{"id":27801,"date":"2016-05-20T14:01:55","date_gmt":"2016-05-20T19:01:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/afronte-el-desafio-de-servir-a-dios\/"},"modified":"2016-05-20T14:01:55","modified_gmt":"2016-05-20T19:01:55","slug":"afronte-el-desafio-de-servir-a-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/afronte-el-desafio-de-servir-a-dios\/","title":{"rendered":"Afront\u00e9 el desaf\u00edo de servir a Dios"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>Afront\u00e9 el\u00a0desaf\u00edo de\u00a0servir a Dios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sa\">RELATADO POR IVAN MIKITKOV<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sa\">\u201cSi te quedas en el pueblo, te volvemos a encarcelar\u201d, me advirti\u00f3 el agente del Comit\u00e9 de Seguridad del Estado sovi\u00e9tico (KGB). Acababa de recuperar mi libertad tras doce a\u00f1os en prisi\u00f3n, pero mis padres estaban enfermos de gravedad y necesitaban que los cuidara. \u00bfQu\u00e9 iba a hacer?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"sb\">NAC\u00cd en\u00a01928, en la poblaci\u00f3n de Tsaul\u2019 (Moldavia).* Un a\u00f1o despu\u00e9s, mi padre, Alexander, conoci\u00f3 en Ia\u015fi (Rumania) a los Estudiantes de la Biblia, que era como se llamaba entonces a los testigos de Jehov\u00e1. Cuando volvi\u00f3 a casa, se puso a contarles a familiares y vecinos lo que le hab\u00edan ense\u00f1ado, y al poco tiempo se form\u00f3 en Tsaul\u2019 un grupito de Estudiantes de la Biblia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"sb\">Fui el m\u00e1s peque\u00f1o de cuatro hermanos \u2014todos varones\u2014, y desde la infancia estuve rodeado de personas de pensar espiritual que me dieron un buen ejemplo. Algo que me qued\u00f3 muy claro con el tiempo fue que servir a Jehov\u00e1 provocar\u00eda oposici\u00f3n y que ser\u00eda un desaf\u00edo. Recuerdo v\u00edvidamente las repetidas veces que la polic\u00eda registr\u00f3 nuestra casa en busca de las publicaciones b\u00edblicas que ten\u00edamos escondidas. Pero yo no\u00a0sent\u00eda temor, pues hab\u00eda aprendido en nuestro estudio de la Biblia que el propio Hijo de Dios, Jesucristo, y sus disc\u00edpulos hab\u00edan sido perseguidos. Adem\u00e1s, a menudo se nos recordaba en las reuniones que los seguidores de Jes\u00fas deber\u00edamos esperar persecuci\u00f3n (Juan 15:20).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"ss\"><strong>Fortalecido para encarar persecuci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"sb\">En 1934, cuando ten\u00eda seis a\u00f1os, se ley\u00f3 en la congregaci\u00f3n una carta que informaba de los sufrimientos de nuestros hermanos cristianos en la Alemania nazi y se nos animaba a orar por ellos. A\u00a0pesar de mi corta edad, nunca olvid\u00e9 aquella carta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"sb\">Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s enfrent\u00e9 mi propia prueba de integridad. En\u00a0la escuela, durante la clase de religi\u00f3n, el sacerdote ortodoxo me orden\u00f3 repetidas veces que me colocara una cruz en el cuello. Como no\u00a0le hice caso, les pidi\u00f3 a los dem\u00e1s ni\u00f1os que ense\u00f1aran sus cruces para demostrar que eran buenos feligreses y les pregunt\u00f3, se\u00f1al\u00e1ndome: \u201c\u00bfQuieren en la clase a alguien como \u00e9l? Levanten la mano todos los que no\u00a0lo quieran\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"sb\">Como los ni\u00f1os le ten\u00edan miedo al sacerdote, todos levantaron la mano. \u201cYa lo ves \u2014dijo volvi\u00e9ndose hacia m\u00ed\u2014, nadie quiere tener nada que ver contigo. As\u00ed que sal de este edificio inmediatamente.\u201d A los pocos d\u00edas vino a casa el director de la escuela. Despu\u00e9s de conversar con mis padres, me pregunt\u00f3 si quer\u00eda seguir yendo a clases. Le dije que s\u00ed. \u201cMientras yo sea el director \u2014asegur\u00f3\u2014, t\u00fa ir\u00e1s a la escuela, y el sacerdote no\u00a0podr\u00e1 impedirlo.