{"id":2789,"date":"2015-12-01T00:54:58","date_gmt":"2015-12-01T05:54:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-verdadera-guerra-espiritual\/"},"modified":"2015-12-01T00:54:58","modified_gmt":"2015-12-01T05:54:58","slug":"la-verdadera-guerra-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-verdadera-guerra-espiritual\/","title":{"rendered":"La verdadera guerra espiritual"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Dr. Juan Kessler<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Tradicionalmente la iglesia ha afirmado que su lucha es contra el mundo, la carne y el diablo. A finales del siglo XIX, como resultado de la influencia del modernismo teol\u00f3gico, se comenz\u00f3 a dar menos importancia al diablo hasta el extremo de negar su existencia. A finales del siglo XX se produjo una reacci\u00f3n hacia el otro extremo y se atribuye casi todo el mal al diablo. Nuevamente la guerra espiritual se redujo, esta vez a una lucha contra el diablo y sus demonios.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Tradicionalmente la iglesia ha afirmado que su lucha es contra el mundo, la carne y el diablo. A finales del siglo XIX, como resultado de la influencia del modernismo teol\u00f3gico, se comenz\u00f3 a dar menos importancia al diablo hasta el extremo de negar su existencia. Para muchos cristianos del mundo occidental la guerra espiritual se redujo, en efecto, a una lucha contra el mundo y la carne. \u00daltimamente se ha producido una reacci\u00f3n hacia el otro extremo y se atribuye casi todo el mal al diablo. Nuevamente la guerra espiritual se redujo, esta vez a una lucha contra el diablo y sus demonios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por un lado la t\u00e1ctica de Satan\u00e1s es hacer pensar que no existe, a fin de poder obrar en forma inadvertida, y por el otro trata de obsesionar a la gente con su poder y actividad. Por eso creo que es de suma importancia que la iglesia de Cristo recobre un balance b\u00edblico en esta materia.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La guerra espiritual, \u00bfc\u00f3mo se puede definir?<\/P><br \/>\n<\/B><br \/>\n<P align=justify>Pablo exhorta a Timoteo: \u00abPelea la buena batalla de la fe\u00bb (1 Ti. 6:12). En el vers\u00edculo anterior el ap\u00f3stol manda seguir \u00abla justicia, la fe, el amor, la paciencia y la mansedumbre\u00bb; de modo que el contexto de su exhortaci\u00f3n es la lucha contra el pecado. En 2 Timoteo 4:7 Pablo declara: \u00abHe peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe\u00bb. Aqu\u00ed \u00e9l afirma \u00abya estoy listo para ser sacrificado\u00bb. El contexto en este caso es la lucha por mantenerse en el ministerio. En 1 Corintios 9:26, 27 Pablo escribe: \u00abde esta manera peleo\u0085 golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado\u00bb. Otra vez el contexto es la lucha por mantenerse dentro del ministerio. En Colosenses 1:29 Pablo afirma que est\u00e1 \u00abluchando seg\u00fan la potencia de \u00c9l, la cual obra poderosamente en m\u00ed\u00bb. En el vers\u00edculo anterior su preocupaci\u00f3n es \u00abpresentar perfecto en Cristo Jes\u00fas a todo hombre\u00bb; de modo que el contexto es, nuevamente, el ministerio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nos costar\u00eda demasiado tiempo examinar toda referencia que Pablo hace a la guerra espiritual, pero creo que se puede afirmar que Pablo la interpretaba en primer lugar como una lucha contra el mundo y la carne. La posici\u00f3n de los dem\u00e1s escritores neotestamentarios es similar. En casi todos los libros del Nuevo Testamento hay referencias a la lucha contra los poderes sat\u00e1nicos, pero est\u00e1n en minor\u00eda en comparaci\u00f3n con las much\u00edsimas referencias a la lucha contra el mundo y la carne. Por eso acepto la definici\u00f3n de la guerra espiritual como la lucha contra el mundo, la carne y el diablo, y en este orden.