{"id":27494,"date":"2016-05-20T13:40:05","date_gmt":"2016-05-20T18:40:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-mundo-libre-de-enfermedades\/"},"modified":"2016-05-20T13:40:05","modified_gmt":"2016-05-20T18:40:05","slug":"un-mundo-libre-de-enfermedades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-mundo-libre-de-enfermedades\/","title":{"rendered":"Un mundo libre de enfermedades"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>Un mundo libre de enfermedades<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sa\">\u201cTodos los pa\u00edses deber\u00edan cooperar con un esp\u00edritu de fraternidad y de servicio\u00a0para asegurar la atenci\u00f3n primaria sanitaria a toda la poblaci\u00f3n, ya que la consecuci\u00f3n de la salud, por parte de la poblaci\u00f3n de un pa\u00eds, directamente afecta y beneficia a cualquier otro pa\u00eds.\u201d (Declaraci\u00f3n de Alma-Ata, 12 de septiembre de 1978.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sb\">HACE veinticinco a\u00f1os hab\u00eda quienes opinaban que la atenci\u00f3n primaria de la salud para todas las personas de la Tierra era un objetivo alcanzable. Los asistentes a la Conferencia Internacional sobre Atenci\u00f3n Primaria de Salud, reunidos en Alma-Ata (ciudad del actual Kazajst\u00e1n), se propusieron que para el a\u00f1o\u00a02000 todo el mundo estuviera vacunado contra las principales enfermedades infecciosas y dispusiera de agua potable y saneamiento b\u00e1sico. Todos los estados miembros de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) firmaron la declaraci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"sb\">El objetivo era loable, pero la realidad ha resultado decepcionante. La\u00a0atenci\u00f3n primaria de la salud a\u00fan no\u00a0est\u00e1 al alcance de todo ser humano, y las enfermedades infecciosas siguen amenazando a miles de millones de personas. Adem\u00e1s, afectan tanto a ni\u00f1os como a adultos en la flor de la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"sb\">Ni siquiera la amenaza triple del sida, la tuberculosis y el paludismo ha obligado a las naciones a \u201ccooperar con un esp\u00edritu de fraternidad\u201d. El\u00a0reci\u00e9n establecido Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria solicit\u00f3 a los gobiernos 13.000 millones de d\u00f3lares para frenar estas epidemias. Hasta el verano de\u00a02002, solo se hab\u00edan ofrecido algo m\u00e1s de 2.000 millones; en cambio, ese mismo a\u00f1o se dedicaron a fines militares nada menos que 700.000 millones de d\u00f3lares. Por desgracia, en este mundo dividido, pocas amenazas logran unir a todas las naciones para el bien com\u00fan.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"sb\">Aun con las mejores intenciones, las autoridades sanitarias se encuentran limitadas en su lucha contra las enfermedades infecciosas. Los gobiernos tal vez no\u00a0aporten los fondos necesarios. Los microbios se han hecho resistentes a muchos f\u00e1rmacos, y parece que la gente se obstina en seguir un estilo de vida de alto riesgo. Adem\u00e1s, problemas end\u00e9micos como la pobreza, la guerra y el hambre preparan el terreno para que los g\u00e9rmenes pat\u00f3genos logren infectar a millones de personas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"ss\"><strong>Dios se interesa en nuestra salud<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"sb\">Pero hay una soluci\u00f3n. Tenemos pruebas palpables de que Jehov\u00e1 Dios siente un gran inter\u00e9s por la salud de la humanidad. Nuestro sistema inmunol\u00f3gico lo demuestra fuera de toda duda, y muchas de las leyes que Jehov\u00e1 dio\u00a0a los israelitas pusieron de manifiesto su deseo de protegerlos de las enfermedades infecciosas.*<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"sb\">Jesucristo, quien refleja la personalidad de su Padre celestial, tambi\u00e9n se compadece de los enfermos. El\u00a0Evangelio de Marcos refiere la ocasi\u00f3n en que un leproso le suplic\u00f3 a Jes\u00fas: \u201cSe\u00f1or, yo s\u00e9 que t\u00fa puedes sanarme. \u00bfQuieres hacerlo?\u201d. Enternecido por el dolor y la angustia de aquel hombre, Cristo le respondi\u00f3: \u201c\u00a1S\u00ed quiero! \u00a1Queda sano!