{"id":27463,"date":"2016-05-20T13:38:27","date_gmt":"2016-05-20T18:38:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-necesitamos-esperanza\/"},"modified":"2016-05-20T13:38:27","modified_gmt":"2016-05-20T18:38:27","slug":"por-que-necesitamos-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-necesitamos-esperanza\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 necesitamos esperanza?"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 necesitamos esperanza?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sb\">\u00bfQU\u00c9 hubiera pasado si Daniel, el ni\u00f1o enfermo de c\u00e1ncer mencionado al principio del art\u00edculo anterior, no\u00a0hubiera perdido la esperanza? \u00bfHabr\u00eda superado el c\u00e1ncer? \u00bfEstar\u00eda vivo hoy? Ni\u00a0siquiera los\u00a0defensores m\u00e1s apasionados de la esperanza se atrever\u00edan a responder afirmativamente. Y\u00a0ese detalle es importante: la esperanza no\u00a0debe sobrestimarse. No\u00a0es un curalotodo, una panacea.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sb\">En una entrevista realizada por la cadena CBS News, el doctor Nathan Cherney advirti\u00f3 del peligro de exagerar el poder de la esperanza al tratar con enfermos graves. Dijo: \u201cHemos tenido casos de maridos que reprochan a su mujer por no\u00a0haber meditado bastante o no\u00a0haber sido lo suficientemente optimista. Ese modo de pensar crea una falsa ilusi\u00f3n de control, y cuando el enfermo no\u00a0mejora, es como si se le dijera que no\u00a0ha controlado su tumor lo bastante bien, y eso no\u00a0es justo\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"sb\">A decir verdad, quienes luchan con una enfermedad terminal est\u00e1n librando una intensa y agotadora batalla. Lo \u00faltimo que querr\u00edan hacer sus seres queridos es a\u00f1adirles un sentimiento de culpabilidad. \u00bfDeber\u00edamos concluir, entonces, que la esperanza no\u00a0sirve para nada?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"sb\">Ni mucho menos. El\u00a0mismo doctor Cherney, por ejemplo, es especialista en cuidados paliativos, es decir, tratamientos que, en vez de centrarse en combatir la enfermedad o tratar de prolongar la vida, van encaminados a que la existencia del paciente sea m\u00e1s c\u00f3moda y agradable mientras dure su lucha. Los profesionales de ese campo m\u00e9dico creen firmemente en el valor de aquellos tratamientos que mejoran el estado de \u00e1nimo, incluso en el caso de los enfermos de gravedad.\u00a0Hay considerable testimonio de que la esperanza puede hacer eso, e incluso m\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"ss\"><strong>El valor de la esperanza<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"sb\">\u201cLa esperanza es una poderosa terapia\u201d, afirma el doctor y periodista m\u00e9dico W.\u00a0Gifford-Jones, quien examin\u00f3 diversos estudios realizados para determinar el valor del apoyo emocional que se les brinda a los enfermos terminales. Se dice que este tipo de apoyo ayuda a los pacientes a mantener la esperanza y el optimismo. Un estudio efectuado en\u00a01989 mostr\u00f3 que los pacientes que recibieron tal apoyo sobrevivieron m\u00e1s tiempo, aunque una investigaci\u00f3n m\u00e1s reciente fue menos contundente. De\u00a0todas formas, los estudios han confirmado que los pacientes que reciben apoyo emocional sufren menos depresi\u00f3n y dolor que los dem\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"sb\">Examinemos otra investigaci\u00f3n sobre los efectos del optimismo y el pesimismo en la cardiopat\u00eda isqu\u00e9mica. Se evalu\u00f3 meticulosamente a m\u00e1s de mil trescientos hombres para ver si ten\u00edan una actitud optimista o pesimista tocante a la vida. Diez a\u00f1os despu\u00e9s se evaluaron de nuevo, y se descubri\u00f3 que m\u00e1s del doce por ciento de ellos hab\u00edan padecido alg\u00fan tipo de cardiopat\u00eda isqu\u00e9mica. De\u00a0estos, casi el doble eran pesimistas. Laura Kubzansky, profesora adjunta de Salud y Conducta Social de la Facultad de Salud P\u00fablica\u00a0de Harvard, comenta: \u201cCasi todo el testimonio en apoyo de que \u2018el modo de pensar positivo\u2019 es bueno para la salud ha sido anecd\u00f3tico. Este estudio proporciona algunas de las primeras pruebas realmente m\u00e9dicas tocante a la veracidad de tal criterio en el \u00e1mbito de las cardiopat\u00edas\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"sb\">Algunas investigaciones han demostrado que quienes piensan que tienen mala salud tardan m\u00e1s en recuperarse de una operaci\u00f3n que los que consideran que su estado es \u00f3ptimo. Incluso se ha visto una relaci\u00f3n entre el optimismo y la longevidad. Un estudio examin\u00f3 c\u00f3mo les afectan a los ancianos los criterios positivos y negativos sobre el envejecimiento. Cuando se expuso a personas mayores a mensajes breves que asociaban la vejez con una mayor sabidur\u00eda y experiencia, caminaban con mayor energ\u00eda. De\u00a0hecho, la mejor\u00eda era comparable a la obtenida tras doce semanas de ejercicios de fortalecimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"sb\">\u00bfA qu\u00e9 se debe que emociones como la esperanza, el optimismo y una actitud positiva parezcan beneficiar la salud? Puede que la medicina y la ciencia todav\u00eda no\u00a0comprendan lo bastante bien la mente y el organismo humano para ofrecer respuestas definitivas. Pero los especialistas que investigan el tema pueden hacer conjeturas con cierta base. Por ejemplo, un profesor de Neurolog\u00eda indica: \u201cEs agradable estar feliz y esperanzado. Es\u00a0un estado placentero que