{"id":2731,"date":"2015-12-01T00:53:35","date_gmt":"2015-12-01T05:53:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/moises-encuentra-a-dios-parte-ii\/"},"modified":"2015-12-01T00:53:35","modified_gmt":"2015-12-01T05:53:35","slug":"moises-encuentra-a-dios-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/moises-encuentra-a-dios-parte-ii\/","title":{"rendered":"Moises encuentra a Dios, Parte II"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Jos\u00e9 Belaunde M.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n soy yo para hacer lo que t\u00fa me pides que haga? \u00bfBasado en qu\u00e9 imaginas t\u00fa que yo puedo realizar esa tarea? Eso es lo que nosotros muchas veces le decimos a Dios cuando nos da un encargo: \u00bfQui\u00e9n soy yo para hacer esto o aquello? Yo soy nadie en verdad y nada puedo.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>En la primera parte de este tema examinamos el comienzo del tercer cap\u00edtulo del \u00c9xodo hasta el vers\u00edculo 9, pasaje en el cual Dios se le aparece a Mois\u00e9s en una zarza ardiente y le dice que ha venido para librar al pueblo hebreo de su aflicci\u00f3n. En los vers\u00edculos que siguen Dios le va a indicar la misi\u00f3n que le quiere encomendar.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>10\u009612. \u00abVen, por tanto, ahora, y te enviar\u00e9 a Fara\u00f3n, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. Entonces Mois\u00e9s respondi\u00f3 a Dios: \u00bf Qui\u00e9n soy yo para que vaya a Fara\u00f3n, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Y \u00e9l respondi\u00f3: Ve, porque yo estar\u00e9 contigo; y esto te ser\u00e1 por se\u00f1al de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, servir\u00e9is a Dios sobre este monte\u00bb. Mois\u00e9s de primera intenci\u00f3n tiene miedo del encargo que Dios le da. La tarea es demasiado grande para un hombre solo. \u00c9l nunca podr\u00eda superar los obst\u00e1culos que se le presenten y, objetivamente, tiene raz\u00f3n teniendo en cuenta las resistencias que encontrar\u00eda y los intereses creados en torno a la explotaci\u00f3n del pueblo hebreo como esclavos. \u00c9l nunca los podr\u00e1 superar contando con s\u00f3lo sus propias fuerzas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfQui\u00e9n soy yo para hacer lo que t\u00fa me pides que haga? \u00bfBasado en qu\u00e9 imaginas t\u00fa que yo puedo realizar esa tarea? Eso es lo que nosotros muchas veces le decimos a Dios cuando nos da un encargo: \u00bfQui\u00e9n soy yo para hacer esto o aquello? Yo soy nadie en verdad y nada puedo. Pero Dios le dice a cada uno lo que le dijo a Mois\u00e9s: Yo estar\u00e9 contigo y porque yo estar\u00e9 a tu lado, podr\u00e1s hacerlo. Cuando Dios nos env\u00eda a hacer algo, lo \u00fanico, o por lo menos, lo m\u00e1s importante que necesitamos para tener \u00e9xito, es que Dios est\u00e9 con nosotros. Eso nos basta. Es Dios quien obra, no nosotros.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Mois\u00e9s se defiende de la misi\u00f3n que Dios le quiere encomendar, en primer lugar por el lado de Fara\u00f3n: \u00bfQui\u00e9n soy yo para ir a hablar con \u00e9l y que \u00e9l me escuche? Mois\u00e9s no se considera digno ni capaz de semejante tarea Y visto fr\u00edamente no te falta raz\u00f3n. \u00bfA qui\u00e9n se le ocurre escoger a un pastor octogenario para una tarea semejante?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Sin embargo, \u00e9l es un pr\u00edncipe egipcio, y por eso Dios lo ha escogido para esa tarea. M\u00e1s a\u00fan, Dios prepar\u00f3 las circunstancias de su nacimiento, de su supervivencia pese al decreto de muerte que pesaba sobre los reci\u00e9n nacidos varones, de su crianza por su madre \u0096para que conociera de las tradiciones israelitas\u0096 y, de otro lado, arregl\u00f3 que fuera adoptado por la hija del Fara\u00f3n, de modo que estuviera familiarizado con los usos y costumbres de la corte egipcia (Ex 2.1\u009610). Al regresar a la corte e identificarse, \u00e9l podr\u00eda entrar y salir de palacio; ten\u00eda el \u00abstatus\u00bb necesario. Su crimen habla prescrito (Ex 2.11\u009615). En vista de lo antedicho Mois\u00e9s era la persona indicada para esa misi\u00f3n, pero \u00e9l dif\u00edcilmente pod\u00eda imagin\u00e1rselo porque todav\u00eda ignoraba el poder de Dios. De otro lado podemos tambi\u00e9n suponer que Dios ha mantenido a Mois\u00e9s en su plena vitalidad a pesar de su edad avanzada, para que \u00e9l pudiera afrontar el esfuerzo f\u00edsico que su misi\u00f3n requerirla durante los 40 a\u00f1os subsiguientes.