{"id":2792,"date":"2015-12-01T00:55:04","date_gmt":"2015-12-01T05:55:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-iglesia-frente-a-la-cultura-posmoderna\/"},"modified":"2015-12-01T00:55:04","modified_gmt":"2015-12-01T05:55:04","slug":"la-iglesia-frente-a-la-cultura-posmoderna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-iglesia-frente-a-la-cultura-posmoderna\/","title":{"rendered":"La iglesia frente a la cultura posmoderna"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Juan Terranova, hijo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Para estudiar la posmodernidad ante todo debemos entender que la Nueva Era es la respuesta religiosa a la ca\u00edda del modernismo como movimiento filos\u00f3fico. Con esto en mente, consideraremos sucintamente el desarrollo y posterior deterioro del modernismo en sus aspectos filos\u00f3ficos y religiosos, para luego analizar de qu\u00e9 manera la Nueva Era se instala en nuestra sociedad presente.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify><B>Desde el modernismo a la posmodernidad<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Desde siempre, calibrar dos conceptos antag\u00f3nicos ha sido una tarea dif\u00edcil. El debate modernidad-posmodernidad tiene que ver con lo cient\u00edfico, pero tambi\u00e9n alcanza, entre otros, a la pol\u00edtica, la econom\u00eda, la educaci\u00f3n, la \u00e9tica, y la religi\u00f3n. Posmodernidad es un t\u00e9rmino que se hizo famoso en los a\u00f1os 80, y a partir de all\u00ed nos fuimos acostumbrando al t\u00e9rmino que, sin embargo, no siempre resulta totalmente claro, pues el pasaje de una concepci\u00f3n filos\u00f3fica a otra es un tiempo de profunda incertidumbre.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Uno de los fil\u00f3sofos m\u00e1s reconocidos en el tema es el franc\u00e9s Jean-Francois Lyotard quien, a trav\u00e9s de su libro La condici\u00f3n posmoderna, sostiene que al mismo tiempo que se avanza a la llamada edad posindustrial, la cultura entra en la edad posmoderna. La posmodernidad ser\u00eda, entonces, la cultura que corresponder\u00eda a las sociedades posindustriales, sociedades que se habr\u00edan desarrollado en los pa\u00edses capitalistas avanzados a partir de los a\u00f1os 50 sobre la base de la reconstrucci\u00f3n de la posguerra.1<\/P><br \/>\n<P align=justify>La posmodernidad<B> <\/B>debe analizarse en relaci\u00f3n con la \u00abmodernidad\u00bb, ya sea que se la considere como punto de partida, de continuidad o de superaci\u00f3n. Por lo tanto, para poder entender la posmodernidad primero debemos comprender qu\u00e9 fue y c\u00f3mo se desarroll\u00f3 la modernidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Juntamente con el desarrollo del capitalismo, la modernidad se hab\u00eda gestado en Europa en las ciudades comerciales de la Baja Edad Media; as\u00ed tambi\u00e9n se hab\u00eda originado el Renacimiento art\u00edstico de los siglos XV y XVI. Mientras tanto, en el \u00e1rea religiosa se desarrolla la Reforma Protestante. \u00c9sta, al defender la libre interpretaci\u00f3n de la Biblia, posibilita el desarrollo del individuo. La Reforma es seguida por una serie de cambios como la Contra-Reforma, las guerras de religi\u00f3n, y la ruptura pol\u00edtica y religiosa de Europa Occidental, que llevan a una crisis de la concepci\u00f3n medieval del mundo centrada en Dios y a considerar al ser humano como una criatura trascendente cuyo aut\u00e9ntico destino es la salvaci\u00f3n de su alma. La modernidad va a elaborar una concepci\u00f3n m\u00e1s bien antropoc\u00e9ntrica, menos religiosa y m\u00e1s profana, para la cual la aut\u00e9ntica vida es la terrenal y el cuerpo recupera su lugar al lado del alma.2 La \u00e9poca moderna fue profundamente configurada por la revoluci\u00f3n cient\u00edfica y el consecuente desarrollo de las ciencias experimentales. En esta tremenda aventura, el hombre moderno fue cobrando conciencia de sus propias capacidades creadoras y manipuladoras de la naturaleza.