{"id":2784,"date":"2015-12-01T00:54:51","date_gmt":"2015-12-01T05:54:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/buenas-obras-al-estilo-del-buen-samaritano\/"},"modified":"2015-12-01T00:54:51","modified_gmt":"2015-12-01T05:54:51","slug":"buenas-obras-al-estilo-del-buen-samaritano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/buenas-obras-al-estilo-del-buen-samaritano\/","title":{"rendered":"Buenas obras, al estilo del buen samaritano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Manfred Kohl<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 principios nos arroja la experiencia del Buen Samaritano? Esta es una reflexi\u00f3n sobre las pistas que nos deja esta historia acerca de c\u00f3mo encaminarnos en las buenas obras preparadas de antemano para nosotros.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify><\/B>Unos a\u00f1os atr\u00e1s, el doctor Manfred Kohl, vice-presidente de Overseas Council, comparti\u00f3 en el Instituto B\u00edblico de Buenos Aires una excelente reflexi\u00f3n sobre Lucas 10.30\u009635, la cual ha servido como base para los principios compartidos en este espacio. La p\u00e1gina lo invita a reflexionar sobre las pistas que nos deja esta historia acerca de c\u00f3mo encaminarse en las buenas obras preparadas de antemano para nosotros.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>1. Pero un samaritano que iba de camino\u0085<\/P><br \/>\n<P align=justify>La mayor\u00eda de las oportunidades para servir a otros ocurren en el \u00e1mbito de la vida cotidiana. Como lo se\u00f1ala Francisco Anabal\u00f3n en este n\u00famero, las \u00abbuenas obras\u00bb no se refieren a un programa o una instituci\u00f3n, sino m\u00e1s bien a un estilo de vida. El samaritano no hab\u00eda salido por el camino a Jeric\u00f3 buscando a alg\u00fan necesitado con el objetivo de realizar su \u00abbuena acci\u00f3n del d\u00eda\u00bb. M\u00e1s bien, iba a Jeric\u00f3 para atender alg\u00fan asunto que ten\u00eda que ver con su familia o los negocios en que estaba involucrado. Esto nos demuestra que el que aspira a estar involucrado en buenas obras deber\u00e1 saber que las mejores oportunidades no se planifican, sino que vienen sobre la marcha de la vida.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>2. vino cerca de \u00e9l\u0085<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es necesario que transitemos por los mismos caminos que los necesitados. Resulta dif\u00edcil involucrarse con las personas desde atr\u00e1s de un escritorio o encerrado en una oficina. Por eso tenemos que estar dispuestos a ir a las \u00abplazas, las esquinas de las calles y las puertas de la ciudad\u00bb, movi\u00e9ndonos en el ambiente donde m\u00e1s probablemente vamos a encontrar a los necesitados. En la mente de muchos pastores \u00abbuenas obras\u00bb se refiere a la interminable sucesi\u00f3n de reuniones cuyos \u00fanicos destinatarios son los mismos miembros de la iglesia que ya han sido alcanzados por el Gran M\u00e9dico. La mayor\u00eda de los necesitados, sin embargo, no vendr\u00e1 a nosotros: tenemos que encontrarla nosotros. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>3. y, al verlo\u0085<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los que vivimos en las grandes urbes sabemos cuan f\u00e1cil es \u00abver, sin ver nada\u00bb. Todos los d\u00edas, millones de personas viajan en buses, trenes y otros medios de transporte, miran por las ventanillas, pero no ven lo que est\u00e1 pasando frente a sus ojos. Est\u00e1n perdidos en sus propias preocupaciones, o han desarrollado la clase de mecanismos que les permite atravesar, con miradas de indiferencia, a las multitudes sufrientes a su alrededor. Las buenas obras, sin embargo, requieren que andemos por la vida con los ojos \u00abbien abiertos\u00bb. Es decir, tenemos que tomar cuenta la situaci\u00f3n de los que est\u00e1n a nuestro alrededor. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>4. fue movido a misericordia\u0085<\/P><br \/>\n<P align=justify>El texto de Lucas 10 nos indica que tanto el sacerdote como el levita vieron al hombre tirado al costado del camino y seguramente ambos sintieron una moment\u00e1nea incomodidad al verlo. Habr\u00e1n sentido en sus esp\u00edritus esa fugaz inquietud que nos puede indicar que a\u00fan nosotros mismos guardamos algo de los rasgos del Creador. Ambos, sin embargo, endurecieron el coraz\u00f3n y siguieron el camino. Nosotros tambi\u00e9n tenemos nuestras maneras de \u00abendurecer\u00bb el coraz\u00f3n, apaciguando la conciencia con la impermeable l\u00f3gica de los ego\u00edstas: \u00abSon tantos los necesitados; \u00bfqu\u00e9 puedo hacer yo? Adem\u00e1s, si est\u00e1 en estas condiciones, por algo debe ser\u00bb. El hacedor de buenas obras, no obstante, permite que su coraz\u00f3n sea conmovido por la compasi\u00f3n que viene de lo alto, la misma que tantas veces impuls\u00f3 a Jes\u00fas a involucrarse con la gente.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>5. Acerc\u00e1ndose\u0085<\/P><br \/>\n<P align=justify>Podr\u00edamos experimentar misericordia en nuestro interior, sin que esto nos movilice. Muchas personas cuyo coraz\u00f3n a\u00fan no ha sido anestesiado a las necesidades de los que est\u00e1n a su alrededor, experimentan a diario momentos de tristeza al ver la desdichada condici\u00f3n de los que sufren. No obstante, este sentimiento podr\u00eda bien producir en nosotros un menear de la cabeza, el comentario de que \u00abalguien deber\u00eda hacer algo al respecto\u00bb, o una indignada denuncia contra los gobiernos corruptos que permiten la existencia de este tipo de situaciones. Empero, el samaritano se acerc\u00f3 al hombre herido, para ver de qu\u00e9 manera pod\u00eda ayudarlo. Es en este instante que la compasi\u00f3n comienza a traducirse en buena obra.