{"id":27237,"date":"2016-05-19T17:19:23","date_gmt":"2016-05-19T22:19:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/marcaban-el-rumbo-el-mar-el-cielo-y-el-viento\/"},"modified":"2016-05-19T17:19:23","modified_gmt":"2016-05-19T22:19:23","slug":"marcaban-el-rumbo-el-mar-el-cielo-y-el-viento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/marcaban-el-rumbo-el-mar-el-cielo-y-el-viento\/","title":{"rendered":"Marcaban el rumbo el mar, el cielo y el viento"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Marcaban el rumbo el mar, el cielo y el viento<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">\u00bfTIENE usted miedo a caerse por los bordes de la Tierra? Seguramente no. Pues bien, parece que en el pasado hab\u00eda marineros que s\u00ed abrigaban dicho temor, ya\u00a0que sol\u00edan navegar cerca de las riberas. Sin embargo, algunos valientes olvidaron sus recelos y se adentraron en alta mar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">Hace ya tres milenios, los comerciantes fenicios viajaban desde los puertos de su pa\u00eds, en la costa oriental del Mediterr\u00e1neo, hasta Europa y el norte de \u00c1frica. En\u00a0el siglo IV antes de nuestra era, un explorador griego llamado Piteas recorri\u00f3 el litoral de Breta\u00f1a, llegando, seg\u00fan se cree, a Islandia. Y\u00a0mucho antes de que los europeos penetraran en el oc\u00e9ano \u00cdndico, ya hab\u00edan surcado sus aguas marineros de Arabia y China. De\u00a0hecho, Vasco da Gama, el primer europeo que fue en barco a la India, lleg\u00f3 sano y salvo gracias a la ayuda de un piloto \u00e1rabe, Ibn\u00a0M\u0101\u0177id, quien gui\u00f3 sus naves durante la traves\u00eda de veintitr\u00e9s d\u00edas por el \u00cdndico. \u00bfC\u00f3mo encontraban su rumbo estos viajeros de la antig\u00fcedad?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"ss\"><strong>La estima les salv\u00f3 la vida<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Los antiguos marineros depend\u00edan de un procedimiento denominado estima, que, como se ilustra debajo, requer\u00eda conocer tres datos: <strong>1)\u00a0<\/strong>el punto de partida del buque, <strong>2)\u00a0<\/strong>su velocidad y <strong>3)\u00a0<\/strong>su rumbo. Saber el primer dato era f\u00e1cil, pero \u00bfc\u00f3mo determinaban el rumbo?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">En 1492, Crist\u00f3bal Col\u00f3n se vali\u00f3 de una br\u00fajula. Sin embargo, este medio no\u00a0estuvo al alcance de los europeos sino hasta el siglo XII. Los pilotos anteriores tuvieron que orientarse por el Sol y las estrellas y, si el cielo estaba nublado, por olas oce\u00e1nicas de gran longitud producidas a intervalos regulares por vientos constantes. Anotaban la alineaci\u00f3n de dichas olas con respecto al Sol naciente, el ocaso y las estrellas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">\u00bfC\u00f3mo calculaban la velocidad? Un m\u00e9todo consist\u00eda en medir el tiempo que tardaba el barco en sobrepasar un objeto lanzado desde la proa. M\u00e1s tarde se ide\u00f3 un sistema m\u00e1s preciso en el que se arrojaba por la borda un pedazo de madera atado a un cordel con un nudo cada cierto tramo. Al\u00a0ir avanzando la nave, la madera flotante tiraba de la cuerda. Cuando se cumpl\u00eda cierto plazo, se recog\u00eda la soga y se contaban los nudos, lo que permit\u00eda calcular la velocidad en nudos (millas n\u00e1uticas por hora), unidad de medida a\u00fan vigente. Una vez conocida la velocidad, el navegante determinaba la distancia recorrida en un d\u00eda y reflejaba el progreso realizado en direcci\u00f3n al punto de destino trazando una l\u00ednea en la <em>carta <\/em>(mapa marino).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Claro, las corrientes oce\u00e1nicas y los vientos laterales pod\u00edan sacar de trayectoria al barco, por lo que peri\u00f3dicamente hab\u00eda que calcular y anotar las modificaciones de pilotaje requeridas para mantener el rumbo. El\u00a0navegante prosegu\u00eda cada d\u00eda donde lo hab\u00eda dejado la jornada anterior: midiendo, calculando y dibujando. Cuando el barco fondeaba en su destino, las anotaciones diarias pasaban a formar un registro permanente de c\u00f3mo hab\u00eda llegado al puerto deseado. Gracias al procedimiento de la estima, Col\u00f3n logr\u00f3 ir y volver de Espa\u00f1a a Am\u00e9rica hace m\u00e1s de