{"id":27634,"date":"2016-05-20T13:47:36","date_gmt":"2016-05-20T18:47:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/me-ensenaron-desde-nino-a-amar-a-dios\/"},"modified":"2016-05-20T13:47:36","modified_gmt":"2016-05-20T18:47:36","slug":"me-ensenaron-desde-nino-a-amar-a-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/me-ensenaron-desde-nino-a-amar-a-dios\/","title":{"rendered":"Me ense\u00f1aron desde ni\u00f1o a amar a Dios"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>Me ense\u00f1aron desde ni\u00f1o a amar a Dios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sa\">RELATADO POR ANATOLY MELNIK<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sa\">Muchas personas me llaman cari\u00f1osamente \u201cabuelo\u201d, y esta es una palabra que me llega a lo m\u00e1s hondo porque me hace recordar a\u00a0mi propio abuelo, un hombre al que quer\u00eda much\u00edsimo y para con\u00a0quien siento una enorme gratitud. Perm\u00edtame explicarle c\u00f3mo era \u00e9l y de qu\u00e9 manera, junto con mi abuela, influy\u00f3 profundamente en la vida de su familia y de otras muchas personas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"sb\">NAC\u00cd en Hlina, un pueblo del norte de la actual Moldavia. En\u00a0la d\u00e9cada de\u00a01920, unos ministros viajantes, conocidos como peregrinos, empezaron a llegar a nuestra bella regi\u00f3n monta\u00f1osa a trav\u00e9s de la frontera con Rumania. Mis abuelos maternos aceptaron de inmediato las buenas nuevas b\u00edblicas que les predicaron, y en\u00a01927 se hicieron Estudiantes de la Biblia, como se llamaba entonces a los testigos de Jehov\u00e1. Antes del estallido de la II Guerra Mundial, en\u00a01939, en nuestro pueblito ya hab\u00eda una congregaci\u00f3n de testigos de Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"sb\">Para cuando yo nac\u00ed, en\u00a01936, todos mis parientes eran testigos de Jehov\u00e1. La\u00a0excepci\u00f3n era mi padre, quien segu\u00eda asistiendo a la Iglesia Ortodoxa. Sin embargo, durante la II\u00a0Guerra Mundial empez\u00f3 a reflexionar en el prop\u00f3sito de la vida, y con el tiempo se bautiz\u00f3 en s\u00edmbolo de su dedicaci\u00f3n al Creador, Jehov\u00e1 Dios. La\u00a0figura de mi abuelo fue decisiva en el crecimiento espiritual de nuestra familia. Su\u00a0amor por la Biblia era grande, y se sab\u00eda de memoria cientos de vers\u00edculos. Asimismo era capaz de dirigir cualquier conversaci\u00f3n hacia lo que dice la Palabra de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"sb\">Sol\u00eda sentarme en sus rodillas mientras me contaba historias b\u00edblicas. Le estoy inmensamente agradecido por haberme inculcado amor a Dios. A\u00a0la edad de ocho a\u00f1os sal\u00ed a predicar con \u00e9l por primera vez. Vali\u00e9ndonos de la Biblia, les mostr\u00e1bamos a los vecinos del pueblo qui\u00e9n es Jehov\u00e1 y c\u00f3mo acercarse a \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"ss\"><strong>Oprimidos por los comunistas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"sb\">En 1947, debido a la influencia de la pol\u00edtica comunista y de la Iglesia Ortodoxa, las autoridades empezaron a perseguir a los testigos de Jehov\u00e1 de Moldavia. A\u00a0nuestra casa ven\u00edan agentes tanto del servicio de seguridad del Estado (posteriormente llamado KGB) como de la polic\u00eda del pueblo para preguntarnos qui\u00e9n dirig\u00eda la predicaci\u00f3n, d\u00f3nde nos reun\u00edamos y de d\u00f3nde proced\u00edan las publicaciones. Dec\u00edan que iban a detener la actividad de los testigos de Jehov\u00e1 porque, seg\u00fan ellos, \u2018frenaba el crecimiento del comunismo en el pa\u00eds\u2019.