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Mois\u00e9s, sin embargo, comprende muy bien que lo que Dios le propone es algo humanamente imposible, irrealizable, por tres motivos principales que constituyen obst\u00e1culos infranqueables, y por eso, l\u00f3gicamente, se resiste:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los egipcios nunca acceder\u00edan a desprenderse de una masa de gente que les rend\u00eda un trabajo tan \u00fatil a bajo costo, y con la cual estaban acostumbrados a contar. Ese pueblo les pertenec\u00eda, eran sus siervos que no ten\u00edan ninguna clase de derechos \u00a1Y ahora quer\u00edan irse y abandonar su trabajo! \u00a1Inaudito! \u00bfC\u00f3mo los reemplazar\u00edan? \u00bfY qu\u00e9 es lo que Mois\u00e9s podr\u00eda ofrecerles a cambio de la libertad de su pueblo? Nada.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Llevar a una multitud tan grande (unos dos millones de personas, contando mujeres y ni\u00f1os) a trav\u00e9s del desierto era pretender una locura. Mois\u00e9s sab\u00eda muy bien que en el desierto no hab\u00eda sino un poco de pasto aqu\u00ed y all\u00e1 para el ganado, uno que otro peque\u00f1o oasis y unas cuantas fuentes de agua aisladas. Hacerles atravesar ese yermo desolado ser\u00eda condenarlos a morir de hambre y sed. \u00a1Una empresa irresponsable! \u00bfY c\u00f3mo mantener junta a una masa tan grande de gente durante un largo viaje? Se dispersar\u00edan por el desierto buscando qu\u00e9 comer, o regresar\u00edan desalentados a Egipto, como varias veces en efecto quisieron hacer.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Mois\u00e9s sab\u00eda, de otro lado, que la tierra a la que el Se\u00f1or enseguida le dir\u00eda que quiere llevarlos, estaba habitada por pueblos fuertes, que no dejar\u00edan de ninguna manera que los hebreos vengan a meterse en ella y desplazarlos. \u00bfQui\u00e9n ceder\u00eda a su pretensi\u00f3n? Todos los pueblos \u0096al igual que los individuos\u0096 son muy celosos de su territorio, no quieren que nadie los invada. Se resistir\u00edan a dejarlos entrar y tendr\u00edan que forzar su ingreso peleando contra ellos. \u00bfCon qu\u00e9 ej\u00e9rcito? Nosotros somos esclavos, no soldados; no tenemos armas, no tenemos generales, le dir\u00edan. Es comprensible que Mois\u00e9s no quiera saber nada con ese proyecto.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es obvio que esos eran obst\u00e1culos tan formidables que s\u00f3lo pod\u00edan ser superados mediante intervenciones sobrenaturales. Pero Mois\u00e9s, al recibir el encargo, no pod\u00eda imaginar lo que Dios era capaz de hacer.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En cuanto a lo primero, fueron necesarias las diez plagas para doblegar la resistencia del fara\u00f3n. Por lo segundo, Dios provey\u00f3 de manera milagrosa alimento y bebida para la multitud. El peligro de que la multitud se dispersara y perdiera en el desierto fue conjurado mediante la nube que los guiaba de d\u00eda y la columna de fuego nocturna. En cuanto a lo tercero, durante los 40 a\u00f1os de peregrinaje Dios hizo de ese pueblo confuso e indisciplinado una naci\u00f3n guerrera y, como vemos en el libro de Josu\u00e9, los ayud\u00f3 milagrosamente a ganar las batallas que libraron.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00ab&#8230;Cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, servir\u00e9is a Dios sobre este monte\u00bb. Si lo pensamos bien la se\u00f1al que Dios le da a Mois\u00e9s de que es \u00e9l efectivamente quien lo est\u00e1 enviando y de que no es una fantas\u00eda, requiere de una fe extraordinaria, porque no es una se\u00f1al visible de inmediato, sino una que se cumplir\u00eda reci\u00e9n una vez que \u00e9l haya llevado a cabo una buena parte de lo que Dios demanda de \u00e9l. Esto es, en el momento inicial esa se\u00f1al no lo es de ninguna utilidad. Mois\u00e9s tiene que descansar por el momento en su sola fe.