{"id":2741,"date":"2015-12-01T00:53:51","date_gmt":"2015-12-01T05:53:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/liderazgo-a-la-manera-de-jesus\/"},"modified":"2015-12-01T00:53:51","modified_gmt":"2015-12-01T05:53:51","slug":"liderazgo-a-la-manera-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/liderazgo-a-la-manera-de-jesus\/","title":{"rendered":"Liderazgo, a la manera de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Harold Segura C.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Convertir a Jes\u00fas en ejecutivo no es tarea dif\u00edcil. Muchos han convertido al Jes\u00fas de los evangelios en un l\u00edder pasajero hecho a \u00abimagen y semejanza\u00bb de los caprichos de la \u00e9poca. Este Jes\u00fas que se han fabricado no pasa de ser nada nuevo. Por eso, al tratar aqu\u00ed el tema del liderazgo a la manera de Jes\u00fas, quisi\u00e9ramos proponer otro camino&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify><B>Jes\u00fas&#8230; \u00bfun ejecutivo?<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>He visto a Jes\u00fas vestido con impecable traje de gerente moderno, luciendo fina corbata de arabescos, brillosos zapatos de cuero y llevando en su mano un malet\u00edn con una computadora port\u00e1til y la infaltable agenda electr\u00f3nica. A este Jes\u00fas me lo han presentado muchas veces, como prototipo de administrador eficiente, l\u00edder eficaz y nuevo gur\u00fa del mundo empresarial. \u00a1C\u00f3mo lo han desfigurado!<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Convertir a Jes\u00fas en ejecutivo no es tarea dif\u00edcil. Solo basta leer algunos libros de la m\u00e1s reciente literatura empresarial \u0097que por cierto abunda\u0097, para obtener un perfil aproximado del l\u00edder que all\u00ed se propone y despu\u00e9s darse a la tarea de buscar textos b\u00edblicos que lo respalden. Tres o cuatro de estos libros, una buena concordancia b\u00edblica y algo de creatividad ser\u00e1n suficientes para asignarle a Jes\u00fas su nuevo escritorio gerencial y transformarlo en experto coordinador de din\u00e1micas de grupo, h\u00e1bil motivador de equipos de trabajo, ducho administrador del cambio, elocuente comunicador de mensajes estimulantes y profundo conocedor de los comportamientos organizacionales. As\u00ed de f\u00e1cil. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Por esa v\u00eda se logra transformar al Jes\u00fas de los evangelios en un l\u00edder pasajero hecho \u00aba imagen y semejanza\u00bb de los caprichos de la \u00e9poca. Mas este Jes\u00fas no pasa de ser uno m\u00e1s de los muchos h\u00e9roes del momento, de esos que hoy est\u00e1n y ma\u00f1ana desaparecen, como suele suceder con las figuras de la far\u00e1ndula, los caudillos pol\u00edticos o los modelos del comportamiento empresarial. Todos estos no son m\u00e1s que l\u00edderes de corto vuelo. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Por eso, al tratar aqu\u00ed el tema del liderazgo a la manera de Jes\u00fas, quisi\u00e9ramos proponer otro camino. Este consiste en acudir a las Escrituras, procurando descubrir en ellas la manera como Jes\u00fas realiz\u00f3 su ministerio y asumi\u00f3 el liderazgo encargado por su Padre. Si se entiende por liderazgo el proceso por medio del cual se influye de manera saludable, ya sea por el pensamiento o las acciones, en las ideas, conductas y compromisos de otros para el logro de unos objetivos comunes, entonces Jes\u00fas fue de esto el Maestro por excelencia. <\/P><br \/>\n<B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn sus pasos\u00bb<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>De Jes\u00fas podemos aprender c\u00f3mo servir a nuestras comunidades e iglesias y c\u00f3mo aportar a su crecimiento integral. Mucho se puede aprender de Jes\u00fas si dejamos hablar a los cuatro evangelios. El Jes\u00fas pobre, esc\u00e9ptico de las multitudes, ajeno al poder, esquivo a la fama, humilde, sencillo y servicial tiene mucho que ense\u00f1arnos hoy cuando el liderazgo \u0097aun el eclesi\u00e1stico y cristiano\u0097 se funda sobre bases diferentes. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abEl que afirma que permanece en \u00e9l, debe vivir como \u00e9l vivi\u00f3\u00bb (1Jn 2.6). Esta sentencia deber\u00eda aplicarse tambi\u00e9n a nuestros estilos de liderazgo. Jes\u00fas es el modelo, no porque haya tenido el humano \u00e9xito que quisi\u00e9ramos (recu\u00e9rdese que su grupo de disc\u00edpulos no fue multitudinario, su capacidad financiera fue limitada y sus influencias pol\u00edticas fueron modestas). En mucho fue contrario a lo que se espera hoy de un l\u00edder religioso. Pero \u00e9l es el modelo y sus patrones de liderazgo deber\u00edan ser los de la iglesia y de quienes sirven en su nombre. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Siguiendo la ruta propuesta \u0096ir primero a la Escritura\u0096 nos acercaremos en esta oportunidad a un episodio fundamental en el ministerio de Jes\u00fas. Se trata de lo ocurrido en la sinagoga de su pueblo cuando se present\u00f3 como el enviado del Padre (Lc 4.14\u009630). Lo sucedido en aquella ocasi\u00f3n nos ofrece valiosas pinceladas acerca de su liderazgo.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Desafortunado comienzo<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Lucas inicia con este pasaje la narraci\u00f3n del ministerio de Jes\u00fas en Galilea, al cual le dedica una buena parte de su Evangelio (Lc 4.14\u00969.50). Galilea ten\u00eda en aquel entonces, m\u00e1s o menos, tres millones de habitantes. Nazaret, por su parte, solo ten\u00eda veinte mil pobladores y era una peque\u00f1a ciudad fronteriza, algo aislada, raz\u00f3n por la cual era objeto del desprecio de muchos jud\u00edos estrictos (Jn 1.46). En ese lugar, peque\u00f1o y menospreciado, Jes\u00fas inici\u00f3 su ministerio p\u00fablico. \u00bfPor qu\u00e9 all\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 tan bajo su \u00abperfil de liderazgo\u00bb para comenzar la predicaci\u00f3n del a\u00f1o del favor del Se\u00f1or (Lc 4.19)? Estas son preguntas que, desde ya, anuncian que estamos frente a un l\u00edder diferente. Mientras los grandes rabinos de la \u00e9poca escog\u00edan a Jerusal\u00e9n u otra gran ciudad para la presentaci\u00f3n de su ministerio, Jes\u00fas prefiri\u00f3 su peque\u00f1a Nazaret. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En medio de un auditorio compuesto por sus paisanos m\u00e1s cercanos, anunci\u00f3 que proced\u00eda del Padre y que en \u00e9l se cumpl\u00edan las viejas profec\u00edas del Antiguo Testamento. El evangelista nos cuenta entonces que \u00abTodos dieron su aprobaci\u00f3n, impresionados por las hermosas palabras que sal\u00edan de su boca\u00bb y se preguntaron \u00ab\u00bfNo es este el hijo de Jos\u00e9?\u00bb (Lc 4.22). Pero al final, contradiciendo esos aplausos \u00ab\u0085 todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron\u00bb y \u00ablo expulsaron del pueblo y lo llevaron hasta la cumbre de la colina sobre la que estaba construido el pueblo, para tirarlo por el precipicio\u00bb (Lc 4.28 y 29). Primero admiraci\u00f3n, despu\u00e9s indignaci\u00f3n hacia aquel que se postulaba como l\u00edder de la verdad y servidor de las buenas nuevas para el pueblo. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tanto los objetivos y el alcance del liderazgo de Jes\u00fas, como los recursos y el estilo que usar\u00eda, fueron presentados en aquella ocasi\u00f3n. Entonces, con lo que dijo e hizo, dej\u00f3 constancia clara de que el suyo ser\u00eda un liderazgo con otras caracter\u00edsticas, en nada parecido al de los l\u00edderes religiosos de su tiempo (Mt 7.29; 16.6; 23.27 y 28) y en mucho distante al de los se\u00f1ores poderosos del imperio (Mt 20.25 y 28; Mr 10.42 y 45). <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Liderazgo integral<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El texto que ley\u00f3 fue uno del profeta Isa\u00edas (Is 61.1,2) donde se declara sin rodeos la pluralidad de su misi\u00f3n y, por ende, el perfil integral de su liderazgo. A los pobres les anunciar\u00eda las buenas nuevas, a los cautivos les proclamar\u00eda la libertad, a los ciegos les devolver\u00eda la vista; a los oprimidos los pondr\u00eda en libertad y a todos, sin excepci\u00f3n, les pregonar\u00eda el a\u00f1o agradable del Se\u00f1or. Por ser su ministerio multifac\u00e9tico no dejar\u00eda sin atender ninguna necesidad del existir humano. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En Am\u00e9rica Latina, por m\u00e1s de treinta a\u00f1os se ha hablado acerca de la misi\u00f3n integral de la iglesia. Se ha dicho que la iglesia debe comprometerse con la satisfacci\u00f3n de las necesidades b\u00e1sicas del ser humano, incluyendo su necesidad de Dios, pero tambi\u00e9n su necesidad de amor, de consuelo solidario, techo, abrigo, alimento, justicia social, salud f\u00edsica y mental y sentido de dignidad humana. Quiz\u00e1 a este discurso le ha faltado el ir acompa\u00f1ado por modelos de liderazgo que sean coherentes y testifiquen en la pr\u00e1ctica lo que significa servir al mundo con una comprensi\u00f3n hol\u00edstica de sus carencias. Jes\u00fas ofrece ese modelo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El liderazgo cristiano se define, antes que por la aplicaci\u00f3n de determinadas t\u00e9cnicas de direcci\u00f3n de grupos humanos, por una cosmovisi\u00f3n integral acerca de su labor misionera en este mundo. En el modelo de Jes\u00fas, esta cosmovisi\u00f3n representa una de los rasgos esenciales de su ministerio. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los evangelios por su parte, cuentan la manera como Jes\u00fas acompa\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos hacia el cumplimiento integral de la misi\u00f3n. Los invit\u00f3 a predicar el advenimiento del Reino y a anunciar la urgencia del arrepentimiento (Mt 4.17); pero tambi\u00e9n a sanar a los enfermos, a liberar a los cautivos, a servir a los m\u00e1s peque\u00f1os y necesitados (Mt 10.5\u009610), a celebrar la alegr\u00eda de la redenci\u00f3n y a dar testimonio de la gracia soberana de Dios (Lc 6.27\u009631). He aqu\u00ed un secreto de su liderazgo: saber la causa hacia la cual deb\u00eda convocar a sus disc\u00edpulos. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Desde esta \u00f3ptica, la cuesti\u00f3n principal del liderazgo cristiano no radica en la capacidad t\u00e9cnica para ejercer influencia sobre un grupo, sino en saber determinar el objetivo teol\u00f3gico hacia el cual ese grupo deber\u00eda avanzar. Lo primero es un asunto psicol\u00f3gico o gerencial del cual es responsable el l\u00edder y lo segundo, resulta un asunto de orden espiritual que compromete a todo el grupo.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Liderazgo contextual y cotidiano<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Por otra parte, en aquel s\u00e1bado, en la sinagoga de Nazaret, Jes\u00fas demostr\u00f3 tambi\u00e9n de qu\u00e9 manera se relacionar\u00eda con los suyos. Este es otro asunto vital en el ejercicio del liderazgo. En no pocos tratados sobre el tema se se\u00f1ala la necesidad de que el l\u00edder se diferencie de su grupo y adquiera as\u00ed una necesaria figura de autoridad. Sin diferenciaci\u00f3n jer\u00e1rquica, dicen, no hay liderazgo eficaz. Este resulta ser el t\u00edpico comportamiento de muchos pol\u00edticos, empresarios, militares, artistas famosos y tambi\u00e9n, hay que decirlo, jerarcas religiosos, tanto cat\u00f3licos como evang\u00e9licos. Se piensa que el liderazgo es un ejercicio de poder autoritario.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En los a\u00f1os siguientes a la Segunda Guerra Mundial se realizaron los primeros estudios te\u00f3ricos sobre el liderazgo. En esa \u00e9poca, el enfoque m\u00e1s conocido fue guiado por \u00abla hip\u00f3tesis del gran hombre\u00bb. Esta consist\u00eda en determinar los rasgos comunes a una lista de personajes de la historia considerados como grandes l\u00edderes. Infaltables en ese inventario eran Alejandro Magno, Napole\u00f3n Bonaparte, George Washington, Abraham Lincoln, Winston Churchill, Mahatma Gandhi, Benito Mussolini, Adolfo Hitler y Franklin D. Roosevelt, entre otros. Seleccionados los prototipos se proced\u00eda a investigar sus caracter\u00edsticas de personalidad para determinar el perfil que deb\u00eda cumplir un futuro l\u00edder. Esta escuela ha hecho penosa carrera en nuestro medio, con el nefasto resultado de \u00abproducir\u00bb l\u00edderes descontextualizados, autoritarios, caudillistas y amantes de su propio carisma. Se dec\u00eda, entonces, que era com\u00fan a los grandes l\u00edderes el hecho de mantener una \u00abdistancia prudencial\u00bb con sus seguidores.