{"id":27679,"date":"2016-05-20T13:50:06","date_gmt":"2016-05-20T18:50:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-coleccionismo-un-pasatiempo-que-exige-equilibrio\/"},"modified":"2016-05-20T13:50:06","modified_gmt":"2016-05-20T18:50:06","slug":"el-coleccionismo-un-pasatiempo-que-exige-equilibrio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-coleccionismo-un-pasatiempo-que-exige-equilibrio\/","title":{"rendered":"El coleccionismo, un pasatiempo que exige equilibrio"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>El coleccionismo, un pasatiempo que exige equilibrio<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN AUSTRALIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sb\">\u00bfSE\u00a0HA visto a veces acumulando objetos que \u201calg\u00fan d\u00eda\u201d podr\u00eda necesitar? Si ese d\u00eda no\u00a0llega nunca, con el tiempo va a tener que desechar todo lo que no\u00a0sirva para nada. Ahora bien, hay mucha gente que, por curioso que parezca, disfruta juntando art\u00edculos que quiz\u00e1s nunca tengan un uso pr\u00e1ctico. Son personas cuyo pasatiempo es el coleccionismo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"sb\">Algunos coleccionistas van tras lo tradicional: piedras, sellos postales o monedas\u00a0antiguas. Otros se apasionan juntando mu\u00f1ecas, animales disecados, cucharas, medallas, tarjetas postales, antig\u00fcedades, grabaciones musicales, recuerdos de vacaciones&#8230;, las posibilidades son infinitas. Un\u00a0abogado norteamericano, por ejemplo, tiene unos doscientos mil clavos de ferrocarril en su colecci\u00f3n. Es\u00a0uno de los cientos de aficionados que recorren los campos en busca de viejos clavos con una fecha grabada en la cabeza.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"sb\">\u201cEs sorprendente el tipo de cosas que la gente colecciona: dientes, peluquines, calaveras, frascos de galletas, boletos de tranv\u00eda, mechones de pelo, abanicos, cometas, tenazas, perros, monedas, bastones, canarios, zapatos,\u00a0[&#8230;] botones, huesos, alfileres de sombrero, firmas falsificadas, la primera edici\u00f3n de ciertas publicaciones y m\u00e1scaras de gas\u201d, se\u00f1ala la revista <em>Harper\u2019s Magazine.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"sb\">Luego est\u00e1n quienes gustan de lo extravagante. Un ejemplo es la condesa rusa que coleccionaba orinales que hab\u00edan pertenecido a ricos o famosos. Cierto regente japon\u00e9s manten\u00eda a 5.000 perros en casitas lujosamente decoradas. Y\u00a0un acaudalado coleccionista, dice <em>Harper\u2019s Magazine, <\/em>reuni\u00f3 miles de pulgas \u201cconservadas en alcohol, en frascos individuales con una etiqueta que indicaba el lugar de origen y el nombre del hu\u00e9sped (animal o humano) en el que se hab\u00eda encontrado la pulga\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"sb\">Casos extremos aparte, dif\u00edcilmente se dir\u00eda que la idea de coleccionar objetos es particular de nuestros d\u00edas, pues desde tiempos remotos ha existido el inter\u00e9s por acumular, por ejemplo, enormes cantidades de libros y manuscritos. Seg\u00fan el libro <em>Light From the Ancient Past <\/em>(Luz del pasado remoto), el rey asirio Asurbanipal (siglo\u00a0VII\u00a0a.E.C.) envi\u00f3 por todas partes a sus escribas a conseguir copias de registros y documentos antiguos para su biblioteca real de N\u00ednive. El\u00a0palacio de Asurbanipal que albergaba esta impresionante biblioteca se desenterr\u00f3 en\u00a01853.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"sb\">Asimismo, es muy conocida la costumbre de las aristocracias griega y romana de coleccionar obras de arte. \u201cRoma constitu\u00eda, en tiempos de Cicer\u00f3n y de C\u00e9sar, el ejemplo perfecto de la extravagancia de un imperio victorioso y el consumo ostentoso.