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>13. \u00abDijo Mois\u00e9s a Dios: He aqu\u00ed que llego yo a tos hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: \u00bfCu\u00e1l es su nombre?, \u00bfqu\u00e9 les responder\u00e9?\u00bb Luego Mois\u00e9s se defiende del encargo por el lado de los israelitas. Ellos me dir\u00e1n: \u00ab\u00bfEl Dios de nuestros padres? \u00bfCu\u00e1l de ellos? \u00bfC\u00f3mo se llama?\u00bb. Mois\u00e9s sabe que los israelitas al contacto con los egipcios se hab\u00edan vuelto id\u00f3latras, adoraban a varios de sus dioses falsos adem\u00e1s del Dios verdadero. Es normal entonces que ellos puedan preguntarle: \u00bfCu\u00e1l de nuestros dioses es el que te env\u00eda? (ver nota 1)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero tambi\u00e9n \u00e9l debe haber pensado que si iba donde el pueblo con esa orden de Dios le replicar\u00edan: \u00bfQui\u00e9n es ese Dios que nos propone un proyecto tan descabellado? Porque ellos se dar\u00edan tambi\u00e9n inmediatamente cuenta de que lo Mois\u00e9s les propone no ten\u00eda pies ni cabeza.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Muchas veces, en verdad, lo que Dios nos pide no tiene pies ni cabeza, juzg\u00e1ndolo en t\u00e9rminos humanos Pedirle a un hombre, por ejemplo, que afronte todos los sufrimientos que Jes\u00fas afront\u00f3 en su pasi\u00f3n es excesivo. Nadie puede someterse voluntariamente a una tortura igual. \u00a1Pero cu\u00e1ntas veces Dios demanda de sus siervos cosas imposibles! Por eso es que Dios generalmente no les revela a sus escogidos de inmediato lo que \u00e9l espera de ellos, sino se los da a conocer poco a poco, a medida que avanzan. De lo contrario se espantar\u00edan. A Mois\u00e9s tampoco le revel\u00f3 al comienzo todo lo que su proyecto implicaba, todo lo que tendr\u00eda que afrontar en el desierto, pero lo que le dio a conocer inicialmente de su plan era por s\u00ed solo suficiente para espantar al m\u00e1s valiente.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>14. \u00abY respondi\u00f3 Dios a Mois\u00e9s: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: As\u00ed dir\u00e1s a los hijos de Israel: YO SOY me envi\u00f3 a vosotros\u00bb. Les dir\u00e1s que Dios contesta: Mi nombre es \u00abEl \u00danico\u00bb, porque eso es lo que \u00abYO SOY EL QUE SOY\u00bb quiere decir. En rigor, \u00abel que era, el que es, el que ser\u00e1\u00bb. Es decir, el Dios eterno. El nombre que Dios se da a s\u00ed mismo recuerda al que se da Jes\u00fas al comienzo del Apocalipsis: \u00abYo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el que es, el que era y ha de venir, el Todopoderoso\u00bb (Ap 1.8). \u00c9se es el nombre de Dios porque no hay otro Dios fuera de \u00c9l. (Is 44.6, 45.5). (Ver nota 2)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Como condici\u00f3n para salir de la tierra de esclavitud es indispensable que el pueblo hebreo reconozca que s\u00f3lo hay un Dios verdadero, aunque en su ignorancia dieran culto a varios dioses.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Imaginemos el di\u00e1logo entre Mois\u00e9s y Dios en t\u00e9rminos coloquiales modernos. Mois\u00e9s pregunta:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u0097 \u00bfCu\u00e1l es tu nombre?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097 Mi nombre es YO SOY EL QUE SOY.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfC\u00f3mo puede ser ese tu nombre? Yo ya s\u00e9 que t\u00fa eres, pero \u00bfc\u00f3mo te llamas?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097YO SOY.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Ese no puede ser tu nombre, porque todos somos. Yo tambi\u00e9n soy pero no me llamo YO SOY.