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En el caso de Jes\u00fas sucedi\u00f3 lo contrario. A los fieles de la sinagoga los impresion\u00f3 por \u00ablas hermosas palabras que sal\u00edan de su boca\u00bb (Lc 4.22), pero eso nunca signific\u00f3 que no le reconocieran como uno m\u00e1s del pueblo: \u00ab\u00bfNo es este el hijo de Jos\u00e9?\u00bb Jes\u00fas era el ungido que hab\u00eda sido investido con todo poder para anunciar las buenas nuevas al pueblo (Lc 4.18) pero, al mismo tiempo, era el paisano de Nazaret que sab\u00eda recitar los dichos populares de la gente y dialogar con ellos en el lenguaje m\u00e1s natural y cotidiano.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Examinemos algunos detalles del texto de Lucas. El lugar seleccionado para presentar su ministerio fue su campechana Nazaret (Lc 4.16). La asistencia a la sinagoga no fue un acto extraordinario planificado para impactar a sus conciudadanos; entr\u00f3 en ella, \u00abconforme a su costumbre\u00bb (4.16) y el texto prof\u00e9tico que ley\u00f3 le fue asignado por la sinagoga seg\u00fan el orden lit\u00fargico de aquel d\u00eda (4.16). En su pol\u00e9mica argumentaci\u00f3n us\u00f3 uno de los refranes del pueblo (4.23) y a\u00f1adi\u00f3 una sentencia personal que no se encontraba en las Escrituras (4.24). Con sobrada raz\u00f3n lo identificaron con su padre, el carpintero y, al final, reaccionaron con furia ante sus pretensiones de mesianismo universal (4.28 y 29). \u00a1Tanta cotidianidad los irrit\u00f3!<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00bfAmor al poder o el poder del amor?<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>En el meollo de este asunto se encuentra el tema del poder. Jes\u00fas fue enf\u00e1tico en presentar el liderazgo como un ejercicio liberador del amor que nos convierte en servidores de los dem\u00e1s. No hay lugar para la ambici\u00f3n personal, ni para las maniobras t\u00e1cticas, ni para el autoritarismo servil. \u00abComo ustedes saben, los gobernantes de las naciones oprimen a sus s\u00fabditos, y los altos oficiales abusan de su autoridad. Pero entre ustedes no ser\u00e1 as\u00ed. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes ser\u00e1 su servidor, y el que quiera ser el primero deber\u00e1 ser esclavo de los dem\u00e1s\u00bb, y agrega su propio ejemplo: \u00abcomo el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos\u00bb (Mt 20.25\u009628). Liderazgo de servicio en su m\u00e1xima expresi\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Considerada de esta forma, el liderazgo es una actitud consecuente con los valores del reino de Dios y apunta, primero que todo, hacia la espiritualidad y los principios. Es un don que se recibe por la gracia y no una destreza que se adquiere en los talleres de la manipulaci\u00f3n de los afectos. El liderazgo de servicio se vive cerca de la gente, respondiendo a sus necesidades m\u00e1s profundas y construyendo junto con ellos el ma\u00f1ana deseado por Dios. Es un proceso que se vive en comunidad y que depende de la acci\u00f3n soberana del Esp\u00edritu Santo (Lc 4.1, 14, 18).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En este modelo de liderazgo no es el l\u00edder el protagonista de los hechos, mucho menos el centro de admiraci\u00f3n. El l\u00edder es el instrumento humano que busca colaborar con el Dios trino en la proclamaci\u00f3n de su reino. Su funci\u00f3n no es otra que permitir que la gloria de Cristo resplandezca para alabanza del Padre (Jn 12.28).