{"id":2758,"date":"2015-12-01T00:54:13","date_gmt":"2015-12-01T05:54:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-raiz-y-el-manejo-de-los-conflictos\/"},"modified":"2015-12-01T00:54:13","modified_gmt":"2015-12-01T05:54:13","slug":"la-raiz-y-el-manejo-de-los-conflictos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-raiz-y-el-manejo-de-los-conflictos\/","title":{"rendered":"La ra\u00edz y el manejo de los conflictos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Allan Pacheco Rodr\u00edguez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Todo conflicto personal tiene el potencial de convertirse en un conflicto interpersonal, y a su vez, todo conflicto interpersonal puede llegar a convertirse en uno colectivo. Lo anterior nos muestra la interrelaci\u00f3n existente entre estos tres tipos de conflictos fundamentales, pues ninguno existe en forma aislada&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Los conflictos en la iglesia est\u00e1n a la orden del d\u00eda. Ninguna iglesia escapa a tener que enfrentarlos. En realidad, los conflictos son parte integral de la experiencia humana y por extensi\u00f3n, de la experiencia de la iglesia. Sin embargo, existen muchos conflictos que son innecesarios, y como responsables de los destinos de la iglesia del Se\u00f1or, debemos tomar las medidas pertinentes para evitarlos o prevenirlos en la medida posible. Jesucristo nunca prometi\u00f3 a sus disc\u00edpulos que al seguirlo quedar\u00edan exentos de conflictos. Por el contrario \u00e9l se ocup\u00f3 de prevenirlos para que cuando llegara el momento de experimentar el conflicto, no tropezaran sino que tuvieran paz y confianza en \u00c9l (Jn. 16.1\u00964, 33).<\/P><br \/>\n<P align=justify>A la luz del Nuevo Testamento, debemos considerar los conflictos como pruebas. En ese marco es que Pedro exhorta a sus interlocutores a no sorprenderse del fuego de la prueba como si algo extra\u00f1o o negativo estuviera aconteciendo (1 Pe 4.12). Santiago, por su parte, nos llama a tener como motivo de gran gozo el hecho de hallarnos en diversas pruebas, pues \u00e9stas tienen el prop\u00f3sito de llevarnos a ser perfectos y completos sin que nos falte nada (Stg. 1.2\u00964).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por tanto, nuestra concepci\u00f3n del tema de los conflictos en la iglesia no debe ser fatalista ni pesimista. El terreno de los conflictos es un asunto delicado, serio y digno de ser manejado con sumo cuidado por causa de los efectos tan nocivos que \u00e9stos pueden producir en la vida de las iglesias. Sin embargo, no por ello tenemos que considerarlos como un asunto intr\u00ednsecamente malo. Es verdad que tienen la potencialidad de llegar a serlo, pero si se manejan adecuada y correctamente, a la postre se convierten en experiencias positivas para nuestro crecimiento y madurez como hijos de Dios. Precisamente lo apunta Santiago en el texto citado y tambi\u00e9n lo hace Pablo cuando afirma que \u00aba los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien\u00bb (Ro. 8.28). Por todo esto decimos que: el aspecto cr\u00edtico del conflicto no es la existencia de \u00e9stos en la iglesia, sino el manejo que se les d\u00e9 a los mismos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Reconocemos que en medio de los conflictos afloran pasiones carnales y nuestro enemigo pretender\u00e1 sacar alg\u00fan provecho de los mismos. Sin embargo, no son los conflictos los que generan estas pasiones pecaminosas, sino todo lo contrario: son aquellas pasiones las que producen los conflictos. Los conflictos son positivos en la medida en que nos ayuden a descubrir la existencia de las pasiones que los generan.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Podemos definir el conflicto como cualquier circunstancia que produce incomodidad, molestia o aflicci\u00f3n. Dentro de este marco conceptual reconocemos la existencia de diversos conflictos fundamentales: los personales, los interpersonales y los grupales o colectivos. Todo conflicto personal tiene el potencial de convertirse en un conflicto interpersonal, y a su vez, todo conflicto interpersonal puede llegar a convertirse en uno colectivo. Lo anterior nos muestra la interrelaci\u00f3n existente entre estos tres tipos de conflictos fundamentales, pues ninguno existe en forma aislada, sino que de alguna manera interact\u00faan entre s\u00ed.