{"id":2735,"date":"2015-12-01T00:53:42","date_gmt":"2015-12-01T05:53:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/y-ahora-que-hacemos%c2%85\/"},"modified":"2015-12-01T00:53:42","modified_gmt":"2015-12-01T05:53:42","slug":"y-ahora-que-hacemos%c2%85","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/y-ahora-que-hacemos%c2%85\/","title":{"rendered":"\u00bfY ahora qu\u00e9 hacemos\u0085?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Enrique Ruloff<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La realidad de muchas familias que hoy sirven en las iglesias de nuestros pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica y otros del tercer mundo es que el dinero no alcanza para cubrir siquiera las necesidades b\u00e1sicas. \u00bfQu\u00e9 se hace cuando la crisis econ\u00f3mica afecta la canasta de la familia del pastor?\n<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify>Cuando la crisis econ\u00f3mica afecta la canasta de la familia del pastor<\/P><br \/>\n<P align=justify><\/B><B>Una realidad cada vez m\u00e1s dura<\/B>La realidad de muchas familias que hoy sirven en las iglesias de nuestros pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica y otros del tercer mundo es que el dinero no alcanza para cubrir siquiera las necesidades b\u00e1sicas. Mi esposa y yo somos un ejemplo de esto. Como pastores y formadores de l\u00edderes, durante m\u00e1s de quince a\u00f1os, hemos vivido en carne propia la escasez. Adem\u00e1s \u0097y esto nos resulta a\u00fan m\u00e1s triste\u0097 somos testigos de c\u00f3mo decenas de familias pastorales sufren por las crisis econ\u00f3micas que se han generado en nuestro amado continente latinoamericano y c\u00f3mo estas poco a poco van socavando el gozo de servir.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esta escasez no solo se refiere a la falta de alimentos o de buena ropa para los integrantes del n\u00facleo familiar, sino que se extiende hasta la desnutrici\u00f3n, falta de buena educaci\u00f3n, enfermedades, e incluso, baja autoestima y diversos tipos de crisis (fe, familiares, ministeriales, etc.). Ante esta realidad, la Biblia no ofrece al ministro de Dios una respuesta directa y clara para enfrentarse al hecho de que no le alcanza el salario para cubrir las necesidades de su familia. Sin embargo, s\u00ed podemos encontrar algunos principios que pueden servir para sobreponernos con dignidad a esa circunstancia. Uno sobresaliente en la Biblia revela que debemos trabajar. Otro principio que debemos considerar es el de desarrollarnos como buenos administradores para que de esa manera pueda beneficiarse la econom\u00eda familiar. Por ello, es bueno hacer una lista detallada que incluya todas las salidas necesarias. Esta debe iniciar por separar aquello que le corresponde al Se\u00f1or y continuar con los gastos fijos, los compromisos, cierto monto para ahorro, etc\u00e9tera. Si resulta que a pesar de ser buenos administradores el dinero a\u00fan no alcanza, probablemente sea porque el ingreso es menor al presupuesto que necesitamos para vivir dignamente, entonces debemos pensar en alguna estrategia que incremente nuestros recursos. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Lamentablemente muchos cristianos y organizaciones eclesi\u00e1sticas invierten m\u00e1s tiempo pensando en c\u00f3mo disminuir los gastos y d\u00f3nde hacer recortes al presupuesto (aunque los salarios se reduzcan), que invirtiendo sus energ\u00edas en crear oportunidades que generen m\u00e1s ingresos. En las pr\u00f3ximas l\u00edneas quiero compartir algunas ideas sencillas pero funcionales.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Principios para resolver esta realidad<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>En el libro de los Jueces, cap\u00edtulo 3.31 aparece el breve relato sobre Samgar, un hombre que ayud\u00f3 al ej\u00e9rcito de Israel durante el per\u00edodo de Aod como juez. Dice el vers\u00edculo: \u00abDespu\u00e9s de Aod vino Samgar, hijo de Anat, el cual hiri\u00f3 a seiscientos filisteos con una aguijada de bueyes; y \u00e9l tambi\u00e9n salv\u00f3 a Israel.