{"id":27254,"date":"2016-05-19T17:20:22","date_gmt":"2016-05-19T22:20:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nuestro-memorable-encuentro-con-las-ballenas-grises\/"},"modified":"2016-05-19T17:20:22","modified_gmt":"2016-05-19T22:20:22","slug":"nuestro-memorable-encuentro-con-las-ballenas-grises","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nuestro-memorable-encuentro-con-las-ballenas-grises\/","title":{"rendered":"Nuestro memorable encuentro con las ballenas grises"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Nuestro memorable encuentro con las ballenas grises<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN M\u00c9XICO<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sa\">\u201cLa impresi\u00f3n que recibimos al acercarnos a una ballena dormida es, sobre todo, de inmensidad. Su presencia f\u00edsica es abrumadora, apabullante. A veces la o\u00edmos respirar e incluso llegamos a mojarnos con su chorro. En momentos como este, el ser humano percibe que se aproxima a una criatura que sobrepasa su comprensi\u00f3n, a una presencia misteriosa encarnada en un incre\u00edble cilindro negro.\u201d Jacques-Yves Cousteau, ocean\u00f3grafo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">ESTA descripci\u00f3n refleja bien c\u00f3mo nos sentimos al aproximarnos, a bordo de una peque\u00f1a lancha, a un grupo de ballenas grises. Nos hallamos en las relucientes aguas de la bah\u00eda Magdalena (Baja California, M\u00e9xico). Desde hac\u00eda tiempo anhel\u00e1bamos observar estas maravillosas criaturas, que todos los a\u00f1os emigran a las lagunas de Baja California para el apareamiento y el parto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Nuestro gu\u00eda apag\u00f3 el motor, y nos acercamos remando sigilosamente. Parec\u00edan ajenas por completo a nuestros movimientos. Pudimos observar la ceremonia de cortejo, durante la cual giran sobre s\u00ed mismas, arrojan sus chorros, se zambullen y hacen ostentaci\u00f3n de la aleta caudal. Adem\u00e1s, algunas realizan \u201csalidas de reconocimiento\u201d en las que asoman la cabeza fuera del agua y avistan los alrededores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">El gu\u00eda nos cuenta que, aunque est\u00e1 prohibido situarse a menos de 30\u00a0metros de estos cet\u00e1ceos, a veces las madres ballenas, dominadas por la curiosidad, se dirigen con sus cr\u00edas hasta las lanchas e incluso se dejan tocar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>La lucha por sobrevivir<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">El encuentro nos anim\u00f3 a investigar sobre el tema. Aprendimos que en el siglo XIX se someti\u00f3 a estos animales a una caza tan encarnizada que casi quedaron exterminados en el Pac\u00edfico oriental. Al cabo de unos a\u00f1os se redujo la demanda de aceite y barbas de ballena, con lo que se recuper\u00f3 la especie. Pero a principios del siglo XX, al convertirse los barcos en \u201cfactor\u00edas flotantes\u201d con la capacidad de procesar las capturas a bordo, se reanud\u00f3 la pesca, de modo que la ballena gris del Pac\u00edfico oriental volvi\u00f3 a encontrarse al borde de la extinci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">En 1947 le otorg\u00f3 protecci\u00f3n total la Comisi\u00f3n Ballenera Internacional, y en a\u00f1os recientes, el gobierno mexicano hasta ha establecido para ella santuarios y la Reserva de la Biosfera El Vizca\u00edno.* En la actualidad, al contar con una poblaci\u00f3n de 26.000 ejemplares, la ballena gris ya no\u00a0se considera especie amenazada.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Extraordinaria emigraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Los comederos naturales que utiliza la ballena gris en verano se encuentran en los lejanos mares septentrionales de Bering y Chukots. All\u00ed se da un banquete de peque\u00f1os crust\u00e1ceos, lo que le permite acumular grasa para el viaje de 16.000\u00a0kil\u00f3metros de ida y vuelta a las lagunas de Baja California. A una velocidad de entre 5 y 10\u00a0kil\u00f3metros por hora, le toma de dos a tres meses llegar a su destino. En el trayecto, as\u00ed como durante su estancia en Baja California, pierde buena parte de su peso, ya que en este per\u00edodo depende casi exclusivamente de su reserva de grasa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Las hembras pre\u00f1adas son las primeras en arribar a las lagunas, en cuyas tranquilas aguas paren los ballenatos, los cuales nacen de cola y han de ser llevados a la superficie cuanto antes para que respiren. Asisten en cada parto otras dos hembras, llamadas t\u00edas, que act\u00faan de comadronas. Dado que la gestaci\u00f3n dura de doce a trece meses, nace una sola cr\u00eda cada dos o tres a\u00f1os. Ciertamente, \u00a1no es cualquier cosa dar a luz a un peque\u00f1uelo de unos 700\u00a0kilos y cinco metros de longitud!