{"id":27296,"date":"2016-05-19T17:22:59","date_gmt":"2016-05-19T22:22:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-crianza-que-recibi-dio-sentido-a-mi-vida\/"},"modified":"2016-05-19T17:22:59","modified_gmt":"2016-05-19T22:22:59","slug":"la-crianza-que-recibi-dio-sentido-a-mi-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-crianza-que-recibi-dio-sentido-a-mi-vida\/","title":{"rendered":"La crianza que recib\u00ed dio sentido a mi vida"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La crianza que recib\u00ed dio sentido a mi vida<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">RELATADO POR ERNEST PANDACHUK<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sa\">Nac\u00ed en las praderas de Saskatchewan (Canad\u00e1). A los 23\u00a0a\u00f1os fui a \u00c1frica de misionero, y all\u00ed viv\u00ed una vida fascinante durante treinta y cinco a\u00f1os. \u00bfC\u00f3mo fue que mi vida tom\u00f3 ese rumbo? No\u00a0fue por casualidad. Perm\u00edtame explic\u00e1rselo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">MI PRIMERA casa \u2014hecha de maderos, barro y paja\u2014 apenas serv\u00eda para proteger a nuestra familia de los crudos inviernos de las praderas. En 1928, antes de que hubi\u00e9ramos nacido la mayor\u00eda de los nueve hijos que tuvieron mis padres, estos aceptaron publicaciones b\u00edblicas de un se\u00f1or que los visit\u00f3. Durante el largo invierno se valieron de ellas para estudiar la Biblia, y para la siguiente primavera ya estaban convencidos de que hab\u00edan encontrado la verdad. Hablaban de ello a familiares, amigos y vecinos, pero en particular a sus hijos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Yo nac\u00ed en\u00a01931, y mis cinco hermanos menores no\u00a0tardaron en llegar. La lectura y el estudio de las Escrituras eran parte integrante de nuestra vida de familia. Recuerdo con cari\u00f1o lo que hac\u00edamos por las ma\u00f1anas. Pap\u00e1 siempre analizaba un texto b\u00edblico con nosotros, incluso cuando ten\u00edamos visitas. Mam\u00e1, pap\u00e1 y los hijos mayores se turnaban para leer en voz alta las publicaciones basadas en la Biblia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Adem\u00e1s de ense\u00f1arnos a leer y escribir, nuestro padre nos ense\u00f1\u00f3 a buscar informaci\u00f3n mediante concordancias b\u00edblicas. Pronto aprendimos a usar las Escrituras para explicar a otras personas nuestras creencias. Estas agradables sesiones de estudio me ayudaron a razonar sobre temas b\u00edblicos. Con el tiempo llegu\u00e9 a ser capaz de utilizar la Biblia para refutar ense\u00f1anzas religiosas falsas. Pod\u00eda demostrar que el alma muere, que no\u00a0existe un infierno de fuego y que Dios y Jes\u00fas no\u00a0son iguales ni\u00a0forman parte de una supuesta Trinidad (Eclesiast\u00e9s 9:5,\u00a010; Ezequiel 18:4; Juan 14:28).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Pap\u00e1 y mam\u00e1 tambi\u00e9n predicaban con el ejemplo y nos animaban a mantenernos firmes en lo que es correcto, aunque por ello fu\u00e9semos impopulares. Por ejemplo, nunca fumaron, y nos advert\u00edan de los efectos da\u00f1inos del tabaco y de la presi\u00f3n que recibir\u00edamos en la escuela para que fum\u00e1ramos. Recuerdo que pap\u00e1 nos dec\u00eda: \u201cPuede que te acusen de no\u00a0ser hombre si no\u00a0fumas. Pero preg\u00fantales: \u2018\u00bfQui\u00e9n es m\u00e1s hombre? \u00bfEl que se deja controlar por el tabaco, o el que controla al tabaco?\u2019\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Cuando ten\u00eda 11 a\u00f1os, me vi ante otra prueba que demostrar\u00eda si me iba a regir por la educaci\u00f3n b\u00edblica que hab\u00eda recibido desde la infancia. Ya hab\u00eda empezado la II\u00a0Guerra Mundial, y se exig\u00eda que los escolares juraran lealtad a la bandera. El estudio de la Biblia me ayud\u00f3 a reconocer que tal juramento constitu\u00eda un acto de adoraci\u00f3n, y me negu\u00e9 a hacerlo. Como consecuencia, me expulsaron de la escuela por seis meses.