{"id":27731,"date":"2016-05-20T13:58:11","date_gmt":"2016-05-20T18:58:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conejos-y-sapos-invasores-de-un-continente\/"},"modified":"2016-05-20T13:58:11","modified_gmt":"2016-05-20T18:58:11","slug":"conejos-y-sapos-invasores-de-un-continente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conejos-y-sapos-invasores-de-un-continente\/","title":{"rendered":"Conejos y sapos, invasores de un continente"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>Conejos y sapos, invasores de un continente<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN AUSTRALIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sb\">EL CAMPO de batalla, antes tierra f\u00e9rtil, ha quedado arrasado, lleno de fosos y cubierto por los cuerpos de los combatientes. No\u00a0hay uniformes de camuflaje ni\u00a0botas ni\u00a0fusiles, sino suaves abrigos de pelo y afilados dientes. Los ca\u00eddos son conejos salvajes, invasores de Australia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"ss\"><strong>Conejos, conejos y m\u00e1s conejos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"sb\">El conejo com\u00fan inici\u00f3 su incursi\u00f3n en Australia en\u00a01859 entrando por el extremo sudoriental. Importado para el entretenimiento de unos cazadores de la zona, al poco tiempo fue perseguido, no\u00a0por deporte, sino en una desesperada lucha por detener el aumento de sus filas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"sb\">Mientras que a este mam\u00edfero le tom\u00f3 nueve siglos colonizar las islas brit\u00e1nicas, en solo cincuenta a\u00f1os abarc\u00f3 en Australia una extensi\u00f3n equivalente a m\u00e1s de la mitad de Europa. Sus tropas avanzaron a raz\u00f3n de 100\u00a0kil\u00f3metros <strong>[60\u00a0millas] <\/strong>anuales gracias al factor reproductivo: una hembra adulta tiene hasta 40 cr\u00edas al a\u00f1o. \u201cFue el \u00edndice de crecimiento m\u00e1s veloz jam\u00e1s visto en un mam\u00edfero colonizador de cualquier parte del mundo\u201d, se\u00f1ala un informe de la Oficina de Ciencias Rurales. Los efectos fueron devastadores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"sb\">Los invasores acabaron con los pastos de los animales aut\u00f3ctonos y se apoderaron de sus madrigueras. Se\u00a0les achaca la extinci\u00f3n de muchas especies nativas, e incluso se les culpa de haber arrasado los bosques, pues, seg\u00fan cierto investigador, \u201cse comen los reto\u00f1os de los \u00e1rboles, de modo que cuando los ejemplares adultos mueren, no\u00a0hay nuevos \u00e1rboles que tomen su lugar\u201d. Si lo que invaden es una isla peque\u00f1a, puede producirse una cat\u00e1strofe. \u201cLos conejos introducidos a la isla Laysan en\u00a01903 hab\u00edan terminado para\u00a01936 con tres especies aut\u00f3ctonas de aves y con veintid\u00f3s de las veintis\u00e9is especies vegetales.\u00a0[&#8230;] En 1923, la isla era un yermo arenoso con unos cuantos \u00e1rboles raqu\u00edticos\u201d, indica el citado informe.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"ss\"><strong>Armas de destrucci\u00f3n masiva<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"sb\">Los australianos combatieron las fuerzas invasoras con balas, trampas y venenos. Adem\u00e1s, intentaron frenar su avance levantando la famosa valla a prueba de conejos, una cerca de 1.830\u00a0kil\u00f3metros <strong>[1.139\u00a0millas] <\/strong>que atraviesa el estado de Australia Occidental.* Pero nada parec\u00eda contener al invasor.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"sb\">Entonces, en\u00a01950, cuando las hordas se calculaban en 600 millones de individuos, se lanz\u00f3 un contraataque con un arma biol\u00f3gica: la mixomatosis. Esta enfermedad viral, que se transmite por mosquitos y pulgas y que solo ataca a los conejos, caus\u00f3 500 millones de bajas en solo dos a\u00f1os. Pero estos mam\u00edferos pronto se hicieron resistentes, y los supervivientes se reprodujeron con sa\u00f1a. As\u00ed, en la d\u00e9cada de\u00a01990, su n\u00famero se hab\u00eda disparado a unos 300 millones. Se\u00a0necesitaba con desesperaci\u00f3n otra arma de defensa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"ss\"><strong>Dos noticias: una buena y otra mala<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" class=\"sb\">En 1995, Australia lanz\u00f3 su segunda arma biol\u00f3gica: la enfermedad hemorr\u00e1gica del conejo. El\u00a0primer brote se produjo en China en\u00a01984. A\u00a0Europa lleg\u00f3 por el a\u00f1o\u00a01998, y en poco tiempo acab\u00f3 en Italia con 30.000.000 de conejos dom\u00e9sticos. Para la cunicultura europea, aquellas fueron malas noticias, pero buenas para los agricultores y ganaderos australianos: al cabo de dos meses, el virus termin\u00f3 con 10.000.000 de individuos. Al\u00a0parecer, se limita a atacar al conejo, que muere de treinta a cuarenta horas despu\u00e9s de la infecci\u00f3n y sin se\u00f1ales visibles de sufrimiento. Para el a\u00f1o\u00a02003, la enfermedad hemorr\u00e1gica hab\u00eda diezmado las filas invasoras de muchas regiones \u00e1ridas de Australia en un 85% o m\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"sb\">Al no\u00a0haber conejos que mordisquearan su follaje, las orqu\u00eddeas nativas de un parque de Australia Meridional se multiplicaron por ocho en menos de cinco a\u00f1os. En\u00a0otras \u00e1reas del mismo estado se ha observado una \u201csignificativa regeneraci\u00f3n prematura de arbustos aut\u00f3ctonos\u00a0[&#8230;] en zonas