{"id":27284,"date":"2016-05-19T17:22:14","date_gmt":"2016-05-19T22:22:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-molinos-de-viento-elegantes-recuerdos-de-tiempos-pasados\/"},"modified":"2016-05-19T17:22:14","modified_gmt":"2016-05-19T22:22:14","slug":"los-molinos-de-viento-elegantes-recuerdos-de-tiempos-pasados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-molinos-de-viento-elegantes-recuerdos-de-tiempos-pasados\/","title":{"rendered":"Los molinos de viento: elegantes recuerdos de tiempos pasados"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Los molinos <\/strong><strong>de viento: elegantes recuerdos de tiempos pasados<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN LOS PA\u00cdSES BAJOS<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">EN LOS cuadros y grabados paisaj\u00edsticos de Jacob van Ruysdael, Meindert Hobbema, Rembrandt van Rijn y otros maestros holandeses del siglo\u00a0XVII, los molinos de viento son una constante. Y no es de extra\u00f1ar, pues entonces exist\u00edan unos diez mil en la naci\u00f3n. Pero adem\u00e1s de inspirar a los artistas, estas pintorescas construcciones desempe\u00f1aron desde principios del siglo XV hasta finales del XIX las mismas funciones que hoy realizan los motores di\u00e9sel y el\u00e9ctricos. En efecto, proporcionaban energ\u00eda para bombear agua, moler grano, aserrar madera y muchas otras labores industriales. Eso s\u00ed, a diferencia de la mayor\u00eda de los motores actuales, no\u00a0eran contaminantes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"ss\"><strong>La colocaci\u00f3n de las velas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Quienes visitan los Pa\u00edses Bajos a\u00fan pueden admirar estos centenarios edificios, aunque ya solo quede un millar. \u00bfLe gustar\u00eda conocerlos mejor? Si as\u00ed es, acomp\u00e1\u00f1enos a ver uno de trescientos cincuenta a\u00f1os de antig\u00fcedad situado junto al hermoso r\u00edo Vecht, en el centro de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Es una hermosa ma\u00f1ana primaveral, y el molinero, Jan van Bergeijk, nos recibe con una humeante taza de caf\u00e9 y nos dice que hace un tiempo ideal para poner en marcha el molino. En primer lugar tiene que orientar el chapitel, o tejado, de cara al viento. Nos explica c\u00f3mo hacerlo mientras se sube a los radios de una rueda de madera que le dobla en altura y est\u00e1 conectada al chapitel. Al girarla, va rotando el chapitel hasta ubicarlo en la posici\u00f3n m\u00e1s adecuada para que cada una de las cuatro aspas de 13\u00a0metros tome m\u00e1s viento. Tras esto inmoviliza la rueda amarr\u00e1ndola al piso con una cadena. A continuaci\u00f3n extiende las velas de lienzo o de lona y las fija a los bastidores de las aspas. Una vez instalada la cadena de seguridad, suelta el freno, de modo que las velas toman el viento y las aspas empiezan lentamente a dar vueltas. Durante unos momentos observamos extasiados su movimiento. Luego, Jan nos invita a ver c\u00f3mo funciona la maquinaria.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>Un vistazo de cerca<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Subimos por una empinada escalera hasta el tejado, donde vemos un eje horizontal de madera, llamado \u00e1rbol, que est\u00e1 conectado a las aspas. Con la ayuda de ruedas de madera provistas de dientes y barras, el \u00e1rbol transmite el movimiento al eje vertical principal. Notamos que cerca de all\u00ed cuelga un pedazo de sebo blanco, el cual, seg\u00fan nos explica Jan, se usa para engrasar los cojinetes de piedra en donde gira el eje de madera. A los dientes de roble, sin embargo, se les aplica cera de abeja. Aqu\u00ed aprendemos tambi\u00e9n c\u00f3mo se reduce la velocidad de rotaci\u00f3n de las aspas. Alrededor de una de las ruedas hay una serie de bloques de madera que, cuando se aprietan, act\u00faan como frenos, y cuando se aflojan, permiten que giren las aspas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Mientras bajamos con cuidado por la escalera, nos fijamos en el eje principal, que atraviesa el molino desde el suelo hasta el tejado. Percibimos el olor a madera a\u00f1eja y el chirrido de los engranajes en movimiento. A los pies del eje principal hay otro grupo de ruedas de madera con dientes