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>6. vend\u00f3 sus heridas ech\u00e1ndoles aceite y vino\u0085 <\/P><br \/>\n<P align=justify>Las buenas obras son, esencialmente, pr\u00e1cticas; es decir, no se miden tanto con las palabras como con los hechos. No es que las primeras no tengan su lugar, pues hay palabras que dichas en el momento justo pueden ser m\u00e1s valiosas que cualquier piedra preciosa. Los necesitados, sin embargo, con frecuencia requieren de algo m\u00e1s tangible que la palabra: un abrazo, una caricia, un medicamento, una visita, una llamada, un plato de sopa, un par de zapatos, unas monedas para viajar. En este caso, el samaritano se prest\u00f3 a atender las necesidades m\u00e1s inmediatas que ten\u00eda el herido, tomando de sus propias posesiones para socorrerlo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>7. lo puso en su cabalgadura\u0085<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es muy dif\u00edcil ayudar a otros si no estamos dispuestos a salir de nuestra propia comodidad. No hay nada de malo en bajar la ventanilla del carro para darle a un mendigo una moneda. \u00a1Definitivamente es mejor que no hacer nada! El problema es que requiere tan poco de nosotros, apenas la molestia de dejar entrar moment\u00e1neamente al carro el aire viciado de la ciudad. La verdadera buena obra requiere que estemos dispuestos a salir de nuestro lugar de comodidad, para socorrer al necesitado. El samaritano sacrific\u00f3 el lujo de andar en su cabalgadura para que el hombre herido pudiera montar en ella.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>8. lo llev\u00f3 al mes\u00f3n y cuid\u00f3 de \u00e9l\u0085<\/P><br \/>\n<P align=justify>Rara vez ser\u00e1 posible cumplir con la buena obra si no estamos dispuestos a desviarnos de nuestros propios caminos, y es muy dif\u00edcil ayudar cuando uno tiene la vista puesta exclusivamente en sus propios proyectos, como lo demuestran el levita y el sacerdote. Vaya uno a saber qu\u00e9 actividad religiosa los ten\u00eda tan apurados; el hecho es que ninguno de los dos estaba dispuesto a abandonar su proyecto para ayudar al herido, aun cuando este presentaba heridas de cierta gravedad. El samaritano por su parte, suspendi\u00f3 su propio viaje y se desvi\u00f3 hacia un mes\u00f3n, donde se dedic\u00f3 a ayudar al hombre a recuperar sus fuerzas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>9. Otro d\u00eda, al partir, sac\u00f3 dos denarios, los dio al mesonero y le dijo: \u00abCu\u00eddamelo\u0085\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las buenas obras requieren, eventualmente, que se involucren otros en el proceso. Quiz\u00e1s no estemos dispuestos a asumir mayor compromiso con los necesitados porque tenemos cierto temor de que vamos a quedar \u00abenganchados\u00bb con ellos y no podremos darles el seguimiento adecuado. Sin embargo, los mejores proyectos son aquellos donde la carga no reposa sobre los hombros de un solo individuo, sino m\u00e1s bien sobre la comunidad. As\u00ed lo ha deseado el Se\u00f1or y por eso ha dado instrucciones a su pueblo de que se ocupe de la viuda, el hu\u00e9rfano y el extranjero. El samaritano no pod\u00eda quedar indefinidamente con el hombre herido, pero s\u00ed realiz\u00f3 los arreglos necesarios para que otro se incluyera en la labor.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>10. \u00aby todo lo que gastes de m\u00e1s yo te lo pagar\u00e9 cuando regrese.\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por \u00faltimo, las buenas obras que dejan una contribuci\u00f3n perdurable en el tiempo, requieren de un compromiso a largo plazo. Si deseamos ver la transformaci\u00f3n de las personas con las que estamos involucrados, deberemos estar dispuestos a caminar con ellos en un proceso que durar\u00e1 un tiempo. Quiz\u00e1s este es el problema m\u00e1s dif\u00edcil de resolver en la iglesia, pues las personas rara vez reciben un acompa\u00f1amiento prolongado luego del contacto inicial. Empero, el samaritano no solamente se comprometi\u00f3 a volver, sino a seguir cubriendo los gastos que engendraran el proceso de recuperaci\u00f3n. Aunque \u00e9l no pod\u00eda permanecer en el lugar, no se desentendi\u00f3 del asunto, sino que continu\u00f3 demostrando inter\u00e9s en el bienestar del rescatado.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Cuando Jes\u00fas concluy\u00f3, dej\u00f3 bien claro que esta no era, simplemente, una historia. Al escriba le dijo: \u00abVe y haz t\u00fa lo mismo\u00bb. \u00bfSer\u00e1 que nos sigue dando esas mismas instrucciones a cada uno de nosotros?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Nota:<\/P><br \/>\n<P align=justify>1. Overseas Council trabaja prestando apoyo a programas de educaci\u00f3n teol\u00f3gica en el tercer mundo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Apuntes Pastorales, Volumen XXII N\u00famero 1<\/P><br \/>\n<P align=justify>Todos los derechos reservados<\/P><\/p>\n<p><P align=justify> <\/P><br \/>\n<P align=justify> <\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Manfred Kohl \u00bfQu\u00e9 principios nos arroja la experiencia del Buen Samaritano? Esta es una reflexi\u00f3n sobre las pistas que nos deja esta historia acerca de c\u00f3mo encaminarnos en las buenas obras preparadas de antemano para nosotros. 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