\u00a0[&#8230;] Los comerciantes de obras de arte ocupaban manzanas enteras de la ciudad. Entre los ciudadanos m\u00e1s acaudalados hab\u00eda quienes incluso ten\u00edan su propio museo privado\u201d, se\u00f1ala el libro <em>Collecting\u2014An Unruly Passion <\/em>(El coleccionismo: pasi\u00f3n desenfrenada).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"ss\"><strong>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 lo fascinante?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"sb\">\u00bfPor qu\u00e9 hay quien se aficiona a coleccionar cosas? <em>The Encyclopedia Americana <\/em>explica: \u201cSe tienen pasatiempos por muchas razones, pero principalmente, por diversi\u00f3n. Relajan y permiten romper la monoton\u00eda cotidiana\u201d. En\u00a0efecto, para muchos, pasar el tiempo contemplando su colecci\u00f3n de preciados objetos es, sencillamente, un deleite.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"sb\">Adem\u00e1s, tales objetos \u201cpueden traer recuerdos de sitios y personas que la mente hubiera relegado casi al olvido \u2014indica un art\u00edculo del peri\u00f3dico australiano <em>The Canberra Sunday Times<\/em>\u2014. Si la colecci\u00f3n est\u00e1 formada por antig\u00fcedades, se construye un puente entre la destreza y los sue\u00f1os de generaciones pasadas y el aprecio por la nuestra\u201d. As\u00ed es, esta afici\u00f3n puede resultar iluminadora y educativa. Por ejemplo, Rex Nan Kivell, reconocido coleccionista de Australia, reuni\u00f3 el impresionante caudal de unos quince mil art\u00edculos relacionados con los inicios hist\u00f3ricos de Australia y Nueva Zelanda.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" class=\"sb\">Otra raz\u00f3n por la que el coleccionismo es tan popular pudiera ser que muchas personas lo consideran una buena inversi\u00f3n. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 otro motivo estar\u00eda alguien dispuesto a pagar 80 d\u00f3lares por un juego de \u2018boletos originales [para el concierto de rock] de Woodstock de\u00a01969\u2019, con certificado de autenticidad y todo, si ni\u00a0siquiera asisti\u00f3 al concierto?\u00a0[&#8230;] Coleccionar objetos relacionados con la cultura de masas representa un gran negocio\u201d, apunta la revista <em>Utne Reader.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"sb\">Con todo, no\u00a0est\u00e1n de m\u00e1s unas palabras de precauci\u00f3n. <em>The Canberra Sunday Times <\/em>advierte en un art\u00edculo: \u201cEl coleccionismo no\u00a0es todo placer. Tiene sus riesgos. Algunos vendedores carecen de escr\u00fapulos, y numerosas falsificaciones circulan como si fuesen valiosas, con poca atenci\u00f3n a lo correcto o lo moral\u201d. \u00a1Qu\u00e9 decepci\u00f3n ser\u00eda descubrir que nuestra \u201cinversi\u00f3n\u201d no\u00a0tiene ning\u00fan valor! Por tanto, las palabras de Proverbios 14:15 resultan pr\u00e1cticas para el coleccionista: \u201cCualquiera que es inexperto pone fe en toda palabra, pero el sagaz considera sus pasos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"ss\"><strong>Se necesita equilibrio<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"sb\">Por otra parte, este pasatiempo puede consumir demasiado tiempo, energ\u00eda y dinero. Una mujer dijo que su afici\u00f3n le produc\u00eda \u201cuna ansiedad insoportable\u201d. Alastair Martin, coleccionista de toda la vida, admiti\u00f3 incluso que algunos \u201crozan la excentricidad\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"sb\">Werner Muensterberger dice en su obra <em>Collecting\u2014An Unruly Passion: <\/em>\u201cAl observar al coleccionista, enseguida se descubre en \u00e9l una incontenible necesidad, incluso hambre, de adquirir cosas.