\u201d Fiel a su promesa, mientras aquel hombre fue el director, el sacerdote no\u00a0me molest\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"ss\"><strong>Aumenta la persecuci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"sb\">En 1940, la zona donde viv\u00edamos (Besarabia) pas\u00f3 a formar parte de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Los d\u00edas 13 y 14 de junio de\u00a01941, toda persona prominente en sentido pol\u00edtico o social fue deportada a Siberia. Aunque la medida no\u00a0afect\u00f3 a los testigos de Jehov\u00e1, de entonces en adelante ejercimos mayor discreci\u00f3n al celebrar nuestras reuniones y al predicar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" class=\"sb\">A finales del mismo mes, la Alemania nazi lanz\u00f3 un ataque sorpresa en gran escala contra la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, que hasta entonces hab\u00eda sido su aliada. Poco despu\u00e9s, las fuerzas rumanas recuperaron Besarabia, y volvimos a quedar bajo el control de Rumania.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"sb\">En los pueblos cercanos, los Testigos que rehusaron servir en la milicia rumana fueron arrestados y, la mayor\u00eda, sentenciados a veinte a\u00f1os de trabajos forzados. A\u00a0mi padre lo llamaron de la comisar\u00eda y all\u00ed lo golpearon brutalmente por ser Testigo. A\u00a0m\u00ed me sacaron de la escuela a la fuerza para llevarme a los servicios religiosos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"sb\">Pero el rumbo de la segunda guerra mundial cambi\u00f3, y los sovi\u00e9ticos tomaron r\u00e1pidamente el norte de Besarabia en marzo de\u00a01944. Para agosto ya hab\u00edan ocupado todo el pa\u00eds. Yo ten\u00eda unos 15\u00a0a\u00f1os para ese entonces.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"sb\">El ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico reclut\u00f3 sin demora en nuestra aldea a todo hombre f\u00edsicamente apto para el servicio militar. Los Testigos, en cambio, fueron sentenciados a diez a\u00f1os de c\u00e1rcel por negarse a violar su neutralidad. La\u00a0segunda guerra mundial termin\u00f3 en Europa con la rendici\u00f3n de Alemania en mayo de\u00a01945, pero muchos Testigos de Moldavia siguieron presos hasta 1949.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"ss\"><strong>Adversidades en la posguerra<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" class=\"sb\">Pese a que una terrible sequ\u00eda azot\u00f3 el pa\u00eds despu\u00e9s del fin de la guerra en\u00a01945, el gobierno sovi\u00e9tico sigui\u00f3 exigiendo que los campesinos entregaran gran parte de sus cosechas como impuesto, lo que produjo un hambre espantosa. Para 1947, mis ojos ya hab\u00edan visto una gran cantidad de cad\u00e1veres en las calles de Tsaul\u2019. Mi hermano Yefim muri\u00f3 de inanici\u00f3n, y yo qued\u00e9 tan d\u00e9bil, que por varias semanas apenas pod\u00eda moverme. Pero el hambre pas\u00f3, y los Testigos que sobrevivimos seguimos adelante con nuestro ministerio p\u00fablico. Yo predicaba en nuestro pueblo, y mi hermano Vasile, que era siete a\u00f1os mayor, lo hac\u00eda en los pueblos cercanos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" class=\"sb\">Dado que aumentamos nuestra participaci\u00f3n en el ministerio, las autoridades comenzaron a vigilarnos m\u00e1s de cerca. El\u00a0que predic\u00e1ramos y no\u00a0nos meti\u00e9ramos en la pol\u00edtica ni\u00a0prest\u00e1ramos servicio militar provoc\u00f3 que las autoridades sovi\u00e9ticas empezaran a registrar nuestros hogares buscando publicaciones b\u00edblicas y nos arrestaran. Algunos hermanos de congregaciones\u00a0cercanas fueron deportados a Siberia en\u00a01949. De\u00a0nuevo, los que quedamos en el pa\u00eds procuramos ser m\u00e1s discretos al efectuar nuestro ministerio.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" class=\"sb\">Para entonces se me hab\u00eda manifestado un grave problema de salud que fue empeorando. Los m\u00e9dicos finalmente me diagnosticaron tuberculosis de los huesos, y en\u00a01950 me enyesaron la pierna derecha.