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00bfQu\u00e9 significa luchar contra el Mundo y la Carne?<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>La influencia del mundo sobre el creyente se puede analizar bajo cuatro aspectos:<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa seducci\u00f3n de lo que el ap\u00f3stol Juan describe como \u00ablos deseos de los ojos\u00bb (1 Jn. 2:16). Casi todos los avisos comerciales procuran explotar estos deseos.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00abLa vanagloria de la vida\u00bb (1 Jn. 2:16), o sea el ansia por la fama y el reconocimiento de parte de nuestros semejantes, que conlleva el temor del \u00abqu\u00e9 dir\u00e1n\u00bb.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nMuchas ideas y actitudes que est\u00e1n en pugna con la verdad de Dios (Col. 2:20-23) y que influyen directa o indirectamente en nuestros pensamientos.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLas amenazas y la persecuci\u00f3n de parte de las autoridades (Hch. 4:29).<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa influencia de la carne impide que el creyente siga su deseo renovado de cumplir con la ley de Dios (Ro. 7:22,23). Los instintos corporales de comer, beber, reproducirse y mantenerse vivo, muy f\u00e1cilmente se vuelven ego\u00edstas, de modo que empiezan a militar contra los intentos espirituales de negarse a s\u00ed mismo, tomar su cruz y seguir a Cristo. El mundo con sus insinuaciones y amenazas apela precisamente a estos instintos corporales a fin de hacernos carnales.<\/LI><\/p>\n<p><P align=justify>El primer paso en la guerra espiritual debe ser aislar la carne de estas insinuaciones y amenazas mundanas. Por eso me parece que la lucha contra el mundo debe venir primero. Hay por lo menos cinco pasos que se pueden dar:<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nHuir de ciertas tentaciones (1 Ti. 6:10, 11 y 2 Ti. 2:22). Un joven se quej\u00f3 a su pastor de que no pod\u00eda quitarse pensamientos lascivos. El pastor le pregunt\u00f3 si hab\u00eda algo que estimulaba tales ideas y el joven le contest\u00f3 que eran los avisos fuera de un cine por el cual ten\u00eda que pasar rumbo a su trabajo. El pastor le pregunt\u00f3 entonces si no hab\u00eda otro camino a su trabajo y el joven confes\u00f3 que s\u00ed lo hab\u00eda. Cambiar la ruta a su trabajo le ayud\u00f3 mucho a este joven.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEs importante llenar la mente de pensamientos edificantes (Fil. 4:8) de modo que no haya tiempo, ni campo para las sugerencias del mundo (Ef. 5:11, 12). Hay un dicho: no se puede impedir a los p\u00e1jaros volar por encima de nuestras cabezas, pero s\u00ed podemos prevenir que hagan sus nidos en nuestros cabellos. (Mart\u00edn Lutero).<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEs necesario evitar la compa\u00f1\u00eda repetida de personas divisionistas o contaminantes (Ro. 16:17, 18; 1 Co. 5:1 y 15:33). \u00abDime con qui\u00e9n andas y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres\u00bb.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEs urgente establecer prioridades claras que formen h\u00e1bitos en nuestra vida (Mt. 6:33 y Hch. 4:19).<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nA las autoridades que nos quieren desviar de la obediencia a Dios hay que contestar con respeto pero con firmeza (Dn. 3:16-18).