{"id":2739,"date":"2015-12-01T00:53:48","date_gmt":"2015-12-01T05:53:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-fuerza-apremiante-en-jesus\/"},"modified":"2015-12-01T00:53:48","modified_gmt":"2015-12-01T05:53:48","slug":"la-fuerza-apremiante-en-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-fuerza-apremiante-en-jesus\/","title":{"rendered":"La fuerza apremiante en Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Pablo Hoff<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Para poder imitar y seguir el estilo de ministerio del Hijo de Dios, haciendo las obras que \u00e9l hizo, debemos primero aprender a identificar y a reconocer los elementos que le permitieron llevar adelante su exitosa labor con un esp\u00edritu sereno, confiado y seguro.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Los psic\u00f3logos nos se\u00f1alan que todo proceder o conducta humana tiene un prop\u00f3sito o motivo para que comprendamos sus m\u00f3viles y metas. Al considerar la vida de Jes\u00fas, preguntamos, \u00bfcu\u00e1l fue la fuerza impulsora en ella? \u00bfQu\u00e9 le apremiaba a hacerse hombre, servir abnegadamente a la humanidad y padecer voluntariamente la cruel y humillante muerte de cruz?En su Segunda carta a los Corintios Pablo revela cu\u00e1l era la fuerza que impulsaba a los ap\u00f3stoles: \u00abEl amor de Cristo nos constri\u00f1e\u00bb, \u00abse ha apoderado de nosotros\u00bb (5.14, DHH) [1]. El ap\u00f3stol aqu\u00ed no se refiere al amor que ellos sent\u00edan para el Se\u00f1or sino al amor de Cristo que se proyectaba a trav\u00e9s de sus incansables labores e incre\u00edbles padecimientos. De hecho, el mismo verbo empleado en este pasaje (\u00abconstre\u00f1ir\u00bb) se emplea en Lucas 12.50: \u00abPero tengo un bautismo con qu\u00e9 ser bautizado \u00a1Y c\u00f3mo me angustio (me constri\u00f1e) hasta que se cumpla!\u00bb; de esta forma, se indicaba la compulsi\u00f3n sentida por Jes\u00fas que lo llevaba a cumplir el bautismo de padecimiento: la cruz. A la vez, el amor de Cristo es la pasi\u00f3n del Padre que se expresaba a trav\u00e9s del Hijo: \u00abDe tal manera am\u00f3 Dios al mundo que ha dado a su Hijo unig\u00e9nito\u00bb (Jn 3.16), \u00abDios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo\u00bb (2Co 5.19). As\u00ed, se hace evidente que la fuerza apremiante en Cristo es el amor del Padre hacia una humanidad extraviada, arruinada y perdida.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los distintos aspectos del amor compulsivo en Cristo se pueden observar al estudiar varios pasajes de las Sagradas Escrituras. Presentamos algunos de los que sobresalen: <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Sumisi\u00f3n total al Padre<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>La encarnaci\u00f3n del Verbo eterno es el hecho que hace posible la realizaci\u00f3n de cualquier otra manifestaci\u00f3n del amor de Dios en Cristo, y esa comienza con la obediencia absoluta de la segunda persona de la Trinidad. Citando un pasaje del Salmo 40, el escritor de la carta a los Hebreos indica el prop\u00f3sito de la encarnaci\u00f3n y la actitud del Hijo de Dios:<\/P><br \/>\n<P align=center>Por eso, al entrar en el mundo, Cristo dijo: \u00abA ti no te complacen sacrificios ni ofrendas; en su lugar, me preparaste un cuerpo; no te agradaron ni holocaustos, ni sacrificios por el pecado. Por eso dije: \u00abAqu\u00ed me tienes \u0097como el libro dice de m\u00ed\u0097 he venido, oh Dios, a hacer tu voluntad.\u00bb\u00bb Hebreos 10.5\u00967 (NVI) [2].<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Cristo se hizo el siervo de Jehov\u00e1, un esclavo voluntario para realizar la misi\u00f3n de redimir la raza.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Al leer los evangelios, se observa que Jes\u00fas se somete absoluta y gozosamente a la voluntad del Padre: \u00ab\u0085 he bajado del cielo no para hacer mi voluntad sino la del que me envi\u00f3\u00bb (Jn 6.38); \u00abYo tengo un alimento que ustedes no conocen\u0085 es hacer la voluntad del que me envi\u00f3\u00bb (Jn 4.32, 34). \u00c9l siente, adem\u00e1s, la urgencia de realizarla: \u00abMientras sea de d\u00eda, tenemos que llevar a cabo la obra del que me envi\u00f3. Viene la noche cuando nadie puede trabajar.