\u201d (Marcos 1:40,\u00a041, <em>Traducci\u00f3n en lenguaje actual<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"sb\">Las curaciones milagrosas de Jes\u00fas no\u00a0se limitaron a unas pocas enfermedades. Seg\u00fan el evangelista Mateo, \u201crecorr\u00eda toda Galilea, ense\u00f1ando\u00a0[&#8230;] y predicando las buenas nuevas del reino y curando <em>toda suerte de dolencia <\/em>y toda suerte de mal entre el pueblo\u201d (Mateo 4:23). Aquellas curaciones, adem\u00e1s de haber beneficiado a los enfermos de Judea y Galilea, nos ayudan a ver que todas las enfermedades desaparecer\u00e1n finalmente cuando el Reino de Dios, que Jes\u00fas predic\u00f3, gobierne a la humanidad sin ninguna oposici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"ss\"><strong>La salud mundial no\u00a0es un sue\u00f1o irrealizable<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" class=\"sb\">La Biblia nos asegura que el deseo de que haya salud para todos no\u00a0es un sue\u00f1o irrealizable. El\u00a0ap\u00f3stol Juan vio por adelantado el tiempo en que \u201cla tienda de Dios est[ar\u00e1] con la humanidad\u201d. Debido a ello, \u201cla muerte no\u00a0ser\u00e1 m\u00e1s, ni\u00a0existir\u00e1 ya m\u00e1s lamento ni\u00a0clamor ni\u00a0dolor. Las cosas anteriores ha[br\u00e1n] pasado\u201d. \u00bfParece demasiado bueno para ser verdad? En el siguiente vers\u00edculo, Dios mismo declara: \u201cEstas palabras son fieles y verdaderas\u201d (Revelaci\u00f3n [Apocalipsis] 21:3-5).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"sb\">Claro est\u00e1, para que acaben las enfermedades han de acabar tambi\u00e9n la pobreza, el hambre y la guerra, pues estas calamidades suelen ir de la mano con los microorganismos pat\u00f3genos. Por consiguiente, Jehov\u00e1 ha encargado esta ingente tarea a su Reino, el gobierno celestial en manos de Cristo. En\u00a0respuesta a millones de oraciones fervientes, dicho Reino vendr\u00e1 y se encargar\u00e1 de que se haga la voluntad de Dios en la Tierra (Mateo 6:9,\u00a010).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"sb\">\u00bfCu\u00e1ndo podemos esperar que venga el Reino de Dios? Al tratar esa cuesti\u00f3n, Jes\u00fas predijo que en el mundo ocurrir\u00edan una serie de sucesos significativos que, en conjunto, constituir\u00edan la se\u00f1al de que el Reino estar\u00eda a punto de entrar en acci\u00f3n. Un aspecto de dicha se\u00f1al ser\u00eda que \u201cen un lugar tras otro [habr\u00eda] pestes\u201d (Lucas 21:10,\u00a011; Mateo 24:3,\u00a07). El\u00a0t\u00e9rmino griego para \u201cpeste\u201d alude a \u201ccualquier enfermedad infecciosa y mort\u00edfera\u201d. Y\u00a0de hecho, pese a todos los avances m\u00e9dicos, en el siglo\u00a0XX se han producido horribles brotes de pestes (v\u00e9ase el recuadro \u201cMuertes ocasionadas por pestes desde\u00a01914\u201d).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"sb\">Una profec\u00eda del libro de Revelaci\u00f3n, paralela a las palabras de Jes\u00fas referidas en los Evangelios, describe a varios jinetes acompa\u00f1ando a Cristo cuando este toma el poder en el cielo. El\u00a0cuarto jinete cabalga sobre \u201cun caballo p\u00e1lido\u201d y deja a su paso un rastro de \u201cplaga mort\u00edfera\u201d (Revelaci\u00f3n 6:2, 4, 5,\u00a08). Una mirada al n\u00famero de muertes ocasionadas desde\u00a01914 por algunas de las principales enfermedades infecciosas confirma el hecho de que este jinete simb\u00f3lico ha estado cabalgando. El\u00a0sufrimiento a escala mundial ocasionado por todo tipo de \u201cplaga mort\u00edfera\u201d constituye otra prueba de que la venida del Reino de Dios est\u00e1 pr\u00f3xima (Marcos 13:29).*<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"sb\">Aunque la medicina ha logrado frenar el avance de las enfermedades infecciosas durante unas cuantas d\u00e9cadas, estas vuelven a amenazarnos. Es\u00a0obvio que necesitamos una soluci\u00f3n sobrehumana que resuelva este problema de manera definitiva. Y\u00a0eso es lo que promete hacer nuestro Creador. El\u00a0profeta Isa\u00edas nos asegura que bajo el Reino de Dios, \u201cning\u00fan residente dir\u00e1: \u2018Estoy enfermo\u2019\u201d. Adem\u00e1s, \u201c[Dios] realmente se tragar\u00e1 a la muerte para siempre, y el Se\u00f1or Soberano Jehov\u00e1 ciertamente limpiar\u00e1 las l\u00e1grimas de todo rostro\u201d (Isa\u00edas 25:8; 33:22, 24). Cuando llegue ese d\u00eda, las enfermedades habr\u00e1n sido vencidas para siempre.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" class=\"sf\"><strong>[Notas]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p18\">La Ley mosaica conten\u00eda instrucciones sobre eliminaci\u00f3n de desechos, saneamiento, higiene y cuarentena. El\u00a0doctor H.\u00a0O.\u00a0Philips dijo: \u201cLos detalles sobre la sexualidad humana, el diagn\u00f3stico, el tratamiento y la medicina preventiva que aparecen en la Biblia son mucho m\u00e1s avanzados y confiables que las teor\u00edas de Hip\u00f3crates\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"fn2\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p19\">Para examinar otras pruebas de que la venida del Reino de Dios est\u00e1 pr\u00f3xima, v\u00e9ase el cap. 11 del libro <em>El conocimiento que lleva a vida eterna, <\/em>editado por los testigos de Jehov\u00e1.