{"id":2747,"date":"2015-12-01T00:53:59","date_gmt":"2015-12-01T05:53:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/eliseo-de-labrador-a-profeta\/"},"modified":"2015-12-01T00:53:59","modified_gmt":"2015-12-01T05:53:59","slug":"eliseo-de-labrador-a-profeta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/eliseo-de-labrador-a-profeta\/","title":{"rendered":"Eliseo: De labrador a profeta"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Leonardo R. Hussey<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Eliseo fue un hombre escogido por Dios para sustituir a un gran profeta. Sus primeras experiencias fueron claves para el resto de su ministerio. Acomp\u00e1\u00f1enos a un viaje por el recuento de las primeras vivencias de Eliseo como profeta y c\u00f3mo estas nos ense\u00f1an grandes lecciones de un car\u00e1cter moldeado por Dios.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify><B>Texto b\u00edblico: 2 Reyes 2.13\u009618<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Desde que Eliseo sacrific\u00f3 sus bueyes y quem\u00f3 su arado, hab\u00edan pasado unos diez a\u00f1os. Durante este tiempo muy poco se dice acerca de \u00e9l excepto que \u00abserv\u00eda\u00bb como asistente de El\u00edas y esto lo hizo con lealtad hasta el \u00faltimo instante. Ahora se presentaba la perspectiva de mostrar que \u00abel que es fiel en lo muy poco, tambi\u00e9n en lo m\u00e1s es fiel\u00bb (Lc. 16.10). Aun antes de su llamamiento hab\u00eda dado pruebas de fidelidad en su silencioso trabajo como labrador y productor de alimentos para el sustento del hombre, tarea que en todo tiempo y lugar ha sido respetada y honorable. Ya en aquel entonces, aparte de cultivar la tierra, Eliseo estaba cultivando un esp\u00edritu de servicio al pr\u00f3jimo que ser\u00eda luego profundizado durante el per\u00edodo en que actu\u00f3 como siervo asistente de El\u00edas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Con esta capacitaci\u00f3n, supervisada por Dios, el \u00abhombre de Dios\u00bb se encuentra ante el umbral de la gran empresa para la cual hab\u00eda sido llamado y pacientemente preparado. Al reflexionar sobre Eliseo en la inauguraci\u00f3n de su ministerio p\u00fablico, como l\u00edder espiritual de las comunidades de los profetas y como la voz prof\u00e9tica de Dios para con la naci\u00f3n de Israel, observaremos tres aspectos sobresalientes.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>El manto de El\u00edas<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Despu\u00e9s de haber rasgado sus vestidos y expresado su profundo luto por la separaci\u00f3n, Eliseo \u00abalz\u00f3 el manto que se le hab\u00eda ca\u00eddo a El\u00edas\u00bb (v.13). Es de suponer que el manto se le hab\u00eda ca\u00eddo cuando estaba siendo elevado hacia el cielo en el torbellino. Podemos imaginar que Eliseo, al observar fijamente c\u00f3mo El\u00edas ascend\u00eda y se iba alejando, repentinamente ve que algo se desprende de aquel fogoso cortejo angelical, comienza a descender y cae finalmente sobre la tierra. Es evidente que el cronista sagrado comprendi\u00f3 la importancia trascendental de este evento, pues en dos oportunidades registr\u00f3 la frase \u00abel manto que se le hab\u00eda ca\u00eddo a El\u00edas\u00bb. Dos verdades se desprenden de este hecho. La primera es que, en su nueva condici\u00f3n celestial, El\u00edas ya no requerir\u00eda el uso de este manto ni para adorno ni para abrigo, y menos a\u00fan para cubrir su rostro (1 Re 19.13). Ya pod\u00eda mirar al Se\u00f1or \u00abcara a cara\u00bb (1 Co 13.12) porque ya estaba revestido de la \u00abhabitaci\u00f3n celestial\u00bb (2 Co 5.2). Adem\u00e1s, no existen evidencias en las Escrituras de que en el cielo se ejercite el ministerio prof\u00e9tico pues \u00ablas profec\u00edas se acabar\u00e1n\u00bb (1 Co 13.8), aunque s\u00ed se habla del tiempo \u00abde dar el galard\u00f3n a&#8230; los profetas\u00bb (Ap 11.18).