\u00bb (Jn 9.4\u00965). Finalmente cuando su naturaleza humana se retrae ante la perspectiva de la cruz, \u00e9l ruega: \u00abPadre si quieres, no me hagas beber este trago amargo\u00bb, luego se entrega \u00abpero no se cumpla mi voluntad, sino la tuya\u00bb (Lc 22.42 [NVI]). Esta actitud lo condujo a la obediencia absoluta, \u00abhasta la muerte, y muerte de cruz\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El primer paso para que lleguemos a ser instrumentos \u00fatiles en las manos de Dios es reconocer el se\u00f1or\u00edo de Jesucristo, ponernos a su disposici\u00f3n, conocer su voluntad y estar dispuestos a llevarla a cabo. Tener una actitud ante el Padre como la de Cristo: \u00abAqu\u00ed me tienes\u0085 he venido, oh Dios, a hacer tu voluntad.\u00bb (He 10.7). Alguien ha dicho: \u00abAl mundo le falta todav\u00eda ver lo que Dios har\u00e1 con, por, a trav\u00e9s de y en el hombre que est\u00e1 completamente consagrado a Dios.\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Para hacer la voluntad divina es necesario conocerla. Vemos que Jes\u00fas madrugaba, se apartaba a un lugar solitario para orar y probablemente recibir las instrucciones del d\u00eda (Mr 1.35). Pas\u00f3 una noche entera en oraci\u00f3n antes de elegir a sus disc\u00edpulos (Lc 6.12). Isa\u00edas pone palabras en la boca del siervo de Jehov\u00e1: \u00abTodas las ma\u00f1anas me despierta y me despierta el o\u00eddo para que escuche como los disc\u00edpulos\u00bb (Is 50.4). Derek Kidner, autor de varios comentarios sobre los salmos, observa que \u00abel elemento de reiteraci\u00f3n en la frase ma\u00f1ana tras ma\u00f1ana sugiere que ha sido sol\u00edcito y aplicado a lo largo de su vida al desarrollo de la voluntad de Dios\u00bb. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Nosotros los siervos del Se\u00f1or debemos hacer lo mismo, dedicando tiempo diariamente para leer la Palabra de Dios, orar y meditar. El escritor de este art\u00edculo sufre insomnio, \u00a1bendito insomnio! pues este le da la oportunidad de orar y meditar en la cama largo tiempo antes de levantarse y entrar en las actividades del d\u00eda. En estos momentos radiantes de comuni\u00f3n con mi Creador, \u00e9l me corrige suavemente, me anima, da mensajes o pensamientos preciosos y pone sobre m\u00ed una carga de intercesi\u00f3n por otras personas.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Humillaci\u00f3n inimaginable<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El ap\u00f3stol Pablo ve el ejemplo de la auto-humillaci\u00f3n del Se\u00f1or como el ant\u00eddoto de la ambici\u00f3n y rivalidad entre ciertos obreros cristianos en la iglesia de Filipos:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abLa actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jes\u00fas, quien siendo por naturaleza Dios, no consider\u00f3 el ser igual a Dios como algo a qu\u00e9 aferrarse. Por lo contrario, se rebaj\u00f3 (literalmente se vaci\u00f3 de s\u00ed mismo) voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haci\u00e9ndose semejante a los seres humanos. Y al manifestarse como hombre se humill\u00f3 a s\u00ed mismo y se hizo obediente hasta la muerte y \u00a1muerte de cruz!\u00bb (Fil 2.6\u00968, [NVI]).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Debemos entender que aquello de que el Verbo se vaci\u00f3 libremente, haci\u00e9ndose hombre, no se refiere a su naturaleza o atributos como Hijo de Dios sino a sus prerrogativas divinas, a la gloria que de hecho le pertenec\u00eda en su preexistencia (vea Jn 17.5). En la Biblia, existen afirmaciones de que Jes\u00fas reten\u00eda su naturaleza y sus atributos divinos (Mt 1.23; 11.27; Mr 1.1; Jn 3.13; Ro 1.4). Sin embargo, parece que ejerc\u00eda siempre sus atribuciones y funciones divinas seg\u00fan la voluntad del Padre y en el poder del Esp\u00edritu (Hch 10.38), con el \u00fanico deseo de llevar a cabo su misi\u00f3n, pero nunca para su propio beneficio.