{"id":27251,"date":"2016-05-19T17:20:11","date_gmt":"2016-05-19T22:20:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-punto-de-vista-equilibrado-de-la-moda\/"},"modified":"2016-05-19T17:20:11","modified_gmt":"2016-05-19T22:20:11","slug":"un-punto-de-vista-equilibrado-de-la-moda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-punto-de-vista-equilibrado-de-la-moda\/","title":{"rendered":"Un punto de vista equilibrado de la moda"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Un punto de vista equilibrado de la moda<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">LA Biblia dice que Dios \u201ctodo lo ha hecho bello a su tiempo\u201d (Eclesiast\u00e9s 3:11). Solo tenemos que mirar a nuestro alrededor para comprobarlo. De hecho, tambi\u00e9n percibimos esa belleza en los seres humanos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">Por eso, los dise\u00f1adores de ropa tratan de realzar nuestro atractivo con sus creaciones. Sin embargo, como se ha visto en el art\u00edculo anterior, la industria de la moda ha cambiado el concepto de belleza. La profesora de Psicolog\u00eda Ruth Striegel-Moore observa: \u201cNos hemos acostumbrado tanto a ver mujeres extremadamente delgadas que hemos llegado a pensar que ese es el ideal de belleza\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Est\u00e1 claro, pues, que no\u00a0es sensato permitir que el actual concepto de belleza del mundo nos presione para que nos adaptemos a \u00e9l. En su libro <em>Always in Style <\/em>(Siempre a la moda), Doris Pooser se\u00f1ala que \u201cla mujer de hoy no\u00a0tiene por qu\u00e9 cambiar o camuflar su cuerpo cada vez que surja un nuevo \u2018ideal\u2019\u201d. As\u00ed es, \u00bfpor qu\u00e9 permitir que los medios de comunicaci\u00f3n nos impongan su propio estereotipo? \u201cEs mucho m\u00e1s f\u00e1cil ser uno mismo que tratar desesperadamente de cambiar\u201d, a\u00f1ade la citada autora.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>Una belleza incorruptible<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">El que nos sintamos seguros de nosotros mismos y satisfechos en la vida no\u00a0depende exclusivamente de que seamos bien parecidos. Judy Sargent, que en el pasado sufri\u00f3 de anorexia, escribe: \u201cLa verdadera felicidad proviene del interior. No\u00a0se puede obtener leyendo los n\u00fameros de una b\u00e1scula\u201d. La Biblia va a\u00fan m\u00e1s all\u00e1. \u201cQue su belleza \u2014escribi\u00f3 el ap\u00f3stol Pedro\u2014 sea m\u00e1s bien la incorruptible, la que procede de lo \u00edntimo del coraz\u00f3n y consiste en un esp\u00edritu suave y apacible. \u00c9sta s\u00ed que tiene mucho valor delante de Dios.\u201d (1\u00a0Pedro 3:4, <em>Nueva Versi\u00f3n Internacional.<\/em>)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">As\u00ed es, la belleza incorruptible a la que alude Pedro es mejor que el encanto f\u00edsico, pues es permanente y valiosa a los ojos de Dios. Hace muchos siglos, un rey sabio dijo: \u201cEl encanto puede ser falso, y la belleza puede ser vana; pero la mujer que teme a Jehov\u00e1 es la que se procura alabanza\u201d (Proverbios 31:30).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Aunque la belleza f\u00edsica quiz\u00e1s atraiga m\u00e1s la atenci\u00f3n hoy en d\u00eda, mucha gente todav\u00eda respeta a quienes demuestran cualidades cristianas. El ap\u00f3stol Pablo exhort\u00f3 a los cristianos: \u201cV\u00edstanse de la nueva personalidad, [&#8230;] de los tiernos cari\u00f1os de la compasi\u00f3n, la bondad, la humildad mental, la apacibilidad y la gran paciencia\u201d (Colosenses 3:10, 12).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">La moda es ef\u00edmera por naturaleza. Incluso en el mejor de los casos, las nuevas tendencias solo nos embellecen por un tiempo. Es m\u00e1s, cualquier buena impresi\u00f3n que podamos causar se desvanecer\u00e1 r\u00e1pidamente si nuestra personalidad no\u00a0complementa nuestro aspecto. Recordemos que \u201cel fruto del esp\u00edritu\u201d \u2014con cualidades como el amor, el gozo, la paz, la gran paciencia, la bondad y el autodominio\u2014 nunca pasa de moda (G\u00e1latas 5:22, 23; 1\u00a0Timoteo 2:9, 10).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Ahora bien, hay que admitir que nuestra vestimenta merece atenci\u00f3n. Aline, de Francia, reconoce que ser equilibrado a este respecto constituye un desaf\u00edo. \u201cCuando era una adolescente \u2014comenta\u2014, me interesaba mucho por la ropa. Quer\u00eda ir a la \u00faltima moda porque as\u00ed me sent\u00eda segura de m\u00ed misma. Y si pod\u00eda comprarme ropa de marca, mejor que mejor.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">\u201dPero al llegar a adulta, cuando tuve que mantenerme a m\u00ed misma y empec\u00e9 a dedicar gran parte de mi tiempo al ministerio cristiano \u2014a\u00f1ade Aline\u2014, me di cuenta de que si quer\u00eda vivir de acuerdo con mis posibilidades, ya no\u00a0pod\u00eda ser esclava de la moda. As\u00ed que comenc\u00e9 a comprar en \u00e9poca de rebajas y a acudir a tiendas que ofrecen precios m\u00e1s asequibles. Todav\u00eda pod\u00eda vestir bien, pero por una cuarta parte de lo que antes pagaba. El secreto est\u00e1 en comprarte ropa que te quede bien, que sea pr\u00e1ctica, que combine con lo que ya tienes y que no\u00a0pase de moda enseguida. En vez de permitir que la moda me dicte lo que tengo que comprar, trato de ver qu\u00e9 estilo me sienta bien. No\u00a0es que la ropa haya dejado de importarme, pero ahora s\u00e9 que mi valor como persona no\u00a0depende exclusivamente de mi aspecto.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">En una sociedad donde la imagen a menudo cuenta m\u00e1s que el yo interno, los cristianos deben tener presente este sensato recordatorio b\u00edblico: \u201cCuanto hay de malo en el mundo \u2014pasiones carnales, turbios deseos y ostentaci\u00f3n orgullosa\u2014, del mundo procede y no\u00a0del Padre. Pero el mundo y sus pasiones se desvanecen; s\u00f3lo el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre\u201d (1\u00a0Juan 2:16, 17, <em>Traducci\u00f3n interconfesional<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 9]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sc\">La verdadera belleza depende de nuestro yo interno, no\u00a0de la ropa que llevamos<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 10]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sc\">Escoja prendas que sean pr\u00e1cticas y que le combinen con lo que ya tiene<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un punto de vista equilibrado de la moda LA Biblia dice que Dios \u201ctodo lo ha hecho bello a su tiempo\u201d (Eclesiast\u00e9s 3:11). Solo tenemos que mirar a nuestro alrededor para comprobarlo. De hecho, tambi\u00e9n percibimos esa belleza en los seres humanos. Por eso, los dise\u00f1adores de ropa tratan de realzar nuestro atractivo con sus &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-punto-de-vista-equilibrado-de-la-moda\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUn punto de vista equilibrado de la moda\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27251","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27251","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27251"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27251\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27251"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27251"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27251"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}