigui\u00f3 a los cristianos cruelmente, aunque se les advirti\u00f3 que si perseveraban en esa actitud, ellos mismos ser\u00edan destruidos. Ya hab\u00edan sido advertidos en el Antiguo Testamento, pero Juan el Bautista y Jesucristo, ambos volvieron a advert\u00edrselos. Al persistir en su odio maligno, Dios destruy\u00f3 su ciudad en el a\u00f1o 70 d.C. El templo fue derribado y el pueblo fue dispersado entre las naciones, donde todav\u00eda permanece la mayor\u00eda. Jam\u00e1s se deben olvidar estos hechos del a\u00f1o 70. Tampoco olvidemos lo que le ocurri\u00f3 al Imperio Romano por perseguir a la Iglesia de Cristo y tratar de destruirla. En el libro de Apocalipsis y en otros lugares se hab\u00eda revelado claramente que les vendr\u00eda un terrible desastre y que ser\u00edan destruidos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ocurri\u00f3 al pie de la letra como cualquiera lo puede leer en la historia del Imperio Romano. Estos eventos podr\u00edan ser complementados por muchos otros a trav\u00e9s de los siglos. La historia de la Iglesia en la Edad Media, la historia de la Reforma Protestante y la persecuci\u00f3n de los primeros protestantes ilustran el mismo principio. En las grandes historias de los Pactantes y de los Puritanos encontramos m\u00e1s referencias al mismo gran principio. Al releer estos hechos nosotros, al igual que Habacuc, podremos regocijarnos en el Se\u00f1or a pesar de las circunstancias.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Por sobre todos estos eventos est\u00e1 el hecho m\u00e1s glorioso de todos, el de Jesucristo mismo. Tenemos los detalles de su vida terrenal en los evangelios para que tengamos consuelo en d\u00edas de turbaci\u00f3n. Por sobre todo, recordemos que el mismo Hijo de Dios ha pasado por este mundo. \u00c9l sabe todo acerca de la contradicci\u00f3n de pecadores, por haberlo sufrido \u00e9l mismo. Aunque era el Hijo de Dios, supo lo que era estar cansado, abrumado, debilitado f\u00edsicamente, y hasta transpirar gotas de sangre en agon\u00eda. Supo lo que fue enfrentar a todo el mundo y el poder de Satan\u00e1s y del infierno amalgamados contra \u00e9l. \u00abNo tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo seg\u00fan nuestra semejanza, pero sin pecado\u00bb (He 4.15). Sabe todo acerca de nuestra debilidad. La encarnaci\u00f3n no es una mera idea, sino un hecho. \u00abEl Verbo fue hecho carne\u00bb. En nuestra agon\u00eda y debilidad, siempre podemos acudir a \u00e9l con confianza, sabiendo que \u00e9l entiende, sabe y puede socorrernos. El Hijo de Dios se hizo hombre para que pudiese ser nuestro perfecto Sumo Sacerdote y para poder conducirnos a Dios.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomado y adaptado del libro Del temor a la fe, D. Martyn Lloyd-Jones, Editorial DCI &#8211; Hebr\u00f3n. Todos los derechos reservados.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por D. Martyn Lloyd-Jones \u00bfPuede su rostro reflejar gozo aun en medio de las dificultades? \u00bfPuede decir con convicci\u00f3n que Dios es su fortaleza en medio de las l\u00e1grimas? \u00bfS\u00ed puede? \u00bfNo puede? Habacuc, un hombre corriente como nosotros, tembl\u00f3 al conocer la crisis que azotar\u00eda a su pueblo. 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