{"id":27588,"date":"2016-05-20T13:45:02","date_gmt":"2016-05-20T18:45:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-prejuicio-no-conoce-limites\/"},"modified":"2016-05-20T13:45:02","modified_gmt":"2016-05-20T18:45:02","slug":"el-prejuicio-no-conoce-limites","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-prejuicio-no-conoce-limites\/","title":{"rendered":"El prejuicio no conoce l\u00edmites"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>El prejuicio no\u00a0conoce l\u00edmites<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sa\">\u201cExpulsad los prejuicios por la puerta; volver\u00e1n a entrar por la ventana.\u201d\u2014Federico el Grande, rey de Prusia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sb\">RAJESH vive en una aldea de la India llamada Paliyad. Como pertenece a la casta de los intocables, tiene que caminar quince minutos para llevar agua a su casa. \u201cNo\u00a0podemos abastecernos en los grifos de la aldea, que utilizan las castas superiores\u201d, se lamenta. En\u00a0la escuela, ni\u00a0a \u00e9l ni\u00a0a sus amigos les dejaban tocar la pelota de f\u00fatbol con que jugaban los dem\u00e1s ni\u00f1os. \u201cLo hac\u00edamos con piedras\u201d, recuerda.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"sb\">Christina, adolescente que se mud\u00f3 de Asia a Europa, dice: \u201cNoto que la gente me odia, pero no\u00a0s\u00e9 por qu\u00e9. Me da mucha rabia. Suelo aislarme, aunque no\u00a0logro nada con eso\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"sb\">\u201cLa primera vez que sent\u00ed el prejuicio en carne propia ten\u00eda 16 a\u00f1os \u2014relata Stanley, oriundo de \u00c1frica occidental\u2014. Unos extra\u00f1os me echaron de mi pueblo y quemaron las casas de algunos vecinos de mi tribu. Adem\u00e1s, el dinero de la cuenta bancaria de mi padre qued\u00f3 congelado. Cobr\u00e9 odio a la tribu que nos discriminaba de esa manera.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"sb\">Rajesh, Christina y Stanley son v\u00edctimas del prejuicio, y obviamente no\u00a0son las \u00fanicas. El\u00a0director general de la UNESCO (Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura), Koichiro Matsuura, se\u00f1ala: \u201cCientos de millones de seres humanos siguen sufriendo debido a conductas racistas, discriminatorias, xen\u00f3fobas y excluyentes\u00a0[&#8230;]. Este trato deshumanizante, que se nutre de la ignorancia y el prejuicio, ha generado gran dolor y numerosos enfrentamientos civiles\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"sb\">Si no\u00a0hemos sido blanco del prejuicio, quiz\u00e1 nos cueste comprender sus traum\u00e1ticas consecuencias. \u201cHay quienes lo soportan en silencio, mientras que otros deciden pagar con la misma moneda\u201d, se\u00f1ala el libro <em>Face to Face Against Prejudice <\/em>(Frente al prejuicio). \u00bfC\u00f3mo afecta el prejuicio la vida de las v\u00edctimas?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"sb\">Si usted pertenece a una minor\u00eda, tal vez note que la gente lo esquiva, le lanza miradas hostiles o realiza comentarios despectivos sobre su cultura. Es\u00a0posible que solo pueda aspirar a trabajos serviles que todos rechazan y que le resulte complicado encontrar una vivienda digna. Adem\u00e1s, sus hijos quiz\u00e1 se sientan aislados y excluidos por sus compa\u00f1eros de clase.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"sb\">Pero hay algo peor: el prejuicio puede inducir a la violencia y hasta al asesinato, como bien lo atestiguan las p\u00e1ginas de la historia, llenas de masacres, genocidios y \u201climpiezas \u00e9tnicas\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"ss\"><strong>El prejuicio a trav\u00e9s de los siglos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"sb\">Hubo un tiempo en que los cristianos estuvieron en el punto de mira. Poco despu\u00e9s de la muerte de su Maestro, por ejemplo, fueron objeto de una ola de cruel persecuci\u00f3n (Hechos 8:3; 9:1,\u00a02; 26:10,\u00a011). Y\u00a0dos siglos m\u00e1s tarde, quienes afirmaban ser disc\u00edpulos de Jes\u00fas sufrieron un maltrato despiadado. Tertuliano, escritor del siglo III, dijo: \u201cSi la peste mata, luego grita el pueblo: \u2018Arr\u00f3jense los cristianos al le\u00f3n\u2019\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" class=\"sb\">A partir del siglo XI, sin embargo, las cruzadas convirtieron a los jud\u00edos en la minor\u00eda impopular de Europa. Cuando la peste bub\u00f3nica arras\u00f3 el continente y en cuesti\u00f3n de unos pocos a\u00f1os muri\u00f3 la cuarta parte de la poblaci\u00f3n, fue muy f\u00e1cil culpar a los jud\u00edos, odiados ya por muchos. \u201cLa epidemia, temida por todos, proporcion\u00f3 la excusa perfecta para el odio, y la gente encontr\u00f3 en qui\u00e9n descargar su ira\u201d, observa Jeanette Farrell en el libro <em>Invisible Enemies <\/em>(Enemigos invisibles).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"sb\">Cuando un jud\u00edo del sur de Francia \u201cconfes\u00f3\u201d bajo tortura que quienes hab\u00edan causado la epidemia envenenando los pozos eran los jud\u00edos, aquella noticia \u2014evidentemente falsa\u2014 se difundi\u00f3 como una verdad. Enseguida se masacraron por completo comunidades hebreas de Espa\u00f1a, Francia y Alemania. Al\u00a0parecer, nadie prest\u00f3 atenci\u00f3n a las aut\u00e9nticas culpables: las ratas, y muy pocos se fijaron en que la peste tambi\u00e9n causaba bajas entre los acusados.