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u0097Yo me llamo as\u00ed porque yo no necesito otro nombre que mi propio ser. Yo soy el \u00fanico. El \u00fanico que es por si mismo. T\u00fa y todos los que son, s\u00f3lo existen por mi. Si no fuera porque YO SOY t\u00fa no serlas. Esto es, si yo no existiera t\u00fa no existir\u00edas. T\u00fa eres porque YO SOY. Por eso yo soy el \u00fanico que es, el \u00fanico que no depende de otro para ser. YO SOY EL QUE SOY en m\u00ed mismo. Yo no necesito de ti ni de nadie para ser. T\u00fa no eres el que eres en ti mismo. T\u00fa eres en mi y sin mi no ser\u00edas (Hch 17.28). Por eso no te llamas ni puedes llamarte YO SOY EL QUE SOY, porque tu existencia fluye de la m\u00eda. Yo te he creado a ti y a todo lo que existe, y hubo un tiempo en que no exist\u00edas Pero yo he sido siempre, porque YO SOY EL QUE SOY en m\u00ed mismo, desde toda la eternidad.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Para que llevara a cabo la obra a la que Dios le habla llamado era necesario que Mois\u00e9s tuviera una revelaci\u00f3n profunda de la Verdad de Dios. Y eso fue lo que \u00e9l recibi\u00f3: conocer al Dios viviente, que todo lo ve y todo lo sabe y que domina sobre todas las circunstancias del hombre. Aunque Mois\u00e9s tuvo en ese momento esa revelaci\u00f3n, y se decidi\u00f3 por ella finalmente a seguir el divino encargo, \u00e9l no lleg\u00f3 s\u00fabitamente a la plenitud de ese conocimiento sino fue madurando poco a poco en la comprensi\u00f3n de la naturaleza y del poder de Dios hasta llegar a una plena intimidad con \u00c9l, como no la tuvo nadie antes de Jes\u00fas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>15. \u00abAdem\u00e1s dijo Dios a Mois\u00e9s: As\u00ed dir\u00e1s a los hijos de Israel: Jehov\u00e1, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; con \u00e9l se me recordara por todos los siglos\u00bb. Dios da mucha importancia a que Mois\u00e9s haga entender al pueblo que el Dios que viene a liberarlos es el Dios de sus antepasados, el Dios a quien ellos deben su existencia como pueblo, y que viene a cumplir la promesas que en la persona de Abraham les hizo \u0096y confirm\u00f3 a Isaac y Jacob\u0096 de que tendr\u00edan un destino glorioso.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Parecer\u00eda, seg\u00fan este vers\u00edculo, que Dios reci\u00e9n ahora revela su nombre a Mois\u00e9s. Sin embargo a lo largo del G\u00e9nesis vemos que ya se le ha venido llamando as\u00ed desde el inicio. La dificultad se acent\u00faa si vemos lo que Dios dice en el capitulo 6: \u00abHabl\u00f3 todav\u00eda Dios a Mois\u00e9s y le dijo: Yo soy YO SOY EL QUE SOY. Y aparec\u00ed a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente, mas en mi nombre YO SO Y EL QUE SOY no me di a conocer a ellos\u00bb (v. 2 y 3). La explicaci\u00f3n m\u00e1s inmediata de esta aparente contradicci\u00f3n es la siguiente: El libro del G\u00e9nesis fue escrito \u00aba posteriori\u00bb, es decir, muchos a\u00f1os despu\u00e9s de los hechos que se narran en \u00e9l, cuando ya Dios habla revelado su nombre a Mois\u00e9s. Por tanto, y por razones de comodidad, se le llama con su nombre conocido, y ese nombre es puesto en la boca de sus diversos personajes como si ellos lo hubieran usado.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>16.18. \u00abVe, y re\u00fane a los ancianos de Israel, y diles: Jehov\u00e1, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me apareci\u00f3 diciendo: En verdad os he visitado, y he visto lo que se os hace en Egipto; y he dicho: Yo os sacar\u00e9 de la aflicci\u00f3n de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel. Y oir\u00e1n tu voz; e ir\u00e1s t\u00fa, y los ancianos de Israel, al rey de Egipto, y le dir\u00e9is: Jehov\u00e1 el Dios de tos hebreos nos ha encontrado; por tanto, nosotros iremos ahora camino de tres d\u00edas por el desierto, para que ofrezcamos sacrificios a Jehov\u00e1 nuestros Dios\u00bb. Dios le anuncia a Mois\u00e9s que los israelitas le creer\u00e1n y que los ancianos del pueblo lo acompa\u00f1ar\u00e1n donde Fara\u00f3n. Pero Mois\u00e9s, como veremos luego, se resiste a creer que eso ocurra.