{"id":27623,"date":"2016-05-20T13:46:58","date_gmt":"2016-05-20T18:46:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/presos-pero-libres\/"},"modified":"2016-05-20T13:46:58","modified_gmt":"2016-05-20T18:46:58","slug":"presos-pero-libres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/presos-pero-libres\/","title":{"rendered":"Presos, pero libres"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>Presos, pero libres<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sa\">De nuestro corresponsal en M\u00e9xico<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sb\">A 60 MILLAS de la costa centrooccidental de M\u00e9xico, en el oc\u00e9ano Pac\u00edfico, se encuentran las islas Mar\u00edas.* Una de ellas, Mar\u00eda Madre, es colonia penal mexicana desde\u00a01905. Aunque hubo un tiempo en que ser enviado a ella era un castigo temible, en la actualidad muchos presos con historial de buena conducta piden que los trasladen all\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"sb\">Para empezar, algunos reclusos reciben permiso para traer a su familia. No\u00a0viven en celdas con barrotes, sino en poblados de casitas que disponen de muchos servicios habituales en cualquier localidad peque\u00f1a. El\u00a0tel\u00e9fono, el tel\u00e9grafo, la televisi\u00f3n y el correo permiten el contacto con el exterior. Tambi\u00e9n hay escuelas primarias para los ni\u00f1os, que deben regresar a tierra firme para cursar la secundaria. Y\u00a0aunque el acceso a las islas se controla rigurosamente, una vez por semana llega un barco de la Armada con provisiones y visitantes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"sb\">\u00bfQu\u00e9 puede decirse de la rehabilitaci\u00f3n? Los reclusos, que prefieren llamarse colonos, tienen que trabajar varias horas al d\u00eda. De\u00a0este modo no\u00a0solo les resulta m\u00e1s f\u00e1cil adaptarse despu\u00e9s al mundo exterior, sino que sufragan en parte su manutenci\u00f3n. Adem\u00e1s, tienen la opci\u00f3n de dedicarse a ocupaciones personales lucrativas, tales como la horticultura o la artesan\u00eda. Pero no\u00a0se imagine que reina la indisciplina. Todas las ma\u00f1anas han de presentarse cuando se pasa lista, y a las nueve de la noche hay toque de queda.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"ss\"><strong>La libertad espiritual llega a las Mar\u00edas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"sb\">En 1985, un colono cuyos familiares eran testigos de Jehov\u00e1 pidi\u00f3 ayuda espiritual, de modo que se inici\u00f3 un curso b\u00edblico por correo. M\u00e1s adelante se form\u00f3 un grupo de estudiantes de la Biblia y comenzaron a celebrar reuniones cristianas. Con autorizaci\u00f3n oficial, los testigos de Jehov\u00e1 empezaron a realizar visitas peri\u00f3dicas a la isla, tras un viaje nocturno de trece horas desde Mazatl\u00e1n, en tierra firme. En\u00a0el transcurso de los a\u00f1os, unos cuarenta confinados han aprendido la verdad de la Palabra de Dios, se han bautizado y al concluir su condena han salido en libertad. Al\u00a0tiempo de redactarse este art\u00edculo hay seis Testigos bautizados en la isla, y las reuniones cristianas registran un promedio de veinticinco asistentes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"sb\">A causa de sus labores, estos cristianos gozan de la admiraci\u00f3n de las autoridades, y los prisioneros que se hacen Testigos son respetados por todos. No\u00a0hace mucho, el subdirector de la penitenciar\u00eda encomi\u00f3 as\u00ed a un Testigo visitante: \u201cDa gusto que ustedes tengan el mismo inter\u00e9s y la misma preocupaci\u00f3n que nosotros por procurar el bienestar f\u00edsico y moral de los reclusos. Cuentan con todo nuestro respaldo\u201d. De\u00a0hecho, se ofreci\u00f3 a reparar el edificio donde se permite que los hermanos celebren reuniones.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"sb\">Un Testigo bautizado, que lleva diez a\u00f1os recluido, comenta: \u201cCuando los hermanos que vienen a visitarnos me preguntan si deseo irme, les digo que quiero seguir sirviendo aqu\u00ed. Considero que es mi territorio asignado, pues hay mucha necesidad. Por supuesto, me gustar\u00eda asistir a las asambleas y disfrutar del compa\u00f1erismo cristiano\u201d. Est\u00e1 previsto que salga en libertad por buena conducta el a\u00f1o que viene.