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"sb\">Para entonces, mi padre, que era una persona culta, tambi\u00e9n hab\u00eda llegado a amar profundamente la verdad b\u00edblica. Tanto \u00e9l como mi abuelo sab\u00edan responder en los interrogatorios sin traicionar a los compa\u00f1eros cristianos. Ambos eran hombres valientes y amorosos que velaban por el bienestar de sus hermanos en la fe. Al\u00a0igual que ellos, mi madre conservaba en todo momento la calma y la serenidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"sb\">En 1948 arrestaron a mi padre y se lo llevaron. Nunca nos enteramos de los cargos que se le imputaron. Fue sentenciado a siete a\u00f1os en una prisi\u00f3n de m\u00e1xima seguridad y a dos a\u00f1os de exilio. Posteriormente lo mandaron a la lejana regi\u00f3n de Magadan, al nordeste de Rusia, a m\u00e1s de 7.000\u00a0kil\u00f3metros de casa. Pasamos nueve a\u00f1os sin vernos. Aunque fue duro vivir sin padre, mi abuelo result\u00f3 ser un gran apoyo para m\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"ss\"><strong>Al exilio<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" class=\"sb\">En la noche del 6 de junio de\u00a01949, dos soldados y un oficial irrumpieron en la casa y nos dieron dos horas para abandonar nuestro hogar y subir a su veh\u00edculo. La\u00a0\u00fanica explicaci\u00f3n que recibimos fue que se nos exiliaba para no\u00a0volver jam\u00e1s. As\u00ed que, con solo 13 a\u00f1os, me enviaron a Siberia junto con mi madre, mis abuelos y otros hermanos en la fe. Al\u00a0cabo de unas semanas nos encontr\u00e1bamos en los terrenos pantanosos de la taiga, rodeados de bosques impenetrables. \u00a1Qu\u00e9 diferente era aquello de mi querida tierra natal! A veces nos ech\u00e1bamos a llorar, pero aun as\u00ed est\u00e1bamos seguros de que Jehov\u00e1 nunca nos abandonar\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"sb\">La aldea a la que nos llevaron constaba de diez caba\u00f1as de troncos. Hab\u00eda m\u00e1s Testigos exiliados en pueblos dispersos por toda la taiga. Para asustar a los lugare\u00f1os y predisponerlos en contra nuestra, las autoridades les dec\u00edan que los Testigos \u00e9ramos can\u00edbales. No\u00a0obstante, la gente enseguida se dio cuenta de que era mentira y de que no\u00a0hab\u00eda raz\u00f3n para tenernos miedo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"sb\">Durante los primeros dos meses vivimos en una caba\u00f1a vieja, pero ten\u00edamos que construir un lugar m\u00e1s adecuado antes de que llegara el crudo invierno. Mis abuelos nos ayudaron a mi madre y a m\u00ed a construir un refugio semisubterr\u00e1neo rudimentario que ser\u00eda nuestra vivienda por m\u00e1s de tres a\u00f1os. Para salir del pueblo necesit\u00e1bamos autorizaci\u00f3n, pero nunca nos la concedieron.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"sb\">Con el tiempo me dejaron ir a la escuela. Dado que mis creencias religiosas difer\u00edan de las de mis maestros y compa\u00f1eros, me hac\u00edan muchas preguntas. Cuando llegaba a casa y le contaba a mi abuelo c\u00f3mo hab\u00eda defendido nuestras creencias, se le iluminaba la cara.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"ss\"><strong>Un poco m\u00e1s de libertad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" class=\"sb\">Tras la muerte del dictador Stalin, en\u00a01953, nuestra vida mejor\u00f3 un poco. Nos dieron permiso para salir del pueblo, lo que nos permiti\u00f3 reunirnos con los hermanos y asistir a reuniones en pueblos donde viv\u00edan otros Testigos exiliados. A\u00a0fin de no\u00a0llamar la atenci\u00f3n, nos junt\u00e1bamos en grupos reducidos. Para ello ten\u00edamos que caminar hasta 30\u00a0kil\u00f3metros, a veces con la nieve hasta las rodillas y temperaturas de 40 \u00b0C bajo cero. Al\u00a0d\u00eda siguiente nos esperaba la misma caminata de regreso a casa. Y\u00a0aunque durante el trayecto solo nos com\u00edamos un pepinillo y unos cuantos terrones de az\u00facar, nos sent\u00edamos tan contentos como el David de la antig\u00fcedad (Salmo 122:1).