quinientos a\u00f1os, y sus detalladas cartas permiten que los marineros actuales reproduzcan su extraordinaria traves\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"ss\"><strong>Se orientaban por el cielo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">\u00bfC\u00f3mo consegu\u00edan los antiguos navegantes guiar sus embarcaciones por los cuerpos celestes? Los puntos por donde sal\u00eda y se pon\u00eda el Sol se\u00f1alaban el este y el oeste, respectivamente. Al\u00a0alba, observaban cu\u00e1nto hab\u00eda variado de posici\u00f3n el astro rey compar\u00e1ndolo con las estrellas a punto de ocultarse. De\u00a0noche tomaban como referencia la Estrella Polar (o Estrella del Norte), que a la hora del crep\u00fasculo parece estar situada directamente sobre el polo Norte. Y\u00a0la Cruz del Sur, constelaci\u00f3n ubicada en el extremo opuesto, les ayudaba a localizar el polo Sur. De\u00a0este modo, en las noches despejadas pod\u00edan establecer su rumbo en cualquier mar si dispon\u00edan al menos de una referencia en el firmamento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Pero estos no\u00a0eran los \u00fanicos indicadores celestes. Para los polinesios y otros navegantes del Pac\u00edfico, por mencionar algunos, los cielos nocturnos eran tan f\u00e1ciles de leer como un mapa de carreteras. Una de sus t\u00e9cnicas consist\u00eda en trazar su trayectoria hacia una estrella cuya salida o puesta tuviera lugar en direcci\u00f3n a su destino. A\u00a0lo largo de la noche examinaban tambi\u00e9n la alineaci\u00f3n de otros astros para corroborar el rumbo. Si lo perd\u00edan, los cielos les indicaban c\u00f3mo recuperarlo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">\u00bfEra fiable este m\u00e9todo? En una \u00e9poca en que los marineros europeos se aferraban a la orilla por miedo a precipitarse por los extremos de una Tierra plana, hay indicios de que los navegantes del Pac\u00edfico realizaban largos viajes transoce\u00e1nicos entre islas relativamente peque\u00f1as. As\u00ed, hace m\u00e1s de mil quinientos a\u00f1os, los polinesios partieron de las islas Marquesas y se dirigieron hacia el norte a trav\u00e9s de la inmensidad del Pac\u00edfico. Cuando pusieron pie en Hawai, hab\u00edan recorrido 3.700\u00a0kil\u00f3metros. Adem\u00e1s, las tradiciones isle\u00f1as hablan de antiguas traves\u00edas polinesias entre Hawai y Tahit\u00ed. Aunque algunos historiadores tachen estos relatos de legendarios, en fechas recientes se ha conseguido repetir su haza\u00f1a sin instrumento alguno, orient\u00e1ndose \u00fanicamente por las estrellas, el oleaje y otros fen\u00f3menos naturales.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"ss\"><strong>En busca del viento propicio<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Los veleros se hallaban a merced del aire. Si\u00a0la brisa era de popa, se desplazaban a buen ritmo, mientras que si era de proa, andaban mucho m\u00e1s lentos. Adem\u00e1s, la ausencia de viento \u2014fen\u00f3meno habitual en la <em>zona de las calmas ecuatoriales\u2014 <\/em>se traduc\u00eda en inmovilidad. Con el tiempo, los marineros descubrieron vientos oce\u00e1nicos dominantes, lo que les permiti\u00f3 establecer rutas en alta mar que los aprovecharan bien.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Los vientos contrarios, sin embargo, ocasionaban muchas veces dolor y muerte. Por citar un caso: en\u00a01497, cuando Vasco da Gama parti\u00f3 de Portugal hacia la legendaria costa de Malabar, los vientos dominantes lo empujaron al Atl\u00e1ntico sur y luego lo llevaron en direcci\u00f3n sudeste bordeando el cabo de Buena Esperanza, y, al llegar al \u00cdndico, se vio ayudado por los monzones. (Estos vientos cambian de direcci\u00f3n seg\u00fan la estaci\u00f3n del a\u00f1o. El\u00a0de verano se forma temprano en la regi\u00f3n sudoeste del \u00cdndico y durante meses acerca a Asia todo objeto flotante. Pero a finales del oto\u00f1o asume el control el monz\u00f3n de invierno que, con gran \u00edmpetu, sopla del nordeste en direcci\u00f3n contraria, hacia \u00c1frica.) No\u00a0obstante, cuando el navegante parti\u00f3 de la India era agosto, por lo que no\u00a0tard\u00f3 en encontrarse con vientos desfavorables. De\u00a0este modo, a diferencia del viaje de ida a oriente, que tom\u00f3 veintitr\u00e9s d\u00edas, el de regreso consumi\u00f3 casi tres meses, con la