{"id":2763,"date":"2015-12-01T00:54:19","date_gmt":"2015-12-01T05:54:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/todos-los-pecados-son-iguales\/"},"modified":"2015-12-01T00:54:19","modified_gmt":"2015-12-01T05:54:19","slug":"todos-los-pecados-son-iguales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/todos-los-pecados-son-iguales\/","title":{"rendered":"\u00bfTodos los pecados son iguales?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por David Neff<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Frente a la afirmaci\u00f3n de que todos los pecados son iguales, muchos no saben c\u00f3mo actuar frente al pecado sexual de un l\u00edder. Frente a esta disyuntiva el autor nos presenta, al menos, tres realidades que apartan al pecado sexual de los otros pecados, y que nos llevan a tratarlo con m\u00e1s seriedad cuando lo descubrimos en la vida de un l\u00edder.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<\/B><br \/>\n<P align=justify>Cuando se descubre que un l\u00edder cristiano ha mantenido una aventura clandestina surgen el murmullo y los comentarios de todo tipo, desde los condenatorios hasta los burlescos que rayan en el cinismo. Y entonces, invariablemente, se pronuncia una voz convincente que amonesta: \u00abRecordemos que todos los pecados son igualmente aborrecibles ante Dios. El pecado sexual no es diferente. Somos todos pecadores y ante los ojos de Dios somos tan culpables como el hermano o hermana que ha ca\u00eddo\u00bb. Y nosotros, en lo \u00edntimo, nos preguntamos: \u00ab\u00bfDe veras?\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Hay una l\u00f3gica teol\u00f3gica para esa afirmaci\u00f3n de igualdad, la que reafirmamos con nuestra creencia y sin titubeos. Para el Libro de la Vida, cualquier pecado, por m\u00e1s insignificante que sea, hace la diferencia entre el estar y el no estar all\u00ed inscrito. Y puesto que todos tenemos pecados \u0097aunque sea el m\u00e1s insignificante\u0097 todos necesitamos de la obra de Cristo para perdonarnos y salvarnos de nuestra inevitable condenaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sin embargo, esa recurrencia a mirar con simpleza a todos los pecados por igual parece sugerir que si aceptamos a un l\u00edder con un intencionado rasgo, o aprendemos a vivir con un visionario que subordina su proceder a sus proyectos mimados, entonces podemos reunirnos alrededor de la bandera de un l\u00edder ca\u00eddo en inmoralidad sexual, \u00abporque al fin de cuentas todos los pecados son iguales\u00bb. \u00bfEs as\u00ed de simple el tratamiento a esta situaci\u00f3n?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Personalmente creo que hay, al menos, tres realidades que apartan al pecado sexual de los otros pecados, y que nos llevan a tratarlo con m\u00e1s seriedad cuando lo descubrimos en la vida de un l\u00edder.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>LA CONFIANZA<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Primero, como ning\u00fan otro pecado, este destruye la confianza. Antes del adulterio ha tenido lugar un casamiento. Un hombre y una mujer se han presentado ante su comunidad y los representantes oficiales de la iglesia y del estado. Se han comprometido uno al otro con promesas que son lo m\u00e1s comprensivo que un cristiano puede hacer. Cuando el dique se quiebra por el adulterio, el c\u00f3nyuge inocente y los ni\u00f1os pueden ser ahogados por el dolor. El murmullo y el remolino que hiere se expande m\u00e1s all\u00e1 de la familia inmediata, y se convierte en caldo de cultivo para los comentarios m\u00e1s extra\u00f1os que la gente pueda hacer, cuando del sexo ajeno se trata.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si hablamos de que el ca\u00eddo es un maestro de la escuela dominical, un l\u00edder juvenil o el pastor, la confianza que una comunidad hab\u00eda puesto en \u00e9l se rompe. Ellos hab\u00edan confiado en su visi\u00f3n, seguridad, sabidur\u00eda y veracidad. Quiz\u00e1s muchos habr\u00e1n detenido, incluso, cr\u00edticas infundadas contra \u00e9l \u0097o a lo mejor bien fundadas, pero de hechos que se desconoc\u00edan\u0097. La esencia del liderazgo es esa confianza misma. Por lo tanto, un l\u00edder que viola la confianza de esa manera tan elemental y p\u00fablica, de hecho, ya no es m\u00e1s un l\u00edder.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>LAS FANTAS\u00cdAS AJENAS<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El adulterio no es el \u00fanico pecado que derrumba a un l\u00edder \u0097los actos de lujuria inflaman la imaginaci\u00f3n\u0097. Sin embargo, m\u00e1s que cualquier otro pecado, la inmoralidad sexual escribe el libreto de pel\u00edculas mentales con variaciones inimaginables. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando un l\u00edder trata deshonestamente a otros o su car\u00e1cter es hosco, se puede levantar una tormenta, pero, de pronto, el mar se calma. Sin embargo, cuando se sorprende a un l\u00edder en un amor il\u00edcito, las im\u00e1genes de las telenovelas de las dos de la tarde baila en nuestras cabezas. El pecado de la carne de un l\u00edder se convierte en el pecado de imaginaci\u00f3n de un amplio p\u00fablico lujurioso. Y el pecado de la imaginaci\u00f3n engendra m\u00e1s pecado que el f\u00edsico. Es un \u00abgatillo\u00bb que ocasiona una reacci\u00f3n en cadena.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>LOS PROP\u00d3SITOS Y EL MODELO<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Finalmente, el pecado sexual destruye la imagen del l\u00edder. As\u00ed como habl\u00e1bamos de que la confianza es una parte esencial del liderazgo, su imagen es otra. Y es que el modelo del l\u00edder es la encarnaci\u00f3n de las metas y prop\u00f3sitos de la iglesia, organizaci\u00f3n o grupo. La imagen del l\u00edder se combina con las metas de todos. Un pueblo elige a alguien para presidente precisamente porque encarna sus ideales.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El maestro de la clase b\u00edblica, el l\u00edder de j\u00f3venes, la mujer que dirige a las damas, el pastor, los ancianos, etc\u00e9tera, son los que gu\u00edan a sus respectivos grupos tras los valores ense\u00f1ados y predicados. Si un predicador habla constantemente de imitar a Cristo, la gente lo tendr\u00e1 a \u00e9l como modelo de c\u00f3mo se imita al Se\u00f1or. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Si bien ning\u00fan l\u00edder cristiano pretende ser perfecto, deben aceptar la realidad: los l\u00edderes cristianos son considerados como \u00abuna isla de virtudes en medio de un mar de vicios\u00bb. Desde luego, la imagen y la realidad deben ir juntas, si es que ellos pretenden sobrevivir por como l\u00edderes.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>ENTRE NOSOTROS, NO<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>En resumen, todos los pecados son iguales para hacernos menesterosos de la salvaci\u00f3n divina y mostrar nuestra verdadera naturaleza ca\u00edda. Sea por mucho o por poco, todos necesitamos la misericordia de Dios. No obstante, deberemos entender, aceptar y proceder en funci\u00f3n de que diferentes pecados producen diferentes consecuencias sociales. Para el bien de la sociedad, seremos sabios en reconocer el peligro especial del pecado sexual (por supuesto que no debemos volvernos obsesivos con el pecado sexual y as\u00ed, inadvertidamente, inflamar nuestra imaginaci\u00f3n).<\/P><br \/>\n<P align=justify>No somos los \u00fanicos en clasificar los pecados sexuales diferentes a los otros. En 1 Corintios 6.18, Pablo escribe: \u00abHuid de la fornicaci\u00f3n. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, est\u00e1 fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si bien es claro que Pablo considera al pecado sexual en una categor\u00eda diferente a los dem\u00e1s, en s\u00ed el significado del pasaje es completo. Tal vez el comentario del doctor Gordon Fee nos ayude. Despu\u00e9s de considerar diferentes opiniones, Fee parafrasea a Pablo de la siguiente forma: \u00abAl fornicar \u0085 un hombre quita su cuerpo, (el cual es templo del Esp\u00edritu Santo, comprado por Dios y destinado a resurrecci\u00f3n) de la uni\u00f3n con Cristo y lo hace miembro del de una prostituta, poni\u00e9ndolo bajo el dominio de esta. Cualquier otro pecado est\u00e1 fuera del cuerpo en este aspecto singular \u0085 Entonces la \u00fanica naturaleza del pecado sexual es que uno peca contra uno mismo, contra su propio cuerpo ante los t\u00e9rminos de su lugar en la historia redentora\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si Fee est\u00e1 en lo cierto, cualquier pecado es tan burdo como el pr\u00f3ximo para el no cristiano. Pero para aquellos que han sido marcados como pertenecientes a Cristo, la inmoralidad sexual es un pecado espec\u00edfico: Desde que nuestros cuerpos pertenecen a Cristo, ellos no pueden, desde una perspectiva eternal, pertenecer tambi\u00e9n a un c\u00f3mplice en adulterio.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify> \u00a9 Christianity Today, 1987. Usado con permiso. Los Temas de la Vida Cristiana, volumen II, n\u00famero 4. <\/P><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por David Neff Frente a la afirmaci\u00f3n de que todos los pecados son iguales, muchos no saben c\u00f3mo actuar frente al pecado sexual de un l\u00edder. 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