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" class=\"sb\">En 1955 me bautic\u00e9 para simbolizar mi dedicaci\u00f3n a Jehov\u00e1. Poco antes hab\u00eda conocido en una reuni\u00f3n de congregaci\u00f3n de un pueblo vecino a Lidiya, una joven modesta de pelo oscuro. Ella y su familia, al igual que nosotros, eran Testigos moldavos exiliados. Cantaba de maravilla y se sab\u00eda de memoria pr\u00e1cticamente los 337 c\u00e1nticos del cancionero que us\u00e1bamos. Aquello me llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n porque para m\u00ed nuestros c\u00e1nticos y melod\u00edas eran algo muy especial. En\u00a01956 decidimos casarnos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" class=\"sb\">Escrib\u00ed a mi padre \u2014que, seg\u00fan nos hab\u00edamos enterado, estaba exiliado en Magadan\u2014 y aplazamos la boda hasta recibir su aprobaci\u00f3n. Al\u00a0poco tiempo lo liberaron y pudo reunirse con nosotros en el exilio. Nos cont\u00f3 c\u00f3mo, gracias a la ayuda de Dios, \u00e9l y otros hermanos hab\u00edan sobrevivido a las infames condiciones de los campos de trabajo. Sus relatos nos fortalecieron la fe.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" class=\"sb\">Poco despu\u00e9s de su regreso, mi madre sufri\u00f3 un terrible accidente mientras preparaba un aceite que utiliz\u00e1bamos en pinturas y barnices. De\u00a0alguna manera, la gran olla de aceite hirviendo se volc\u00f3, y le cay\u00f3 el contenido encima. Su\u00a0muerte, que tuvo lugar en el hospital, nos dej\u00f3 desconsolados. Poco a poco, el dolor de mi padre fue remitiendo, y m\u00e1s adelante se cas\u00f3 con Tatyana, una Testigo de un pueblo vecino.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" class=\"ss\"><strong>Ampliamos nuestro ministerio<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" class=\"sb\">En 1958, Lidiya y yo nos mudamos del pueblo donde viv\u00edamos, Kizak, a otro mucho mayor, Lebiazh\u02b9ie, a unos 100\u00a0kil\u00f3metros de distancia. Hab\u00edamos le\u00eddo que en otros pa\u00edses, los cristianos predicaban de casa en casa, as\u00ed que tratamos de hacer lo mismo en nuestro nuevo lugar de residencia. Como es obvio, <em>La\u00a0Atalaya <\/em>y <em>\u00a1Despertad! <\/em>estaban proscritas, pero nos llegaban clandestinamente de otros lugares. Entonces nos avisaron de que solo recibir\u00edamos la edici\u00f3n rusa. Hasta ese momento, tambi\u00e9n las hab\u00edamos obtenido en moldavo. As\u00ed que tuvimos que estudiar mucho para entender mejor el ruso. A\u00fan hoy recuerdo los t\u00edtulos de aquellos art\u00edculos y algunos de los argumentos que conten\u00edan.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" class=\"sb\">Para ganarnos la vida, Lidiya trabajaba en un silo de cereales, y yo, descargando madera de camiones. El\u00a0trabajo era agotador, y los salarios \u00ednfimos. Adem\u00e1s, aunque se valoraba a los Testigos por su laboriosidad, no\u00a0recib\u00edamos bonificaciones ni\u00a0otros beneficios econ\u00f3micos. Los funcionarios dec\u00edan abiertamente: \u201cLos testigos de Jehov\u00e1 no\u00a0tienen cabida en una sociedad comunista\u201d. Aun as\u00ed, nos alegr\u00e1bamos de que las palabras de Jes\u00fas sobre sus disc\u00edpulos se cumplieran en nuestro caso: \u201cEllos no\u00a0son parte del mundo, as\u00ed como yo no\u00a0soy parte del mundo\u201d (Juan 17:16).