{"id":27249,"date":"2016-05-19T17:20:03","date_gmt":"2016-05-19T22:20:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cambiante-mundo-de-la-moda\/"},"modified":"2016-05-19T17:20:03","modified_gmt":"2016-05-19T22:20:03","slug":"el-cambiante-mundo-de-la-moda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cambiante-mundo-de-la-moda\/","title":{"rendered":"El cambiante mundo de la moda"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>El cambiante mundo de la moda<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">NOS demos cuenta o no, cada vez que decidimos lo que nos vamos a poner, tenemos que atenernos \u2014al menos hasta cierto punto\u2014 a lo que dicta la moda. Al fin y al cabo, es ella la que finalmente determina qu\u00e9 se va a vender en las tiendas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">Incluso algunas prendas que hoy se consideran comunes y corrientes fueron en su d\u00eda el \u00faltimo grito de la moda. Por ejemplo, la camisa de vestir masculina y la corbata causaron furor hace m\u00e1s de un siglo, y el su\u00e9ter femenino se puso en boga en la d\u00e9cada de 1920.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">La industria de la moda se nutre de dos deseos elementales: el de tener cosas nuevas y el de ser aceptado. A casi todos nos gusta llevar ropa nueva. A veces la compramos por el mero hecho de cambiar, no porque est\u00e9 gastada la que tenemos. Por otro lado, no queremos sentirnos fuera de lugar; de ah\u00ed que adquiramos prendas de un estilo m\u00e1s o menos parecido al de las personas que nos rodean. A lo largo de los siglos, la industria de la confecci\u00f3n ha satisfecho \u2014y a veces ha explotado\u2014 el deseo de tener cosas nuevas y el de ser aceptado.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>Breve historia de la moda<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">A fin de crear un determinado estilo, los dise\u00f1adores se valen de cinco elementos b\u00e1sicos: el color, la forma, la ca\u00edda, la textura y el equilibrio de la l\u00ednea (que incluye todos aquellos rasgos de la prenda que embellecen la silueta). Las opciones que ofrecen estos cinco factores a los dise\u00f1adores y modistos se han multiplicado a lo largo de los a\u00f1os. En el antiguo Egipto, por ejemplo, se produc\u00eda lino transparente, un tejido ideal para los climas c\u00e1lidos y que gozaba de gran popularidad. Como resultaba dif\u00edcil te\u00f1irlo, sol\u00eda ser blanco, color que obten\u00edan mediante un proceso de blanqueado. Los egipcios hac\u00edan pliegues en la tela para crear prendas con agradables drapeados y formas. As\u00ed naci\u00f3 uno de los estilos m\u00e1s duraderos de la historia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">En el siglo primero de la era com\u00fan ya se dispon\u00eda de tejidos de distintos tipos y colores. Los romanos acaudalados importaban sedas de la India o de la China, pese a que el transporte encarec\u00eda tanto la tela que se vend\u00eda al mismo precio que el oro. Otro g\u00e9nero muy apreciado era la lana te\u00f1ida de Tiro, que pod\u00eda llegar a costar 2.000 denarios el kilo, lo que equival\u00eda al salario de seis a\u00f1os de un trabajador de t\u00e9rmino medio. Gracias a los nuevos tintes y tejidos, las mujeres romanas adineradas pod\u00edan llevar estolas \u2014t\u00fanicas largas y amplias\u2014 de algod\u00f3n azul de la India o seda amarilla de la China.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Aunque cada cierto tiempo surg\u00edan nuevos estilos, antiguamente era f\u00e1cil que una prenda costosa estuviera de moda toda una vida. Los cambios se produc\u00edan con lentitud y, por lo general, afectaban solo a la nobleza. Sin embargo, con la llegada de la revoluci\u00f3n industrial, la moda empez\u00f3 a influir tambi\u00e9n en el modo de vestir del pueblo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Durante el siglo XIX surgieron industrias que vest\u00edan tanto a ricos como a pobres. Adem\u00e1s, se multiplicaron las f\u00e1bricas de tejidos de algod\u00f3n y de lana, por lo que los precios de las telas bajaron. La invenci\u00f3n de la m\u00e1quina de coser abarat\u00f3 mucho la producci\u00f3n, y los nuevos tintes sint\u00e9ticos ofrecieron una gama de colores mucho m\u00e1s amplia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Los cambios sociales y tecnol\u00f3gicos facilitaron a\u00fan m\u00e1s a la gente la adquisici\u00f3n de ropa. En Europa occidental y en Norteam\u00e9rica hab\u00eda m\u00e1s dinero para gastar. Hacia la mitad del siglo XIX se publicaron las primeras revistas femeninas, y poco despu\u00e9s, los grandes almacenes comenzaron a vender ropa de confecci\u00f3n de tallas est\u00e1ndar. En ese mismo siglo, Charles Frederick Worth organiz\u00f3 por primera vez