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Todo este cambio lleva a cuestionar no tan s\u00f3lo a la Iglesia, sino tambi\u00e9n a la Biblia misma. Es en este contexto que Descartes comienza a utilizar \u00abla duda\u00bb como la herramienta hermen\u00e9utica para desarrollar su filosof\u00eda. Hasta ese momento el conocimiento tradicional hab\u00eda demostrado no ser muy firme; por lo tanto, es necesario \u00abempezar de nuevo, desde los fundamentos\u00bb. Para esta tarea es que necesita un m\u00e9todo; el elemento esencial de ese m\u00e9todo es, justamente, \u00abla duda\u00bb. Descartes duda de todo y en ese momento aparece como un esc\u00e9ptico, pero profundizando en la duda descubre que en tanto que duda y piensa, existe. Su famoso \u00abPienso, luego existo\u00bb, se constituye en la primera verdad. A partir de Descartes el hombre se ubica en el centro del universo, y su preeminencia ser\u00e1 el signo fundamental de casi toda la modernidad. Mientras que en el resto de Europa el racionalismo crece, Inglaterra transita los caminos del empirismo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tanto el racionalismo franc\u00e9s como el empirismo brit\u00e1nico, juntamente con el desarrollo de las ciencias, nutren al iluminismo del siglo XVIII. Esta corriente de pensamiento emp\u00edrica defiende una raz\u00f3n que se apoya en la experiencia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En aquel contexto la educaci\u00f3n comenz\u00f3 a tener un papel predominante, lleg\u00e1ndose a decir que los conocimientos llevar\u00edan a nuestros nietos, siendo m\u00e1s instruidos, a ser m\u00e1s virtuosos y felices. En el aspecto religioso, si bien los ilustrados no son ateos, est\u00e1 muy extendida una religi\u00f3n natural o de\u00edsmo, que luego en el posmodernismo encontrar\u00e1 cabida en una concepci\u00f3n anim\u00edstico-oriental. Asimismo, las ideas \u00e9ticas conforman una parte importante en el desarrollo de la modernidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Quebrada la unidad religiosa como consecuencia de la Reforma y las guerras de religi\u00f3n del siglo XVII, la religi\u00f3n pierde fuerza como elemento conglomerante en relaci\u00f3n a lo moral y lo \u00e9tico, cediendo terreno entre los ilustrados a una concepci\u00f3n que busca principios racionales en lugar de religiosos. Toda la filosof\u00eda gestada en los siglos XVII y XVIII present\u00f3 una alternativa a la cosmovisi\u00f3n cristiana, hasta aquel momento predominante, y se tradujo en instituciones y pautas concretas de conducta que orientaron la vida de los hombres en todo el mundo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En la segunda mitad del siglo XIX el pensamiento de Federico Nietzsche guiar\u00e1 la cr\u00edtica a la filosof\u00eda occidental, a la moral por su antinaturalidad y a la religi\u00f3n por coercitiva. La religi\u00f3n, dec\u00eda Nietzsche, nace del miedo y conduce a la p\u00e9rdida del sentido de la vida, la p\u00e9rdida de los instintos, proponiendo una filosof\u00eda que atenta contra los instintos de la vida.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Su concepci\u00f3n de \u00abDios ha muerto\u00bb se convierte en el fruto de la modernidad. Para que el hombre siga viviendo, Dios debe morir. A trav\u00e9s de la experiencia del antropocentrismo del Renacimiento, del racionalismo a partir de Descartes, del poder del pueblo con la ilustraci\u00f3n y del auge de la ciencia con el positivismo, no hay lugar para Dios en la cultura moderna, que es una cultura secularizada. Hemos matado a Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Como resultado de la muerte de Dios, el hombre moderno ha llegado al nihilismo, que significa falta de metas, falta de respuestas a los porqu\u00e9s que se hab\u00edan respondido desde Dios. Nos hallamos perdidos. No hay posibilidad de obrar a partir de un fundamento s\u00f3lido 3. Hay una falta total de absolutos y todo se transforma en relativo y, por lo tanto, incierto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Como resultado del resquebrajamiento de los ideales forjados