{"id":27265,"date":"2016-05-19T17:21:02","date_gmt":"2016-05-19T22:21:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-comunicacion-en-el-mundo-que-nos-rodea\/"},"modified":"2016-05-19T17:21:02","modified_gmt":"2016-05-19T22:21:02","slug":"la-comunicacion-en-el-mundo-que-nos-rodea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-comunicacion-en-el-mundo-que-nos-rodea\/","title":{"rendered":"La comunicaci\u00f3n en el mundo que nos rodea"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La comunicaci\u00f3n en el mundo que nos rodea<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">\u201cSin comunicaci\u00f3n, cada individuo ser\u00eda simplemente una isla aislada de todas las dem\u00e1s.\u201d <em>(El lenguaje de los animales.)<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">EN MEDIO del bosque, la sabana o nuestro propio jard\u00edn, es probable que haya seres vivos comunic\u00e1ndose afanosamente. A este hecho se refiere el libro <em>El lenguaje de los animales <\/em>al decir: \u201cUtilizan cada sentido, gesticulando con sus ap\u00e9ndices y posici\u00f3n corporal; enviando y recibiendo sutiles \u2014o no\u00a0tan sutiles en el caso de mofetas asustadas\u2014 se\u00f1ales olorosas; chillando, graznando, cantando y chirriando; enviando y recibiendo se\u00f1ales el\u00e9ctricas; emitiendo destellos de luz; cambiando la pigmentaci\u00f3n de la piel; \u2018bailando\u2019; e incluso tamborileando y haciendo vibrar la superficie que pisan\u201d. Pero \u00bfqu\u00e9 significan dichas se\u00f1ales?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Los cient\u00edficos observan con detenimiento la fauna para descifrar tales mensajes. Por ejemplo, en el caso de cierta gallina enana han constatado que cuando ve a alg\u00fan depredador terrestre como la comadreja, emite una aguda llamada, una especie de <em>cuc-cuc-cuc, <\/em>con la cual advierte a sus cong\u00e9neres. Pero si divisa a un gavil\u00e1n, lanza un solo chillido prolongado. Cada uno de estos avisos provoca una reacci\u00f3n acorde con la amenaza existente, lo que indica que esta criatura transmite informaci\u00f3n significativa. Se ha documentado que otras aves emiten diversos sonidos seg\u00fan la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">\u201cUna de las principales formas de estudiar la comunicaci\u00f3n entre los animales \u2014se\u00f1ala el libro <em>Songs, Roars, and Rituals <\/em>(Cantos, rugidos y rituales)\u2014 consiste en registrar una se\u00f1al y reproducirla ante algunos espec\u00edmenes para ver si responden de manera predecible.\u201d Las pruebas realizadas con gallinas enanas dieron los mismos resultados en cautividad que en libertad. El m\u00e9todo funciona incluso con los ar\u00e1cnidos. En el caso de las ara\u00f1as lobo se realiz\u00f3 un experimento para determinar qu\u00e9 peculiaridad del macho atrae a la hembra durante el cortejo. Dado que el pretendiente agita ante ella sus peludas patas delanteras, se hizo una videograbaci\u00f3n y luego se elimin\u00f3 digitalmente de la imagen la vellosidad de las extremidades. Al pasar la grabaci\u00f3n frente a la hembra, esta perdi\u00f3 el inter\u00e9s por el candidato. \u00bfConclusi\u00f3n? A las hembras de la ara\u00f1a lobo les atraen \u00fanicamente los novios con patas <em>peludas.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"ss\"><strong>Se\u00f1ales olorosas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Muchos animales env\u00edan se\u00f1ales a los dem\u00e1s vali\u00e9ndose de las feromonas \u2014poderosas sustancias que suelen producirse en gl\u00e1ndulas especiales\u2014, sea que las emitan directamente o mezcladas con la orina o las heces fecales. Tal como las vallas, las placas y los n\u00fameros identifican las propiedades del hombre, las feromonas demarcan el territorio de ciertos animales, entre ellos el perro y el gato. Aunque dichos indicadores sean invisibles, son muy eficaces y permiten que los miembros de la misma especie \u201cguarden las distancias\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Pero las feromonas no\u00a0solo establecen fronteras. Son como un tablero de anuncios qu\u00edmico que otros animales \u201cleen\u201d con atenci\u00f3n. El libro <em>How Animals Communicate <\/em>(C\u00f3mo se comunican los animales) indica que cada se\u00f1al olfativa \u201cprobablemente incluye datos adicionales sobre el residente, tales como su edad, sexo, fortaleza y otras habilidades, [as\u00ed como] la fase del ciclo reproductivo en que se encuentra [&#8230;]. El olor de la se\u00f1al se asemeja a un pasaporte que lo distingue como individuo\u201d. Es comprensible, pues, que algunas especies tomen muy en serio dichas se\u00f1ales, como bien saben los cuidadores de los zool\u00f3gicos. Estos han observado que cuando se lavan las jaulas y otros recintos, muchos animales marcan de inmediato el espacio. De hecho, \u201cla ausencia de su propio olor los somete a tensi\u00f3n e incluso fomenta conductas anormales y hasta esterilidad\u201d, concluye la citada obra.