<\/LI><\/UL><\/p>\n<p><P align=justify>Estos pasos son buenos y ayudar\u00e1n a disminuir la presi\u00f3n sobre nosotros, pero como aprendieron los monjes en la Edad Media, aislarse del mundo no ofrece ninguna garant\u00eda contra los apetitos de la carne. Las medidas que sirven contra el mundo no valen contra la carne. Ni los ritos religiosos (He. 10:4), ni las reglas (Col. 2:21-23), ni los esfuerzos propios (Ro. 7:18-21) sirven para dominar la carne. Lo que tenemos que hacer es crucificarla (G\u00e1. 5:24). Pero, \u00bfc\u00f3mo? Pablo, bas\u00e1ndose en las palabras de nuestro Se\u00f1or en Juan 12:32, 33 nos se\u00f1al\u00f3 el camino a seguir. Cristo no muri\u00f3 solo, porque ante los ojos de Dios toda la vieja humanidad fue crucificada con \u00c9l (Ro. 6:3-6; 2 Co. 5:14 y G\u00e1. 6:14). Es en la medida en que descansemos en este hecho y permitamos que la vida resucitada de Cristo reine en nuestras vidas, que la victoria de Dios sobre nuestra carne se har\u00e1 una realidad (Ro. 6:11-14 y 8: 2-4).<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La lucha contra el diablo y sus demonios<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas \u00abfue llevado por el Esp\u00edritu al desierto para ser tentado por el diablo\u00bb (Mt. 4:1). No se dice que fue llevado para atacar al diablo, sino que \u00c9l, por medio de la palabra de Dios, resisti\u00f3 a Satan\u00e1s. Durante su ministerio Cristo, por medio de su palabra, ech\u00f3 fuera a los demonios que se opusieron a \u00c9l, o que le fueron presentados (Mt. 8:16). Hasta en su segunda venida nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas no tomar\u00e1 la iniciativa en atacar a Satan\u00e1s y a sus huestes (Ap. 19:11-21).<\/P><br \/>\n<P align=justify>El Se\u00f1or dio autoridad a sus doce disc\u00edpulos para echar fuera demonios (Mt. 10:1). No leemos, ni antes o despu\u00e9s de la muerte del Se\u00f1or, que ellos buscaron a los demonios a fin de atacarlos, sino que respondieron cuando un endemoniado se les present\u00f3. El famoso pasaje en Efesios 6:10-18 dice la misma cosa. Con la excepci\u00f3n de la espada del Esp\u00edritu y, posiblemente, la oraci\u00f3n, todo el armamento mencionado es defensivo. El prop\u00f3sito de la lucha es \u00abresistir en el d\u00eda malo y habiendo acabado todo, estar firmes\u00bb (vers\u00edculo 13). Creo, entonces, que nos toca resistir al diablo y no atacarlo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El ataque diab\u00f3lico contra Jes\u00fas no fue constante. Despu\u00e9s de la tentaci\u00f3n en el desierto, Satan\u00e1s \u00abse apart\u00f3 de \u00c9l por un tiempo\u00bb (Lc. 4:14). No leemos de otros intentos diab\u00f3licos contra Cristo hasta que Pedro se hizo portavoz de Satan\u00e1s en su esfuerzo de desviar al Se\u00f1or de la cruz (Mt. 16:22, 23). Despu\u00e9s el diablo no reapareci\u00f3 hasta unos d\u00edas antes de la crucifixi\u00f3n, cuando entr\u00f3 en Judas Iscariote (Lc. 22:3), procur\u00f3 promover la ca\u00edda de Pedro (Lc. 22:31) y, por fin, despu\u00e9s de la \u00faltima cena, se acerc\u00f3 a Cristo mismo (Jn. 14:30). Se podr\u00eda objetar que en parte mi argumento se basa en el silencio, pero entonces contestar\u00eda que no hay un solo texto en la Biblia que d\u00e9 la impresi\u00f3n de que los ataques diab\u00f3licos son seguidos. A veces sospecho que aquellos que tanto hablan de ataques diab\u00f3licos no saben lo que realmente son, porque un ataque diab\u00f3lico es algo pavoroso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ninguno de los casos de exorcismo que se mencionan en el Nuevo Testamento tuvo lugar en la iglesia. El echar fuera a los demonios era parte de la obra evangel\u00edstica. Esto tambi\u00e9n concuerda con la ense\u00f1anza de las