en el Iluminismo, la posmodernidad ser\u00eda la \u00e9poca del desencanto, del fin de las utop\u00edas, de la ausencia de los grandes proyectos que descansaban en la idea del progreso. Dicho desencanto se produce porque se considera que los ideales de la modernidad no se cumplieron, menos a\u00fan si se entiende que dichos ideales eran universalistas, es decir, que deb\u00edan valer para toda la humanidad. No hay cabida para las cosmovisiones totalizantes; estamos en la cosmovisi\u00f3n de bricolage.4<\/P><br \/>\n<P align=justify>Lyotard peyorativamente denomina \u00abgrandes relatos\u00bb a los proyectos o utop\u00edas cuya finalidad era legitimar, dar unidad y fundamentar las instituciones y las pr\u00e1cticas sociales, pol\u00edticas, religiosas, etc\u00e9tera. Uno de esos grandes relatos, que \u00e9l denominar\u00eda tambi\u00e9n \u00abmito o leyenda\u00bb, es el \u00abmega-relato\u00bb de la cristiandad. Para \u00e9l, esos \u00abmega-relatos\u00bb han entrado en crisis y han sido invalidados en el curso de los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. La definici\u00f3n de Lyotard de los \u00abgrandes relatos\u00bb es inaceptable en cuanto a la historia b\u00edblica pues \u00e9sta no es un mito o leyenda sino la mism\u00edsima historia salv\u00edfica del hombre, fundamentada en dos absolutos no negociables: Dios mismo y su Palabra dada a los hombres, inspirada por Dios, que ubica al hombre en su contexto hist\u00f3rico pasado, presente y futuro.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Takeshi Umehara, posiblemente el fil\u00f3sofo japon\u00e9s contempor\u00e1neo m\u00e1s destacado, se pregunta: \u00ab\u00bfEs tan dif\u00edcil, hoy en d\u00eda, ver que la modernidad, por haber perdido su relaci\u00f3n con la naturaleza y el esp\u00edritu, no es otra cosa que una filosof\u00eda de muerte?\u00bb5. Este comentario de Umehara conecta claramente a la posmodernidad con la concepci\u00f3n oriental de la Nueva Era.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una raz\u00f3n fundamental de la resurgencia de la religi\u00f3n es que la pobre percepci\u00f3n del Iluminismo en cuanto a la racionalidad ha probado ser un fundamento d\u00e9bil sobre el cual construir la propia vida. La estructura objetivista impuesta sobre la racionalidad ha tenido un efecto contraproducente en la b\u00fasqueda humana. Cuando la racionalidad falla como base firme, abre la puerta a todo tipo de religiones, cuanto m\u00e1s amorfas, mejor; y la falta de consistencia teol\u00f3gica permite la entrada al \u00abvale-todo\u00bb y a la \u00absinraz\u00f3n\u00bb. La met\u00e1fora, el s\u00edmbolo, los rituales, las se\u00f1ales y los mitos \u0096por mucho tiempo ridiculizados por aquellos interesados \u00fanicamente en expresiones racionales y exactas\u0096 hoy est\u00e1n siendo rehabilitados.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La posmodernidad no ser\u00eda un proyecto o un ideal m\u00e1s sino, por el contrario, lo que queda del derrumbe de las ideolog\u00edas a partir del fracaso del modernismo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El concepto cartesiano que hab\u00eda puesto al individuo en la c\u00faspide de sus posibilidades abre las puertas del individualismo hasta el nivel del ego\u00edsmo. Sin embargo, el individualismo sin sentido de trascendencia de ning\u00fan tipo lleva al fracaso de la filosof\u00eda cartesiana y abre sus puertas a un concepto mutualista, interpersonal, oriental, que conlleva un claro sabor a Nueva Era. Como consecuencia de la p\u00e9rdida de los grandes ideales del Iluminismo, el hombre posmoderno ha perdido, entre otras cosas, la conciencia del esfuerzo como medio de lograr metas. Hoy se nos propone la cultura de lo instant\u00e1neo: caf\u00e9 instant\u00e1neo, silueta instant\u00e1nea, aprendizaje instant\u00e1neo, y hasta espiritualidad instant\u00e1nea. La gente quiere todo aqu\u00ed y ahora, sin pensar en metas futuras producto de la dedicaci\u00f3n, el esfuerzo y la constancia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En la