<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Como el santo de la historia<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Perm\u00edtame una historia:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00c9rase una vez un hombre piadoso que hasta los \u00e1ngeles se alegraban vi\u00e9ndolo. Pero, a pesar de su enorme santidad, no ten\u00eda ni idea de que era un santo. \u00c9l se limitaba a cumplir sus humildes obligaciones, difundiendo en torno suyo la bondad de la misma manera que las flores difunden su fragancia, o las l\u00e1mparas su luz.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Su santidad consist\u00eda en que no ten\u00eda en cuenta el pasado de los dem\u00e1s, sino que tomaba a todo el mundo tal como era en ese momento. Por encima de la apariencia de cada persona, se fijaba en lo m\u00e1s profundo de su ser, donde todos eran inocentes y honrados y demasiado ignorantes para saber lo que hac\u00edan. Por eso amaba y perdonaba a todo el mundo, y no pensaba que hubiera en ello nada de extraordinario, porque era la consecuencia l\u00f3gica de su manera de ver a la gente.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Un d\u00eda le dijo un \u00e1ngel: \u00abDios me ha enviado a ti. Pide lo que desees y te ser\u00e1 concedido. \u00bfDeseas, tal vez, tener el don de curar?\u00bb. \u00abNo\u00bb \u0097respondi\u00f3 el hombre\u0097, \u00abpreferir\u00eda que fuera el propio Dios quien lo hiciera\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00ab\u00bfQuiz\u00e1 te gustar\u00eda devolver a los pecadores al camino recto?\u00bb. \u00abNo\u00bb \u0097respondi\u00f3\u0097, \u00abno es para m\u00ed eso de conmover los corazones humanos. Eso es propio de los \u00e1ngeles\u00bb. \u00ab\u00bfPreferir\u00edas ser tal modelo de virtud que suscitaras en la gente el deseo de imitarte?\u00bb. \u00abNo\u00bb \u0097dijo el santo\u0097, \u00abporque eso me convertir\u00eda en el centro de atenci\u00f3n.\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abEntonces \u00bfqu\u00e9 es lo que deseas?\u00bb \u0097pregunt\u00f3 el \u00e1ngel. \u00abLa gracia de Dios\u00bb \u0097respondi\u00f3 \u00e9l. \u00abTeniendo eso, no deseo tener nada m\u00e1s.\u00bb \u00abNo\u00bb \u0097le dijo el \u00e1ngel\u0097, \u00abtienes que pedir alg\u00fan milagro, de lo contrario se te conceder\u00e1 cualquiera de ellos, no s\u00e9 cu\u00e1l&#8230;\u00bb. \u00abEst\u00e1 bien; si es as\u00ed, pedir\u00e9 lo siguiente: deseo que se realice el bien a trav\u00e9s de m\u00ed sin que yo me d\u00e9 cuenta.\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>De modo que se decret\u00f3 que la sombra de aquel santo var\u00f3n, con tal que quedara detr\u00e1s de \u00e9l, estuviera dotada de propiedades curativas. Y as\u00ed, cayera donde cayera su sombra \u0097y siempre que fuese a su espalda\u0097, los enfermos quedar\u00edan curados, el suelo se har\u00eda f\u00e9rtil, las fuentes nacer\u00edan a la vida y recobrar\u00edan la alegr\u00eda los rostros de los agobiados.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero el santo no se enteraba de ello, porque la atenci\u00f3n de la gente se centraba de tal modo en su sombra que se olvidaban de \u00e9l; de este modo se cumpli\u00f3 con creces su deseo de que se realizara el bien a trav\u00e9s de \u00e9l y se olvidaran de su persona.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Bien dice el salmo: \u00abLa gloria, Se\u00f1or, no es para nosotros; no es para nosotros, sino para tu nombre\u0085\u00bb (Sal 115.1). Esa debe ser la b\u00fasqueda del liderazgo cristiano: que la gloria de Cristo se haga visible y su nombre sea exaltado.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El autor es consultor de Relaciones Eclesi\u00e1sticas e Impacto Cristiano para Am\u00e9rica Latina y el Caribe de Visi\u00f3n Mundial Internacional.\u00a9DesarrolloCristiano.com Apuntes Pastorales Volumen XXI \u0096 N\u00famero 4<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Harold Segura C. Convertir a Jes\u00fas en ejecutivo no es tarea dif\u00edcil. Muchos han convertido al Jes\u00fas de los evangelios en un l\u00edder pasajero hecho a \u00abimagen y semejanza\u00bb de los caprichos de la \u00e9poca. Este Jes\u00fas que se han fabricado no pasa de ser nada nuevo. 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