{"id":27895,"date":"2016-05-20T14:06:58","date_gmt":"2016-05-20T19:06:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-lujo-a-necesidad-la-historia-del-jabon\/"},"modified":"2016-05-20T14:06:58","modified_gmt":"2016-05-20T19:06:58","slug":"de-lujo-a-necesidad-la-historia-del-jabon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-lujo-a-necesidad-la-historia-del-jabon\/","title":{"rendered":"De lujo a necesidad: la historia del jab\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>De lujo a necesidad: la historia del jab\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sb\">EN LA vida hay pocas cosas tan comunes y \u00fatiles como el jab\u00f3n, fiel acompa\u00f1ante nuestro desde la m\u00e1s tierna infancia. Con los siglos, este antiguo producto ha dejado de ser un lujo para convertirse en una necesidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sb\">Cabe se\u00f1alar que un qu\u00edmico del siglo XIX afirm\u00f3 que el consumo de jab\u00f3n era un indicador confiable de los niveles de riqueza y civilizaci\u00f3n de un pa\u00eds. En\u00a0la actualidad se considera imprescindible para la higiene y la salud. \u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 a formar parte integral de nuestro diario vivir?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"ss\"><strong>En la antig\u00fcedad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"sb\">No hay muchas razones para creer que antes de nuestra era se usara este art\u00edculo en el aseo personal. Es\u00a0verdad que Jerem\u00edas 2:22 (seg\u00fan se traduce en <em>La Biblia del Oso<\/em>) comienza con las siguientes palabras: \u201cAunque te laves\u00a0[&#8230;] y amontones jab\u00f3n sobre ti\u201d. Sin embargo, existen motivos para dudar que se refiera a lo que hoy llamamos jab\u00f3n, sea en barra, en polvo o en alguna otra presentaci\u00f3n. Por eso, una versi\u00f3n moderna de la Biblia vierte as\u00ed las palabras del profeta: \u201cAunque hicieras el lavado\u00a0[&#8230;] y tomaras para ti grandes cantidades de lej\u00eda\u201d. En\u00a0este caso, el t\u00e9rmino <em>lej\u00eda <\/em>se refiere a un \u00e1lcali utilizado como detergente, una sustancia muy distinta del jab\u00f3n que se usa en nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"sb\">Los antiguos griegos ten\u00edan la costumbre \u2014adoptada luego por los romanos\u2014 de emplear aceites perfumados en la higiene personal. Es\u00a0posible que Roma aprendiera el arte de hacer jab\u00f3n de los celtas, pues Plinio el Viejo, escritor latino del siglo primero, utiliza en su <em>Historia natural <\/em>el vocablo galo <em>saipo, <\/em>del cual se cree que\u00a0procede en \u00faltimo t\u00e9rmino nuestra palabra <em>jab\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"sb\">En los siglos subsiguientes encontramos pocas referencias al jab\u00f3n. Pero para la Edad Media ya se hab\u00edan consolidado como centros de manufactura Italia, Espa\u00f1a y Francia. Si bien es cierto que se trat\u00f3 de implantar la producci\u00f3n en masa, parece que en Europa se usaba muy poco. De\u00a0hecho, en fecha tan tard\u00eda como 1672, cuando cierto alem\u00e1n envi\u00f3 a una arist\u00f3crata un paquete con jab\u00f3n italiano como obsequio, vio oportuno incluir las instrucciones de empleo del misterioso objeto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"ss\"><strong>La antigua producci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"sb\">Una de las primeras recetas detalladas para hacer jab\u00f3n aparece en una compilaci\u00f3n del siglo\u00a0XII que reun\u00eda secretos profesionales de los artesanos. La\u00a0receta revela que el proceso qu\u00edmico de elaboraci\u00f3n sigue b\u00e1sicamente igual despu\u00e9s de tantos a\u00f1os: los aceites y grasas procedentes de varias fuentes se pon\u00edan a hervir con una soluci\u00f3n c\u00e1ustica alcalina para obtener jab\u00f3n bruto. Esta reacci\u00f3n se denomina saponificaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"sb\">Como es l\u00f3gico, la calidad depend\u00eda de las materias primas. Antiguamente se utilizaban cenizas de madera y grasas animales. Por ejemplo, en las colonias que dar\u00edan lugar a Estados Unidos, eran esos los ingredientes con que los primeros pobladores elaboraban un jab\u00f3n suave y gelatinoso de color pardo