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" class=\"se\"><strong>[Recuadro de la p\u00e1gina 12]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" class=\"sc\"><strong>Muertes ocasionadas por pestes desde\u00a01914<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" class=\"sc\">  Aunque estas cifras son forzosamente aproximadas, indican el grado al que nos han acechado las enfermedades infecciosas desde\u00a01914.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" class=\"su\">\u25aa <strong>Viruela (de 300 a 500 millones) <\/strong>Jam\u00e1s\u00a0se encontr\u00f3 un tratamiento eficaz para la viruela, pero gracias a un programa de vacunaci\u00f3n internacional a gran escala, termin\u00f3 erradic\u00e1ndose en\u00a01980.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" class=\"su\">\u25aa <strong>Tuberculosis (de 100 a 150 millones) <\/strong>La\u00a0tuberculosis mata a unos dos millones de personas al a\u00f1o, y 1 de cada 3 seres humanos es portador del bacilo que la produce.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" class=\"su\">\u25aa <strong>Paludismo (de 80 a 120 millones) <\/strong>Durante la primera mitad del siglo XX, el n\u00famero de muertes atribuidas a este mal se mantuvo en unos dos millones anuales. La\u00a0mayor mortandad se centra hoy en el \u00c1frica subsahariana, donde el paludismo mata todos los a\u00f1os a m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" class=\"su\">\u25aa <strong>Gripe espa\u00f1ola (de 20 a 30 millones) <\/strong>Algunos historiadores dicen que el n\u00famero de v\u00edctimas mortales fue mucho mayor. Esta epidemia letal asol\u00f3 el mundo en\u00a01918 y 1919, poco despu\u00e9s de la primera guerra mundial. \u201cNi\u00a0siquiera la peste bub\u00f3nica mat\u00f3 a tantas personas tan deprisa\u201d, afirma el libro <em>Man and Microbes.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" class=\"su\">\u25aa <strong>Tifus (unos 20 millones) <\/strong>Los conflictos b\u00e9licos sol\u00edan ir acompa\u00f1ados de epidemias de tifus. La primera guerra mundial provoc\u00f3 una epidemia de tifus que asol\u00f3 varios pa\u00edses de Europa oriental.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" class=\"su\">\u25aa <strong>Sida (m\u00e1s de 20 millones) <\/strong>Este azote moderno mata a tres millones de v\u00edctimas cada a\u00f1o. Seg\u00fan los \u00faltimos c\u00e1lculos de ONUSIDA, \u201ca falta de unos esfuerzos de prevenci\u00f3n y tratamiento radicalmente ampliados, entre 2000 y\u00a02020\u00a0[&#8230;] fallecer\u00e1n por causa del SIDA 68 millones de personas\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 11]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" class=\"sc\">Bajo el Reino de Dios, enfermedades como estas ya no\u00a0supondr\u00e1n una amenaza<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" class=\"sk\">Sida<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" class=\"sk\">Paludismo<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" class=\"sk\">Tuberculosis<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" class=\"sc\">Sida: CDC; paludismo:\u00a0CDC\/Dr.\u00a0Melvin; tuberculosis: \u00a9 2003 Dennis Kunkel Microscopy, Inc.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 13]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" class=\"sc\">Jes\u00fas cur\u00f3 toda suerte de\u00a0dolencia y de mal<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un mundo libre de enfermedades \u201cTodos los pa\u00edses deber\u00edan cooperar con un esp\u00edritu de fraternidad y de servicio\u00a0para asegurar la atenci\u00f3n primaria sanitaria a toda la poblaci\u00f3n, ya que la consecuci\u00f3n de la salud, por parte de la poblaci\u00f3n de un pa\u00eds, directamente afecta y beneficia a cualquier otro pa\u00eds.\u201d (Declaraci\u00f3n de Alma-Ata, 12 de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-mundo-libre-de-enfermedades\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUn mundo libre de enfermedades\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27494","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27494","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27494"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27494\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27494"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27494"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27494"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}