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" class=\"ss\"><strong>Nuevos retos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" class=\"sb\">En 1959 naci\u00f3 nuestra hija Valentina, y poco despu\u00e9s se desat\u00f3 una nueva ola de persecuci\u00f3n. <em>The Encyclop\u00e6dia Britannica <\/em>menciona: \u201cEl primer ministro Nikita Kruschov realiz\u00f3 entre 1959 y 1964 una nueva campa\u00f1a antirreligiosa\u201d. Algunos miembros del KGB nos dijeron que el objetivo del gobierno sovi\u00e9tico era eliminar toda religi\u00f3n, en especial la de los testigos de Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" class=\"sb\">Cuando Valentina estaba a punto de cumplir un a\u00f1o, me llamaron a filas. Como no\u00a0me present\u00e9 por causa de mi neutralidad, me sentenciaron a cinco a\u00f1os de c\u00e1rcel. En\u00a0una ocasi\u00f3n en que Lidiya vino a verme, un coronel del KGB le dijo: \u201cEl Kremlin nos ha notificado que dentro de dos a\u00f1os no\u00a0quedar\u00e1 ni\u00a0un solo testigo de Jehov\u00e1 en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u201d. Luego le advirti\u00f3: \u201cReniegue de su fe o acabar\u00e1 en prisi\u00f3n\u201d. El\u00a0hombre pensaba que con esas amenazas acallar\u00eda a las mujeres, pues, en su opini\u00f3n, eran \u201cunas debiluchas\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" class=\"sb\">Al poco tiempo, casi todos los Testigos varones estaban en prisiones y campos de trabajo. Sin embargo, las valerosas hermanas no\u00a0dejaron de predicar y, corriendo gran riesgo, pasaban clandestinamente las publicaciones a los hermanos recluidos. Lidiya se enfrent\u00f3 a estas pruebas y a menudo fue tambi\u00e9n blanco de insinuaciones por parte de hombres que pretend\u00edan aprovecharse de mi ausencia. Adem\u00e1s de todo esto, le dijeron que nunca me soltar\u00edan. No\u00a0obstante, s\u00ed me liberaron.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" class=\"ss\"><strong>Liberaci\u00f3n y traslado a Kazajst\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" class=\"sb\">En 1963 se reabri\u00f3 mi caso, y posteriormente me liberaron, tras haber pasado tres a\u00f1os en prisi\u00f3n. Pero como no\u00a0consegu\u00edamos permiso de residencia en ninguna parte, no\u00a0encontraba trabajo. Una ley gubernamental decretaba que quien no\u00a0tuviera permiso de residencia no\u00a0pod\u00eda trabajar. Le suplicamos con fervor a Jehov\u00e1 que nos ayudara y decidimos mudarnos a Petropavl, al norte de Kazajst\u00e1n. Sin embargo, las autoridades locales ya hab\u00edan sido informadas y no\u00a0nos permitieron establecernos ni\u00a0trabajar all\u00ed. Unos cincuenta Testigos de esa ciudad fueron objeto de la misma persecuci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" class=\"sb\">Junto con otro matrimonio cristiano nos mudamos a\u00fan m\u00e1s hacia el sur, a un pueblo llamado Shch\u016bch\u012bnsk, donde no\u00a0viv\u00eda ning\u00fan otro Testigo, ni\u00a0las autoridades sab\u00edan nada de nuestra predicaci\u00f3n. Los dos hombres \u2014Ivan y yo\u2014 estuvimos una semana buscando trabajo, mientras nuestras esposas nos esperaban en la estaci\u00f3n de tren, donde dorm\u00edamos por la noche. Al\u00a0final conseguimos trabajo en una f\u00e1brica de vidrio. Alquilamos un cuartito para las dos familias con espacio para poco m\u00e1s que las dos camas, pero nos conform\u00e1bamos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" class=\"sb\">Puesto que Ivan y yo \u00e9ramos buenos trabajadores, nuestros jefes estaban muy satisfechos. Cuando me volvieron a llamar a filas, el director de la f\u00e1brica estaba al tanto de que mi conciencia, educada por la Biblia, no\u00a0me permit\u00eda recibir adiestramiento militar. Para sorpresa nuestra, se puso en contacto con el jefe militar y le dijo que Ivan y yo \u00e9ramos obreros especializados y que result\u00e1bamos imprescindibles en la f\u00e1brica. Gracias a eso permitieron que nos qued\u00e1ramos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" class=\"ss\"><strong>Criamos una familia y servimos a los dem\u00e1s<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" class=\"sb\">Nuestra segunda hija, Lilya, naci\u00f3 en\u00a01966. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde nos mudamos a Belyye Vody \u2014al sur de Kazajst\u00e1n, cerca de la frontera con Uzbekist\u00e1n\u2014, donde hab\u00eda un grupito de Testigos. Se\u00a0form\u00f3 enseguida una congregaci\u00f3n, y me nombraron superintendente presidente. En 1969 tuvimos a Oleg, nuestro hijo, y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde a Natasha, la peque\u00f1a. Lidiya y yo siempre ten\u00edamos presente que los hijos son una herencia de parte de Jehov\u00e1 y habl\u00e1bamos de lo que deb\u00edamos hacer para ense\u00f1arles a amar a Dios (Salmo 127:3).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" class=\"sb\">En los a\u00f1os setenta, muchas congregaciones necesitaban superintendencia y gu\u00eda madura, pues la mayor\u00eda de los varones Testigos todav\u00eda estaban en campos de trabajo. As\u00ed que, mientras Lidiya asum\u00eda un papel mayor en la crianza de nuestros hijos, en ocasiones haciendo de padre y madre, yo serv\u00eda de superintendente viajante. Visitaba congregaciones de Kazajst\u00e1n, as\u00ed como de las vecinas rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas de Tayikist\u00e1n, Turkmenist\u00e1n y Uzbekist\u00e1n. Al\u00a0mismo tiempo trabajaba para ayudar en la manutenci\u00f3n de la familia; Lidiya y los ni\u00f1os cooperaban de buen grado.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" class=\"sb\">A pesar de que a veces me ausentaba durante semanas, procuraba darles mi amor de padre y contribuir a su crecimiento espiritual. Lidiya y yo le suplic\u00e1bamos a Dios que ayudara a nuestros hijos y habl\u00e1bamos con ellos sobre c\u00f3mo superar el temor al hombre y cultivar una estrecha relaci\u00f3n con Jehov\u00e1. De\u00a0no ser por el apoyo altruista de mi querida esposa, no\u00a0hubiera podido desempe\u00f1ar las funciones de superintendente viajante. Lidiya y las dem\u00e1s hermanas no\u00a0fueron de ninguna manera \u201cunas debiluchas\u201d, como hab\u00eda dicho el coronel del\u00a0KGB. Fueron mujeres fuertes, verdaderos colosos en sentido espiritual (Filipenses 4:13).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" class=\"sb\">En 1988, con todos mis hijos ya mayores, recib\u00ed el nombramiento oficial de superintendente viajante. Mi circuito abarcaba la mayor\u00eda de las rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas de Asia central. Despu\u00e9s de\u00a01991, a\u00f1o en que se registr\u00f3 legalmente la predicaci\u00f3n de los testigos de Jehov\u00e1 en la entonces Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, m\u00e1s hermanos capaces y maduros en sentido espiritual empezaron a servir en esas rep\u00fablicas asi\u00e1ticas. De\u00a0hecho, en la actualidad hay catorce superintendentes viajantes en dichos pa\u00edses, los cuales el a\u00f1o pasado tuvieron una asistencia conjunta a la Conmemoraci\u00f3n de la muerte de Cristo de m\u00e1s de cincuenta mil personas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" class=\"ss\"><strong>Una invitaci\u00f3n inesperada<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" class=\"sb\">A comienzos de\u00a01998 recib\u00ed una llamada inesperada de la sucursal rusa de los testigos de Jehov\u00e1. \u201cAnatoly, \u00bfhan pensado usted y Lidiya en el servicio de tiempo completo?\u201d, me preguntaron. Lo\u00a0cierto es que hab\u00edamos pensado en un privilegio como ese para nuestros hijos. Es\u00a0m\u00e1s, Oleg ya llevaba unos cinco a\u00f1os de voluntario en la sucursal rusa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" class=\"sb\">Cuando le dije a Lidiya la invitaci\u00f3n que nos hab\u00edan hecho, respondi\u00f3: \u201cPero \u00bfy la casa, el jard\u00edn y todas nuestras cosas?