produce muy poca tensi\u00f3n y beneficia mucho al organismo. Es\u00a0otra cosa en la que uno puede poner de su parte para mantenerse saludable\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"sb\">Esta idea quiz\u00e1s parezca innovadora para algunos m\u00e9dicos, psic\u00f3logos y cient\u00edficos, pero no\u00a0para los estudiantes de la Biblia. Hace casi tres mil a\u00f1os, el sabio rey Salom\u00f3n escribi\u00f3 lo siguiente por inspiraci\u00f3n divina: \u201cUn coraz\u00f3n que est\u00e1 gozoso hace bien como sanador, pero un esp\u00edritu que est\u00e1 herido seca los huesos\u201d (Proverbios 17:22). \u00a1Qu\u00e9 declaraci\u00f3n tan equilibrada la de este vers\u00edculo! No\u00a0dice que un coraz\u00f3n gozoso curar\u00e1 toda dolencia, sino solo que \u201chace bien como sanador\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" class=\"sb\">De hecho, cabr\u00eda preguntar: si la esperanza fuera un medicamento, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9dico <em>no\u00a0<\/em>lo recetar\u00eda? Adem\u00e1s, la esperanza aporta beneficios que van mucho m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito de la salud.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"ss\"><strong>Los efectos del optimismo y el pesimismo en nuestra vida<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"sb\">Los investigadores han descubierto que las personas optimistas obtienen muchos beneficios de su actitud positiva. Suelen rendir m\u00e1s en sus estudios, en el trabajo y hasta en los deportes. Por ejemplo, se realiz\u00f3 una investigaci\u00f3n con un equipo femenino de atletismo. Los entrenadores aportaron evaluaciones completas de las aptitudes estrictamente atl\u00e9ticas de las mujeres; al mismo tiempo, ellas mismas fueron entrevistadas y se evalu\u00f3 su nivel de esperanza. Al\u00a0final, el grado de esperanza de las atletas contribuy\u00f3 m\u00e1s a predecir su rendimiento que todos los datos recopilados por sus entrenadores. \u00bfPor qu\u00e9 influye tanto la esperanza?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"sb\">Se ha aprendido mucho al estudiar lo opuesto del optimismo: el pesimismo. Durante la d\u00e9cada de\u00a01960 se descubri\u00f3 algo inesperado tocante a la conducta animal, lo cual impuls\u00f3 a los investigadores a acu\u00f1ar la expresi\u00f3n <em>resignaci\u00f3n aprendida. <\/em>Estos observaron que los seres humanos tambi\u00e9n pod\u00edan padecer un s\u00edndrome similar. Por ejemplo, se expuso a una serie de individuos a un ruido desagradable y se les dijo que pod\u00edan detenerlo aprendiendo a pulsar unos botones en cierta secuencia. Todos lograron hacerlo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"sb\">Se repiti\u00f3 la prueba con otros individuos, pero al pulsar los botones, no\u00a0desapareci\u00f3 el ruido. Como era de esperar, muchos participantes de la segunda prueba se resignaron. En\u00a0pruebas posteriores vacilaron en tomar cualquier tipo de acci\u00f3n, pues estaban convencidos de que nada de lo que hicieran cambiar\u00eda la situaci\u00f3n. Pero incluso en ese segundo grupo, los optimistas no\u00a0cedieron a ese sentimiento de resignaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" class=\"sb\">El doctor Martin Seligman, que ayud\u00f3 a preparar algunos de aquellos primeros experimentos, se vio impulsado a dedicarse al estudio del optimismo y el pesimismo. Ahond\u00f3 en el modo de pensar de las personas propensas a la resignaci\u00f3n y concluy\u00f3 que tal actitud negativa les dificulta muchas de las actividades de la vida e incluso les impide realizarlas. Seligman resume el pensar pesimista y sus efectos con estas palabras: \u201cVeinticinco a\u00f1os de estudio me han convencido de que si <em>habitualmente <\/em>creemos \u2014como hace el pesimista\u2014 que las desgracias ocurren por nuestra culpa, que son de car\u00e1cter permanente y que afectar\u00e1n todo lo que hagamos, acabaremos sufriendo m\u00e1s desgracias que quienes no\u00a0piensan as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" class=\"sb\">De nuevo, tales conclusiones pueden parecerles nuevas a algunas personas, pero a los estudiantes de la Biblia les resultan familiares. Un proverbio dice: \u201c\u00bfTe has mostrado desanimado en el d\u00eda de la angustia? Tu poder ser\u00e1 escaso\u201d (Proverbios 24:10). En\u00a0efecto, la Biblia muestra claramente que el des\u00e1nimo \u2014y el consiguiente modo de pensar negativo\u2014 nos restar\u00e1 poder para actuar. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer, entonces, para combatir el pesimismo y cultivar m\u00e1s optimismo y esperanza?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de las p\u00e1ginas 4 y 5]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" class=\"sc\">La esperanza puede hacer mucho bien<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 necesitamos esperanza? \u00bfQU\u00c9 hubiera pasado si Daniel, el ni\u00f1o enfermo de c\u00e1ncer mencionado al principio del art\u00edculo anterior, no\u00a0hubiera perdido la esperanza? \u00bfHabr\u00eda superado el c\u00e1ncer? \u00bfEstar\u00eda vivo hoy? Ni\u00a0siquiera los\u00a0defensores m\u00e1s apasionados de la esperanza se atrever\u00edan a responder afirmativamente. Y\u00a0ese detalle es importante: la esperanza no\u00a0debe sobrestimarse. No\u00a0es un curalotodo, una &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-necesitamos-esperanza\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 necesitamos esperanza?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27463","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}