para uso cotidiano. Dado que se empleaba el mismo sebo fundido de reses y ovejas para hacer tanto jabones como candelas, o velas, era com\u00fan que el candelero (fabricante y vendedor de velas) se encargara tambi\u00e9n del jab\u00f3n. Cuando terminaba la ebullici\u00f3n de la mezcla, sol\u00eda a\u00f1adirle sal \u2014pues aportaba consistencia a las barras y as\u00ed le facilitaba el transporte\u2014 y lavanda, gaulteria, alcaravea u otros aromatizantes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"sb\">En el sur de Europa, los jabones tradicionales se confeccionaban con aceite de oliva, mientras que en regiones m\u00e1s fr\u00edas se hac\u00edan con sebo. Cuando se preparaban con aceites de pescado, solo serv\u00edan para la ropa, pues, como es natural, nadie los quer\u00eda para lavarse. Ahora bien, los aceites y grasas son solo una parte de la historia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" class=\"ss\"><strong>De artesan\u00eda a industria<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"sb\">Por siglos, el \u00e1lcali del jab\u00f3n se obtuvo de las cenizas de ciertas plantas, entre ellas algas marinas. En\u00a0Espa\u00f1a, por ejemplo, se quemaban plantas barrilleras, de las que se obten\u00eda una ceniza alcalina, la barrilla, que mezclada con aceite de oliva del pa\u00eds daba como resultado un fino y blanco producto: el jab\u00f3n de Castilla.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"sb\">Durante el siglo XVIII aument\u00f3 la demanda de otro \u00e1lcali, la potasa, para la manufactura de jab\u00f3n, vidrio y p\u00f3lvora.* Alrededor del a\u00f1o\u00a01790, Nicolas Leblanc, cirujano y qu\u00edmico franc\u00e9s, ide\u00f3 un proceso para obtener un \u00e1lcali de la sal com\u00fan. M\u00e1s adelante, otros qu\u00edmicos lograron producir sosa o soda c\u00e1ustica (tambi\u00e9n alcalina) a partir de la salmuera. Tales descubrimientos facilitaron la fabricaci\u00f3n industrial del jab\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"ss\"><strong>Se gana una buena reputaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"sb\">La \u00faltima parte del siglo XIX fue un tiempo de reformas trascendentales caracterizadas por las campa\u00f1as para educar a la ciudadan\u00eda en cuestiones de salud e higiene. Con todo, el jab\u00f3n de aquellos a\u00f1os segu\u00eda siendo por lo general una desagradable masa parda salpicada de residuos de\u00a0\u00e1lcali bruto que irritaban la piel. A\u00fan se empleaba un rudimentario proceso de fabricaci\u00f3n manual, en el cual se herv\u00edan los ingredientes en calderas; luego el producto se distribu\u00eda en barras sin el nombre del fabricante, a las que el tendero rebanaba para la venta al peso.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" class=\"sb\">Algunos jabones eran muy espumosos, pero destilaban aceite que, adem\u00e1s de dejar grasientos los dedos, terminaba poni\u00e9ndose rancio. Los fabricantes, cada vez m\u00e1s sensibles a las demandas del p\u00fablico, empezaron a usar aditivos como la citronela para disfrazar el mal olor con una agradable fragancia a lim\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" class=\"sb\">La calidad del jab\u00f3n seguir\u00eda aumentando. Por una parte, se populariz\u00f3 el uso de aceites vegetales, que ofrec\u00edan significativas ventajas. Por otro lado, los grandes avances en el transporte facilitaron el acceso a ricas fuentes de materia prima selecta. \u00c1frica occidental ten\u00eda la palmera de aceite, de cuyo carnoso fruto se extra\u00eda una sustancia mantecosa de color intenso que termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en ingrediente clave de jabones y cosm\u00e9ticos. Las islas del Pac\u00edfico aportaron la copra \u2014m\u00e9dula de coco desecada\u2014, de la que se obtiene el aceite de coco. As\u00ed, con tantos ingredientes ex\u00f3ticos, de lugares lejanos, la imagen del jab\u00f3n empez\u00f3 a mejorar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" class=\"sb\">Los fabricantes sab\u00edan muy bien que el consumidor deseaba naturalmente estar limpio; solo hab\u00eda que convencerlo de que el jab\u00f3n era indispensable. Enseguida, la publicidad relacion\u00f3 el producto y sus virtudes con elementos como la miel, la luz del sol y la nieve. Incluso adapt\u00f3 