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El presente art\u00edculo examinar\u00e1 estos conflictos fundamentales viendo c\u00f3mo ata\u00f1en directamente a la vida de la iglesia del Se\u00f1or. En este punto es necesario hacer una distinci\u00f3n entre un conflicto y una diferencia de opini\u00f3n o desacuerdo. Los desacuerdos o diferencias de opini\u00f3n no son necesariamente conflictos, sino que como su nombre lo dice, son simples faltas de similitud en las opiniones expresadas. Estos simples desacuerdos tienen tambi\u00e9n la potencialidad de llegar a convertirse en grandes conflictos, como sin duda ocurri\u00f3 en el caso de Pablo y Bernab\u00e9 (Hch. 15.36\u009641).<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Santiago 3.13\u009618<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>La Ep\u00edstola de Santiago est\u00e1 dirigida a los israelitas dispersos en medio del mundo gentil, y su prop\u00f3sito era orientar a los jud\u00edos creyentes de la di\u00e1spora a vivir una vida digna y acorde con la fe que hab\u00edan profesado, pues fe sin obras es fe muerta (2.26). Para orientarlos a esa vida cristiana, Santiago ve la necesidad de corregir algunos conceptos errados que imperaban entre ellos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dentro de esos conceptos errados estaba el de la sabidur\u00eda. En el pensamiento griego que predominaba en el mundo grecorromano de entonces, el concepto de sabidur\u00eda hab\u00eda sido restringido a un saber te\u00f3rico, al conocimiento, a algo divorciado del \u00e1mbito del comportamiento humano. Pero esta no es la sabidur\u00eda real, porque una sabidur\u00eda que no afecta directamente la conducta humana no es la verdadera sabidur\u00eda del reino de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Santiago presenta la sabidur\u00eda como base de la correcta conducta cristiana en el \u00e1mbito de las relaciones interpersonales. Esta \u00e1rea es una de las m\u00e1s propensas para la generaci\u00f3n de conflictos en la iglesia. El pensamiento de Santiago es que los conflictos interpersonales en la iglesia son producto de la conducta de los creyentes, y esta conducta est\u00e1 condicionada por el tipo de sabidur\u00eda que \u00e9stos hayan adoptado. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Para llamar a los lectores a reflexionar, hay una pregunta ret\u00f3rica: \u00bfQui\u00e9n es sabio y entendido entre vosotros? (3.13). Sabio es aquel que tiene sabidur\u00eda, y posiblemente en la forma de pensar de los lectores, sabio era uno que ten\u00eda gran conocimiento. Entendido es uno que es inteligente, que conoce bien, que es sabedor de las cosas. Obviamente la gran mayor\u00eda de los jud\u00edos, aun los jud\u00edos cristianos, cre\u00edan que entraban perfectamente en estas categor\u00edas de hombres sabios y entendidos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es en este punto donde Santiago presenta una demanda; el que se considera sabio y entendido: Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre (3.14). El verbo griego original que aqu\u00ed se traduce \u00abmuestre\u00bb, est\u00e1 en tiempo aoristo y modo imperativo, lo que seg\u00fan la gram\u00e1tica griega da a entender que la acci\u00f3n de demostrar no hab\u00eda sido iniciada. Esta demostraci\u00f3n de obras que deb\u00eda iniciarse, a su vez deber\u00eda proceder de una buena conducta. La preposici\u00f3n que se traduce \u00abpor\u00bb, indica la fuente de procedencia. Esa fuente es la buena conducta o manera de vivir. La idea del autor es que la buena conducta deb\u00eda resultar en obras que deb\u00edan ser mostradas en sabia mansedumbre.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esta \u00faltima expresi\u00f3n \u0097sabia mansedumbre\u0097 indica la actitud con que esa demostraci\u00f3n deb\u00eda ser realizada. Literalmente, \u00abmansedumbre de sabidur\u00eda\u00bb, dando a entender que se refiere a la mansedumbre que viene con la sabidur\u00eda. Resumiendo todo, Santiago dice que el que fuera sabio y entendido deb\u00eda exhibir, como resultado de la buena conducta, sus obras con la actitud normal de mansedumbre que pertenece a la verdadera sabidur\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero esta no era la realidad que viv\u00edan estos creyentes, pues Santiago declara: Pero si ten\u00e9is celos amargos y contenci\u00f3n en vuestros corazones\u0085 (3.14). Este tipo de oraci\u00f3n condicional en griego se usa cuando el autor quiere expresar una condici\u00f3n que ya existe. Santiago sab\u00eda de la existencia de celos y contenci\u00f3n en sus interlocutores, y est\u00e1 denunciando una situaci\u00f3n real. Coincide con la ense\u00f1anza del Se\u00f1or Jes\u00fas de que las pasiones pecaminosas nacen y salen del coraz\u00f3n (Mr 7.21\u009623).