{"id":27621,"date":"2016-05-20T13:46:51","date_gmt":"2016-05-20T18:46:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/monteverde-reserva-natural-entre-las-nubes\/"},"modified":"2016-05-20T13:46:51","modified_gmt":"2016-05-20T18:46:51","slug":"monteverde-reserva-natural-entre-las-nubes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/monteverde-reserva-natural-entre-las-nubes\/","title":{"rendered":"Monteverde: reserva natural entre las nubes"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>Monteverde: reserva natural entre las nubes<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN COSTA RICA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sa\">Los c\u00e1lidos vientos alisios del Caribe chocan contra monta\u00f1as de hasta 1.700\u00a0metros y se enfr\u00edan al ascender por ellas, con lo que se condensa la humedad que portan. As\u00ed nacen las\u00a0densas nubes bajas que riegan la serran\u00eda o la envuelven en un manto de niebla, convirti\u00e9ndola en un lugar de inusitada belleza\u00a0natural: el bosque nuboso.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"sb\">CORRE el a\u00f1o\u00a01951. Cuarenta y cuatro miembros de una confesi\u00f3n religiosa conocida popularmente como los cu\u00e1queros abandonan su hogar de Alabama (EE.UU.) en busca de un rinc\u00f3n donde fundar una comunidad pac\u00edfica. Terminan en Centroam\u00e9rica, en las nubosas monta\u00f1as del noroeste de Costa Rica. All\u00ed localizan un terreno de dif\u00edcil acceso, f\u00e9rtil y relativamente barato.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"sb\">Pero no\u00a0es f\u00e1cil adecuarlo a la explotaci\u00f3n agropecuaria. Uno de los primeros pobladores, Marvin Rockwell, recuerda los comienzos: \u201cSolo pod\u00edamos subir a la monta\u00f1a por un camino de carretas, que preparamos a pico y pala para entrar con veh\u00edculos todoterreno\u201d. Con la ayuda de los lugare\u00f1os logran afincarse en su nuevo hogar en las nubes, al que acertadamente llaman Monteverde.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"sb\">Los colonos toman dos decisiones cruciales. Saben que su comunidad debe autofinanciarse. Para ello tienen que elaborar un producto que soporte el largo descenso por la monta\u00f1a hasta llegar al mercado. As\u00ed, optan por establecer una peque\u00f1a queser\u00eda que termina convirti\u00e9ndose en una gran industria. En\u00a0la actualidad elabora cada d\u00eda 4.000\u00a0kilos de queso (sin contar el queso crema) y grandes cantidades de otros l\u00e1cteos, como cremas y helados.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"sb\">Los colonos deciden tambi\u00e9n separar 541 hect\u00e1reas del bosque situado m\u00e1s arriba de sus casas. Dado que aquella cuenca les brinda el agua para su peque\u00f1a central hidroel\u00e9ctrica, ven prudente protegerla. Pero dicha regi\u00f3n no\u00a0tarda en atraer a los cient\u00edficos por su abundancia y diversidad de especies animales y vegetales, sobre todo al descubrirse all\u00ed el sapo dorado (v\u00e9ase el recuadro adjunto). En\u00a0la d\u00e9cada de\u00a01960, un grupo de cient\u00edficos y residentes funda la Reserva Biol\u00f3gica Bosque Nuboso Monteverde, que en poco tiempo engloba la cuenca y que desde entonces ha crecido hasta abarcar unas 10.500 hect\u00e1reas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"sb\">Esta es una de las atracciones m\u00e1s visitadas de Costa Rica. La\u00a0cifra de turistas que todos los a\u00f1os acceden a ella por un empinado y sinuoso camino de tierra alcanza los 50.000. Observadores de aves y naturalistas acuden a ver los miles de especies de aves, mam\u00edferos y plantas que medran en Monteverde y sus cercan\u00edas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"ss\"><strong>Flora<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"sb\">La base de sus ecosistemas la constituyen unas quinientas especies de \u00e1rboles, algunos de los cuales se aferran con tenacidad a los riscos y, a fuerza de batallar con los vientos, presentan una figura retorcida y achaparrada. Por su parte, los que crecen en zonas m\u00e1s resguardadas tienen el tronco cubierto de bejucos, hierbas y arbustos. \u00bfC\u00f3mo sobreviven estas plantas, llamadas epifitas, sin hundir las ra\u00edces en el terreno? En una gu\u00eda de los senderos se ofrece esta explicaci\u00f3n: \u201cAl hallarse en un ambiente tan h\u00famedo, las epifitas reciben agua en abundancia pese a no\u00a0disponer de grandes sistemas radiculares. La\u00a0lluvia arrastra gran cantidad de hojas de la b\u00f3veda selv\u00e1tica, que quedan atrapadas en la mara\u00f1a de vegetaci\u00f3n y le proporcionan nutrientes\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"sb\">Las 300 especies de orqu\u00eddeas aportan un toque de color a una paleta donde predominan los verdes. La\u00a0mayor parte del paisaje restante est\u00e1 repleta de helechos de 200\u00a0clases, algunos de 12\u00a0metros de alto y ciento cincuenta a\u00f1os de antig\u00fcedad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" class=\"sb\">\u00bfC\u00f3mo es posible que una reserva tan reducida albergue tanta diversidad? Para empezar, sus l\u00edmites llegan al Pac\u00edfico y al Caribe. Las marcadas diferencias de humedad y temperatura a diversas alturas crean seis zonas ecol\u00f3gicas distintas en las que florece la vida con asombrosa variedad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"ss\"><strong>Aves y mam\u00edferos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"sb\">Monteverde es un para\u00edso para el observador de aves, cuyo