famosas obras de arte a fin de que tanto los anuncios como el jab\u00f3n tuvieran un aire refinado y selecto. Para comienzos del siglo XX se hab\u00eda convertido en un art\u00edculo de consumo mundial que hab\u00eda generado toda una industria publicitaria. De\u00a0hecho, ya en\u00a01894 lleg\u00f3 a promocionarse en el reverso de los sellos postales de Nueva Zelanda. Sin duda, se hab\u00eda ganado una buena reputaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" class=\"ss\"><strong>Fabricaci\u00f3n moderna<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" class=\"sb\">Para la producci\u00f3n en masa, originalmente se herv\u00edan las materias primas en enormes calderas, ante la atenta mirada de un experto. Por la forma como resbalaba el jab\u00f3n al removerlo a mano con una paleta precalentada, \u00e9l determinaba si hab\u00eda que a\u00f1adir alg\u00fan ingrediente o alterar de alg\u00fan modo el proceso.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" class=\"sb\">Actualmente, la producci\u00f3n consta de tres pasos principales. El\u00a0primero es la saponificaci\u00f3n, mediante la cual se provoca la reacci\u00f3n de varios aceites o grasas con \u00e1lcali y se obtiene jab\u00f3n puro y glicerol en una mezcla con un 30% de agua. Aunque todav\u00eda se recurra a veces a la caldera, la saponificaci\u00f3n se realiza en las f\u00e1bricas m\u00e1s modernas con sistemas informatizados. El\u00a0segundo paso es el secado \u2014efectuado con calor, al vac\u00edo y por aspersi\u00f3n\u2014, con el cual se forman bolitas que contienen tan solo un 12% de agua. El\u00a0paso final es el acabado, durante el cual se mezclan las bolitas con perfumes, colorantes y otros aditivos que aportan al jab\u00f3n su aroma y dem\u00e1s caracter\u00edsticas distintivas. Las barras resultantes pasan por un proceso de extrusi\u00f3n y troquelado, que les confiere la forma deseada. Para atender las demandas de los consumidores actuales, ha sido necesario fabricar jabones de tocador con mayor variedad de fragancias frutales y extractos de hierbas, que convierten su uso en una experiencia \u201cnatural\u201d y vigorizante.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" class=\"sb\">Conviene destacar que, aunque hoy se comprendan mejor que nunca los procesos qu\u00edmicos implicados y haya mejorado tanto la fabricaci\u00f3n de productos de limpieza, el jab\u00f3n tradicional ha mantenido su popularidad. Pocos se atrever\u00edan hoy a negar que el jab\u00f3n es necesario para la higiene y la salud. Por otro lado, es ir\u00f3nico que en esta \u00e9poca tan marcada por la suciedad moral y espiritual sea m\u00e1s f\u00e1cil que nunca conseguir la limpieza f\u00edsica. Lo\u00a0cierto es que la limpieza externa adquiere su m\u00e1ximo valor cuando constituye un reflejo de la pureza interior.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p25\">La potasa es el residuo que queda al hervir una soluci\u00f3n alcalina o lej\u00eda hasta que se consume. Cuando se calcina en un horno hasta eliminarle toda impureza, se convierte en un polvo blanco llamado perlasa o potasa purificada.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 12]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" class=\"sc\">Elaboraci\u00f3n de jab\u00f3n en\u00a0la\u00a0Norteam\u00e9rica de anta\u00f1o<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 13]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" class=\"sc\">Fabricaci\u00f3n tradicional de jab\u00f3n con el m\u00e9todo de la caldera<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 13]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" class=\"sc\"><em>Burbujas, <\/em>de sir John E.\u00a0Millais, utilizado como publicidad del jab\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" class=\"se\"><strong>[Reconocimientos de la p\u00e1gina 13]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" class=\"sc\">Arriba: Victoria &amp; Albert Museum, London\/Art Resource, NY; abajo: \u00a9 Jeff Greenberg\/Index Stock Imagery<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De lujo a necesidad: la historia del jab\u00f3n EN LA vida hay pocas cosas tan comunes y \u00fatiles como el jab\u00f3n, fiel acompa\u00f1ante nuestro desde la m\u00e1s tierna infancia. 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