donde hubo brotes constantes de la enfermedad hemorr\u00e1gica\u201d, se\u00f1ala la revista <em>Ecos. <\/em>Adem\u00e1s, las poblaciones de depredadores tra\u00eddos de otras partes, como el zorro y el gato cimarr\u00f3n, tambi\u00e9n han disminuido en ciertas zonas. La\u00a0eficacia de esta nueva arma complace a ecologistas y granjeros, pues ha librado a la econom\u00eda nacional de un gasto anual de 600\u00a0millones de d\u00f3lares australianos. Con todo, todav\u00eda est\u00e1n por verse los efectos a largo plazo de esta enfermedad en la resistente poblaci\u00f3n de conejos australianos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"ss\"><strong>De h\u00e9roe a villano<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"sb\">Los cient\u00edficos han prevalecido sobre el conejo salvaje, pero parece que no\u00a0han podido con un invasor m\u00e1s reciente: el sapo marino. Al\u00a0igual que el anterior, este villano tampoco lleg\u00f3 de inc\u00f3gnito al pa\u00eds, sino como producto\u00a0de importaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo ocurri\u00f3?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"sb\">A comienzos del siglo XX, la presencia de dos especies de escarabajo de la ca\u00f1a amenazaba a la industria azucarera, que generaba anualmente el equivalente a 2.000 millones de d\u00f3lares australianos. El\u00a0campe\u00f3n de los cultivadores de ca\u00f1a ser\u00eda, seg\u00fan se crey\u00f3 en\u00a01935, el sapo marino, un anfibio del tama\u00f1o de un pu\u00f1o con la reputaci\u00f3n de ser un devorador de escarabajos. Algunos hombres de ciencia ten\u00edan sus reservas al respecto, pero aun as\u00ed, este sapo originario de Sudam\u00e9rica se import\u00f3 de Hawai y se solt\u00f3 en las plantaciones de ca\u00f1a de Queensland.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" class=\"sb\">En cuanto se vio en libertad, el sapo marino se volvi\u00f3 traidor y se olvid\u00f3 de los escarabajos. Esta criatura es venenosa en toda fase de su desarrollo, desde el huevo hasta la edad adulta. Durante el paso de renacuajo a adulto le crecen unas gl\u00e1ndulas debajo de la piel que, cuando el animal se irrita, secretan una sustancia lechosa sumamente t\u00f3xica. Entre la fauna aut\u00f3ctona, estos sapos han matado lagartijas, serpientes, perros salvajes y hasta algunos cocodrilos que fueron tan tontos como para querer com\u00e9rselos. Gracias a su fecundidad, se han propagado a m\u00e1s de 900\u00a0kil\u00f3metros de donde fueron soltados por primera vez, y sus poblaciones alcanzan densidades casi diez veces superiores a las de Venezuela, su pa\u00eds de origen. Como las plagas que menciona la Biblia, invaden campos, casas y hasta inodoros. Avanzando a un paso de 30\u00a0kil\u00f3metros <strong>[15\u00a0millas] <\/strong>anuales, ahora han llegado a lo que podr\u00eda llamarse el para\u00edso de los sapos: el Parque Nacional Kakadu, ubicado en Australia Septentrional. Las autoridades han invertido millones de d\u00f3lares en investigaciones encaminadas a contener esa expansi\u00f3n, sin haber encontrado a\u00fan ninguna estrategia eficaz. Aunque la guerra no\u00a0ha terminado, hasta ahora los sapos van ganando la batalla.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" class=\"ss\"><strong>\u00bfA qu\u00e9 se deben los conflictos?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" class=\"sb\">Un ecosistema intacto posee reguladores naturales de poblaci\u00f3n para cada organismo que lo integra. Pero si a una criatura aparentemente inofensiva se la libera de los mecanismos de control existentes en su ambiente natural, puede que se reproduzca con tal rapidez que se convierta en un azote.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" class=\"sb\">Los primeros europeos establecidos en Australia no\u00a0previeron el incalculable da\u00f1o que provocar\u00edan las especies animales y vegetales que introduc\u00edan al pa\u00eds. Es\u00a0cierto que muchas de ellas han resultado beneficiosas y, de hecho, hoy d\u00eda los australianos dependen por completo de algunas de ellas, como las ovejas, las reses, el trigo y el arroz. Sin embargo, el conejo y el sapo marino son aleccionadores recordatorios de la necesidad de ser precavidos a la hora de manipular el sorprendentemente complejo ecosistema mundial.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p22\">V\u00e9ase <em>\u00a1Despertad! <\/em>del 8 de febrero de\u00a02003, p\u00e1g.\u00a014.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" class=\"sc\">H\u00e9roe convertido en villano: el sapo marino contin\u00faa su invasi\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" class=\"sc\">U.S. Geological Survey\/photo by Hardin Waddle<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" class=\"sc\">Invasores sedientos en una poza de Wardang Island (golfo de Spencer, Australia Meridional)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" class=\"sc\">Por gentileza del CSIRO<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" class=\"se\"><strong>[Reconocimientos de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" class=\"sc\">Conejos: Department of Agriculture, Western Australia; sapo: David Hancock\/\u00a9 SkyScans<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conejos y sapos, invasores de un continente DE NUESTRO CORRESPONSAL EN AUSTRALIA EL CAMPO de batalla, antes tierra f\u00e9rtil, ha quedado arrasado, lleno de fosos y cubierto por los cuerpos de los combatientes. 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