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" class=\"ss\"><strong>Deportaci\u00f3n a Siberia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" class=\"sb\">El 1 de abril de\u00a01951, con la pierna todav\u00eda enyesada, nos arrestaron a mi familia y a m\u00ed y nos deportaron con otros Testigos a Siberia.* Con el poco tiempo que nos dieron para prepararnos, solo alcanzamos a llevar una reducida cantidad de alimento, que pronto se agot\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" class=\"sb\">Despu\u00e9s de dos semanas de viaje en tren, llegamos finalmente a Asino, en el distrito de Tomsk, donde nos descargaron como si fu\u00e9ramos ganado. A\u00a0pesar del fr\u00edo glacial, fue maravilloso respirar aire fresco. Cuando el hielo del r\u00edo empez\u00f3 a derretirse, en mayo, navegamos 100\u00a0kil\u00f3metros <strong>[60\u00a0millas] <\/strong>hasta un campamento maderero en Torba, en la taiga siberiana, o bosque sub\u00e1rtico. Ah\u00ed fue donde empezamos a cumplir nuestra condena de trabajos forzados, la cual seg\u00fan ellos durar\u00eda para siempre.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" class=\"sb\">Aunque realizar trabajos forzados en un campamento maderero no\u00a0era lo mismo que estar en la c\u00e1rcel, la vigilancia era constante. Mi familia y yo dorm\u00edamos en un vag\u00f3n de ferrocarril. Al\u00a0llegar el verano, construimos unas casas \u2014simples refugios semisubterr\u00e1neos, con una parte bajo tierra y otra en la superficie\u2014 que nos proteger\u00edan durante el pr\u00f3ximo invierno.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" class=\"sb\">Por tener la pierna enyesada, me perdonaron el trabajo en el bosque y en su lugar me pusieron a hacer clavos. Eso me dio la oportunidad de ayudar a hacer copias en secreto de <em>La\u00a0Atalaya <\/em>y otras publicaciones b\u00edblicas, que de alguna forma llegaban a escondidas desde Europa occidental, a miles de kil\u00f3metros de distancia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" class=\"ss\"><strong>Arresto y prisi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" class=\"sb\">En 1953 me quitaron el yeso. Para entonces, a pesar de mis esfuerzos por ser discreto, la KGB se hab\u00eda dado cuenta de mis actividades espirituales, incluida la reproducci\u00f3n de publicaciones b\u00edblicas, por lo que, junto con otros Testigos, fui sentenciado a pasar doce a\u00f1os en un campo de prisioneros. De\u00a0cualquier forma, en el juicio dimos un excelente testimonio respecto a nuestro Dios, Jehov\u00e1, y sus amorosos prop\u00f3sitos para la humanidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" class=\"sb\">Los campos a los que nos llevaron quedaban a cientos de kil\u00f3metros hacia el este, cerca de Irkutsk, y eran centros de castigo para los que se consideraban enemigos del Estado sovi\u00e9tico. Desde el 8 de abril de\u00a01954 hasta principios de\u00a01960 estuve en doce de esos campos. Luego me llevaron a m\u00e1s de 3.000\u00a0kil\u00f3metros <strong>[2.000\u00a0millas] <\/strong>hacia el oeste, al enorme complejo de campos de prisioneros de Mordvinia, a unos 400\u00a0kil\u00f3metros <strong>[250\u00a0millas] <\/strong>al sudeste de Mosc\u00fa. En\u00a0Mordvinia tuve el privilegio de contar con la compa\u00f1\u00eda de fieles Testigos de muchas partes de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" class=\"sb\">Los sovi\u00e9ticos hab\u00edan notado que si dejaban que los Testigos se mezclaran libremente con los dem\u00e1s prisioneros, algunos terminaban siendo tambi\u00e9n Testigos. Por eso, en el complejo penitenciario de Mordvinia, el cual constaba de muchos campos de trabajo que abarcaban 30\u00a0kil\u00f3metros o m\u00e1s, quisieron aislarnos un poco de los dem\u00e1s prisioneros. En\u00a0nuestro campo recluyeron a m\u00e1s de cuatrocientos Testigos. A\u00a0unos cuantos kil\u00f3metros, dentro del mismo complejo, hab\u00eda unas cien hermanas