{"id":2726,"date":"2015-12-01T00:53:27","date_gmt":"2015-12-01T05:53:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conquistaras-multitudes\/"},"modified":"2015-12-01T00:53:27","modified_gmt":"2015-12-01T05:53:27","slug":"conquistaras-multitudes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conquistaras-multitudes\/","title":{"rendered":"\u00bfConquistar\u00e1s multitudes?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Marco A. Vega<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Un excelente reto para revisar nuestras ambiciones. Lamentablemente muchos l\u00edderes de j\u00f3venes est\u00e1n gastando su energ\u00eda en metas que nada tienen que ver con su llamamiento: la fama y el \u00e9xito. \u00bfCu\u00e1les deben ser realmente las ambiciones de un l\u00edder juvenil?<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Cuando la iglesia hace su trabajo, las multitudes buscan la iglesia. Hoy, a la gran mayor&iacute;a de l&iacute;deres juveniles les han llenado la cabeza de prometedores horizontes, de bellas naciones esperando por ellos, de multitudes por conquistar, de grandes ciudades y miles de personas admir&aacute;ndolos. Pero no les han ense&ntilde;ado que no es necesario buscar las multitudes, ni son la raz&oacute;n de sus vidas, ni que lo verdaderamente importante es buscar el rostro de Dios y hacer su voluntad. Si aprendieran esto &uacute;ltimo, entonces las multitudes correr&iacute;an a la iglesia que el Se&ntilde;or les ha encomendado que cuiden.<br \/>\nEl Evangelio seg&uacute;n San Marcos nos presenta a Juan el Bautista ejerciendo su ministerio, cuyo llamamiento se dio en secreto desde antes de su nacimiento (Lc 1:11-17). Juan sirve con una enorme pasi&oacute;n por cumplir la voluntad del Se&ntilde;or. Inicia su ministerio sin profetas que hablen de &eacute;l ni lo introduzcan. Nadie le impuso manos humanas visibles, solo las invisibles pero reales, pues Dios mismo lo hab&iacute;a escogido. Para comenzar su ministerio no busc&oacute; los grandes estadios, los escenarios, ni cifras elevadas de gente, como si se tratara de alguna competencia.La ambici&oacute;n de los j&oacute;venes debe ser por mantener cada d&iacute;a una &iacute;ntima y significativa relaci&oacute;n con el Se&ntilde;orAunque usted no lo crea, comenz&oacute; en el desierto. &iquest;A qui&eacute;n se le ocurrir&iacute;a comenzar all&iacute;? &iquest;Por qu&eacute; no hacer un evento de mayor importancia para darse a conocer?<br \/>\nY para aumentar el grado de dificultad, Juan bautizaba en el r&iacute;o Jord&aacute;n el cual estaba como a 30 Km. de Jerusal&eacute;n. Lo interesante es que las multitudes ven&iacute;an de todas partes en busca de la verdad, incluyendo a la gente de Jerusal&eacute;n. Nadie sab&iacute;a de su consagraci&oacute;n pero todos lo respetaban. Hab&iacute;a ese algo en Juan que inspiraba confianza, pero que a la vez lo hac&iacute;a diferente a los dem&aacute;s. Cuando hablaba todos callaban y no hab&iacute;a quien se atreviera a refutar lo que &eacute;l dec&iacute;a. Juan era hombre de principios y buscador de la voluntad de Dios m&aacute;s que de las multitudes. Guerrero incansable por hacer o&iacute;r la voz del que ven&iacute;a detr&aacute;s de &eacute;l.<br \/>\nRecuerdo bien la vez que grab&eacute; un disco compacto, &iexcl;anhelaba las multitudes! Tras mucho sufrimiento logr&eacute; que lo hicieran sonar en una radioemisora. Como mi meta era que todos me conocieran dije: &iexcl;Voy a ayudarle a Dios! As&iacute; que comenc&eacute; a llamar a la estaci&oacute;n de radio para solicitar mi propia canci&oacute;n. En algunas llamadas era Miguel, en otras Carlos, en otras un amigo del famoso cantante. Solo me falt&oacute; imitar la voz de alguna mujer, pero, aunque lo pens&eacute; por alg&uacute;n momento, no lo hice porque cre&iacute;a que hacer eso rayaba en lo rid&iacute;culo. Pero m&aacute;s rid&iacute;culo era el hecho de pedir a Dios que me diera fama, multitudes, gente que apreciaran mi talento. Se me hab&iacute;a olvidado por completo que fui llamado a forjar en otros el talento del &uacute;nico y gran artista. Se me hab&iacute;a olvidado que estar rodeado de multitudes no es lo realmente importante, sino hacer la voluntad del Padre. Por supuesto, nadie m&aacute;s llam&oacute; a pedir canciones del &laquo;maravilloso&raquo; CD.Se me hab&iacute;a olvidado que estar rodeado de multitudes no es lo realmente importante, sino hace la voluntad del Padre.<br \/>\nLa juventud que hoy se levanta debe buscar despojarse de esa ambici&oacute;n por las multitudes que sutilmente les ha sido alentada en sus iglesias. Su ambici&oacute;n debe ser por mantener cada d&iacute;a una &iacute;ntima y significativa relaci&oacute;n con el Se&ntilde;or. Ya no ministrar por el placer de tener a miles al frente, sino por el placer de tener a uno al frente, el cual lo llena todo, lo suple todo, lo sacia todo, lo entrega todo. Generaci&oacute;n valiente, es el momento de predicar el bautismo del arrepentimiento; no el de la atracci&oacute;n o el espect&aacute;culo; no el de la prosperidad o el del relajo. Es el momento de volver a predicar a Cristo crucificado y el poder de su resurrecci&oacute;n.<br \/>\nEs el momento de inquietar a la gente con el mensaje, m&aacute;s que entretenerlos. Es el momento de dejar de preparar sermones que agraden al coraz&oacute;n del hombre y preparar sermones que agraden al coraz&oacute;n de Dios.<br \/>\nEl resultado de buscar el rostro de Dios antes que a las multitudes provoca:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Que las multitudes corran hacia la verdad.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Que el l&iacute;der tenga claro su prop&oacute;sito en la tierra: adorar al Se&ntilde;or.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Que el pueblo confiese sus pecados ante la santidad de sus l&iacute;deres.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Que sea visible y claro el respaldo de Dios sobre la persona que &eacute;l llama. No un llamamiento forzado por las ambiciones personales de algunos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Juan significa el Se&ntilde;or es misericordioso. L&iacute;deres de j&oacute;venes con corazones de Juan el Bautista es lo que necesita la iglesia. Llenos de misericordia y verdad. Plenos en amor y compromiso.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">\u00a9Copyright 2009, DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados.\n<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Marco A. Vega Un excelente reto para revisar nuestras ambiciones. Lamentablemente muchos l\u00edderes de j\u00f3venes est\u00e1n gastando su energ\u00eda en metas que nada tienen que ver con su llamamiento: la fama y el \u00e9xito. \u00bfCu\u00e1les deben ser realmente las ambiciones de un l\u00edder juvenil? 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