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La orden que da Dios a Mois\u00e9s de ir con los ancianos del pueblo donde el fara\u00f3n para pedirle que los deje partir por s\u00f3lo tres d\u00eda de camino en el desierto para rendir culto a su Dios (impl\u00edcitamente para regresar enseguida), ocultando la intenci\u00f3n de irse definitivamente. Esto suscita la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo puede Dios ordenar decir una mentira o, por lo menos, enga\u00f1ar al fara\u00f3n ocultando el verdadero prop\u00f3sito que persiguen.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero Dios se propon\u00eda inicialmente probar el coraz\u00f3n del fara\u00f3n present\u00e1ndole una petici\u00f3n moderada que \u00e9l no podr\u00eda rehusar razonablemente de modo que la dureza de su coraz\u00f3n se haga m\u00e1s patente y que esa constataci\u00f3n enardezca a los israelitas y ahonde su decisi\u00f3n de escapar al yugo egipcio.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>N\u00f3tese que Mois\u00e9s en ning\u00fan momento le pide a fara\u00f3n que deje partir del todo al pueblo. Su partida definitiva resultar\u00e1 de la forma c\u00f3mo se suceden los hechos. Es como si Dios se hubiera propuesto que la salida del pueblo fuera consecuencia inevitable de la propia terquedad del fara\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>19.20 \u00abMas yo s\u00e9 que el rey de Egipto no os dejar\u00e1 ir sino por mano fuerte. Pero yo extender\u00e9 mi mano, y herir\u00e9 a Egipto con todas mi maravillas que har\u00e9 en \u00e9l, y entonces os dejar\u00e1 ir\u00bb. Dios le advierte a Mois\u00e9s que no ser\u00e1 f\u00e1cil convencer al fara\u00f3n que deje ir al pueblo. Ser\u00e1 una tarea muy dif\u00edcil, \u00abpero yo estar\u00e9 contigo y te dar\u00e9 todo el poder necesario para lograrlo\u00bb. Cuando Dios quiere hacer algo \u00bfno pondr\u00e1 \u00c9l en juego todos los recursos y fuerzas que se necesiten? \u00bfPuede Mois\u00e9s dudarlo? \u00c9l dec\u00eda con verdad \u00bfqui\u00e9n soy yo para ir al fara\u00f3n? Pero no es \u00e9l quien ir\u00e1, sino Dios mismo quien hablar\u00e1 por su boca. Como le dice el Se\u00f1or a Mois\u00e9s: T\u00fa ser\u00e1s como dios para el fara\u00f3n (7.1).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Si Dios manda a alguien ejecutar una tarea en nombre suyo se pensarla que deberla poder llevarla a cabo sin mayores contratiempos y oposici\u00f3n. Sin embargo, no fue \u00e9se el caso de la misi\u00f3n de Mois\u00e9s, sino lo contrario, hubo mucha lucha. Si eso ocurre en una misi\u00f3n tan importante \u00bfc\u00f3mo no ocurrir\u00e1 tambi\u00e9n con las tareas que Dios encarga al com\u00fan de los mortales, a los que son menos que Mois\u00e9s? El hecho de que Dios est\u00e9 con nosotros no nos asegura que no habr\u00e1 oposici\u00f3n, sino m\u00e1s bien, que \u00c9l estar\u00e1 con nosotros en medio de nuestra lucha y nos sacara adelante (ver nota 3).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>21.22 \u00abY yo dar\u00e9 a este pueblo gracia en tos ojos de tos egipcios; para que cuando salg\u00e1is, no vay\u00e1is con las manos vac\u00edas; sino que pedir\u00e1 cada mujer a su vecina y a su hu\u00e9sped alhajas de plata, alhajas de oro, y vestidos, los cuales pondr\u00e9is sobre vuestros hijos y vuestras hijas; y despojar\u00e9is a Egipto\u00bb. Dios hizo que el pueblo egipcio compensara, aunque tard\u00edamente, al pueblo hebreo por todo el trabajo que les obligaron a realizar como siervos, pag\u00e1ndoles con joyas y vestidos el salario que dejaron de pagarles cuando eran esclavos. Nuestro Dios es el Dios de las compensaciones. No fue un capricho ni un abuso obrado por mano divina. Fue un acto de justicia. De ese modo provey\u00f3 Dios tambi\u00e9n metal precioso para los objetos que se utilizar\u00edan luego para el culto en el tabern\u00e1culo: \u00abLas riquezas del pecador est\u00e1n guardadas para el justo\u00bb (Pr 13.22b). 28.03.04 <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Notas: <\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(1) M\u00e1s tarde dir\u00edan, se\u00f1alando al becerro de oro: \u00abAqu\u00ed est\u00e1n tus dioses que te sacaron de Egipto\u00bb (Ex 32.4).