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Las feromonas tambi\u00e9n revisten gran importancia en el mundo de los insectos. As\u00ed, las feromonas de alarma logran que todo el enjambre salga o que ataque, mientras que las de agregaci\u00f3n atraen a los individuos a una fuente de comida o a un lugar adecuado para anidar. Entre las feromonas de agregaci\u00f3n figuran las sexuales, a las que son muy sensibles algunas criaturas. Tomemos como ejemplo a los machos de las mariposas de la seda, cuyas dos complejas antenas, semejantes a delicadas hojas de helecho, son tan sensibles que detectan una sola mol\u00e9cula de feromona sexual femenina. De haber 200 mol\u00e9culas, el macho comenzar\u00e1 a buscar a la hembra. No\u00a0obstante, la comunicaci\u00f3n qu\u00edmica no\u00a0se limita a la fauna.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Plantas que \u201chablan\u201d<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">\u00bfSab\u00eda usted que hay plantas que se comunican entre s\u00ed, e incluso con ciertos animales? La revista <em>Discover <\/em>informa que un grupo de investigadores de los Pa\u00edses Bajos observ\u00f3 que, al ser atacada por \u00e1caros tetran\u00edquidos, la mata del pallar anuncia que se encuentra en dificultades liberando una sustancia que atrae a otros \u00e1caros que se alimentan de los primeros. De igual modo, hay especies como el ma\u00edz, el tabaco y el algod\u00f3n que, al verse invadidas por las orugas, difunden por el aire compuestos que atraen a las avispas, enemigas ac\u00e9rrimas de las orugas. Una investigadora declara: \u201cAdem\u00e1s de decir \u2018Hemos sufrido da\u00f1os\u2019, las plantas identifican a los causantes. Es un sistema formidable y muy complejo\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">La comunicaci\u00f3n entre una planta y otra es igualmente asombrosa. Seg\u00fan <em>Discover, <\/em>los estudiosos han \u201cobservado a sauces, \u00e1lamos, alisos y abedules, e incluso plantones de cebada, escuchando a sus cong\u00e9neres. En todos los casos, el esp\u00e9cimen afectado \u2014sea que estuvieran comi\u00e9ndoselo orugas, infest\u00e1ndolo hongos u o\u00eddios, [o] atac\u00e1ndolo \u00e1caros tetran\u00edquidos\u2014\u00a0[&#8230;] liber\u00f3 alguna sustancia que al parecer activ\u00f3 las defensas de las plantas cercanas que no\u00a0hab\u00edan sufrido agresiones\u201d. Hasta ejemplares de otras especies reaccionan ante tales alarmas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Cuando son atacadas o reciben el aviso de peligro, ciertas plantas son capaces de preparar sus defensas, tales como toxinas insecticidas o compuestos que dificultan o impiden que las digiera el invasor. Es posible que futuras investigaciones en este campo propicien otros descubrimientos apasionantes, algunos de los cuales pudieran beneficiar a la agricultura.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"ss\"><strong>\u201cC\u00f3digo morse\u201d de luces<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">\u201cEstas lamparitas aladas, que titilan bajo las estrellas, aportan una especie de magia al t\u00edpico vecindario suburbano donde resido\u201d, escribe la ec\u00f3loga Susan Tweit en un art\u00edculo sobre las luci\u00e9rnagas. El vocabulario luminoso de estos escarabajos \u201cva desde la simple alerta hasta un complejo sistema de llamadas y respuestas entre el pretendiente y la cortejada\u201d, se\u00f1ala Tweit. El color de la luz var\u00eda entre verde, amarillo y naranja. Dado que las hembras no\u00a0suelen volar, la mayor\u00eda de los resplandores que vemos proceden de los machos (v\u00e9ase el recuadro \u201cLa fr\u00eda luz de la luci\u00e9rnaga\u201d).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Cada una de las 1.900 especies de luci\u00e9rnagas (llamadas tambi\u00e9n gusanos de luz) poseen su propia pauta de centelleo. Pudiera tratarse de tres destellos a intervalos de un segundo o de una serie de pulsos con una duraci\u00f3n y separaci\u00f3n muy diversa. Cuando busca pareja, el gal\u00e1n revolotea emitiendo el c\u00f3digo de luz del cortejo. \u201cLa hembra reconoce la frecuencia de los destellos \u2014indica la revista <em>Audubon<\/em>\u2014 [y] emite su respuesta luminosa de \u2018aqu\u00ed me tienes\u2019 con el intervalo peculiar de su especie.