n\u00famero de especies se calcul\u00f3 en\u00a01996: en solo veinticuatro horas se avistaron 369 en 25\u00a0kil\u00f3metros a la redonda. Entre las aut\u00f3ctonas se destacan el min\u00fasculo colibr\u00ed y el resplandeciente quetzal, que atrae a muchos visitantes. En\u00a0la reserva anidan unas cien parejas de estas espl\u00e9ndidas criaturas plumadas de los tr\u00f3picos. Con todo, es dif\u00edcil verlas, pues su coloraci\u00f3n verdosa se funde con el follaje. No\u00a0ocurre as\u00ed con los colibr\u00edes, que frecuentan los comederos colocados fuera de las tiendas y restaurantes locales. Con sus hermosos destellos violetas, esmeraldas y turquesas, se mueven como una exhalaci\u00f3n entre los comederos y las flores, batiendo las alas tan r\u00e1pido que resulta imposible distinguirlas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"sb\">Monteverde tambi\u00e9n es el hogar de un centenar de especies de mam\u00edferos. \u201cEste h\u00e1bitat es de los pocos donde coinciden\u00a0[&#8230;] cinco felinos: el jaguar, el ocelote, el puma, el tigrillo y el le\u00f3n bre\u00f1ero\u201d, afirma la obra <em>Costa Rica Handbook. <\/em>No\u00a0obstante, estas solitarias criaturas se mantienen lejos del hombre. \u201cAvistamos un puma cada seis meses, y un jaguar cada tres a\u00f1os\u201d, coment\u00f3 a <em>\u00a1Despertad! <\/em>Rafael Bola\u00f1os, director de la reserva. Es\u00a0mucho m\u00e1s probable encontrarse con alguna de las 120 especies de anfibios y reptiles de la zona.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"sb\">\u00bfQu\u00e9 futuro le aguarda a Monteverde? Se llevan a cabo gestiones para expandir el territorio protegido. De\u00a0hecho, se ha duplicado con creces gracias a las recientes adiciones de la Reserva Biol\u00f3gica Santa Elena y del Bosque Eterno de los Ni\u00f1os (v\u00e9ase el recuadro que aparece abajo). Se\u00a0espera que tales iniciativas garanticen la abundancia de vida entre las nubes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" class=\"sc\"><strong>La desaparici\u00f3n del sapo dorado<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" class=\"sc\">  El descubrimiento del sapo dorado (en realidad es de color anaranjado fosforescente) lo realiz\u00f3 en la d\u00e9cada de\u00a01960 el bi\u00f3logo Jay Savage. Por lo visto, Monteverde era el \u00fanico lugar del planeta donde viv\u00eda. \u201cEn 1985 se contaron unos mil espec\u00edmenes \u2014indica Rafael Bola\u00f1os, director de la reserva\u2014, pero dos a\u00f1os despu\u00e9s quedaron reducidos a un pu\u00f1ado.\u201d Hoy se considera extinto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" class=\"sc\">  El doctor Alan Pounds, quien ha estudiado la p\u00e9rdida de veinte especies de sapos y ranas en Monteverde, afirma que \u201clos cambios extremados en el r\u00e9gimen pluvial diario\u00a0[&#8230;] precedieron inmediatamente a la decadencia y desaparici\u00f3n de muchas poblaciones de anfibios, entre ellas nuestro end\u00e9mico sapo dorado\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" class=\"sc\">\u00a9 2003 Richard Sage<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" class=\"se\"><strong>[Recuadro de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" class=\"sc\"><strong>El Bosque Eterno de los Ni\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" class=\"sc\">  En una escuelita de primaria de los campos de Suecia, un grupo de ni\u00f1os de nueve a\u00f1os pregunt\u00f3 qu\u00e9 pod\u00eda hacer para salvar las selvas. Con la ayuda del maestro, recogieron el dinero suficiente para adquirir en\u00a01988 seis hect\u00e1reas de selva amenazada. As\u00ed naci\u00f3 el Bosque Eterno de los Ni\u00f1os. Al\u00a0extenderse la fama del proyecto, se unieron ni\u00f1os de 44\u00a0pa\u00edses. En\u00a0conjunto han obtenido fondos suficientes para aumentar el espacio protegido, que ahora incluye miles de hect\u00e1reas que limitan por tres lados con la reserva de Monteverde.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" class=\"se\"><strong>[Mapa de las p\u00e1ginas 16 y 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" class=\"sc\">(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicaci\u00f3n)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" class=\"sc\">Monteverde<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" class=\"sc\">Plantas epifitas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" class=\"sc\">Helechos<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de las p\u00e1ginas 16 y 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" class=\"sc\">Orqu\u00eddea<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" class=\"sc\">Colibr\u00ed<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" class=\"sc\">THE HUMMINGBIRD SOCIETY \/ Newark Delaware USA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" class=\"sc\">Quetzal<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" class=\"sc\">\u00a9 Anthony Mercieca\/SuperStock<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" class=\"sc\">Rana arbor\u00edcola de\u00a0ojos rojos<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" class=\"sc\">Fondo y orqu\u00eddea: \u00a9 Michael and Patricia Fogden<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Monteverde: reserva natural entre las nubes DE NUESTRO CORRESPONSAL EN COSTA RICA Los c\u00e1lidos vientos alisios del Caribe chocan contra monta\u00f1as de hasta 1.700\u00a0metros y se enfr\u00edan al ascender por ellas, con lo que se condensa la humedad que portan. 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