desfiles de modelos con el fin de despertar el inter\u00e9s de posibles clientes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">La aparici\u00f3n en el siglo XX de nuevas fibras sint\u00e9ticas como el ray\u00f3n, el nailon y el poli\u00e9ster ofreci\u00f3 a los manufactureros una selecci\u00f3n de tejidos m\u00e1s variada. El dise\u00f1o asistido por computadora facilit\u00f3 la creaci\u00f3n de nuevos estilos, y la globalizaci\u00f3n hizo posible que las tendencias m\u00e1s recientes se observaran simult\u00e1neamente en las calles de Tokio, Nueva York, Par\u00eds y S\u00e3o Paulo. Al mismo tiempo, los dise\u00f1adores y los fabricantes han hallado nuevos modos de promocionar sus productos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">En la actualidad son los j\u00f3venes, y no los ricos, los m\u00e1s apasionados de la moda; de hecho, millones de ellos se compran ropa todos los meses. La industria de la confecci\u00f3n produce anualmente vestimenta por valor de cientos de miles de millones de d\u00f3lares.* Ahora bien, \u00bfoculta la moda alguna trampa?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\">Seg\u00fan c\u00e1lculos, en un a\u00f1o reciente se produjeron prendas por un valor total de 335.000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de las p\u00e1ginas 4 y 5]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sc\"><strong>Los creadores de imagen<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sc\">  Durante cientos de a\u00f1os fueron los monarcas y los nobles los que marcaron las pautas de la moda. En el siglo XVII, Luis\u00a0XIII, rey de Francia, decidi\u00f3 ocultar su calvicie con una peluca. Al poco tiempo, los nobles europeos comenzaron a afeitarse la cabeza y seguir su ejemplo, imponiendo un estilo que dur\u00f3 m\u00e1s de una centuria.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sc\">  En el siglo XIX, las revistas femeninas comenzaron a promocionar las nuevas tendencias e incluso a ofrecer patrones econ\u00f3micos para que las mujeres pudieran confeccionarse su propia ropa. Con la llegada del siglo XX y la popularidad del cine y la televisi\u00f3n, las estrellas de la pantalla se convirtieron en \u00eddolos internacionales y empezaron a imponer la moda. Lo mismo sucedi\u00f3 con los m\u00fasicos famosos, los cuales pusieron en boga estilos radicales que la juventud no\u00a0tard\u00f3 en imitar. Hoy d\u00eda, la situaci\u00f3n apenas ha cambiado. Los anunciantes se valen eficazmente de desfiles de modelos, atractivas revistas de papel satinado, carteleras, escaparates y anuncios televisivos para crear una demanda de prendas nuevas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sc\"><strong>[Ilustraci\u00f3n]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sc\">Luis XIII<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sc\">Del libro <em>The Historian\u2019s History of the World<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 4]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sc\">Las antiguas prendas egipcias de lino constituyeron una de las modas m\u00e1s duraderas de la historia<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">Foto tomada por cortes\u00eda del Museo Brit\u00e1nico<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 4]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">Las mujeres de la antigua Roma llevaban estolas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sc\">Del libro <em>Historia del Traje <\/em>(1917)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de las p\u00e1ginas 4 y 5]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sc\">El quimono, que empez\u00f3 a usarse alrededor del a\u00f1o 650\u00a0E.C., ha sobrevivido hasta nuestros d\u00edas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\">Del peri\u00f3dico <em>La Ilustraci\u00f3n Art\u00edstica, <\/em>volumen\u00a0X (1891)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 5]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\">Antiguamente era f\u00e1cil que una prenda costosa estuviera de moda toda una vida<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sc\">EclectiCollections<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 5]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\">La revoluci\u00f3n industrial hizo posible que la gente estuviera m\u00e1s al tanto de la moda<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sc\">EclectiCollections<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cambiante mundo de la moda NOS demos cuenta o no, cada vez que decidimos lo que nos vamos a poner, tenemos que atenernos \u2014al menos hasta cierto punto\u2014 a lo que dicta la moda. Al fin y al cabo, es ella la que finalmente determina qu\u00e9 se va a vender en las tiendas. 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