ep\u00edstolas. En Col. 1:13 Pablo escribe, refiri\u00e9ndose a Dios: \u00abEl cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas y trasladado al reino de su amado Hijo\u00bb. La salvaci\u00f3n en Cristo se define, entre otras cosas, como la liberaci\u00f3n del poder de Satan\u00e1s (Hch. 26:18). En 1 Jn. 5:18 el ap\u00f3stol amado escribe: \u00absabemos que todo aquel que ha nacido de Dios no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda y el maligno no le toca\u00bb. Sugerir, como se hace a menudo hoy en d\u00eda, que un cristiano est\u00e1 expuesto continuamente a los ataques del diablo y, a\u00fan peor, que un cristiano puede ser pose\u00eddo de un demonio, quita, a mi juicio, valor a las promesas del Nuevo Testamento.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Satan\u00e1s fue derrotado en la cruz de Cristo (Col. 2:15). El diablo acus\u00f3 a Job en la presencia de Dios, pero al morir por nuestros pecados, el Se\u00f1or Jes\u00fas le quit\u00f3 al diablo su arma con que nos acusaba en la presencia de Dios (Ap. 12:10). A ra\u00edz del sacrificio de Cristo, Satan\u00e1s fue echado de la presencia de Dios (Jn. 12:31) y no puede influir m\u00e1s en el puesto de mando de este universo. Su campo de acci\u00f3n ya est\u00e1 limitado a la tierra (Ap. 12:12). Como no puede tocar a los creyentes, los ataca de las siguientes maneras:<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nA trav\u00e9s de persecuci\u00f3n por parte de las autoridades. No hay que asumir que toda persecuci\u00f3n es directamente inspirada por Satan\u00e1s, y sobre todo no hay que decir tal cosa a las autoridades involucradas, pero en t\u00e9rminos generales se puede decir que la persecuci\u00f3n a la iglesia proviene de Satan\u00e1s (Ap. 12:17).<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nPor medio de acusaciones hechas por otras personas. El diablo es experto en levantar sospechas. Los creyentes no deben participar en el trabajo de acusaci\u00f3n en especial cuando se trata de acusar a otros cristianos.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nPor medio de amenazas. En este caso el diablo se presenta como le\u00f3n rugiente (1 P. 5:8), pero como es padre de mentira, en muchos casos no tiene la autoridad necesaria para ejecutar sus amenazas.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nPor medio de tentaciones, dudas, insinuaciones y mentiras que \u00e9l lanza como dardos de fuego contra los creyentes. En estos casos el diablo se nos presenta como un \u00e1ngel de luz con el objeto de confundirnos.<\/LI><\/UL><\/p>\n<p><P align=justify>Contra tales ataques el creyente dispone de no menos de siete defensas:<\/P><br \/>\n<P align=justify>La verdad. Puesto que una de las armas principales de Satan\u00e1s es la mentira, el creyente tiene que ajustarse estrictamente a la verdad en lo que dice acerca de otras personas, lo que piensa de s\u00ed mismo y lo que ense\u00f1a sobre Dios y el evangelio. Tambi\u00e9n parte importante de la verdad es confesar todo pecado que uno haya cometido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La rectitud. Ya que Satan\u00e1s incita a compromisos incorrectos, el cristiano puede frustrar muchos de sus intentos simplemente con una administraci\u00f3n transparente de sus negocios y un trato justo a los dem\u00e1s. Tambi\u00e9n las iglesias pueden evitar muchas maquinaciones diab\u00f3licas mediante un manejo honrado y abierto de sus finanzas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La disposici\u00f3n de compartir el evangelio cada vez que se presente una oportunidad. Una de las armas de Satan\u00e1s es el temor al qu\u00e9 dir\u00e1n. Si no nos avergonzamos por el evangelio esto autom\u00e1ticamente frustrar\u00e1 muchos de los esfuerzos diab\u00f3licos contra nosotros.