cristianas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" class=\"sb\">Me mantuve muy activo dentro del campo ayudando a organizar las reuniones cristianas y copiando publicaciones b\u00edblicas que hab\u00edamos introducido clandestinamente. Es\u00a0evidente que los guardias se percataron de nuestras actividades, porque al poco tiempo, en agosto de\u00a01961, me sentenciaron a un a\u00f1o de reclusi\u00f3n en la infame prisi\u00f3n zarista de Vlad\u00edmir, ubicada a unos 200\u00a0kil\u00f3metros al nordeste de Mosc\u00fa. Francis Gary Powers, piloto norteamericano cuyo avi\u00f3n esp\u00eda hab\u00eda sido derribado el 1 de mayo de\u00a01960 mientras volaba sobre Rusia, estuvo en esa misma c\u00e1rcel hasta febrero de\u00a01962.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" class=\"sb\">En la prisi\u00f3n de Vlad\u00edmir recib\u00ed solo el alimento suficiente para mantenerme con vida. Como ya hab\u00eda pasado hambre en la juventud, logr\u00e9 sobrellevar la inanici\u00f3n, pero me fue dif\u00edcil aguantar el fr\u00edo extremo del crudo invierno de\u00a01961 a 1962. El\u00a0sistema de calefacci\u00f3n se hab\u00eda averiado, y en una ocasi\u00f3n la temperatura de mi celda descendi\u00f3 muy por debajo del punto de congelaci\u00f3n. Menos mal que un m\u00e9dico not\u00f3 mi lastimosa situaci\u00f3n y orden\u00f3 que me transfirieran a otra celda en mejores condiciones para pasar all\u00ed las peores semanas de aquella ola de fr\u00edo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" class=\"ss\"><strong>Fuerzas para no\u00a0desistir<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" class=\"sb\">Los pensamientos negativos pueden desanimar a cualquiera tras meses de encierro, y las autoridades carcelarias saben que es as\u00ed. Sin embargo, yo oraba constantemente, y obtuve fortaleza tanto del esp\u00edritu de Jehov\u00e1 como de los pasajes b\u00edblicos que logr\u00e9 recordar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" class=\"sb\">Fue especialmente durante mi estancia en la prisi\u00f3n de Vlad\u00edmir que me identifiqu\u00e9 con estas palabras del ap\u00f3stol Pablo: \u201cSe nos oprime de toda manera, mas no\u00a0se nos aprieta de tal modo que no\u00a0podamos movernos; nos hallamos perplejos, pero no\u00a0absolutamente sin salida\u201d (2\u00a0Corintios 4:8-10). Cumplido el a\u00f1o, regres\u00e9 al complejo penitenciario de Mordvinia, donde termin\u00e9 mi condena de doce a\u00f1os el 8 de abril de\u00a01966. Al\u00a0momento de salir en libertad, las autoridades pusieron en mi expediente la clasificaci\u00f3n de \u201cincorregible\u201d. Para m\u00ed, esa era la prueba oficial de que hab\u00eda sido fiel a Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" class=\"sb\">Muchas veces me han preguntado c\u00f3mo entraban y se copiaban las publicaciones b\u00edblicas en los campos sovi\u00e9ticos pese a las medidas para impedirlo. Es\u00a0un secreto que muy pocos conocen. Una prisionera pol\u00edtica letona que pas\u00f3 cuatro a\u00f1os en el campo femenino de Potma escribi\u00f3 lo siguiente tras su liberaci\u00f3n en\u00a01966: \u201cLas Testigos se las arreglaban para seguir recibiendo publicaciones en gran cantidad\u201d, y concluy\u00f3: \u201cEra como si los \u00e1ngeles volaran de noche sobre el campo y las dejaran caer\u201d. Desde luego, nuestra labor solo pudo efectuarse gracias a la ayuda divina.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" class=\"ss\"><strong>Per\u00edodo de relativa libertad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" class=\"sb\">Cuando recuper\u00e9 mi libertad, los hermanos que dirig\u00edan la obra me pidieron que me mudara a Ucrania occidental, cerca de Moldavia, para que ayudara a los hermanos moldavos. Pero por ser un ex\u00a0convicto vigilado por la KGB, pude hacer muy poco. Dado que viv\u00eda bajo la constante amenaza de volver a la c\u00e1rcel, dos a\u00f1os despu\u00e9s me mud\u00e9 a la rep\u00fablica sovi\u00e9tica de Kazajst\u00e1n, donde las autoridades casi nunca revisaban los documentos. En 1969, mis padres