y barras que mueve una noria. Nos detenemos a observarla y a escuchar el ruido del agua y el silbido de las aspas. Es todo un viaje en el tiempo. Impresionados, saboreamos la experiencia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Vivir en un molino<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">En algunos molinos, como los de grano, la maquinaria ocupaba todo el espacio, de modo que el molinero y su familia viv\u00edan por lo general en una casa adyacente. No\u00a0obstante, los molinos como el que estamos visitando tambi\u00e9n serv\u00edan de hogar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Hoy quiz\u00e1s parezcan acogedoras estas construcciones, pero en su d\u00eda no\u00a0lo eran en absoluto. La planta baja albergaba la sala, la alcoba \u2014con una cama de armario para el matrimonio\u2014, la despensa y un hueco para la cocina. Hasta mediados del siglo XX, el retrete se hallaba fuera, sobre una zanja. Jan nos cuenta que los molineros con familia numerosa (algunos con m\u00e1s de diez hijos) ten\u00edan que ingeniarse sitios para dormir. A veces los m\u00e1s peque\u00f1os se acostaban bajo la cama de los padres, y los dem\u00e1s en la sala, en el siguiente piso o incluso en el \u00faltimo, soportando el estr\u00e9pito de las ruedas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Los molinos que se utilizaban para drenar p\u00f3lderes (extensiones de tierras bajas ganadas a lagos o al mar) ten\u00edan que bombear agua d\u00eda y noche. Como se hallaban en campo abierto, estaban muy expuestos al viento, por lo que en su interior hac\u00eda fr\u00edo y hab\u00eda corrientes de aire. Si a\u00f1adimos los peligros de vendavales y tormentas el\u00e9ctricas, est\u00e1 claro que vivir en ellos era muy duro. Con todo, en los Pa\u00edses Bajos a\u00fan quedan unos ciento cincuenta que est\u00e1n habitados, en muchos casos por molineros profesionales.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"ss\"><strong>Molinos para todo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Mientras la noria \u2014o rueda hidr\u00e1ulica\u2014 sigue extrayendo agua, salimos a sentarnos en un banco. Jan nos cuenta que los molinos desempe\u00f1aban m\u00faltiples labores, como moler grano, bombear agua de los p\u00f3lderes y dirigirla al r\u00edo o a un embalse, extraer aceite de semillas, aserrar madera o triturar materias vegetales para hacer papel. Tambi\u00e9n explica que los destinados a drenar terrenos surgieron a comienzos del siglo XV y que m\u00e1s tarde se usaron para desecar varios lagos, como el Schermer, el Beemster y el Wormer, pr\u00f3ximos a Amsterdam.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Centenares de miles de holandeses residen y trabajan en terrenos ganados a lagos como los antes mencionados. De hecho, el principal aeropuerto de los Pa\u00edses Bajos, en las cercan\u00edas de Amsterdam, ocupa el fondo de un lago desecado, de modo que los pasajeros que deambulan por las instalaciones se encuentran a cuatro metros bajo el nivel del mar. Pero no\u00a0tienen que temer que su viaje a\u00e9reo acabe convirti\u00e9ndose en una traves\u00eda marina, pues hay estaciones de bombeo accionadas por motores di\u00e9sel o el\u00e9ctricos \u2014los sucesores de los molinos\u2014 trabajando las veinticuatro horas para evitar que los viajeros se mojen los pies.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"ss\"><strong>\u00bfMolinos parlantes?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Entre los silbidos de las aspas, Jan nos pregunta si hemos o\u00eddo hablar de los molinos parlantes, a lo que contestamos extra\u00f1ados que no. Nos explica que en las llanuras holandesas sol\u00edan divisarse los molinos a kil\u00f3metros de distancia, lo que permit\u00eda al molinero transmitir mensajes a sus vecinos m\u00e1s apartados colocando las aspas en diversas posiciones. Por ejemplo, si iba a descansar un rato, las situaba en horizontal y vertical <strong><em>(A). <\/em><\/strong>Si las pon\u00eda en diagonal <strong><em>(B), <\/em><\/strong>indicaba que no\u00a0estaba de servicio. (Esta posici\u00f3n tambi\u00e9n le serv\u00eda para protegerlas del mal tiempo, pues al dejarlas lo m\u00e1s bajas posible, se reduc\u00eda el riesgo de que les cayera un rayo.) Si dejaba fija el aspa