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">De todas formas, con el tiempo termin\u00e9 los estudios. En marzo de\u00a01947 me bautic\u00e9 en s\u00edmbolo de mi dedicaci\u00f3n a Jehov\u00e1 Dios y seis meses despu\u00e9s me hice precursor, es decir, proclamador de las buenas nuevas de tiempo completo. Primero serv\u00ed en el sur de Saskatchewan, predicando a los granjeros y rancheros de esa inmensa regi\u00f3n. Durante el verano me desplazaba a caballo, y durante el fr\u00edo invierno utilizaba un trineo cubierto \u2014al que llam\u00e1bamos \u201cfurg\u00f3n de cola\u201d\u2014 tirado por un caballo. La calefacci\u00f3n consist\u00eda en un brasero de carb\u00f3n, por lo que deb\u00eda tener cuidado de no\u00a0volcar el trineo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">La gente del campo era amigable y hospitalaria. Cuando llegaba a una casa a \u00faltimas horas de la tarde, sol\u00edan decirme que me quedara a pasar la noche. \u00a1Cu\u00e1nto disfrutaba con las animadas conversaciones b\u00edblicas que manten\u00edamos! La familia Peterson fue una de las que respondi\u00f3 favorablemente despu\u00e9s de una conversaci\u00f3n que dur\u00f3 toda la noche. Earl y su madre llegaron a ser fervorosos testigos de Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"ss\"><strong>Mi servicio en Quebec<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">En 1949 respond\u00ed al llamamiento que se hizo a los precursores para que fu\u00e9ramos a predicar a la provincia de Quebec. Unos doscientos precursores del oeste de Canad\u00e1 llegamos a la ciudad de Montreal en septiembre, listos para aceptar asignaciones en diversas regiones de Quebec. En aquel tiempo ocupaba el cargo de primer ministro el cat\u00f3lico Maurice Duplessis, que hab\u00eda jurado librar a la provincia de los Testigos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Eran tiempos de mucha actividad y emocionantes, llenos de desaf\u00edos. Adem\u00e1s de aprender franc\u00e9s, tuvimos que enfrentarnos a las detenciones, a los ataques de las turbas y a ver interrumpidas nuestras asambleas cristianas por culpa de intrusos fan\u00e1ticos. Pero aquella intolerancia no\u00a0me intimid\u00f3 ni\u00a0me hizo flaquear en mi carrera como ministro de Dios. Mis padres me hab\u00edan inculcado un gran amor por lo que es recto y una profunda convicci\u00f3n de que la predicaci\u00f3n que Jes\u00fas hab\u00eda predicho se llevar\u00eda a cabo, a pesar de la oposici\u00f3n (Mateo 24:9,\u00a014).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Estando en Quebec conoc\u00ed a Emily Hawrysh, una precursora fiel procedente de Saskatchewan. Nos casamos el 27 de enero de\u00a01951, y desde entonces, Emily siempre ha sido para m\u00ed una colaboradora leal y una gran fuente de \u00e1nimo. Como ambos dese\u00e1bamos participar m\u00e1s de lleno en el ministerio, solicitamos asistir a la Escuela B\u00edblica de Galaad de la Watchtower, la cual ofrece un curso de varios meses de duraci\u00f3n que prepara a los estudiantes para el servicio misional. Nos aceptaron, y en febrero de\u00a01953 nos graduamos de la clase 20 de Galaad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Mientras esper\u00e1bamos los documentos que necesit\u00e1bamos para entrar en \u00c1frica, nos invitaron a ayudar a las congregaciones de los testigos de Jehov\u00e1 de Alberta y Ontario (Canad\u00e1). Como en aquellos d\u00edas viaj\u00e1bamos de una congregaci\u00f3n a otra en transporte p\u00fablico, aprendimos a simplificar nuestra vida y a llevar todas nuestras pertenencias en una sola maleta. A los pocos meses, cuando estuvieron listos todos los papeles, partimos hacia Rhodesia del Sur (ahora Zimbabue).