enfermaron de gravedad y, a fin de atenderlos, volv\u00ed a Ucrania, al pueblo de Artemovsk, que queda al norte de la gran ciudad de Donetsk. All\u00ed fue donde aquel agente de la KGB que mencion\u00e9 al principio me amenaz\u00f3 con mandarme de nuevo a la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" class=\"sb\">Pero aquel hombre solo quer\u00eda intimidarme, pues no\u00a0hab\u00eda suficientes pruebas para tomar medidas contra m\u00ed. Adem\u00e1s, como yo estaba decidido a cumplir con mi ministerio cristiano, y de todas formas la KGB me seguir\u00eda pr\u00e1cticamente a donde fuera, decid\u00ed quedarme a cuidar de mis padres. Ambos permanecieron fieles a Jehov\u00e1 hasta que fallecieron, \u00e9l en noviembre de\u00a01969, y ella en febrero de\u00a01976.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" class=\"sb\">Ten\u00eda 40 a\u00f1os de edad cuando regres\u00e9 a Ucrania. Mientras cuidaba de mis padres, asist\u00eda a la misma congregaci\u00f3n que una hermana joven llamada Maria, quien, al igual que nuestra familia, hab\u00eda sido deportada con sus padres de Moldavia a Siberia a principios de abril de\u00a01951, cuando ten\u00eda solo ocho a\u00f1os de edad. Cierto d\u00eda, Maria me dijo que le gustaba mi forma de cantar, y aquello dio inicio a nuestra amistad. Aunque el ministerio nos manten\u00eda ocupados a ambos, nos las arreglamos para cultivar aquella amistad, y para 1970, ya la hab\u00eda convencido de que se casara conmigo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" class=\"sb\">Poco despu\u00e9s tuvimos a Lidia, nuestra hija. En 1983, cuando la ni\u00f1a ten\u00eda 10\u00a0a\u00f1os y yo llevaba casi una d\u00e9cada de superintendente viajante en el este de Ucrania, un ex\u00a0Testigo me entreg\u00f3 a la KGB. Los opositores de nuestra obra cristiana consiguieron gente dispuesta a dar falso testimonio en el juicio, y me condenaron a cinco a\u00f1os de prisi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" class=\"sb\">All\u00ed me tuvieron apartado de los dem\u00e1s Testigos, pero ni\u00a0con a\u00f1os de aislamiento pudo instituci\u00f3n humana alguna impedirme el acceso a Jehov\u00e1, y \u00e9l siempre me sostuvo. Adem\u00e1s, encontr\u00e9 oportunidades para predicar a otros prisioneros. Por fin, despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os, me pusieron en libertad, as\u00ed que pude volver con mi esposa y mi hija, quienes hab\u00edan permanecido fieles a Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" class=\"ss\"><strong>De nuevo en Moldavia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" class=\"sb\">Permanecimos en Ucrania otro a\u00f1o m\u00e1s y luego regresamos definitivamente a Moldavia, donde hab\u00eda necesidad de hermanos maduros y con experiencia. Para entonces las autoridades sovi\u00e9ticas permit\u00edan mayor libertad de movimientos. En 1988 llegamos a Belcy, la segunda ciudad m\u00e1s grande de Moldavia, donde Maria hab\u00eda vivido antes del exilio, treinta y siete a\u00f1os atr\u00e1s. Hab\u00eda unos 375\u00a0Testigos en\u00a01988; actualmente hay m\u00e1s de mil quinientos. Yo segu\u00eda sirviendo de superintendente viajante en Ucrania, aunque viv\u00edamos en Moldavia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" class=\"sb\">Cuando nuestra organizaci\u00f3n recibi\u00f3 reconocimiento legal en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en marzo de\u00a01991, miles de personas se hallaban decepcionadas por el fracaso del comunismo, desconcertadas y sin verdadera esperanza para el futuro. As\u00ed que cuando Moldavia se convirti\u00f3 en rep\u00fablica soberana independiente, encontramos un territorio sumamente f\u00e9rtil entre nuestros vecinos e incluso entre nuestros anteriores perseguidores. Tras la deportaci\u00f3n de\u00a01951, relativamente pocos Testigos quedaron en Moldavia. Hoy somos m\u00e1s de dieciocho mil en esta peque\u00f1a naci\u00f3n de unos 4.200.000 habitantes. Sin lugar a dudas, las hermosas experiencias que hemos disfrutado han eclipsado los sufrimientos del pasado.