sociedad posmoderna todo es relativo y no hay lugar ni tiempo para lo que requiere voluntad y compromiso. Es la era de los feelings: \u00abnada es verdad ni mentira\u00bb, todo se diluye. Es, seg\u00fan el soci\u00f3logo Juan Gonz\u00e1lez Anleo, la religi\u00f3n light: un tipo de religiosidad caracterizada por su ausencia de dramatismo, su incoherencia doctrinal, su talante asistem\u00e1tico (las creencias no se traducen necesariamente en normas para el comportamiento personal y sus ritos no exigen un soporte institucional), su declaraci\u00f3n de independencia en el terreno de los compromisos personales, \u00e9ticos, etc\u00e9tera. Es \u00e9sta, pues, una pr\u00e1ctica lejana de una religi\u00f3n \u00abque impone exigencias y normas de pertenencia y que reclama un compromiso afectivo y efectivo con la Iglesia\u00bb.6<\/P><br \/>\n<P align=justify>La crisis del individuo en los tiempos modernos tambi\u00e9n es aprovechada para revitalizar concepciones orientalistas, de tipo hol\u00edstico y naturalistas. Seg\u00fan ellas, la armon\u00eda del hombre con la naturaleza se lograr\u00eda a trav\u00e9s de una suerte de disoluci\u00f3n del individuo en el cosmos, quien ya no habr\u00eda de proponerse dominar la naturaleza sino, m\u00e1s bien, insertarse en ella como un ente m\u00e1s para vivir en paz con los otros hombres, las otras especies vivas y el equilibrio con todo el medio ambiente. Muchos planteos ecologistas se inscriben en esta l\u00ednea de pensamiento y constituyen un lugar com\u00fan en el pensamiento de vastos sectores.7<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los seres humanos no podemos vivir sin significado, prop\u00f3sito ni esperanza; pero cada vez es menos aceptada la idea posmilenial en cuanto a que un d\u00eda el mundo ser\u00e1 mejor y todas las cosas empezar\u00e1n a funcionar, caminando juntos y felices hacia el Reino de Dios que, casi imperceptiblemente, entrar\u00e1 a nuestra realidad. Desgraciadamente, esa idealizaci\u00f3n de un planeta con igualdad de condiciones no se est\u00e1 cumpliendo. La diferencia entre Norte y Sur es cada vez m\u00e1s notoria, y la brecha entre los pa\u00edses desarrollados con los emergentes se profundiza m\u00e1s y m\u00e1s sin vislumbrarse ninguna salida coherente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si la fe en Dios fracasa, su lugar es tomado por otros dioses: los poderes de la naturaleza, la raz\u00f3n, la ciencia, la historia, la evoluci\u00f3n, la democracia, la libertad individual y la tecnolog\u00eda. O por otras manifestaciones de la religi\u00f3n secular, como la ideolog\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La era moderna hab\u00eda propuesto primero la religi\u00f3n y luego la ciencia como ejes para conseguir las metas buscadas. El siglo XX cuestiona ambas y ya no parecemos poder alcanzar ning\u00fan tipo de metas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abLos principios del modernismo ya est\u00e1n agotados y, en consecuencia, aquellas sociedades que se encuentren erigidas sobre las bases del modernismo est\u00e1n destinadas al colapso\u00bb8. Para Umehara la alternativa es un posmodernismo, que no es otra cosa que la antigua concepci\u00f3n oriental de la Nueva Era, evidenciada a trav\u00e9s de una propuesta doble: el mutualismo y el car\u00e1cter c\u00edclico o, dicho de otra manera, la armon\u00eda interpersonal y la doctrina anim\u00edstico-oriental de la reencarnaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es claro que frente al desorden establecido se est\u00e1 produciendo un reencantamiento del mundo, por v\u00eda de una trivializaci\u00f3n de lo religioso que lo sit\u00faa en hor\u00f3scopos, ufologismos o b\u00fasqueda de experiencias m\u00edsticas por los caminos de oriente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los nuevos movimientos sociales juveniles (pacifismo, ecologismo, etc.) presentan aspectos filos\u00f3fico-religiosos: algunos tienen referencias expl\u00edcitas a las confesiones tradicionales; en otros laten viejas resonancias de izquierda; todos