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El nacimiento de Jes\u00fas es el ejemplo supremo de la humillaci\u00f3n. \u00c9l es el Creador, pues por medio de \u00e9l todas las cosas del universo fueron hechas y en \u00e9l todas subsisten. Habitaba en luz inaccesible y estaba rodeado de millares de seres celestiales que lo obedec\u00edan y lo adoraban. Mas dej\u00f3 todo esto y tom\u00f3 forma de hombre. \u00c9l, que era rico, por causa de nosotros se hizo pobre para que mediante su pobreza nosotros lleg\u00e1ramos a ser ricos (2Cor 8.9).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Cristo afirma \u00abme preparaste cuerpo\u00bb (He 10.5), pero el Padre no lo hace en forma de un hombre adulto como en el caso de la creaci\u00f3n de Ad\u00e1n sino como una criatura peque\u00f1a e indefensa. Yace nueve meses en la matriz de la virgen, nace en un rudo establo y su venida es ignorada por todos los grandes en la tierra. \u00bfPuede la condescendencia ser mayor que la del infinito unido al infante y la omnipotencia a las limitaciones de un ni\u00f1o reci\u00e9n nacido?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Toda la vida terrenal de Jes\u00fas habla tambi\u00e9n de su humillaci\u00f3n. Se limita a las condiciones de tiempo y espacio, a las cuales est\u00e1 sujeto todo hombre. Es criado en un hogar humilde, sabe someterse a sus padres, trabajar con sus manos, asociarse con gente corriente y esperar hasta tener treinta a\u00f1os antes de comenzar su ministerio. Tambi\u00e9n experimenta el hambre y la sed, la fatiga y la desilusi\u00f3n, el rechazo y finalmente, una muerte muy dolorosa y mortificante, la muerte de un malhechor en la cruz.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La modestia de Jes\u00fas se evidencia en los relatos de su ministerio milagroso. Al presenciar sus obras portentosas, la gente glorifica a Dios (vea Lc 5.25). \u00c9l puede decir al Padre, \u00abYo te he glorificado en la tierra\u00bb (Jn 17.3) y pedirle: \u00abglorifica a tu Hijo, para que tambi\u00e9n tu Hijo te glorifique a ti\u00bb (Jn 17.1, \u00e9nfasis del autor).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Adem\u00e1s, la humildad de Jes\u00fas consiste no solo en modestia sino tambi\u00e9n en olvidarse de s\u00ed mismo y de sus propios intereses para servir a los dem\u00e1s. Un ejemplo gr\u00e1fico de su preocupaci\u00f3n por otros se ve en el episodio de las mujeres que le siguieron en la v\u00eda dolorosa. \u00abSe golpeaban el pecho lament\u00e1ndose por \u00e9l. Jes\u00fas se volvi\u00f3 hacia ellas y les dijo \u0097Hijas de Jerusal\u00e9n, no lloren por m\u00ed; m\u00e1s bien por ustedes y por sus hijos\u0085\u00bb, pensando en los horrores del futuro del asedio y la toma de Jerusal\u00e9n por los romanos. En las horas antes de su partida, los moribundos suelen pensar solo en s\u00ed mismos, pero Jes\u00fas, en esta ocasi\u00f3n se preocupa por los dem\u00e1s y se olvida de sus propios padecimientos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfPor qu\u00e9 el Hijo de Dios baj\u00f3 tanto y sufri\u00f3 hasta lo extremo? No existe otra respuesta que esta: fue motivado por un amor infinito. El redimir a la humanidad y levantarla al nivel de ser hijos de Dios y coherederos de su reino, le parec\u00eda un logro tan valioso que estuvo dispuesto a despojarse temporalmente de su gloria y morir en la cruz.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Entonces, si el Pr\u00edncipe de gloria se humill\u00f3 hasta tomar la forma de un siervo, soportar sin resentimiento el rechazo y desprecio de los hombres, sufriendo d\u00f3cilmente el castigo de un criminal, cu\u00e1nto m\u00e1s sus siervos deber\u00edamos ser modestos, considerando a los dem\u00e1s como superiores a nosotros mismos y \u00abno mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual tambi\u00e9n por lo de los otros\u00bb. Un \u00absiervo de Dios\u00bb que es pomposo, ambicioso, egoc\u00e9ntrico e interesado no es nada m\u00e1s que una caricatura pat\u00e9tica de su Se\u00f1or.