\u201d El macho va hacia ella al identificar la invitaci\u00f3n silenciosa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"ss\"><strong>Cantores alados<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">\u201cNinguna otra voz del reino animal iguala al canto de las aves en duraci\u00f3n, variedad y complejidad\u201d, comenta David Attenborough en su obra <em>The Life of Birds <\/em>(La vida de las aves). Los sonidos que emiten no\u00a0proceden de la garganta, sino de la siringe, \u00f3rgano situado muy dentro del pecho, cerca del punto donde la tr\u00e1quea se divide antes de entrar en los pulmones.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Tales voces se deben en parte a la gen\u00e9tica y en parte al aprendizaje a trav\u00e9s de los padres, raz\u00f3n por la que surgen dialectos. \u201cLos mirlos de Australia \u2014se\u00f1ala <em>The Life of Birds<\/em>\u2014, descendientes de los que fueron llevados a ese pa\u00eds en el siglo XIX para alegrar a los colonos europeos con sonidos de su tierra, se distinguen hoy por su marcado acento australiano.\u201d Los machos de las aves lira real, cuyas manifestaciones sonoras tienen fama de ser las m\u00e1s complejas y melodiosas de las criaturas aladas, suelen aprender su canto de otros p\u00e1jaros. En efecto, son unos imitadores tan consumados que copian casi cualquier sonido, sin importar que proceda de instrumentos musicales, hachas, perros, alarmas antirrobo o motores de c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas. El objetivo no\u00a0es otro que impresionar a su potencial pareja.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Los p\u00e1jaros carpinteros, que recurren a su pico para cavar en busca de comida, son los percusionistas del mundo de las aves, pues env\u00edan se\u00f1ales a otros p\u00e1jaros picoteando maderas resonantes, tal vez un tronco o una rama que est\u00e9n huecos. Seg\u00fan Attenborough, algunos \u201caprovechan nuevos instrumentos que les resultan atrayentes [&#8230;], como un techo de chapa de cinc o la tuber\u00eda met\u00e1lica de una estufa\u201d. Pero las aves tambi\u00e9n se comunican visualmente, con fondo musical o sin \u00e9l. Por ejemplo, pudieran lanzar mensajes al exhibir sus plumas de hermosos colores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Cuando anuncia cu\u00e1l es su territorio, el macho de la cacat\u00faa enlutada hace un espect\u00e1culo muy completo, que incluye percusi\u00f3n, acompa\u00f1amiento vocal, movimientos r\u00edtmicos y exhibici\u00f3n de plumaje. En efecto, arranca una rama adecuada, la sujeta con sus garras y golpea con ella un tronco seco, al tiempo que extiende las alas, abre la cresta, agita la cabeza de un lado a otro y lanza agudos chillidos: todo un n\u00famero.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">Hay aves que emiten una llamada reconocida por otros animales. Este es el caso de un peque\u00f1o p\u00e1jaro africano parecido al tordo, llamado indicador (puede tratarse tanto del gorginegro como del variegado). En conformidad con su nombre, indica d\u00f3nde se encuentran los \u00e1rboles que contienen un panal de miel. Cuando se posa en uno de ellos o en las cercan\u00edas, emite una llamada distintiva que viene a significar: \u201c\u00a1Hay miel cerca!\u201d. Al o\u00edrla, un animal emparentado con la comadreja denominado ratel (o tej\u00f3n abejero) busca el \u00e1rbol, abre el tronco con sus patas y se entrega con pasi\u00f3n al dulce producto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"ss\"><strong>Conversaciones subacu\u00e1ticas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Desde la invenci\u00f3n de los hidr\u00f3fonos (aparatos que captan sonidos submarinos), los investigadores no\u00a0han dejado de sorprenderse ante la gran variedad sonora de las profundidades: zumbidos graves, maullidos, chillidos&#8230; Son tan abundantes que los submarinos los aprovechan para camuflar los ruidos que emiten al moverse. Sin embargo, los sonidos de los peces siguen un patr\u00f3n. En su libro <em>Secret Languages of the Sea <\/em>(Idiomas secretos del mar), el bi\u00f3logo marino Robert Burgess afirma: \u201cMientras que cierto pez pudiera \u2018gru\u00f1ir, cloquear y ladrar\u2019, para luego repetir con exactitud la