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"sb\">De acuerdo con los informes, el sistema penitenciario de las islas Mar\u00edas ha tenido cierto \u00e9xito en la rehabilitaci\u00f3n de presos. Sin embargo, el mensaje del Reino ha llevado verdadera libertad y rehabilitaci\u00f3n espiritual, la \u201cliberaci\u00f3n a los cautivos\u201d y \u201cla apertura ancha de los ojos\u00a0[&#8230;] a los prisioneros\u201d (Lucas 4:18; Isa\u00edas 61:1).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p12\">Aunque se llaman tambi\u00e9n islas Tres Mar\u00edas, abarcan oficialmente cuatro islas, tres de ellas deshabitadas.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones y recuadro de la p\u00e1gina 21]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"sc\"><strong>De drogadicto a superintendente cristiano<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"sc\">  Guillermo fue a la c\u00e1rcel por venta y consumo de estupefacientes. Cuando lo enviaron a las islas Mar\u00edas, mantuvo su adicci\u00f3n. Pero all\u00ed vio a reclusos que cumpl\u00edan largas condenas por delitos tales como narcotr\u00e1fico y que sin embargo estaban bien arreglados y con semblante feliz. Eran presos mod\u00e9licos. Al\u00a0enterarse de que estudiaban la Biblia con los testigos de Jehov\u00e1, acept\u00f3 una invitaci\u00f3n a sus reuniones y m\u00e1s tarde comenz\u00f3 un curso b\u00edblico formal.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"sc\">  Guillermo realiz\u00f3 grandes cambios y fue liberado poco despu\u00e9s. Enseguida busc\u00f3 a los Testigos para proseguir con el estudio. En\u00a0la actualidad es anciano en la congregaci\u00f3n cristiana, y diecisiete familiares suyos comparten su fe. \u201cPara m\u00ed \u2014comenta\u2014 es un gran privilegio conocer a Jehov\u00e1 y haber dejado atr\u00e1s tantos vicios. Las drogas han causado la muerte de muchos de mis antiguos amigos. A\u00a0m\u00ed me han dejado mal el cerebro, y me cuesta trabajo retener la informaci\u00f3n. Pero gracias al m\u00e9todo de estudio de los Testigos he mejorado mucho. Los m\u00e9dicos se han quedado asombrados, pues cre\u00edan que nunca iba a recuperarme. Es\u00a0incre\u00edble lo que ha logrado la verdad b\u00edblica conmigo y con mi familia. Antes no\u00a0nos mostr\u00e1bamos cari\u00f1o; ahora estamos unidos.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" class=\"se\"><strong>[Mapa de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" class=\"sc\">(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicaci\u00f3n)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" class=\"sc\">Mazatl\u00e1n<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" class=\"sc\">Islas Mar\u00edas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" class=\"sc\">Mar\u00eda Madre<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" class=\"sc\">Colonos y familiares asisten a las reuniones del\u00a0Sal\u00f3n del Reino de Mar\u00eda Madre<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presos, pero libres De nuestro corresponsal en M\u00e9xico A 60 MILLAS de la costa centrooccidental de M\u00e9xico, en el oc\u00e9ano Pac\u00edfico, se encuentran las islas Mar\u00edas.* Una de ellas, Mar\u00eda Madre, es colonia penal mexicana desde\u00a01905. Aunque hubo un tiempo en que ser enviado a ella era un castigo temible, en la actualidad muchos presos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/presos-pero-libres\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPresos, pero libres\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27623","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27623","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27623"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27623\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27623"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27623"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27623"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}