{"id":2746,"date":"2015-12-01T00:53:57","date_gmt":"2015-12-01T05:53:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jesus-que-lugar-ocupare-en-tu-reino\/"},"modified":"2015-12-01T00:53:57","modified_gmt":"2015-12-01T05:53:57","slug":"jesus-que-lugar-ocupare-en-tu-reino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jesus-que-lugar-ocupare-en-tu-reino\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas, \u00bfqu\u00e9 lugar ocupar\u00e9 en tu reino?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Jos\u00e9 Belaunde M.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En una ocasi\u00f3n los disc\u00edpulos discut\u00edan acerca de qui\u00e9nes ocupar\u00edan los cargos principales en el reino de los cielos. La respuesta de Jes\u00fas ante este asunto fue sencilla y con un profundo significado de servicio. \u00bfSeremos los cristianos modernos como los disc\u00edpulos? \u00bfQu\u00e9 podemos discernir de la reacci\u00f3n de los disc\u00edpulos y de la exhortaci\u00f3n del Maestro?<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Texto b\u00edblico: Lucas 9.46\u00964846. \u00abEntonces entraron en discusi\u00f3n sobre qui\u00e9n de ellos ser\u00eda el mayor\u00bb. Para ese momento, Jes\u00fas acaba de hablarles de su muerte y ellos tapan inconscientemente con el velo de su incomprensi\u00f3n, el significado de sus palabras para no verlas. Sin embargo, esas palabras, aunque contrarias a sus ambiciones y expectativas, les evocan la esperanza de la pr\u00f3xima venida del reino de Dios. Y como un reino supone cargos, posiciones, promociones y honores, el gusanillo de la rivalidad levanta su cabecilla y los inquieta (1). Cuando hay cargos y honores, hay jerarqu\u00eda. Inevitablemente a uno le tocar\u00e1 el primer lugar. \u00bfQui\u00e9n de ellos ser\u00e1? \u00abMe toca a m\u00ed por tal motivo\u00bb. \u00abNo, a m\u00ed por tal otro\u00bb. Empiezan a disputar por el reparto de las ganancias de la leche a\u00fan no vendida \u0097seg\u00fan la conocida f\u00e1bula\u0097 sin adivinar que el c\u00e1ntaro lleno se quebrar\u00e1 antes de llegar a venderse.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a1Cu\u00e1nta verdad hay en el dicho de Jerem\u00edas sobre lo perverso del coraz\u00f3n! (Jr 17.9). Jes\u00fas los ha llamado a seguirlo en una misi\u00f3n superior, trascendente, que implica el sacrificio de su propia vida. Sin embargo, ellos piensan en las ventajas personales que pueden obtener, en el poder del que pueden gozar. Es casi como si hicieran un fest\u00edn sobre los despojos mortales de su Maestro.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfPero no somos nosotros muchas veces as\u00ed? \u00bfNo hacemos de la iglesia el cuadril\u00e1tero de boxeo de nuestras ambiciones? \u00bfNo nos disputamos los cargos, la preeminencia, el p\u00falpito, el pastorado? \u00bfNo estamos dispuestos a vender a nuestro Maestro por las monedas inmundas de los homenajes y de los primeros lugares?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ese peque\u00f1o episodio m\u00e1s que una historia es como una pintura de nuestros corazones y un adelanto de lo que empezar\u00eda a suceder pronto en la iglesia que Jes\u00fas fundar\u00eda. Su prop\u00f3sito no es para criticar a los ap\u00f3stoles, sino para que miremos nuestro interior y descubramos las ra\u00edces de nuestras ambiciones personales, y las corrijamos. Porque si no lo hacemos Jes\u00fas lo har\u00e1 y nos avergonzar\u00e1 alg\u00fan d\u00eda p\u00fablicamente.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>47. \u00abY Jes\u00fas, percibiendo los pensamientos de sus corazones, tom\u00f3 a un ni\u00f1o y lo puso delante de \u00c9l\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00c9l conoc\u00eda lo que hab\u00eda en los corazones de sus disc\u00edpulos m\u00e1s all\u00e1 de las palabras que estos expresaban. Jes\u00fas siempre sabe qu\u00e9 perseguimos realmente cuando expresamos nuestra opini\u00f3n o sostenemos una idea o defendemos una causa. Sabe qu\u00e9 prop\u00f3sito verdadero se oculta detr\u00e1s de un lindo discurso, conoce las intenciones (Hb 4.12) (2). Todos protegen sus intereses, defienden sus ambiciones sin reconocerlo. Pero Dios lo sabe todo. Jes\u00fas ten\u00eda una manera sutil de arrancarles la m\u00e1scara a sus disc\u00edpulos sin que les doliera. Como ejemplo de su ense\u00f1anza les pone delante un ni\u00f1o, un peque\u00f1o a quien los adultos no suelen dar importancia (3).