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La fe. Ad\u00e1n y Eva cayeron porque desconfiaron de Dios y aceptaron la insinuaci\u00f3n de Satan\u00e1s de que Dios, al prohibirles comer del \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal, les estaba reservando un bien importante (Gn. 3:5). La confianza en la bondad de Dios y en su sabio manejo de los eventos nos proteger\u00e1 contra muchas de las artima\u00f1as del enemigo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La salvaci\u00f3n y la presencia de Cristo en nosotros. A una se\u00f1orita se le pregunt\u00f3 el secreto de su buen humor. Ella contest\u00f3 que no siempre hab\u00eda sido as\u00ed: antes, cada vez que sent\u00eda una tentaci\u00f3n, sal\u00eda a pelear con el diablo y siempre perd\u00eda, hasta que aprendi\u00f3 a decir: \u00abSe\u00f1or Jes\u00fas, all\u00ed est\u00e1 otra vez el diablo tocando a mi puerta con una tentaci\u00f3n. Por favor, \u00e1brele y preg\u00fantale lo que necesita\u00bb. Con esto Satan\u00e1s desaparec\u00eda en el acto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La espada del Esp\u00edritu. Cristo dio un ejemplo tremendo del uso de la palabra de Dios contra Satan\u00e1s durante su tentaci\u00f3n en el desierto. Sufr\u00ed mucho en un ataque sat\u00e1nico por no fijarme en la promesa de que una oveja del Se\u00f1or reconocer\u00e1 su voz (Jn. 10:4). El no reconocer una voz que se escucha es en s\u00ed una se\u00f1al de alarma.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La oraci\u00f3n. En todo momento Satan\u00e1s est\u00e1 bajo el control de Dios y por esto Cristo nos ense\u00f1\u00f3 a orar: \u00abl\u00edbranos del mal\u00bb o, como bien se puede traducir: \u00abl\u00edbranos del maligno\u00bb. El Se\u00f1or advirti\u00f3 a sus disc\u00edpulos: \u00abvelad y orad para que no entr\u00e9is en tentaci\u00f3n\u00bb (Mt. 26:41). Igualmente el arc\u00e1ngel Miguel al contender con el diablo no se atrevi\u00f3 a proferir juicio de maldici\u00f3n contra \u00e9l sino dijo: \u00abEl Se\u00f1or te reprenda\u00bb que tambi\u00e9n es una oraci\u00f3n (Jud. 9).<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Cuatro preguntas actuales acerca de la guerra espiritual<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>I.<\/B> Cristo dio autoridad a sus doce disc\u00edpulos sobre los esp\u00edritus inmundos. \u00bfSignifica esto que sigue dando tal autoridad a todos los creyentes hoy? En su comisi\u00f3n a los setenta Cristo no mencion\u00f3 la autoridad sobre los demonios (Lc. 10:1-11). Sin embargo cuando los setenta regresaron ellos dijeron: \u00abSe\u00f1or, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre\u00bb (Lc. 10:17). Esto se puede interpretar de dos maneras:<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nSe dio igual autoridad a los setenta, y la frase acerca de la autoridad sobre los demonios no se repiti\u00f3 porque era una cosa sobreentendida. Aun as\u00ed debemos recordar que los setenta representaban un grupo especial que no tiene su equivalente hoy.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nCristo no dio igual autoridad a los setenta pero en el curso de su misi\u00f3n, ellos encontraron que ten\u00edan poder para echar fuera a los demonios que se presentaron.