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"ss\"><strong>La adaptaci\u00f3n a la vida en \u00c1frica<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Apenas llev\u00e1bamos cinco meses en el pa\u00eds cuando nos asignaron a visitar grupos de testigos de Jehov\u00e1 en Zimbabue, en Botsuana y en las regiones meridionales de Rhodesia del Norte (ahora Zambia). En la Escuela de Galaad se nos hab\u00eda animado a no\u00a0comparar nuestra asignaci\u00f3n en el extranjero con nuestro pa\u00eds natal y a recordar que, prescindiendo de las circunstancias en que nos encontr\u00e1semos, siempre pod\u00edamos aprender algo de nuestras experiencias. Aquellas sabias palabras nos ayudaron a ajustar nuestra forma de pensar. Hasta el d\u00eda de hoy, Emily y yo concordamos con el dicho: \u201cProcura aprovechar al m\u00e1ximo toda situaci\u00f3n, pues puede que nunca se repita\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Viaj\u00e1bamos de un lugar a otro en tren, autob\u00fas, cami\u00f3n o bicicleta: lo que hubiera. Esto ya era agotador de por s\u00ed, pero hubo otras circunstancias que pusieron a prueba nuestra resoluci\u00f3n de \u201caprovechar al m\u00e1ximo toda situaci\u00f3n\u201d. Durante los primeros dos a\u00f1os, debido a ciertas restricciones legales para entrar en los territorios tribales, Emily no\u00a0pod\u00eda acompa\u00f1arme en esas visitas. De modo que, pese a llevar tan poco tiempo casados, ten\u00eda que quedarse al final de la l\u00ednea del ferrocarril, en alguna poblaci\u00f3n cercana, donde por lo general no\u00a0hab\u00eda otros Testigos. La fe, el valor y la tenacidad de Emily no\u00a0solo me hicieron amarla y admirarla m\u00e1s y m\u00e1s, sino que tambi\u00e9n produjeron fruto del Reino en aquellas comunidades.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Tan pronto como encontraba alojamiento en alguna casa, Emily predicaba en aquella zona hasta que yo regresaba del territorio tribal. A veces efectuaba su servicio sola durante un mes entero, pero su confianza en la poderosa mano de Jehov\u00e1 le daba fuerzas y la hac\u00eda sentirse protegida. Su ministerio ciertamente produjo fruto. Por ejemplo, una mujer llamada Rita Hancock respondi\u00f3 al mensaje de la verdad b\u00edblica y despu\u00e9s tambi\u00e9n lo hizo su esposo, quien lleg\u00f3 a ser un hermano fiel y sirvi\u00f3 de anciano cristiano hasta su muerte. Hoy d\u00eda hay pr\u00f3speras congregaciones en algunas de las poblaciones en las que Emily sembr\u00f3 semillas de la verdad de la Biblia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"ss\"><strong>La hospitalidad y la ingeniosidad africanas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Por mi parte, cuando visitaba los territorios tribales, era conmovedor ver el profundo aprecio que los Testigos africanos sent\u00edan por la organizaci\u00f3n de Jehov\u00e1 y sus representantes viajantes. Aquellos amorosos hermanos cristianos me atend\u00edan muy bien. Cada lunes me desplazaba de un lugar de asamblea al siguiente. Normalmente me hac\u00edan una caba\u00f1a de paja para alojarme, lo que me tra\u00eda recuerdos de la casa en la que viv\u00ed de peque\u00f1o con mi familia en Saskatchewan. Mi cama era un fardo de paja, de 30\u00a0cent\u00edmetros de espesor, cubierto con una s\u00e1bana.