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>48. \u00abY les dijo: Cualquiera que reciba a este ni\u00f1o en mi nombre, a m\u00ed me recibe; y cualquiera que me recibe a m\u00ed, recibe al que me envi\u00f3; porque el que es m\u00e1s peque\u00f1o entre todos vosotros, ese es el m\u00e1s grande\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Si un gobernante o un hombre importante desea enviar a otro de su mismo rango \u0097a un mensajero o a un embajador\u0097 \u00bfa qui\u00e9n escoger\u00eda? Al m\u00e1s distinguido de sus colaboradores sin duda. Jes\u00fas nos env\u00eda para que lo recibamos en su nombre como embajador suyo, no al m\u00e1s distinguido o al m\u00e1s importante de sus seguidores seg\u00fan el mundo, sino a un ni\u00f1o. El ni\u00f1o lo representa porque dice: \u00abSi alguno lo recibe en mi nombre, a m\u00ed me recibe\u00bb. Los que son como ni\u00f1os son, en la jerarqu\u00eda de valores de Jes\u00fas, m\u00e1s importantes que los que se precian de sus logros, o que los que el mundo m\u00e1s admira.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero no solo al ni\u00f1o nos env\u00eda Jes\u00fas, tambi\u00e9n nos env\u00eda al enfermo, al pobre, al desvalido, al olvidado. Si los recibimos en su nombre, a \u00e9l lo recibimos porque es \u00e9l quien nos los env\u00eda. (Mt 25.37\u009640).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a1Oh, no cierre la puerta de su casa al pobre, al humilde, al andrajoso! Interr\u00f3guelo para saber qu\u00e9 es lo que quiere, tr\u00e1telo bien aunque le cueste, y si piensa que su necesidad es verdadera, rec\u00edbalo. Es decir, acoja ben\u00e9volamente su pedido y ofr\u00e9zcale algo de lo suyo \u0097una moneda, un pan, una fruta, o por lo menos una sonrisa\u0097 porque es Jes\u00fas quien le tiende la mano. No lo trate mal, no lo despida con dureza, no vaya a ser que en el d\u00eda del juicio Jes\u00fas se lo recuerde delante de todos y, sonrojado, usted se averg\u00fcence.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Jes\u00fas a\u00f1ade: el que me recibe a m\u00ed, recibe al que me envi\u00f3, esto es, a mi Padre. \u00bfDespreciar\u00eda usted a Dios? Pues eso hace cuando desprecia a los que \u00e9l le env\u00eda. \u00c9l le env\u00eda a los pobres y humildes con un buen motivo: para probar su coraz\u00f3n. Para probar si tiene sentimientos semejantes a los suyos, si es capaz de mirar por encima de las apariencias y de la miseria de las realidades humanas, a la gloria de su Redentor que se esconde tras ellas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>A veces despreciamos al que quiere darnos un buen consejo porque somos los due\u00f1os de la verdad y no necesitamos que venga nadie a ense\u00f1arnos. \u00bfNo reaccionamos a veces as\u00ed? \u00abNosotros ya sabemos eso; lo hemos estudiado, lo dominamos\u00bb, pensamos. Pero Dios quiere que abramos los ojos a ciertas verdades que desconocemos y que seamos conscientes de nuestra ignorancia. Para ello nos env\u00eda a un hermano humilde, a un ni\u00f1o, a uno que es ignorante como ni\u00f1o. \u00bfQu\u00e9 sabe \u00e9l? Sabe lo que el Esp\u00edritu le sugiri\u00f3 que te dijera. Y usted sabelotodo, lo desprecia.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Por \u00faltimo, Jes\u00fas corta por lo sano sus ambiciones, y junto con las de ellos, las nuestras: \u00abEste ni\u00f1o que veis aqu\u00ed, este inocente que nada pretende porque es humilde, es el mayor entre vosotros\u00bb. En el reino de los cielos los papeles est\u00e1n invertidos. El mayor es el menor y el menor, el mayor; el primero es el \u00faltimo; y el \u00faltimo el primero. Y el ambicioso, queda por los suelos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00c9l nos ha llamado a que nuestra meta sea servirlo, borr\u00e1ndonos nosotros; a que nuestra mayor ambici\u00f3n sea pasar desapercibido, desempe\u00f1ar el rol m\u00e1s humilde. Para el que voluntariamente se reserva ese papel, Dios guarda la corona m\u00e1s bella. \u00bfQuiere usted que un d\u00eda adorne su cabeza? No se ponga ahora alguna corona. M\u00e1s bien des\u00e9chelas todas y p\u00f3ngase al final de la l\u00ednea, en el lugar que nadie pretende.