<\/P><br \/>\n<P align=justify>La expresi\u00f3n \u00abcelos amargos\u00bb, habla de algo que es \u00e1spero y que produce heridas y molestias. La palabra contenci\u00f3n indica la existencia de ambici\u00f3n personal, ego\u00edsmo y un deseo de buscar lo suyo propio por encima de los dem\u00e1s, algo que produce rivalidad en el coraz\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dado que estas pasiones exist\u00edan entre ellos, Santiago los amonesta a no jactarse ni mentir contra la verdad alegando ser sabios y entendidos. La idea aqu\u00ed es que al haber estos celos amargos y ambiciones ego\u00edstas, ellos no eran sabios: por lo tanto, no deb\u00edan de jactarse ni mentir contra la verdad creyendo que lo eran.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Santiago justifica su denuncia anterior porque la sabidur\u00eda que produce los frutos y actitudes que ellos ten\u00edan, no era la sabidur\u00eda que proviene de Dios, \u00e9l reconoce que podr\u00eda haber alguna otra clase de sabidur\u00eda que produjera esa conducta, y que tal vez, estos creyentes, que cre\u00edan ser sabios, en alg\u00fan sentido lo eran. Sin embargo, esa sabidur\u00eda no es la del reino de Dios. Porque esta sabidur\u00eda no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal y diab\u00f3lica (3.15). Esta otra sabidur\u00eda es calificada por Santiago de tres formas:<\/P><br \/>\n<P align=justify>Primero es terrenal, que contrasta con la sabidur\u00eda que desciende de lo alto, y produce una conducta opuesta a la que Dios demanda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En segundo lugar, esta sabidur\u00eda es animal. Se traduce en otras ocasiones como natural o sensual, e indica que esta sabidur\u00eda pertenece al terreno de lo natural, en contraposici\u00f3n con la sabidur\u00eda que desciende de lo alto que es espiritual. Es la que conoce el hombre natural, sin Cristo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En tercer lugar es diab\u00f3lica, es decir demon\u00edaca. Esta sabidur\u00eda es inspirada por demonios y proviene del reino de las tinieblas en contraposici\u00f3n a la sabidur\u00eda inspirada por Dios. Es una sabidur\u00eda falsa, basada en la mentira, as\u00ed como el Diablo es padre de la mentira (Jn. 8.44). Todo esto concuerda con lo que Pablo califica como doctrinas de demonios (1 Ti. 4.1).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aqu\u00ed encontramos una estrecha relaci\u00f3n entre este tema de la sabidur\u00eda y la conducta humana con los conflictos en la iglesia: Porque donde hay celos y contenci\u00f3n, all\u00ed hay perturbaci\u00f3n y toda obra perversa (3.16). Esta afirmaci\u00f3n es contundente; los celos amargos y la contenci\u00f3n en el coraz\u00f3n inevitablemente provocar\u00e1n todo tipo de conflictos. Cuando haya celos y contenciones en el coraz\u00f3n de los humanos, se producir\u00e1n siempre todos estos conflictos. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Apuntes Pastorales, \u00a9 1997. Volumen XIV, n\u00famero 3 <\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Allan Pacheco Rodr\u00edguez Todo conflicto personal tiene el potencial de convertirse en un conflicto interpersonal, y a su vez, todo conflicto interpersonal puede llegar a convertirse en uno colectivo. Lo anterior nos muestra la interrelaci\u00f3n existente entre estos tres tipos de conflictos fundamentales, pues ninguno existe en forma aislada&#8230; Los conflictos en la iglesia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-raiz-y-el-manejo-de-los-conflictos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa ra\u00edz y el manejo de los conflictos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2758","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2758","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2758"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2758\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}