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify><B>Amor puesto a prueba de fuego<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El escritor de la carta a los Hebreos se\u00f1ala que Cristo \u00abpor lo que padeci\u00f3 aprendi\u00f3 la obediencia\u00bb (5.8). Esto quiere decir que la fuerza moral de Jes\u00fas para resistir la tentaci\u00f3n y salir victorioso en las pruebas, aumentaba con sus triunfos sobre ellas. \u00c9l experiment\u00f3 padecimiento en las pruebas, especialmente con aquellas relacionadas con privaci\u00f3n (Mt 4.1\u009611), rechazo (Lc 11.53\u009654) y amenaza de muerte (Getseman\u00ed). Debemos recordar que la persona que cede a la tentaci\u00f3n, no la siente tan intensamente como el hombre que se mantiene firme. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El Antiguo Testamento nos es \u00fatil para observar la actitud del Se\u00f1or ante las pruebas y la fuerza que le impel\u00eda. Isa\u00edas se destaca entre los escritores veterotestamentarios por ser el profeta mesi\u00e1nico por excelencia. En cuatro cantos del \u00abSiervo de Jehov\u00e1\u00bb (42.1-7; 49.1\u00969; 50.4\u00969 y 52.13\u009653.12) se encuentra una asombrosa descripci\u00f3n del car\u00e1cter y la obra del Mes\u00edas. En lugar de liberar a su pueblo y reinar sobre las naciones, es oprimido y angustiado; en vez de vengarse de sus enemigos, humildemente acepta el injusto castigo que le dan (53.1\u00969), hace expiaci\u00f3n por la rebeli\u00f3n y el pecado de los injustos. Su sufrimiento expiatorio, resurrecci\u00f3n y exaltaci\u00f3n har\u00e1n posible la justificaci\u00f3n de muchos (cap. 53). Este cuadro contrasta notablemente al de las profec\u00edas mesi\u00e1nicas anteriores.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En el primer pasaje del siervo, 42.1\u00969, se describe al Mes\u00edas (vv. 1, 6). Su misi\u00f3n es traer luz (conocimiento de Dios) y justicia a todas las naciones (vv. 1, 3, 4) y su m\u00e9todo ser\u00e1 suave, tierno y bondadoso. Por medio de la verdad traer\u00e1 justicia (v. 1), abrir\u00e1 los ojos de los ciegos y sacar\u00e1 de la c\u00e1rcel a los que moran en oscuridad (v. 7). No extinguir\u00e1 a las personas cuya fe es como una mecha pr\u00f3xima a apagarse, ni oprimir\u00e1 a las personas encorvadas por el peso de su indignidad (ca\u00f1as quebradas) sino que las animar\u00e1 (v. 3). Su arma es el amor.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Se observa tambi\u00e9n una fuerza apremiante en el siervo: \u00e9l perseverar\u00e1 hasta cumplir su misi\u00f3n. Aunque llevar a cabo su tarea le significa un duro trabajo (pues enfrenta mucha oposici\u00f3n), \u00abno se cansar\u00e1 ni desmayar\u00e1 hasta que establezca justicia en la tierra\u00bb (v. 4).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El segundo canto del siervo (49.1\u00969) revela que la tarea del Ungido ser\u00e1 muy dif\u00edcil de realizar. \u00c9l prev\u00e9 el rechazo de su naci\u00f3n y el fracaso aparente de su misi\u00f3n: \u00abPor dem\u00e1s he trabajado, en vano y sin provecho he consumido mis fuerzas\u00bb (v. 4). Sin embargo, este rechazo ayudar\u00e1 a las naciones gentiles y por fin no solo Israel sino toda la tierra ser\u00e1n tra\u00eddos a Jehov\u00e1 (v. 6).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El tercer canto del siervo (Is. 50.4\u00969) trata claramente acerca de la obediencia, el sufrimiento y la confianza del Mes\u00edas. Una vez m\u00e1s, o\u00edmos la voz del siervo respondiendo al llamamiento de Jehov\u00e1, mas ahora es m\u00e1s consciente de los padecimientos que sus enemigos le inflingir\u00e1n. Se observan as\u00ed las cualidades del verdadero siervo del Se\u00f1or y algunas caracter\u00edsticas de la fuerza impulsora en \u00e9l:<\/P><\/p>\n<p><UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nObediencia incondicionalEl siervo hace caso a su amo a pesar de que su camino conduce a la extrema humillaci\u00f3n y padecimiento: \u00abEl Se\u00f1or me abri\u00f3 el o\u00eddo y yo no fui rebelde, ni me volv\u00ed atr\u00e1s.\u00bb (v. 5).