actuaci\u00f3n, otro tal vez haga un ruido seco y un chasquido, y en la segunda parte, un chirrido y un ruido \u00e1spero\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Dado que carecen de cuerdas vocales, \u00bfc\u00f3mo emiten los peces sus sonidos? En algunos casos, se\u00f1ala Burgess, se valen de ciertos m\u00fasculos \u201cadheridos a las paredes de esa especie de globo llamado vejiga natatoria\u201d, para hacer que dichas paredes vibren y resuenen como un tambor. Otros hacen rechinar los dientes o abren y cierran las cubiertas de las branquias, produciendo un sonido sordo o una especie de palmada. \u00bfSe trata tan solo de ruidos? Por lo visto, no. Al igual que los animales terrestres, los peces recurren a estas manifestaciones ac\u00fasticas para \u201catraer al sexo opuesto, orientarse, defenderse o intimidar, y para comunicarse en general\u201d, explica Burgess.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">Los peces tambi\u00e9n poseen muy buena audici\u00f3n. De hecho, muchas especies tienen o\u00eddos internos, adem\u00e1s de contar con la llamada l\u00ednea lateral, consistente en una hilera de c\u00e9lulas sensibles a la presi\u00f3n que discurre por el centro de ambos flancos. Dicha l\u00ednea detecta las ondas de presi\u00f3n creadas por el sonido al viajar por el agua.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"ss\"><strong>Los comunicadores m\u00e1s destacados del planeta<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">\u201cCuando estudiamos el lenguaje humano \u2014escribi\u00f3 el ling\u00fcista Noam Chomsky\u2014, nos acercamos a lo que algunos podr\u00edan llamar la \u2018esencia humana\u2019, las cualidades distintivas del entendimiento que, por lo que sabemos hasta ahora, son espec\u00edficas del hombre.\u201d Barbara Lust, profesora de Ling\u00fc\u00edstica y Desarrollo Humano, se\u00f1al\u00f3: \u201cCon solo tres a\u00f1os, los ni\u00f1os ya poseen un conocimiento tan asombroso, complejo y preciso de la estructura y la sintaxis del idioma, que resultan insuficientes las explicaciones sobre la adquisici\u00f3n del lenguaje propuestas en las teor\u00edas del aprendizaje que conocemos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">Ahora bien, la Biblia ofrece una explicaci\u00f3n clara del milagro del lenguaje humano. Atribuye este don al Creador, Jehov\u00e1 Dios, quien hizo a la humanidad a su \u201cimagen\u201d (G\u00e9nesis 1:27). \u00bfQu\u00e9 caracter\u00edsticas divinas se manifiestan en nuestras dotes ling\u00fc\u00edsticas?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">Pongamos por caso la facultad de nominar. Frank Dance, profesor de Comunicaci\u00f3n Ling\u00fc\u00edstica, escribi\u00f3 que los seres humanos \u201cson las \u00fanicas criaturas con la capacidad de poner nombres\u201d. Las Escrituras revelan que este es un rasgo divino. En efecto, en los comienzos del relato de la creaci\u00f3n, la Biblia dice que Dios llam\u00f3 \u201ca la luz D\u00eda, pero a la oscuridad llam\u00f3 Noche\u201d (G\u00e9nesis 1:5). Y como muestra Isa\u00edas 40:26, es patente que ha concedido a cada estrella una designaci\u00f3n, lo que constituye toda una proeza.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">Despu\u00e9s de crear a Ad\u00e1n, una de las primeras labores que Dios le encomend\u00f3 fue poner nombre a los animales, misi\u00f3n que debi\u00f3 de haber puesto a prueba su creatividad y capacidad de observaci\u00f3n. M\u00e1s tarde, el primer hombre llam\u00f3 a su esposa Eva, y esta, por su parte, llam\u00f3 a su primog\u00e9nito Ca\u00edn (G\u00e9nesis 2:19, 20; 3:20; 4:1, nota). Desde aquellos momentos, el ser humano no\u00a0ha escatimado esfuerzos para poner nombre a todo, movido por su af\u00e1n de comunicarse inteligentemente, algo que resultar\u00eda muy dif\u00edcil si no\u00a0dispusi\u00e9ramos de sustantivos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sb\">Adem\u00e1s de tener la facultad y el deseo de nominar, contamos con muchos otros medios para comunicarnos, los cuales no\u00a0siempre son verbales. Pr\u00e1cticamente no\u00a0hay l\u00edmites que nos impidan transmitir y recibir mensajes, sea que reflejen ideas complejas o tiernos sentimientos. Sin embargo, existe una forma de comunicaci\u00f3n que se destaca entre todas las dem\u00e1s, como veremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 6]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\"><strong>LA FR\u00cdA LUZ DE LA LUCI\u00c9RNAGA<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\">  Las l\u00e1mparas incandescentes pierden alrededor del 90% de la energ\u00eda en forma de calor. Sin embargo, las luci\u00e9rnagas emiten una luz \u2014producto de complejas reacciones qu\u00edmicas\u2014 que aprovecha entre el 90 y el 98% de la energ\u00eda, de modo que no\u00a0se desperdicia casi nada en forma de calor, raz\u00f3n por la que se denomina luz fr\u00eda. Las reacciones qu\u00edmicas que utilizan para ello tienen lugar en unas c\u00e9lulas especiales designadas fotocitos, los cuales se encienden o se apagan gracias a ciertos nervios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\">John M.