\u201d. Despu\u00e9s de hablarlo y orar al respecto, decidimos ofrecernos. Nos invitaron a servir en el centro religioso que los testigos de Jehov\u00e1 tienen en Esik (Kazajst\u00e1n), cerca de la gran ciudad de Alma-Ata. En\u00a0dicho centro se traducen nuestras publicaciones b\u00edblicas a los idiomas que se hablan por toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" class=\"ss\"><strong>Nuestra familia en la actualidad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" class=\"sb\">Estamos muy agradecidos a Dios por habernos ayudado a ense\u00f1ar la verdad b\u00edblica a nuestros hijos. La\u00a0mayor, Valentina, se cas\u00f3 y se mud\u00f3 con su esposo a Ingelheim (Alemania) en\u00a01993. Tienen tres hijos que son testigos de Jehov\u00e1 bautizados.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" class=\"sb\">Lilya, nuestra segunda hija, tambi\u00e9n tiene familia. Junto con su esposo, que es anciano de la congregaci\u00f3n de Belyye Vody, est\u00e1n ense\u00f1ando a sus dos hijos a amar a Dios. Oleg se cas\u00f3 con una hermana de Mosc\u00fa llamada Natasha, y sirven en la sucursal rusa, situada cerca de San Petersburgo. La\u00a0menor, Natasha, se cas\u00f3 en\u00a01995 y sirve junto con su esposo en una congregaci\u00f3n rusa de Alemania.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" class=\"sb\">De vez en cuando nos reunimos toda la familia. Nuestros hijos les cuentan a los suyos que los abuelitos escucharon a Jehov\u00e1 y ense\u00f1aron a sus hijos a amar y servir al Dios verdadero. Veo que estas conversaciones ayudan a nuestros nietos a crecer espiritualmente. El\u00a0m\u00e1s peque\u00f1o de ellos se parece a m\u00ed cuando ten\u00eda su edad. A\u00a0veces se me sienta en las rodillas y me pide que le cuente una historia b\u00edblica. Se\u00a0me llenan los ojos de l\u00e1grimas al recordar cuando yo me sentaba en el regazo de mi abuelo y lo mucho que me ayud\u00f3 a amar y servir a nuestro Gran Creador.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 11]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" class=\"sc\">Junto a mis padres en nuestra casa de Moldavia poco antes de que encarcelaran a pap\u00e1<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 12]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" class=\"sc\">Con Lidiya en\u00a01959, cuando a\u00fan est\u00e1bamos exiliados<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 13]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" class=\"sc\">Lidiya y nuestra hija Valentina en el per\u00edodo en que yo estuve en la c\u00e1rcel<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" class=\"sc\">Con Lidiya en la actualidad<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" class=\"sc\">Con nuestros hijos y nietos. Todos servimos a Jehov\u00e1<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p54\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me ense\u00f1aron desde ni\u00f1o a amar a Dios RELATADO POR ANATOLY MELNIK Muchas personas me llaman cari\u00f1osamente \u201cabuelo\u201d, y esta es una palabra que me llega a lo m\u00e1s hondo porque me hace recordar a\u00a0mi propio abuelo, un hombre al que quer\u00eda much\u00edsimo y para con\u00a0quien siento una enorme gratitud. Perm\u00edtame explicarle c\u00f3mo era \u00e9l &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/me-ensenaron-desde-nino-a-amar-a-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMe ense\u00f1aron desde ni\u00f1o a amar a Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27634","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27634","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27634"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27634\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27634"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27634"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27634"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}