<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Las cr\u00edas se alimentan durante unos ocho meses de la leche materna, que es muy rica en grasa (53%), diez veces m\u00e1s que la de vaca. Los cet\u00e1ceos permanecen en las lagunas dos o tres meses \u2014de enero a mediados de marzo\u2014, lo que permite que los ballenatos acumulen un grueso manto de sebo que les servir\u00e1 de reserva al viajar al norte y los abrigar\u00e1 en las fr\u00edas aguas del \u00c1rtico.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Todos estos datos sobre la ballena gris nos parecieron fascinantes y contribuyeron a que la experiencia de verla en su h\u00e1bitat fuera a\u00fan m\u00e1s memorable. Esta criatura nos hizo reflexionar en las palabras de Salmo 148:7: \u201cAlaben a Jehov\u00e1 desde la tierra, monstruos marinos y profundidades acuosas todas\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\">La Comisi\u00f3n Ballenera Internacional solo permite la caza de subsistencia a los nativos de Alaska y Siberia. Medidas como esta han beneficiado a la ballena gris, que en la actualidad es vista con buenos ojos por la gente de la zona, habida cuenta de la amigabilidad de dicho cet\u00e1ceo, tal como nos hab\u00eda explicado nuestro gu\u00eda.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sc\"><strong>DIETA<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sc\">  La ballena gris pertenece a los mistacocetos, cet\u00e1ceos que se caracterizan por no tener dientes, sino barbas, es decir, delgadas l\u00e1minas de queratina, el mismo material de nuestras u\u00f1as. En el caso de esta ballena, las barbas son de color crema (v\u00e9ase la foto), miden de 5 a 25\u00a0cent\u00edmetros de largo y cuelgan a ambos lados del maxilar superior. Este animal es bent\u00f3fago (\u201cdevorador de las profundidades\u201d), pues recorre el fondo marino absorbiendo sedimento y crust\u00e1ceos, separando el alimento del resto mediante las barbas de su boca.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sc\">Gentileza de Gray whales with Winston<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\"><strong>CARACTER\u00cdSTICAS DE LA BALLENA GRIS<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"su\">\u25aa Exhibe manchas blancas en la piel, ocasionadas por las bellotas de mar y otros par\u00e1sitos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"su\">\u25aa Llega a medir 14\u00a0metros de largo \u2014m\u00e1s que un autob\u00fas\u2014 en el caso del macho, y algo m\u00e1s en el de la hembra.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"su\">\u25aa Tiene de dos a cinco surcos ventrales, lo que le permite expandir la garganta cuando se alimenta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"su\">\u25aa Pesa un promedio de 16\u00a0toneladas, pero ocasionalmente alcanza las 30 \u00f3 40.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"su\">\u25aa Sale a la superficie cada tres o cinco minutos para respirar, aunque aguanta sumergida hasta quince minutos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sc\">\u00a9 Richard Herrmann\/Seapics.com<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de las p\u00e1ginas 16 y 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sc\">\u201cSalidas de reconocimiento\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\">\u00a9 Michael S. Nolan\/Seapics.com<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\">\u00a9 Howard Hall\/Seapics.com<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestro memorable encuentro con las ballenas grises DE NUESTRO CORRESPONSAL EN M\u00c9XICO \u201cLa impresi\u00f3n que recibimos al acercarnos a una ballena dormida es, sobre todo, de inmensidad. Su presencia f\u00edsica es abrumadora, apabullante. A veces la o\u00edmos respirar e incluso llegamos a mojarnos con su chorro. 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