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La segunda es que la ca\u00edda del manto de El\u00edas, y su alzamiento por parte de Eliseo, vienen a ser la cristalizaci\u00f3n de las promesas de El\u00edas al pedido de su siervo. Adem\u00e1s, el manto representa el ministerio prof\u00e9tico que ahora lo acredita como leg\u00edtimo sucesor. Vino a ser se\u00f1al visible de que la doble porci\u00f3n del esp\u00edritu solicitada estaba ya operando en \u00e9l. Es el mismo manto que El\u00edas hab\u00eda arrojado sobre \u00e9l cuando estaba arando con sus bueyes en Abel-mehola. En aquella oportunidad, Eliseo comprendi\u00f3 de inmediato el significado del acto realizado por El\u00edas, interpret\u00e1ndolo como un claro llamamiento para alistarse al servicio de la causa de Jehov\u00e1.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ahora, en circunstancias a\u00fan m\u00e1s espectaculares y conmovedoras, el mismo manto vuelve a caer. Esta vez cae no por un acto intencional de El\u00edas, sino como el env\u00edo de Aquel que controla en forma minuciosa todos los detalles grandes y peque\u00f1os en la vida de sus siervos. Las palabras \u00abse le hab\u00eda ca\u00eddo\u00bb parecen sugerir un acto casual, pero bien sabemos que para Dios no hay casualidades y menos en circunstancias tan cruciales como las que estamos analizando. Una vez m\u00e1s, Eliseo comprendi\u00f3 el significado de la ca\u00edda del manto, e inclin\u00e1ndose, lo \u00abalz\u00f3\u00bb (v.13) y lo tom\u00f3 para s\u00ed en un acto de apropiaci\u00f3n del oficio que representaba, y del poder recibido para cumplirlo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Al mirar un poco hacia atr\u00e1s, tambi\u00e9n encontramos que este manto hab\u00eda estado con El\u00edas en la misma presencia de Jehov\u00e1. En 1 Reyes cap\u00edtulo 19 tenemos el relato del encuentro de El\u00edas con el Se\u00f1or, en \u00abHoreb, el monte de Dios\u00bb. All\u00ed \u00abJehov\u00e1 le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehov\u00e1\u00bb. El pasaje relata que en \u00abese momento pasaba Jehov\u00e1 y un viento grande y poderoso romp\u00eda los montes y quebraba las pe\u00f1as delante de Jehov\u00e1; pero Jehov\u00e1 no estaba en el viento. Tras el viento hubo un terremoto; pero Jehov\u00e1 no estaba en el terremoto. Tras el terremoto hubo un fuego; pero Jehov\u00e1 no estaba en el fuego. Y tras el fuego se escuch\u00f3 un silbo apacible y delicado. Cuando El\u00edas lo oy\u00f3, se cubri\u00f3 el rostro con el manto\u00bb (1 Re 19.11\u009613). El viento, el terremoto y el fuego fueron manifestaciones del poder de Jehov\u00e1. que deben haber hecho temblar al profeta. Sin embargo, fue en el silbo apacible y delicado donde detect\u00f3 la presencia de Jehov\u00e1 que le oblig\u00f3 a cubrir su rostro con el manto. Esta es la primera ocasi\u00f3n en que se menciona el manto de El\u00edas, pero \u00a1qu\u00e9 ocasi\u00f3n! \u00a1Nada menos que en la presencia del Se\u00f1or! De all\u00ed en m\u00e1s lo llevar\u00eda consigo todo el tiempo. Ser\u00eda un constante memorial que le ayudar\u00eda a recordar que hab\u00eda estado en la misma presencia de Jehov\u00e1. Es el mismo manto de la presencia de Jehov\u00e1 que divide las aguas del Jord\u00e1n, y que luego echa sobre Eliseo. Este manto que cay\u00f3 desde los aires cuando El\u00edas ascend\u00eda, es el que ahora tambi\u00e9n le habla a Eliseo acerca de la presencia de Jehov\u00e1 que lo ha de acompa\u00f1ar en su servicio. El hombre de Dios da primordial atenci\u00f3n en su vida a la presencia del Se\u00f1or y cultiva el h\u00e1bito de estar en ella y disfrutarla.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>El cruce del Jord\u00e1n<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abRegres\u00f3 y se par\u00f3 a la orilla del Jord\u00e1n\u00bb (v.13b). De esta manera el \u00abhombre de Dios\u00bb se somete a la primer prueba de su fe en el ministerio. En este caso su fe no es probada por fuego, sino por agua. A sus pies corren presurosas las aguas del r\u00edo. En la margen opuesta yace la tierra donde debe ejercer su ministerio. El r\u00edo se interpone entre \u00e9l y su empresa. A poca distancia, cincuenta miembros de la comunidad de los profetas de Jeric\u00f3 miran atentamente el giro de los acontecimientos. \u00bfSe repetir\u00e1 por tercera vez el milagro? \u00bfVolver\u00edan las aguas a \u00abamontonarse\u00bb (Jos 3.16) o a apartarse \u00aba uno y a otro lado\u00bb (2 Re 2.8)? Eliseo formula la pregunta: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Jehov\u00e1, el Dios de El\u00edas?