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" class=\"sb\">A mediados de la d\u00e9cada de los noventa tuve que dejar el servicio de superintendente viajante debido a la mala salud, y hay d\u00edas en que mis limitaciones f\u00edsicas me desaniman. No\u00a0obstante, me doy cuenta de que Jehov\u00e1 sabe lo que necesitamos para que se nos levante el \u00e1nimo, y nos lo proporciona en el momento preciso. En\u00a0ocasiones me pregunto si escoger\u00eda otro camino en caso de que pudiera empezar mi vida de nuevo, y la respuesta es no. Al\u00a0contrario, me hubiera gustado ser m\u00e1s valeroso en mi ministerio, m\u00e1s activo, m\u00e1s en\u00e9rgico.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" class=\"sb\">Creo que Jehov\u00e1 me ha bendecido, y que todos sus siervos son un pueblo bendito sin importar en qu\u00e9 circunstancias se hallen. Tenemos una esperanza viva, una fe viva, y contamos con la seguridad de que dentro de poco, todos disfrutaremos de salud perfecta en el nuevo mundo de Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" class=\"sf\"><strong>[Notas]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p47\">En lugar de la variante Moldova, usaremos Moldavia, el nombre tradicional de este pa\u00eds en espa\u00f1ol.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"fn2\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p48\">En la primera quincena de abril de\u00a01951, los sovi\u00e9ticos llevaron a cabo un plan cuidadosamente dise\u00f1ado: reunieron a m\u00e1s de siete mil testigos de Jehov\u00e1 y sus familias que proven\u00edan de las regiones occidentales de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y los llevaron en tren a miles de kil\u00f3metros en direcci\u00f3n este, al exilio en Siberia.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de las p\u00e1ginas 20 y 21]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" class=\"sc\">Nuestra casa durante el exilio en Torba (Siberia, 1953). Pap\u00e1 y mam\u00e1 (izquierda) junto a mi hermano Vasile y su hijo (derecha)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 21]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" class=\"sc\">En un campo de prisioneros (1955)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p54\" class=\"sc\">Hermanas cristianas en Siberia, cuando Maria (abajo a la izquierda) ten\u00eda unos 20 a\u00f1os<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p55\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p56\" class=\"sc\">Con nuestra hija, Lidia<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p57\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p58\" class=\"sc\">El d\u00eda de nuestra boda (1970)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p59\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p60\" class=\"sc\">Con Maria, en la actualidad<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p61\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Afront\u00e9 el\u00a0desaf\u00edo de\u00a0servir a Dios RELATADO POR IVAN MIKITKOV \u201cSi te quedas en el pueblo, te volvemos a encarcelar\u201d, me advirti\u00f3 el agente del Comit\u00e9 de Seguridad del Estado sovi\u00e9tico (KGB). Acababa de recuperar mi libertad tras doce a\u00f1os en prisi\u00f3n, pero mis padres estaban enfermos de gravedad y necesitaban que los cuidara. \u00bfQu\u00e9 iba &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/afronte-el-desafio-de-servir-a-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAfront\u00e9 el desaf\u00edo de servir a Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27801","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27801","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27801"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27801\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27801"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27801"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27801"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}