<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(2) El nombre con que Dios se identifica se escribe en hebreo con cuatro consonantes: YHWH (nombre conocido en griego como Tetragrammaton, que en ese idioma quiere decir \u00abpalabra de cuatro letras\u00bb). El alfabeto hebreo antiguo no ten\u00eda vocales y la pronunciaci\u00f3n correcta se transmit\u00eda oralmente. Cuando unos 300 a\u00f1os antes de Cristo los jud\u00edos, en se\u00f1al de respeto, dejaron de pronunciar el nombre sagrado lo reemplazaban diciendo en su lugar Adonay, que quiere decir \u00abSe\u00f1or\u00bb. Como consecuencia con el paso del tiempo olvidaron c\u00f3mo se pronunciaba YHWH. Cuando hacia el siglo XI se inventaron los signos de las vocales (puntos y rayas peque\u00f1as que se escrib\u00edan debajo de las consonantes) se volvi\u00f3 costumbre anotar debajo de las consonantes del tetragrammaton las vocales de la palabra Adonay, reemplazando la primera \u00aba\u00bb abierta por una \u00aba\u00bb cerrada, o \u00abe\u00bb. En nuestros caracteres modernos se ver\u00eda algo as\u00ed: YeHoWaH. A comienzos del siglo XVI el monje erudito Pedro Galat\u00edas, ignorando cu\u00e1l era el origen de esas vocales, transliter\u00f3 equivocadamente el tetragrammaton como Jehov\u00e1, y por ese motivo figura as\u00ed en la mayor\u00eda de las traducciones que se hicieron a partir de entonces. Investigaciones realizadas en el siglo XIX han permitido establecer que el nombre sagrado se pronunciaba probablemente Yav\u00e9, y por eso figura as\u00ed en la mayor\u00eda de las traducciones modernas, cuando no se le traduce por \u00abSe\u00f1or\u00bb. Algunos, se sostienen que se pronunciaba Y\u00e1we.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(3) Vemos aqu\u00ed c\u00f3mo el endurecimiento del fara\u00f3n, es decir, de la cabeza de la naci\u00f3n, traer\u00e1 sufrimiento al pueblo egipcio. El endurecimiento del coraz\u00f3n de los gobernantes imp\u00edos suele traer muchas penalidades a los pueblos, pero \u00e9stos no suelen ser conscientes de cu\u00e1l es el origen de sus sufrimientos. El origen del sufrimiento que padecen est\u00e1 en las decisiones equivocadas o malignas que toman los gobernantes que desaf\u00edan a Dios. Eso es algo que se verifica a lo largo de la historia. Pero el sufrimiento que padece el pueblo en un caso semejante no es injusto, ya que si Dios permite que reine un mal gobernante (o uno incapaz) es porque el pueblo por su infidelidad se lo merece. La impiedad (o incapacidad) del pr\u00edncipe es reflejo de la maldad (o torpeza) del coraz\u00f3n de los gobernados. Record\u00e9moslo.<\/LI><\/UL><br \/>\n<P align=justify>Acerca del autor:Jos\u00e9 Belaunde M. naci\u00f3 en los Estados Unidos pero creci\u00f3 y se educ\u00f3 en el Per\u00fa donde ha vivido pr\u00e1cticamente toda su vida. Participa activamente en programas evangel\u00edsticos radiales, es maestro de cursos b\u00edblicos es su iglesia en Per\u00fa y escribe en un semanario local abordando temas societarios desde un punto de vista cristiano. Desde 1999 publica el bolet\u00edn semanal \u00abLa Vida y la Palabra\u00bb, el cual es distribuido a miles de personas de forma gratuita en las iglesias de su pa\u00eds. Para m\u00e1s informaci\u00f3n puede escribir al hno. Jos\u00e9 a jbelaun@terra.com.pe<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jos\u00e9 Belaunde M. \u00bfQui\u00e9n soy yo para hacer lo que t\u00fa me pides que haga? \u00bfBasado en qu\u00e9 imaginas t\u00fa que yo puedo realizar esa tarea? Eso es lo que nosotros muchas veces le decimos a Dios cuando nos da un encargo: \u00bfQui\u00e9n soy yo para hacer esto o aquello? Yo soy nadie en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/moises-encuentra-a-dios-parte-ii\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMoises encuentra a Dios, Parte II\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2731","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2731","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2731"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2731\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}