\u00bb (v.14). No debemos interpretar esta pregunta como la expresi\u00f3n de duda por parte de Eliseo, sino como una especie de desaf\u00edo, quiz\u00e1 para testimonio a los \u00abhijos de los profetas\u00bb que lo observaban desde la ribera opuesta. Si hubiera tenido dudas aguardar\u00eda una respuesta. Sin embargo, tan pronto formula la pregunta act\u00faa con determinaci\u00f3n porque ten\u00eda en su mano precisamente el manto que hablaba de la presencia de Jehov\u00e1. La l\u00f3gica respuesta que el mismo Eliseo dar\u00eda a su pregunta: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Jehov\u00e1?\u00bb es: \u00ab\u00a1Aqu\u00ed, junto a m\u00ed!\u00bb. \u00abApenas hubo golpeado las aguas del mismo modo que El\u00edas, estas se apartaron a uno y a otro lado, y Eliseo pas\u00f3\u00bb (v.14). Procedi\u00f3 \u00abcon fe, no dudando nada\u00bb (Stg. 1.6) y Dios honr\u00f3 la fe al inaugurar su ministerio con un milagro semejante al que obr\u00f3 con Josu\u00e9, cuando el pueblo de Dios entr\u00f3 en la tierra de la promesa. Adem\u00e1s, era id\u00e9ntico al que pocas horas antes se hab\u00eda realizado como corolario de la carrera de El\u00edas en la naci\u00f3n de Israel. Eliseo comienza donde El\u00edas concluy\u00f3. Su primer milagro es igual al \u00faltimo de El\u00edas de modo que hay continuidad y no se produce ning\u00fan vac\u00edo o ausencia de autoridad prof\u00e9tica. El plan divino hab\u00eda sido: \u00aba Eliseo ungir\u00e1s para que sea profeta en tu lugar\u00bb (1 Re 19.16), y as\u00ed se cumpli\u00f3.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Dios honra a quienes le honran y por medio de esta acci\u00f3n de fe, \u00abel hombre de Dios\u00bb recibe por respuesta la acci\u00f3n divina que le confiere una posici\u00f3n de autoridad, y la seguridad de que su presencia est\u00e1 con \u00e9l. Entonces \u00ablos hijos de los profetas que estaban al otro lado en Jeric\u00f3 dijeron: El esp\u00edritu de El\u00edas repos\u00f3 sobre Eliseo\u00bb (v.15). Al ver con sus propios ojos este milagro, reconocieron que Eliseo era ahora el instrumento escogido por Dios para ser profeta en lugar de El\u00edas (comp. 1 Re 19.16). Por eso, fueron enseguida a recibirlo, y \u00abse postraron delante de \u00e9l\u00bb (2 Re 2.15b, RV-95) en actitud de reconocimiento. Ellos pertenec\u00edan a una escuela, su vida estaba dedicada a los estudios, mientras que Eliseo solo era un labrador. Sin embargo, cuando perciben que el esp\u00edritu de Dios est\u00e1 con \u00e9l, y que este es el hombre a quien Dios quiso honrar, con buena disposici\u00f3n, se someten a \u00e9l (Comp. Jos 1.17). Aquellos que demuestran tener el esp\u00edritu de Dios y en quienes la presencia de Dios se manifiesta, deben recibir nuestra estima y nuestros mejores afectos, no importa cu\u00e1n humilde haya sido su fondo cultural o su entorno social. Todo esto, sin duda, fue un buen est\u00edmulo para Eliseo, y le sirvi\u00f3 como nueva confirmaci\u00f3n de su vocaci\u00f3n.<\/P><B><\/p>\n<p><P align=justify>La b\u00fasqueda infructuosa<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>La comunidad de profetas de Jeric\u00f3 reconoci\u00f3 la investidura de Eliseo, y al ver el manto de El\u00edas en su mano, supieron que algo le hab\u00eda ocurrido a El\u00edas. Sin embargo, les resultaba dif\u00edcil tener que aceptar el hecho de no verlo m\u00e1s. Despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de seguir su liderazgo, la personalidad de El\u00edas estar\u00eda arraigada de tal modo en sus corazones que no les permit\u00eda reconciliarse con el hecho de que su partida era algo definitivo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Lo primero que le dijeron a Eliseo, su nuevo l\u00edder, estaba relacionado, sin duda por razones melanc\u00f3licas, con la persona de El\u00edas. \u00abAqu\u00ed hay entre tus siervos cincuenta hombres fuertes. Deja que vayan y busquen a tu se\u00f1or ahora; quiz\u00e1 lo ha levantado el Esp\u00edritu de Jehov\u00e1 y lo ha arrojado en alg\u00fan monte o en alg\u00fan valle\u00bb (v.16).