<\/LI><\/UL><\/p>\n<p><P align=justify>De cualquier forma dudo que antes de su segunda venida nuestro Se\u00f1or haya dado una autoridad generalizada a todos los creyentes sobre las fuerzas del mal. Interpreto las palabras \u00aben breve\u00bb en Romanos 16:20 como una referencia al retorno de nuestro Se\u00f1or (Compare Ap. 22:6, 7 donde se usa la misma expresi\u00f3n o una palabra muy similar). Es com\u00fan ahora afirmar que se est\u00e1 atando a Satan\u00e1s o a sus demonios. Cristo at\u00f3 a Satan\u00e1s y a sus demonios (Mt. 12:28, 29) y al final un \u00e1ngel comisionado lo har\u00e1 tambi\u00e9n (Ap. 20:1, 2), pero no hay en el Nuevo Testamento texto seguro que indique que los creyentes, en general, lo puedan hacer ahora. Mientras tanto el ap\u00f3stol Judas advierte contra el peligro de faltar el respeto a las potestades superiores aunque sean malignas (Judas 8).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Saco la conclusi\u00f3n de que el creyente tiene autoridad de echar fuera un demonio en el nombre del Se\u00f1or si se ve confrontado con una persona endemoniada; o de decir a Satan\u00e1s que se vaya si \u00e9l se presenta, pero que no tiene autoridad para dar \u00f3rdenes generales a Satan\u00e1s y sus huestes en el sentido de atarlos o prohibirles el paso a cierto lugar.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>II.<\/B> \u00bfC\u00f3mo se distingue un caso de posesi\u00f3n demon\u00edaca o endemoniamiento? Creo que esta pregunta es muy importante, porque se hace mucho da\u00f1o a una persona insinu\u00e1ndole que tiene un demonio cuando no es as\u00ed. La persona afectada bien puede desmoralizarse por completo y, cuando no pasa nada despu\u00e9s de un intento de exorcismo, empieza a dudar que Dios le pueda ayudar. Por eso creo que Pablo esper\u00f3 muchos d\u00edas en el caso de la muchacha con esp\u00edritu de adivinaci\u00f3n (Hch. 16:16-18), porque quer\u00eda estar seguro de que ella realmente ten\u00eda un demonio antes de entrar en acci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Durante el ministerio del Se\u00f1or Jes\u00fas los demonios se distinguieron por su oposici\u00f3n a Cristo en combinaci\u00f3n con su conocimiento sobrenatural. Recientemente le\u00ed el testimonio de uno que es ahora director de un instituto b\u00edblico en Tailandia. Su padre era un budista destacado que se hab\u00eda metido en la brujer\u00eda. El hijo, de alguna manera, recibi\u00f3 un Nuevo Testamento y se puso a leerlo, hasta que se convirti\u00f3, aunque no dijo nada a nadie de lo que le hab\u00eda pasado. Unos d\u00edas despu\u00e9s su padre le dijo que su t\u00eda, a quien quer\u00eda mucho, estaba enferma. \u00abLa voy a visitar\u00bb, dijo el padre, \u00ab\u00bfquieres acompa\u00f1arme?\u00bb \u00abPor supuesto\u00bb, le contest\u00f3 el hijo. Cuando estaban llegando a la casa escucharon gritos fuertes que mencionaban el nombre del hijo y dec\u00edan \u00abQue no venga a mi casa\u00bb. El padre se extra\u00f1\u00f3 y entrando a la casa dijo: \u00abHermana, \u00bfqu\u00e9 te pasa? Es tu sobrino favorito\u00bb, pero la mujer s\u00f3lo grit\u00f3 con m\u00e1s fuerza: \u00abQue se vaya de mi casa porque tiene a Cristo en su coraz\u00f3n\u00bb. Al verse descubierto, el hijo entr\u00f3 en la casa y dijo: \u00abEsp\u00edritu, no s\u00e9 qui\u00e9n eres, pero en el nombre del Se\u00f1or Jesucristo sal de ella\u00bb. Despu\u00e9s de unas convulsiones el esp\u00edritu inmundo sali\u00f3 y ella se recuper\u00f3.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>III.