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Si \u00e9l quisiera que pase adelante, a un lugar prominente, que sea \u00e9l quien lo llame, no haga usted nada por ocuparlo. No dispute los primeros asientos en el banquete. Espere m\u00e1s bien que a los dem\u00e1s les sirvan ates de servirse. Y d\u00e9 gracias por el honor que se le confiere de ser el \u00faltimo (4). <\/P><B><br \/>\n<\/B><br \/>\n<P align=justify>Notas del autor: <\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nA veces pienso que la sola menci\u00f3n de su muerte \u0096algo que Jes\u00fas ya hab\u00eda hecho antes\u0097 les evoca, como en una reacci\u00f3n inconsciente de rechazo, el pensamiento de la victoria sobre sus opresores romanos. Ellos esperaban que Jes\u00fas lograra esa victoria, y se aferraban a esa idea para no admitir que los proyectos de Jes\u00fas pod\u00edan ser contrarios a sus deseos y esperanzas. La naturaleza del coraz\u00f3n humano reacciona de esa manera frente a lo que no deseamos.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nQu\u00e9 profundo y qu\u00e9 peligroso, en cierta manera, es el hecho de que Dios sepa siempre lo que hay en nuestros corazones. En otras palabras, no podemos enga\u00f1arlo. Muchas veces, nos enga\u00f1amos a nosotros mismos, y queremos enga\u00f1arlo a \u00e9l para justificarnos. Pero, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda hacerlo si de antemano estamos condenados y solo nos salvamos por su misericordia? <\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nMarcos, de paso, nos da el precioso detalle de que al traer al ni\u00f1o, Jes\u00fas lo tom\u00f3 cari\u00f1osamente en sus brazos (Mr 9.36). Pero la escena muestra de paso que hab\u00eda mujeres entre sus disc\u00edpulos que lo segu\u00edan con sus ni\u00f1os, pues sin sus madres ellos no estar\u00edan.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl Evangelio de Marcos, que narra con m\u00e1s detalle este episodio (Mr 9.33\u009637), se\u00f1ala que Jes\u00fas pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos cu\u00e1l era la raz\u00f3n de su discusi\u00f3n. Ninguno de ellos se atrevi\u00f3 a decirle cu\u00e1l era el motivo, obviamente porque ten\u00edan verg\u00fcenza de que Jes\u00fas lo supiera. Ellos sab\u00edan que hac\u00edan mal al disputarse los primeros puestos. Ya hab\u00edan escuchado predicar a su Maestro, y su sola compa\u00f1\u00eda, les hab\u00eda hecho comprender que \u00e9l condenaba la ambici\u00f3n. Pese a ello, su carne, es decir, su orgullo y su deseo de destacar, era m\u00e1s fuerte que su docilidad a las ense\u00f1anzas de su Maestro. Pero Jes\u00fas, que se cuidaba tanto de no herir los sentimientos de nadie, no los corrige directamente, sino lo hace por medio de un ejemplo. Toma a un ni\u00f1o en sus brazos. \u00a1Qu\u00e9 verg\u00fcenza debieron haber sentido por discutir sobre un tema que quisieron ocultar! \u00a1Pero tambi\u00e9n cu\u00e1n profundamente debe haber calado en su esp\u00edritu la ense\u00f1anza que Jes\u00fas les dio suavemente ese d\u00eda cuando, una vez muerto, la recordaron! Porque en ese mismo momento, por lo que viene en los vers\u00edculos siguientes de Lucas, parece que no entendieron nada: El que quiera ser el primero, h\u00e1gase el siervo de todos.A lo largo de los siglos, hay pocas ense\u00f1anzas de Jes\u00fas que hayan sido tan descuidadas y contradichas en la pr\u00e1ctica por nosotros, los cristianos, como esta. Tristemente, todos quieren ocupar los primeros puestos.<\/LI><br \/>\n<P align=justify>Acerca del autor:Jos\u00e9 Belaunde M. naci\u00f3 en los Estados Unidos pero creci\u00f3 y se educ\u00f3 en el Per\u00fa donde ha vivido pr\u00e1cticamente toda su vida. Participa activamente en programas evangel\u00edsticos radiales, es maestro de cursos b\u00edblicos es su iglesia en Per\u00fa y escribe en un semanario local abordando temas societarios desde un punto de vista cristiano. Desde 1999 publica el bolet\u00edn semanal \u00abLa Vida y la Palabra\u00bb, el cual es distribuido a miles de personas de forma gratuita en las iglesias de su pa\u00eds. Para m\u00e1s informaci\u00f3n puede escribir al hno. Jos\u00e9 a jbelaun@terra.com.pe<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jos\u00e9 Belaunde M. 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