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">En esas zonas, las asambleas sol\u00edan celebrarse en pleno bosque. Los asistentes limpiaban la zona de maleza y dejaban en pie los \u00e1rboles de follaje abundante para que dieran sombra. Hac\u00edan con gran habilidad atados de hierba y los colocaban en filas bien alineadas para utilizarlos de asientos. Finalmente se cercaba el lugar con una valla hecha tambi\u00e9n de hierba. En aquel ambiente natural, siempre me conmov\u00eda escuchar a nuestros hermanos africanos cantar alabanzas a Jehov\u00e1 en extraordinaria armon\u00eda con sus melodiosas voces.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"ss\"><strong>Una experiencia memorable<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Cierto d\u00eda, mientras predicaba, conoc\u00ed a Gideon Zenda, inspector jefe de las escuelas de las misiones que dirig\u00eda la Iglesia Anglicana. Gideon hab\u00eda recibido su educaci\u00f3n, carrera universitaria incluida, mediante la Iglesia. Pero como no\u00a0le hab\u00edan dado respuestas satisfactorias a muchas de sus preguntas b\u00edblicas, me pidi\u00f3 que me reuniera con \u00e9l y con varios de sus colegas para contest\u00e1rselas. Acudieron a la cita unas cincuenta personas, entre ellas inspectores, directores y maestros de escuela. Gideon presidi\u00f3 la sesi\u00f3n, y fuimos pasando de un tema a otro de forma ordenada. Yo hablaba durante quince minutos sobre cada tema y luego respond\u00eda a las preguntas. La sesi\u00f3n dur\u00f3 varias horas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">El resultado de esta inusual reuni\u00f3n fue que Gideon, su familia y un buen n\u00famero de sus colegas llegaron a ser siervos dedicados y bautizados de Jehov\u00e1. Aunque el obispo los despidi\u00f3 de sus puestos de trabajo dentro del sistema educativo anglicano, todos siguieron firmes en el servicio de Jehov\u00e1, sin dejarse intimidar, e incluso algunos emprendieron el servicio de precursor.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"ss\"><strong>La reacci\u00f3n de la gente ante una espectacular pel\u00edcula<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">En 1954, los testigos de Jehov\u00e1 produjeron la pel\u00edcula titulada <em>La Sociedad del Nuevo Mundo en acci\u00f3n. <\/em>Al a\u00f1o siguiente se levantaron las restricciones legales que imped\u00edan que una mujer fuera con su esposo a visitar los territorios tribales, por lo que Emily finalmente pudo acompa\u00f1arme. En aquel entonces se nos proporcion\u00f3 un veh\u00edculo de motor, un generador el\u00e9ctrico y un proyector para presentar el programa en todas las comunidades tribales. Nuestras proyecciones llamaban mucho la atenci\u00f3n, pues gran parte de aquellas personas no\u00a0hab\u00edan visto nunca una pel\u00edcula. En ella se mostraba paso a paso el proceso de producci\u00f3n de biblias y publicaciones b\u00edblicas en nuestra gran imprenta de Brooklyn, en la ciudad de Nueva York.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">Tambi\u00e9n aparec\u00edan en la pel\u00edcula escenas de la hermandad internacional de testigos de Jehov\u00e1 reunida en el Estadio Yankee de Nueva York en\u00a01953 como parte de su adoraci\u00f3n a Dios. Aquellos africanos no\u00a0hab\u00edan visto nunca semejante demostraci\u00f3n de unidad y amor entre razas. La pel\u00edcula impuls\u00f3 a muchas familias zimbabuenses a estudiar la Biblia y relacionarse con los Testigos. Nos llovieron peticiones procedentes de directores de escuelas de todo el pa\u00eds para que proyect\u00e1ramos la pel\u00edcula en sus centros de ense\u00f1anza, pues reconoc\u00edan el valor educativo que tal ayuda visual tendr\u00eda en los alumnos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">En cierta ocasi\u00f3n, ya avanzada la noche, me despertaron unos Testigos para que proyectase la pel\u00edcula. Qu\u00e9 sorpresa la m\u00eda cuando me enter\u00e9 de que unas quinientas personas, al saber que me encontraba en aquella zona y que la hab\u00eda estado