\u00a0[&#8230;] No\u00a0es siquiera el propio fen\u00f3meno de acumular piezas lo que extra\u00f1ar\u00e1 al observador, sino el rid\u00edculo en el que caen muchos coleccionistas, su vehemencia en la b\u00fasqueda de objetos, su entusiasmo al hallarlos o su desaliento al perderlos, as\u00ed como sus ocasionales extravagancias\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" class=\"sb\">\u00bfSer\u00eda apropiado que un cristiano permitiera que su fascinaci\u00f3n por cualquier afici\u00f3n lo absorbiera al grado de llegar a extremos imprudentes o vergonzosos? No, pues la Biblia nos exhorta: \u201cMant\u00e9nganse equilibrados\u201d (1\u00a0Pedro 1:13, nota). Adem\u00e1s, puede que un pasatiempo sea agradable, pero sencillamente no\u00a0es una de \u201clas cosas m\u00e1s importantes\u201d que interesan a la persona reverente (Filipenses 1:10). A\u00a0este respecto, el rey Salom\u00f3n nos da una lecci\u00f3n. Sus vastos recursos le permitieron acumular un impresionante n\u00famero de casas, vi\u00f1as, \u00e1rboles y ganado. \u201cNada de lo que mis ojos pidieron mantuve alejado de ellos\u201d, confes\u00f3. Pero \u00bfle produjo satisfacci\u00f3n dedicar su vida a ello?\u00a0\u00c9l\u00a0mismo responde: \u201cYo, yo mismo, me volv\u00ed hacia todas las obras m\u00edas que mis manos hab\u00edan hecho, y hacia el duro trabajo que yo hab\u00eda trabajado duro para lograr, y, \u00a1mira!, todo era vanidad y un esforzarse tras viento\u201d (Eclesiast\u00e9s 2:3-11).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" class=\"sb\">\u00bfC\u00f3mo impedir que la afici\u00f3n por el coleccionismo opaque asuntos m\u00e1s importantes? Uno podr\u00eda preguntarse: \u201c\u00bfCu\u00e1nto tiempo puedo dedicar, razonablemente, a esta afici\u00f3n?\u201d. Recuerde que el tiempo que va a invertir no\u00a0termina al comprar los objetos deseados: hay que dedicar tiempo a cuidarlos, limpiarlos peri\u00f3dicamente, exhibirlos, admirarlos y protegerlos. \u00bfY\u00a0qu\u00e9 puede decirse del dinero? \u00bfConsumir\u00e1 su\u00a0afici\u00f3n recursos que se necesitan para atender responsabilidades de familia? (1\u00a0Timoteo 5:8.) \u00bfPosee el autodominio necesario para no\u00a0comprar algo cuando no\u00a0puede darse el lujo? Adem\u00e1s, por mucho que lo intente, sencillamente jam\u00e1s podr\u00e1 tener todo art\u00edculo coleccionable. Lo\u00a0que dijo Salom\u00f3n respecto a los libros es cierto de cualquier otro objeto: \u201cEl hacer muchos libros no\u00a0tiene fin, y el aplicarse mucho a ellos es fatigoso a la carne\u201d (Eclesiast\u00e9s 12:12).\u00a0Por tanto, se requiere equilibrio cristiano.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" class=\"sb\">Una de las obras que hemos citado llama al coleccionismo \u201cpasi\u00f3n desenfrenada\u201d. Pero no\u00a0tiene por qu\u00e9 serlo. Si se mantiene en su sitio y se practica con equilibrio y moderaci\u00f3n, puede ser un pasatiempo relajante, placentero y, por qu\u00e9 no, tambi\u00e9n educativo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" class=\"sc\">Es prudente calcular el costo de dedicarse a un pasatiempo, tomando en cuenta tanto el tiempo como los gastos implicados<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El coleccionismo, un pasatiempo que exige equilibrio DE NUESTRO CORRESPONSAL EN AUSTRALIA \u00bfSE\u00a0HA visto a veces acumulando objetos que \u201calg\u00fan d\u00eda\u201d podr\u00eda necesitar? Si ese d\u00eda no\u00a0llega nunca, con el tiempo va a tener que desechar todo lo que no\u00a0sirva para nada. 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