\u00bb De este vers\u00edculo se desprenden tres principios que los pastores, o cualquier otra persona, podr\u00edan aplicar:<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<B>Us\u00f3 lo que ten\u00eda<\/B>. Tal vez hubiese sido mejor que Samgar tuviera una espada de doble filo con una buena empu\u00f1adura para matar a los filisteos; sin embargo, lo que tuvo a su alcance fue un pedazo de hueso y con ello mat\u00f3 a seiscientos filisteos. El texto a\u00f1ade, con \u00e9nfasis, que \u00ab\u00e9l tambi\u00e9n salv\u00f3 a Israel\u00bb. Este principio lo encontramos una y otra vez en la Biblia. Otro ejemplo: cuando Mois\u00e9s y el pueblo de Israel se encontraban junto al Mar Rojo, perseguidos por el ej\u00e9rcito de Fara\u00f3n, se apoder\u00f3 de ellos la desesperaci\u00f3n, el miedo y la incertidumbre. Mois\u00e9s us\u00f3 lo que ten\u00eda a su alcance: una vara. Hubiese sido genial que hubiera un puente o una barca para cruzar a salvo al otro lado pero Mois\u00e9s, por indicaci\u00f3n de Dios, us\u00f3 lo que ten\u00eda. Recuerdo que en una de las congregaciones en las que servimos, la cual nos prove\u00eda de una casa con un hermoso terreno en el fondo, vimos la posibilidad de comenzar a usar lo que ten\u00edamos. As\u00ed, construimos una peque\u00f1a huerta que no solo nos provey\u00f3 de verduras frescas para alimentarnos sino que tambi\u00e9n nos dio la oportunidad de ayudar a otros hermanos y personas de la comunidad. Las \u00abtartas de zapallitos\u00bb eran una delicia y todo invitado las probaba. Ese proyecto que comenz\u00f3 peque\u00f1o y familiar pas\u00f3 a ser de inter\u00e9s p\u00fablico. Abri\u00f3 las puertas para que grupos de muchachos de escuelas visitaran la huerta del pastor. A su vez, un programa local de noticias televisivas hizo un breve reportaje sobre nuestro plant\u00edo y eso provoc\u00f3 que otras familias comenzaran con un plan de huertas en sus terrenos. Meses m\u00e1s tarde, como iglesia, pudimos obtener un subsidio de US$20.000 por parte del gobierno para establecer una microempresa de cultivo bajo cubierta. De esta forma no solamente se alimentaron a cientos de familias sino que se logr\u00f3 proveer de trabajo a decenas de ellas. Todo esto comenz\u00f3 con lo que ten\u00edamos. En Hechos 3.1\u009610, encontramos el relato de la sanidad del cojo. Pedro y Juan sub\u00edan al templo a orar y en la puerta hab\u00eda un hombre mendigando. Ellos se detuvieron y Pedro le dijo: \u00ab\u00bbm\u00edranos\u00bb. Y este esperando recibir algo levant\u00f3 la vista y luego Pedro le dijo: \u00abNo tengo oro ni plata, pero lo que tengo te doy, en el nombre de Jesucristo el Nazareno, \u00a1anda!\u00bb.\u00bb. El relato indica que este hombre se levant\u00f3 y anduvo. Pedro us\u00f3 lo que ten\u00eda: la autoridad que Jes\u00fas le hab\u00eda delegado. Como pastores necesitamos usar lo que est\u00e1 a nuestro alcance. No significa que seamos menos espirituales si, adem\u00e1s del servicio a Dios, podemos hacer uso de otros talentos y dones que Dios nos ha dado o que hemos adquirido por entrenamiento. Siempre hay otras posibilidades para aumentar el ingreso a nuestra canasta familiar. En el caso de nuestro hogar, no solo hemos hecho la huerta sino que tambi\u00e9n hemos vendido pastas cocinadas, hemos fabricado artesan\u00edas, trabajado algunas horas fuera de casa, vendido libros, etc\u00e9tera. Gracias a todo lo anterior, una y otra vez hemos comprobado que Dios es fiel, que respalda a sus siervos y que cuida de ellos para que no les falte nada.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<B>Comenz\u00f3 donde estaba<\/B>. Samgar no sali\u00f3 corriendo para buscar otras alternativas: comenz\u00f3 desde donde se encontraba. En el momento de la crisis estaba en el campo de batalla y cuando vio la necesidad, us\u00f3 la aguijada que encontr\u00f3 y comenz\u00f3 a matar a los filisteos. Pero no lo hizo de una sola vez. Primero fue uno, luego dos, luego tres, hasta llegar a los seiscientos. En G\u00e9nesis tambi\u00e9n encontramos otra historia inspiradora: Jos\u00e9 en Egipto. Despu\u00e9s de interpretar los sue\u00f1os del Fara\u00f3n fue nombrado gobernador y desde esa posici\u00f3n tuvo que guiar al pueblo por siete a\u00f1os de hambre. Por supuesto que hubiese sido perfecto y hermoso que la respuesta o la soluci\u00f3n se hubiera podido implementar en unos pocos minutos. Sin embargo, la estrategia que Dios le hab\u00eda dado a Jos\u00e9 para salvar a la naci\u00f3n requiri\u00f3 catorce a\u00f1os. Los primeros siete a\u00f1os fueron a\u00f1os de abundancia durante los cuales, de manera estrat\u00e9gica, se almacenaron alimentos en grandes cantidades para reserva. Luego, los siguientes siete a\u00f1os fueron de escasez y duros, en los cuales las t\u00e1cticas cambiaron de acuerdo con las necesidades. Jos\u00e9 cumpli\u00f3 esos catorce a\u00f1os paso a paso: primero edific\u00f3 graneros, despu\u00e9s aument\u00f3 paulatinamente la producci\u00f3n de alimentos con vistas al futuro y por \u00faltimo, almacen\u00f3 