proyectando, hab\u00edan caminado varias horas con el fin de verla. Cuando la multitud se dispers\u00f3, ya hab\u00eda llegado otro grupo de trescientas personas, y volv\u00ed a proyectar la pel\u00edcula. Eran las tres de la madrugada cuando se marcharon los \u00faltimos espectadores. En un per\u00edodo de diecisiete a\u00f1os, m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas vieron esa impactante producci\u00f3n tan solo en el pa\u00eds de Zambia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"ss\"><strong>Nuevas asignaciones en \u00c1frica<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">Despu\u00e9s de servir m\u00e1s de cinco a\u00f1os y medio en Zimbabue, nos trasladaron a Sud\u00e1frica. Eso significaba que ten\u00edamos que aprender el idioma afrikaans. Posteriormente aprendimos tambi\u00e9n a hablar sesotho y zul\u00fa. El hecho de poder ense\u00f1ar la Palabra de Dios en varios idiomas aument\u00f3 nuestra eficacia en el ministerio y nos produjo mucha satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sb\">A principios de la d\u00e9cada de\u00a01960 se me asign\u00f3 a servir de superintendente viajante en el sur de \u00c1frica. Durante los siguientes veintisiete a\u00f1os viajamos extensamente por Lesoto, Namibia, Sud\u00e1frica y Suazilandia, as\u00ed como por las islas de Ascensi\u00f3n y Santa Elena, en el Atl\u00e1ntico sur. Llegamos a recorrer centenares de miles de kil\u00f3metros sirviendo a nuestros hermanos cristianos. Sus obras de fe y lealtad en circunstancias desfavorables nos han servido de est\u00edmulo para nunca darnos por vencidos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sb\">Por ejemplo, conoc\u00ed personalmente a Testigos de Suazilandia que no\u00a0renegaron de su fe cuando falleci\u00f3 el rey Sobhuza\u00a0II. Como no\u00a0quisieron participar en los ritos antib\u00edblicos que se realizaron con motivo de la muerte de aquel dignatario, se les despidi\u00f3 del trabajo y se les negaron sus derechos como ciudadanos. Aunque estuvieron a\u00f1os pasando privaciones y dificultades, nunca abandonaron su fe. Para m\u00ed, haber conocido a aquellos magn\u00edficos hermanos cristianos y haber hablado con ellos cara a cara ha sido un gran privilegio que siempre agradecer\u00e9 a Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sb\">Tambi\u00e9n est\u00e1 Philemon Mafereka, precursor de Mokhotlong (Lesoto), una aldea situada en las monta\u00f1as a m\u00e1s de 3.000\u00a0metros de altitud. Como carec\u00eda de medios de transporte, \u00e9l y su querida esposa, junto con sus dos hijos y cuatro candidatos para el bautismo, caminaron m\u00e1s de 100\u00a0kil\u00f3metros para llegar a una asamblea que se celebraba en un lugar a 1.200\u00a0metros de altitud. Realizaron la mayor parte del recorrido por terreno muy empinado. Subieron y bajaron barrancos gateando y cruzaron muchos r\u00edos de diversos tama\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sb\">De vuelta a casa despu\u00e9s de la asamblea, llevaron consigo cien libros <em>La verdad que lleva a vida eterna. <\/em>Su intenci\u00f3n era distribuirlos entre los vecinos de Mokhotlong. Pero en vista del inter\u00e9s que manifestaron en las publicaciones b\u00edblicas las personas que encontraron a lo largo del camino, el suministro de libros se les agot\u00f3 antes de llegar a su destino. Para Emily y para m\u00ed, haber presenciado el celo y la devoci\u00f3n de hermanos cristianos como Philemon y su esposa ha sido un privilegio que valoramos hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sb\">A veces nos encontr\u00e1bamos con serpientes venenosas \u2014como cobras\u2014, con inundaciones repentinas y otras situaciones peligrosas. Esas experiencias, aunque aterradoras en el momento, se vuelven insignificantes al compararlas con las recompensas y las satisfacciones que se obtienen de una carrera en el servicio de Jehov\u00e1. Hemos comprobado que \u00e9l nunca abandona a sus leales.