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"sb\">Una vez prendido, el fuego del prejuicio puede arder durante cientos de a\u00f1os. A\u00a0mediados del siglo XX, Adolf Hitler aviv\u00f3 las llamas del antisemitismo culpando a los jud\u00edos de la derrota alemana en la I Guerra Mundial. Rudolf Hoess, comandante nazi del campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz, admiti\u00f3 lo siguiente al concluir la II Guerra Mundial: \u201cHasta nuestra instrucci\u00f3n militar e ideolog\u00eda daba por sentado que ten\u00edamos que proteger a Alemania de los jud\u00edos\u201d. A\u00a0fin de garantizar dicha protecci\u00f3n, este comandante supervis\u00f3 el exterminio de 2.000.000 de personas, en su mayor\u00eda jud\u00edos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"sb\">Lamentablemente, las atrocidades no\u00a0han desaparecido d\u00e9cadas despu\u00e9s. En 1994, por ejemplo, el odio tribal entre hutus y tutsis desatado en \u00c1frica oriental caus\u00f3 al menos medio mill\u00f3n de muertos. \u201cNo\u00a0hab\u00eda lugares de refugio \u2014inform\u00f3 la revista <em>Time<\/em>\u2014. Los bancos de las iglesias, donde muchos buscaban protecci\u00f3n, se ti\u00f1eron de sangre\u00a0[&#8230;]. Fue una indescriptible lucha cuerpo a cuerpo, de intensas emociones, marcada por una sed de sangre que dej\u00f3 a los sobrevivientes traumatizados e incapaces de hablar.\u201d Ni\u00a0los ni\u00f1os lograron salvarse. \u201cMi pa\u00eds es peque\u00f1o \u2014dijo un ruand\u00e9s\u2014, pero tiene todo el odio del mundo.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"sb\">En los conflictos relacionados con el desmembramiento de Yugoslavia perdieron la vida 200.000 personas. Numerosos vecinos que llevaban a\u00f1os conviviendo en paz se mataron entre s\u00ed. A\u00a0miles de mujeres se las viol\u00f3, y millones de ciudadanos fueron expulsados de sus hogares a ra\u00edz de una brutal pol\u00edtica de limpieza \u00e9tnica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" class=\"sb\">Aunque el prejuicio no\u00a0empuja al asesinato en la mayor\u00eda de los casos, resulta divisivo y fomenta el resentimiento. Pese a la globalizaci\u00f3n, el prejuicio y la discriminaci\u00f3n basados en la raza \u201cparecen ganar terreno en casi todo el planeta\u201d, apunta un informe reciente de la\u00a0UNESCO.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" class=\"sb\">Ahora bien, \u00bfpuede hacerse algo para eliminar el prejuicio? A fin de responder a esta pregunta, debemos determinar c\u00f3mo se arraiga en la mente y el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" class=\"se\"><strong>[Recuadro de la p\u00e1gina 5]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" class=\"sc\"><strong>Las caras del prejuicio<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" class=\"sc\">  En el libro <em>La naturaleza del prejuicio, <\/em>Gordon W.\u00a0Allport expone cinco conductas motivadas por el prejuicio. Quien ha sucumbido a este suele manifestar uno o m\u00e1s de los siguientes comportamientos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" class=\"sm\"> <strong>1. Hablar mal. <\/strong>Realiza comentarios despectivos sobre cierta colectividad que\u00a0le desagrada.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" class=\"sm\"> <strong>2. Evitar el contacto. <\/strong>Rechaza a los integrantes de dicha colectividad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" class=\"sm\"> <strong>3. Discriminaci\u00f3n. <\/strong>A los miembros del grupo los excluye de ciertos empleos, vecindarios o privilegios sociales.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" class=\"sm\"> <strong>4. Ataque f\u00edsico. <\/strong>Recurre a la violencia para intimidar a la gente que odia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" class=\"sm\"> <strong>5. Exterminaci\u00f3n. <\/strong>Participa en linchamientos, matanzas o genocidios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 4]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" class=\"sc\">Campo de refugiados de Benaco (Tanzania, 11 de mayo de\u00a01994)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" class=\"sc\">Mujer descansando junto a sus recipientes para el\u00a0agua. M\u00e1s de trescientas mil personas, la mayor\u00eda hutus ruandeses, se refugiaron en Tanzania<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" class=\"sc\">Foto de Paula Bronstein\/Liaison<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El prejuicio no\u00a0conoce l\u00edmites \u201cExpulsad los prejuicios por la puerta; volver\u00e1n a entrar por la ventana.\u201d\u2014Federico el Grande, rey de Prusia. RAJESH vive en una aldea de la India llamada Paliyad. Como pertenece a la casta de los intocables, tiene que caminar quince minutos para llevar agua a su casa. \u201cNo\u00a0podemos abastecernos en los grifos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-prejuicio-no-conoce-limites\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl prejuicio no conoce l\u00edmites\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27588","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27588","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27588"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27588\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}