los alimentos que consumir\u00eda el pueblo cuando apareciera el hambre. Ante las necesidades econ\u00f3micas existentes en nuestro hogar nos vemos obligados a usar todo lo honesto que tenemos a nuestro alcance para lograr m\u00e1s fondos y as\u00ed, vivir de una manera m\u00e1s digna. Los buenos deseos o las buenas intenciones no nos proveen ninguna soluci\u00f3n, por eso es necesario comenzar donde estamos y tomar la iniciativa. Quiz\u00e1s al principio simplemente son monedas extras las que entran, pero al transcurrir las semanas y los meses si se administra bien, esa suma se incrementar\u00e1. Dios bendice las manos que est\u00e1n dispuestas a trabajar y ofrecerle algo mejor a su familia. Quiz\u00e1s usted piense que lo \u00fanico que puede hacer es ense\u00f1ar o predicar la Biblia. Pues bien, busque la forma de capacitarse lo m\u00e1s que pueda. Busque alternativas de ense\u00f1ar y predicar en otros lugares; genere talleres y cursos que sean un aporte a las necesidades de ciertas congregaciones, ciudades o regiones. Quiz\u00e1s usted las puede organizar y otros ense\u00f1ar o dar las conferencias. Las posibilidades existen. Solamente hace falta descubrirlas.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<B>Hizo lo que pudo<\/B>. Samgar mat\u00f3 a seiscientos filisteos y el texto aclara que \u00ab\u00e9l tambi\u00e9n salv\u00f3 a Israel\u00bb. Es interesante leer todo el pasaje. Dice el vers\u00edculo 29 que el ej\u00e9rcito de Aod \u00aben aquella ocasi\u00f3n mataron a unos diez mil Moabitas, todos hombres robustos y valientes; ninguno escap\u00f3\u00bb. Es verdad que Samgar apenas mat\u00f3 seiscientos. No obstante, la Biblia afirma que \u00ab\u00e9l tambi\u00e9n ayud\u00f3 a salvar a Israel\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n la Palabra declara esto de Samgar? El principio aqu\u00ed no est\u00e1 en la cantidad, sino en la actitud. Es verdad que a veces lo que uno puede hacer (cocinando pastas, o preparando tortas u otras comidas y vendi\u00e9ndolas) no redit\u00faa mucho. Esto es especialmente notorio si lo comparamos con un sueldo que quiz\u00e1s llegue todo junto a fin de mes. Lo cierto, no obstante, es que aunque sea poco, ayuda para aminorar las necesidades diarias y tambi\u00e9n puede ser contado como un elemento que \u00abayud\u00f3 a salvar la econom\u00eda del hogar\u00bb. En un mundo materialista y ambicioso por el \u00e9xito, muchas veces le damos importancia solo a los grandes n\u00fameros, pero Dios no desprecia el peque\u00f1o aporte que podemos hacer para ayudar a \u00absalvar a nuestra familia\u00bb, si lo hacemos con amor, fe, esmero y ponemos lo mejor de nosotros. Es cuesti\u00f3n de que, como familia, nos pongamos de acuerdo. Si nuestros hijos ya est\u00e1n m\u00e1s crecidos, podemos involucrarlos a ellos tambi\u00e9n en un proyecto familiar.<\/LI><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Conclusi\u00f3n<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>El futuro de nuestros pa\u00edses del tercer mundo obliga directamente a muchos ministros para que piensen seriamente en la posibilidad de ser bivocacionales. Las constantes crisis y la inestabilidad de nuestras econom\u00edas deben ayudar a prepararnos para enfrentar el futuro con diferentes alternativas. No podemos detenernos a pensar que nuestros ingresos deban percibirse \u00fanicamente por la v\u00eda de la iglesia o del ministerio espiritual que desarrollamos. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Mientras tanto, ante la cruda realidad que nos toca vivir a cada uno, usemos lo que tenemos, comencemos en donde estamos y hagamos lo que podamos; lo dem\u00e1s lo har\u00e1 Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El Lic. Enrique Ruloff, es profesor y Decano Acad\u00e9mico del Instituto B\u00edblico de Buenos Aires. Ha sido pastor por m\u00e1s de quince a\u00f1os en diferentes congregaciones y actualmente lidera un equipo que est\u00e1 iniciando una nueva iglesia en un barrio de Buenos Aires. Hace catorce a\u00f1os que est\u00e1 casado con Paula y tienen cuatro hijos: Jennifer, Jacqueline, Christopher y Stephanie.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Enrique Ruloff La realidad de muchas familias que hoy sirven en las iglesias de nuestros pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica y otros del tercer mundo es que el dinero no alcanza para cubrir siquiera las necesidades b\u00e1sicas. \u00bfQu\u00e9 se hace cuando la crisis econ\u00f3mica afecta la canasta de la familia del pastor? 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