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sb\">Cuando Emily tuvo graves problemas de salud, Jehov\u00e1 nos dio la sabidur\u00eda para manejar la situaci\u00f3n de una forma equilibrada. Los cambios que efectuamos en la dieta y las medidas que tomamos para mejorar las condiciones sanitarias contribuyeron a su recuperaci\u00f3n. Tambi\u00e9n habilitamos una camioneta cerrando la caja para que Emily dispusiera de un ambiente controlado mientras viaj\u00e1bamos, y, con el tiempo, recobr\u00f3 la salud.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"ss\"><strong>Regresamos a Canad\u00e1<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sb\">En 1988, despu\u00e9s de treinta y cinco a\u00f1os de servicio misional en \u00c1frica, nos asignaron otra vez a Canad\u00e1, y en 1991 empec\u00e9 de nuevo a servir de superintendente viajante. Ocho a\u00f1os despu\u00e9s sufr\u00ed una apoplej\u00eda. Aunque desde entonces mi actividad se ha visto muy limitada, todav\u00eda tengo el placer de servir de anciano en una de las congregaciones de London (Ontario, Canad\u00e1).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sb\">Recuerdo con satisfacci\u00f3n cuando, hace ya unos cincuenta y seis a\u00f1os, empec\u00e9 a servir de precursor en el sur de Saskatchewan a lomos de un caballo. Estoy sumamente agradecido de que mi padre persistiera en ense\u00f1arnos a pensar como personas espirituales y a nunca tener miedo de defender la verdad y la justicia. La crianza b\u00edblica que recib\u00ed de \u00e9l dio sentido a mi vida. Ha sido una herencia de la que me he beneficiado todos los d\u00edas de mi existencia. Jam\u00e1s cambiar\u00eda mi vida en el servicio de Jehov\u00e1 por nada de lo que este viejo mundo pueda ofrecerme.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 19]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sc\">Nuestra familia en 1949. Mam\u00e1 tiene en brazos al menor de sus nueve hijos. Yo estoy de pie detr\u00e1s de ella<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sc\">Hice este trineo cubierto para usarlo en el ministerio<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sc\">Mujeres que fueron detenidas en Quebec por predicar<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de las p\u00e1ginas 22 y 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"sc\">Fui uno de los instructores de estos superintendentes viajantes de Zimbabue<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"sc\">La camioneta que habilitamos para que Emily se recuperara<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" data-pid=\"52\" class=\"sc\">Una foto reciente con Emily<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" data-pid=\"53\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crianza que recib\u00ed dio sentido a mi vida RELATADO POR ERNEST PANDACHUK Nac\u00ed en las praderas de Saskatchewan (Canad\u00e1). A los 23\u00a0a\u00f1os fui a \u00c1frica de misionero, y all\u00ed viv\u00ed una vida fascinante durante treinta y cinco a\u00f1os. \u00bfC\u00f3mo fue que mi vida tom\u00f3 ese rumbo? No\u00a0fue por casualidad. Perm\u00edtame explic\u00e1rselo. MI PRIMERA casa &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-crianza-que-recibi-dio-sentido-a-mi-vida\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa crianza que recib\u00ed dio sentido a mi vida\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27296","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27296"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27296\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}