<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEntrega voluntaria\u00abDi mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me arrancaban la barba; no escond\u00ed mi rostro de injurias y de esputos.\u00bb (v. 6). Dios le ha llamado a sufrir el rechazo m\u00e1s cruel de parte de su pueblo. En ese tiempo, el arrancar la barba y escupir en el rostro eran de los peores insultos en el Oriente, pues implicaban no solamente odio y crueldad sino desprecio y celebraci\u00f3n infernal al triunfar sobre un enemigo.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nResoluci\u00f3n inflexible\u00abPuse mi rostro como un pedernal.\u00bb (v. 7). Se propone no retirarse de la obra, cueste lo que cueste y es constante en llevar a cabo su misi\u00f3n. No ceder\u00e1 ante la ignominia.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nFe inquebrantable en la presencia y ayuda de Jehov\u00e1\u00abEl Se\u00f1or Omnipotente me ayuda.\u00bb (vv. 7, 8, 9 [NVI]). El siervo vive por fe y la fe le infunde la resistencia heroica y resoluci\u00f3n inflexible.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nCar\u00e1cter intachable\u00ab\u0085 \u00bfqui\u00e9n contender\u00e1 conmigo? Junt\u00e9monos\u0085 \u00bfqui\u00e9n hay que me condene?\u00bb (vv. 8, 9). Se notan las ansias para comenzar el conflicto y desafiar a sus enemigos, pues sabe que su vida es sin tacha. Dios es el que le vindicar\u00e1 (mediante la resurrecci\u00f3n y la ascensi\u00f3n). \u00c9l tiene fe en su triunfo final y en que los enemigos se envejecer\u00e1n como ropa vieja comida por polillas. <\/LI><\/UL><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Aplicaci\u00f3n<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>En v\u00edsperas de la cruz Jes\u00fas se\u00f1ala a sus seguidores que ellos no son eximidos de ser perseguidos por causa de su fe. \u00abEl siervo no es mayor que su Se\u00f1or. Si a m\u00ed me han perseguido, tambi\u00e9n a vosotros os perseguir\u00e1n.\u00bb (Jn 15.20). En China, Corea del Norte y en pa\u00edses musulmanes, hay millares de creyentes que sufren persecuci\u00f3n por causa de su fe. Ellos, como los innumerables m\u00e1rtires existentes a lo largo de los siglos, sacan fuerzas del ejemplo de su Maestro para soportar. La actitud de Jes\u00fas en medio de sus padecimientos incre\u00edbles ha sido una fuente inagotable de \u00e1nimo en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El obrero cristiano por su parte, no obstante su compasi\u00f3n por las almas y su dedicaci\u00f3n a la obra del Se\u00f1or, en ocasiones experimentar\u00e1, malentendidos de sus intenciones, cr\u00edtica injusta y oposici\u00f3n maliciosa. Al igual que el Siervo de Jehov\u00e1, se lamentar\u00e1: \u00abPor dem\u00e1s he trabajado en vano y sin provecho he consumido mis fuerzas\u00bb, pero en esas ocasiones tambi\u00e9n se alentar\u00e1 porque \u00abla causa est\u00e1 delante de Jehov\u00e1 y mi recompensa con mi Dios\u00bb (Is 49.4). Como en el caso de Cristo, el amor de Dios le constri\u00f1e y le impulsa a perseverar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Notas del autor:<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nVersi\u00f3n popular: Dios Habla Hoy<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNueva Versi\u00f3n Internacional<\/LI><\/p>\n<p><P align=justify>El autor, nacido en EE.UU., ha sido misionero y educador en Am\u00e9rica Latina durante 44 a\u00f1os, junto a su esposa Betty. Ha trabajado en Bolivia, Argentina y Chile. En la actualidad reside en Chile. Es el fundador y presidente del Instituto Nacional de Chile. Ha escrito, tambi\u00e9n, varios libros de texto usados en diferentes instituciones de educaci\u00f3n.\u00a9DesarrolloCristiano.com, Apuntes Pastorales Volumen XXI \u0096 N\u00famero 4<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Pablo Hoff Para poder imitar y seguir el estilo de ministerio del Hijo de Dios, haciendo las obras que \u00e9l hizo, debemos primero aprender a identificar y a reconocer los elementos que le permitieron llevar adelante su exitosa labor con un esp\u00edritu sereno, confiado y seguro. 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