consiguiente escasez de alimentos frescos, lo que llev\u00f3 a que muchos de sus hombres murieran de escorbuto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Los diestros navegantes del \u00cdndico aprendieron que ten\u00edan que mirar con un ojo a la br\u00fajula y con el otro al calendario. Quienes viajaran a la India bordeando el cabo de Buena Esperanza deb\u00edan zarpar a principios del verano, pues si no, les ser\u00eda preciso esperar durante meses la llegada de vientos favorables. Por el contrario, los que partieran de la India rumbo a Europa habr\u00edan de hacerlo a finales del oto\u00f1o para no\u00a0tener que lidiar con el monz\u00f3n de verano. Por lo tanto, el \u00cdndico era como un carril cuyo sentido cambiaba peri\u00f3dicamente. En\u00a0efecto, el tr\u00e1fico mar\u00edtimo entre Europa y la costa de Malabar segu\u00eda una \u00fanica direcci\u00f3n en cada temporada.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"ss\"><strong>La navegaci\u00f3n avanza viento en popa<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Con el paso de los siglos, este arte tom\u00f3 nuevos derroteros. Gracias al instrumental mec\u00e1nico, los navegantes dejaron de depender en exclusiva del ojo y las suposiciones. El\u00a0<em>astrolabio <\/em>\u2014y posteriormente el <em>sextante, <\/em>que era m\u00e1s exacto\u2014 determinaba la elevaci\u00f3n del Sol u otra estrella con respecto al horizonte. As\u00ed era posible establecer la latitud norte o sur con respecto al ecuador. El\u00a0<em>cron\u00f3metro marino <\/em>\u2014reloj de mucha precisi\u00f3n usado en los buques\u2014 permit\u00eda establecer la longitud, es decir, la posici\u00f3n este u oeste. Estos aparatos ofrec\u00edan una exactitud muy superior a la del m\u00e9todo de la estima.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">En la actualidad, el <em>girocomp\u00e1s <\/em>apunta al norte sin usar aguja magn\u00e9tica. El\u00a0<em>sistema de posicionamiento global <\/em>indica la localizaci\u00f3n exacta del usuario con tan solo pulsar unos botones. Las <em>pantallas electr\u00f3nicas <\/em>suelen reemplazar a las cartas n\u00e1uticas de papel. En\u00a0efecto, la navegaci\u00f3n es ahora una ciencia exacta. Pero todos sus adelantos no\u00a0logran sino que respetemos a\u00fan m\u00e1s el valor y la habilidad de los antiguos marinos que surcaban el ancho oc\u00e9ano gui\u00e1ndose por el mar, el cielo y el viento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de las p\u00e1ginas 12 y 13]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sc\">(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicaci\u00f3n)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sc\"><strong>Navegaci\u00f3n por estima<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\">Los datos obtenidos mediante la estima se documentaban para los viajes futuros<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"se\"><strong>1     <\/strong>Punto de partida<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\">   \u2193<\/p>\n<div id=\"p26\" data-pid=\"26\">\n<p align=\"justify\" data-pid=\"26\" class=\"sc\"><strong>2     <\/strong>La velocidad se calcula mediante un trozo de madera,<\/p>\n<p align=\"justify\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">       un cordel con un nudo cada cierto tramo y un reloj<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\">   \u2193<\/p>\n<div id=\"p28\" data-pid=\"28\">\n<p align=\"justify\" data-pid=\"28\" class=\"sc\"><strong>3     <\/strong>El rumbo se determina tomando en cuenta las corrientes,<\/p>\n<p align=\"justify\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">       las estrellas, el Sol y el viento<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\"><strong>[Ilustraciones]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sc\">Br\u00fajula<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\">Sextante<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 14]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\">Gracias a los instrumentos ultramodernos, la navegaci\u00f3n es hoy una ciencia exacta<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\">Kv\u00e6rner Masa-Yards<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marcaban el rumbo el mar, el cielo y el viento \u00bfTIENE usted miedo a caerse por los bordes de la Tierra? 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