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En estas palabras detectamos tres indicios que se\u00f1alan falta de discernimiento espiritual por parte de los j\u00f3venes profetas. En primer lugar, ellos mismos hab\u00edan testificado que Jehov\u00e1 habr\u00eda de quitar a El\u00edas ese d\u00eda (v.15) y sin embargo, ahora procuraban volver a encontrarlo. En segundo lugar, confiaban en la capacidad de sus mejores hombres, cincuenta varones \u00abfuertes\u00bb para organizar la b\u00fasqueda y poder encontrarlo. Finalmente, demostraron tener un concepto muy mezquino con respecto al Esp\u00edritu de Dios. Esta no es por cierto la forma en que el Esp\u00edritu del Se\u00f1or, \u00abel Consolador\u00bb, procede con los siervos de Dios. No los levanta a cierta altura para luego arrojarlos en alg\u00fan cerro o valle en forma despectiva.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Eliseo les respondi\u00f3 en forma breve: \u00abNo envi\u00e9is\u00bb. Bien sab\u00eda \u00e9l que solo ser\u00eda una p\u00e9rdida de tiempo y un esfuerzo innecesario y desperdiciado. \u00a1Buscar a El\u00edas por los montes y valles ser\u00eda como buscar a Jes\u00fas en las tumbas de un cementerio! Sin embargo, ellos insistieron hasta el cansancio. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La propuesta de los profetas podr\u00eda adem\u00e1s insinuar que algunos de ellos se resist\u00edan a aceptar el nuevo liderazgo y pensaran para s\u00ed: \u00abAsegur\u00e9monos primero que El\u00edas realmente ha desaparecido. Reunamos todas las evidencias posibles\u00bb. Ante tal presi\u00f3n y quiz\u00e1 para evitar que pensaran que \u00e9l ten\u00eda falta de inter\u00e9s y respeto para con su ex-maestro, o que ten\u00eda temor de perder su derecho al manto si ellos lo encontraran, finalmente accedi\u00f3, y dijo: \u00ab\u00a1Que vayan!\u00bb (NBE).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La b\u00fasqueda se extendi\u00f3 por tres d\u00edas pero fue infructuosa: \u00abNo lo hallaron\u00bb (2 Re 2.17). Existe un atractivo paralelo entre este pasaje y los relatos tocantes a Enoc en G\u00e9nesis 5.21\u009617 y Hebreos 11.5. All\u00ed nos dice que Enoc \u00abno fue hallado, porque lo traspas\u00f3 Dios\u00bb. Recorrieron montes y valles pero todo fue en vano. Cincuenta hombres perdieron tres d\u00edas cada uno, o sea un total de ciento cincuenta d\u00edas. \u00a1Cu\u00e1ntas veces perdemos tiempo in\u00fatilmente por falta de discernimiento espiritual, o por no querer aceptar las circunstancias que Dios nos ha impuesto! Recorrer montes y valles jam\u00e1s nos llevar\u00e1 al encuentro de El\u00edas, pero s\u00ed lo podremos lograr si imitamos su celo y su fe.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Al regresar a Jeric\u00f3 con las evidencias de cansancio y fracaso en sus rostros, Eliseo les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfNo os dije yo que no fuerais?\u00bb (v.18). Esta circunstancia sirvi\u00f3 para reforzar a\u00fan m\u00e1s la autoridad de Eliseo para con la comunidad de los profetas. A nosotros, este incidente nos presenta dos valiosas lecciones. La primera es que una caracter\u00edstica saliente del hombre de Dios es que tiene discernimiento espiritual. La segunda es que sus palabras est\u00e1n siempre respaldadas por la autoridad de Dios evidenciada en los hechos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Hasta aqu\u00ed la rese\u00f1a de la historia que hemos realizado, donde hemos acompa\u00f1ado a El\u00edas Tisbita y a Eliseo hijo de Safat, su ayudante, en las distintas experiencias que compartieron. Esto nos ha permitido obtener una apreciaci\u00f3n de la base y el trasfondo en los cuales, por muchos a\u00f1os, el Se\u00f1or estuvo forjando el car\u00e1cter de Eliseo para cumplir un brillante ministerio, para la gloria de Dios y la bendici\u00f3n de su pueblo Israel.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00ab\u00a1Oh, profundidad de las riquezas de la sabidur\u00eda y la ciencia de Dios! \u00a1Cu\u00e1n insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!\u00bb (Ro 11.33)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tomado y adaptado del libro El profeta Eliseo, Leonardo Hussey, Desarrollo Cristiano Internacional, 2002. \u00bfInteresado en este libro? \u00bfDesea m\u00e1s informaci\u00f3n? Haga click AQU\u00cd y descubra c\u00f3mo puede obtenerlo.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Leonardo R. 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