est\u00e1n recorridos por un utopismo para-religioso de armon\u00eda y solidaridad mundial con los hombres y la naturaleza. En algunos aparece una nueva sensibilidad que reivindica planteamientos \u00e9ticos con pretensiones de universalidad, que implican una visi\u00f3n del mundo, de la sociedad y del hombre que rompen con el presentismo dominante y la cerraz\u00f3n ante las preguntas metaf\u00edsicas.9<\/P><br \/>\n<P align=justify>En el mundo moderno todo fue desacralizado en nombre de la ciencia. En el mundo posmoderno todo fue sacralizado nuevamente, resultando en una sacralizaci\u00f3n que no es tal. Cuando todo es sagrado, nada lo es. La religi\u00f3n posmoderna muestra, como el tango de Disc\u00e9polo, a la Biblia junto al calef\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Todo esto no nos debe llevar al pesimismo y a la desesperaci\u00f3n. Alrededor de nosotros hay mucha gente en busca de un nuevo significado de la vida. Este es el momento cuando la iglesia cristiana nuevamente puede presentar una visi\u00f3n correcta del Reino de Dios. No podemos aceptar la visi\u00f3n de que la \u00fanica tarea de la iglesia es proveer un lugar para los individuos en alg\u00fan sector privado donde puedan gozar de una seguridad religiosa interior, pero que no les requiere desafiar las ideolog\u00edas que regulan la vida p\u00fablica de las naciones. El privilegio de la vida cristiana no puede ser entendido aparte de sus responsabilidades 10. Debemos, sin ninguna duda, invadir la cultura posmoderna supersacralizada, animista, sincretista, y permearla con la verdad b\u00edblica. Debemos enfrentar nuestra cultura con un evangelio que cambie vidas a trav\u00e9s de nuestra pr\u00e9dica y de nuestras propias vidas plenas del evangelio liberador de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nunca olvidemos que sin importar lo que el Posmodernismo y la Nueva Era traten de comunicar, aquel vac\u00edo interior en el coraz\u00f3n del hombre que mencionara San Agust\u00edn permanecer\u00e1 as\u00ed hasta tanto el hombre halle la plenitud de Dios en Jesucristo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Juan Terranova, hijo, es argentino, tiene un Masters en Misionolog\u00eda y trabaja con Sociedades B\u00edblicas en Argentina.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Notas:<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>Guillermo A. Obiols y Silvia Di Segni de Obiols, Adolescencia, Posmodernidad y Escuela Secundaria (Buenos Aires, Kapelusz, 1992), p. 2.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nIbid., p. 3.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nIbid., p. 11.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nJos\u00e9 Mar\u00eda Mardones, Ra\u00edces Sociales del Ate\u00edsmo (Madrid, Fundaci\u00f3n Santa Mar\u00eda, 1985), p. 9.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nTekeshi Umehara \u00bfUn mundo dominado por la disciplina de Oriente?, Diario Clar\u00edn. Buenos Aires, 17\/10\/92, p. 14-15.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nJuan Gonz\u00e1lez Anleo, Los j\u00f3venes y la Religi\u00f3n Light, Cuadernos de realidades sociales (Madrid, 1987), pp. 29-30.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nGuillermo A. Obiols y Silvia Di Segni de Obiols, op. cit., p. 27.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nTakeshi Umehara, op. cit., p. 14.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nJos\u00e9 Mar\u00eda Mardones, Ibid., p. 9.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLesslie Newbigin, Foolishness to the Greeks (Grand Rapids, USA, Eerdmans, 1986), p. 124.<\/LI><\/p>\n<p><P align=justify>Apuntes Pastorales Volumen XVII, n\u00famero 2 \/ enero \u0096 marzo 2000, todos los derechos reservados<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Juan Terranova, hijo Para estudiar la posmodernidad ante todo debemos entender que la Nueva Era es la respuesta religiosa a la ca\u00edda del modernismo como movimiento filos\u00f3fico. 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