ascendente justo antes de llegar a su punto m\u00e1ximo <strong><em>(C), <\/em><\/strong>expresaba alegr\u00eda y expectaci\u00f3n, mientras que si lo hac\u00eda cuando acababa de pasar dicho punto\u00a0<strong><em>(D), <\/em><\/strong>denotaba tristeza y duelo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Hab\u00eda adem\u00e1s muchas costumbres regionales. En el norte de Amsterdam, a veces se decoraban los molinos para las bodas y otros acontecimientos felices. En tales casos se pon\u00edan las aspas en diagonal, como cuando no\u00a0estaba en servicio el molino, y se colocaban adornos entre ellas. Durante la ocupaci\u00f3n alemana, en la II Guerra Mundial, los lugare\u00f1os recurr\u00edan a la posici\u00f3n de las aspas para avisar a quienes se ocultaban que era inminente una incursi\u00f3n militar. Detalles tan interesantes como estos lograron que nuestra visita al molinero Jan fuera inolvidable.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Hace a\u00f1os, la defensa de los molinos recibi\u00f3 un gran respaldo cuando diecinueve de ellos, situados en Kinderdijk, cerca de la ciudad portuaria de Rotterdam, fueron incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO (Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura). As\u00ed, aquellos molinos, que en un tiempo fueron poco m\u00e1s que f\u00e1bricas comunes y corrientes, se convirtieron en monumentos culturales. Adem\u00e1s, un buen n\u00famero de voluntarios protegen y mantienen con empe\u00f1o los molinos de todo el pa\u00eds. Gracias a ellos, turistas del mundo entero a\u00fan pueden disfrutar de aquello que inspir\u00f3 a famosos pintores del pasado.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones y recuadro de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sc\"><strong>Prohibido exportar molinos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\">  Hace tres siglos exist\u00eda una gran demanda de la t\u00e9cnica de los molinos de viento, de modo que sus piezas sal\u00edan en grandes cantidades de los Pa\u00edses Bajos. Adem\u00e1s, se infiltraban esp\u00edas extranjeros que iban a la caza de constructores de molinos para llev\u00e1rselos a sus pa\u00edses. La t\u00e9cnica molinera holandesa no\u00a0tard\u00f3 en reproducirse en Alemania, Espa\u00f1a, Francia, Inglaterra, Irlanda, los pa\u00edses b\u00e1lticos y Portugal. Para el siglo\u00a0XVIII era tan cr\u00edtica la fuga tecnol\u00f3gica, que el gobierno neerland\u00e9s tom\u00f3 cartas en el asunto. En febrero de\u00a01752 se prohibi\u00f3 la exportaci\u00f3n de molinos. El historiador holand\u00e9s Karel Davids se\u00f1ala que desde esa fecha no\u00a0se ha permitido ayudar a los extranjeros a comprar, construir o transportar \u201ccualquier pieza de molino holand\u00e9s\u201d ni \u201cexportar instrumentos susceptibles de usarse en su construcci\u00f3n\u201d. \u00bfQui\u00e9n dijo que las barreras comerciales y el espionaje industrial son fen\u00f3menos modernos?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sc\"><strong>[Ilustraciones]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\">Abajo: Jan gira el chapitel del molino para orientarlo cara al viento; ruedas de madera con dientes y barras; la sala<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\">Fotos: Stichting De Utrechtse Molens<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 22]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicaci\u00f3n)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sc\">A<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\">B<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sc\">C<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\">D<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 21]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\"><em>De Saen <\/em>(cuadro de Peter Sterkenburg, 1850): Kooijman Souvenirs &amp; Gifts (Zaanse Schans Holland)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los molinos de viento: elegantes recuerdos de tiempos pasados DE NUESTRO CORRESPONSAL EN LOS PA\u00cdSES BAJOS EN LOS cuadros y grabados paisaj\u00edsticos de Jacob van Ruysdael, Meindert Hobbema, Rembrandt van Rijn y otros maestros holandeses del siglo\u00a0XVII, los molinos de viento son una constante. 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