\u00a0Burnley\/Bruce Coleman Inc.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de las p\u00e1ginas 8 y 9]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\"><strong>AYUDAS PARA MEJORAR LA COMUNICACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sm\"> 1. Atender cuando hablan los dem\u00e1s y no\u00a0monopolizar la conversaci\u00f3n. La gente sabe pasar por alto peque\u00f1os errores de pronunciaci\u00f3n o de gram\u00e1tica, pero no\u00a0simpatiza con quienes hablan sin escuchar al pr\u00f3jimo. Como dice la Biblia, hay que ser \u201cpresto en cuanto a o\u00edr, lento en cuanto a hablar\u201d (Santiago 1:19).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sm\"> 2. Interesarse en la vida y en lo que nos rodea. Leer sobre temas muy diversos, aunque con cautela. Al hablar de lo que se ha aprendido, no\u00a0olvidar la importancia de la modestia y la humildad (Salmo 5:5; Proverbios 11:2).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sm\"> 3. Ampliar el vocabulario con t\u00e9rminos \u00fatiles, no con palabras grandilocuentes que nos conviertan en el centro de atenci\u00f3n. Aunque de Jes\u00fas se dijo que \u201cjam\u00e1s [hab\u00eda] hablado otro hombre as\u00ed\u201d, lo entend\u00edan sin dificultad hasta oyentes \u201ciletrados y del vulgo\u201d (Juan 7:46; Hechos 4:13).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sm\"> 4. Hablar claro y pronunciar bien, pero sin caer en la ultracorrecci\u00f3n y la afectaci\u00f3n. Si articulamos bien y no\u00a0arrastramos las palabras ni\u00a0nos comemos las terminaciones, no solo nos expresamos de manera digna, sino que mostramos consideraci\u00f3n por nuestros oyentes (1\u00a0Corintios 14:7-9).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sm\"> 5. Reconocer que la comunicaci\u00f3n es un don divino, lo cual nos mover\u00e1 a tratar esta facultad con el debido respeto (Santiago 1:17).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 5]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sc\">Las antenas de la mariposa de la seda son ultrasensibles<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"sc\">Por gentileza de Phil Pellitteri<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de las p\u00e1ginas 6 y 7]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"sc\">P\u00e1jaro carpintero<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 7]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" data-pid=\"52\" class=\"sc\">Ave del para\u00edso<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" data-pid=\"53\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p54\" data-pid=\"54\" class=\"sc\">\u00a9 Michael S.\u00a0Yamashita\/CORBIS<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p55\" data-pid=\"55\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 7]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p56\" data-pid=\"56\" class=\"sc\">Cacat\u00faa enlutada<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p57\" data-pid=\"57\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p58\" data-pid=\"58\" class=\"sc\">Roland Seitre<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p59\" data-pid=\"59\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La comunicaci\u00f3n en el mundo que nos rodea \u201cSin comunicaci\u00f3n, cada individuo ser\u00eda simplemente una isla aislada de todas las dem\u00e1s.\u201d (El lenguaje de los animales.) EN MEDIO del bosque, la sabana o nuestro propio jard\u00edn, es probable que haya seres vivos comunic\u00e1ndose afanosamente. A este hecho se refiere el libro El lenguaje de los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-comunicacion-en-el-mundo-que-nos-rodea\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa comunicaci\u00f3n en el mundo que nos rodea\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27265","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27265\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}