<\/B> \u00bfC\u00f3mo se distingue entre la disciplina de Dios, un ataque sat\u00e1nico o un percance de la vida? Otra vez la pregunta es de mucha importancia, porque a la disciplina de Dios hay que someterse incondicionalmente, hay que resistir al ataque sat\u00e1nico y al percance hay que aguantarlo con paciencia. <\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEn primer lugar es necesario pedir al Se\u00f1or que nos ilumine en cada caso y nos oriente a reaccionar. <\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEn segundo lugar es preciso recordar que el Se\u00f1or no nos va a proteger contra todos los percances de la vida. De otra manera muchos se convertir\u00edan e \u00c9l s\u00f3lo por los beneficios. <\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEn tercer lugar debemos confiar en que, mientras la disciplina del Se\u00f1or es para nuestro bien (He. 12:11), el ataque diab\u00f3lico es s\u00f3lo destructivo. El problema es que al principio la disciplina del Se\u00f1or y el ataque diab\u00f3lico se parecen mucho. Con el tiempo se aprecia la diferencia.<\/LI><\/UL><\/p>\n<p><P align=justify>Mi opini\u00f3n personal es que el Se\u00f1or s\u00f3lo permite un ataque diab\u00f3lico en los casos que su disciplina no haya tenido efecto o que la lecci\u00f3n que \u00c9l quiere dar, s\u00f3lo se puede aprender a trav\u00e9s de una intervenci\u00f3n de Satan\u00e1s. Estoy convencido de que muchas pruebas que atribuimos al diablo son en realidad una disciplina del Se\u00f1or o el resultado de nuestro descuido. En Guatemala me contaron de un pastor a quien le discernieron un esp\u00edritu de choque porque sufri\u00f3 una serie de accidentes automovil\u00edsticos.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>IV.<\/B> \u00bfSe dirige la guerra espiritual siempre contra autoridades sat\u00e1nicas? Muchas veces se interpreta el texto de Efesios 6:12 en el sentido de que todos los principados, potestades y gobernadores mencionados all\u00ed pertenecen a las \u00abhuestes espirituales de maldad\u00bb de la \u00faltima parte del vers\u00edculo. Pero en Efesios 1:21 Pablo se refiere a \u00abtodo principado y autoridad\u00bb (las mismas palabras en el griego) \u00abno s\u00f3lo en este siglo, sino tambi\u00e9n en el venidero\u00bb. Es m\u00e1s natural entonces interpretar Efesios 6:12 en el sentido de que la lucha espiritual se dirige contra poderes terrenales y celestiales. Esta interpretaci\u00f3n concuerda con el cuadro que nos da el libro de Apocalipsis. En Apocalipsis 17:8, por ejemplo, se habla de la bestia en t\u00e9rminos que hacen pensar en un ser espiritual o celestial, pero en el vers\u00edculo que sigue, en una referencia clara a la ciudad de Roma, se dice que las siete cabezas de la bestia son siete montes.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Muchas veces las autoridades terrenales no tienen idea de que son manipuladas por Satan\u00e1s y tal sugerencia las ofender\u00eda mucho. Por eso la lucha del creyente contra las autoridades terrenales debe librarse con todo el respeto debido (1 P. 2:17) y aun en la lucha contra las huestes malignas en el aire se debe guardar humildad y cortes\u00eda (Col. 2:18 y Jud. 10).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a9 Apuntes Pastorales, 1994. Volumen XII \u0096 n\u00famero 2 <\/P><br \/>\n<P align=justify>Todos los derechos reservados<\/P><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Dr. Juan Kessler Tradicionalmente la iglesia ha afirmado que su lucha es contra el mundo, la carne y el diablo. A finales del siglo XIX, como resultado de la influencia del modernismo teol\u00f3gico, se comenz\u00f3 a dar menos importancia al diablo hasta el extremo de negar su existencia. A finales del siglo XX se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-verdadera-guerra-espiritual\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa verdadera guerra espiritual\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2789","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2789","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2789"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2789\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}