{"id":2796,"date":"2015-12-01T00:55:10","date_gmt":"2015-12-01T05:55:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ira-la-mecha-ardiente-de-la-hostilidad\/"},"modified":"2015-12-01T00:55:10","modified_gmt":"2015-12-01T05:55:10","slug":"ira-la-mecha-ardiente-de-la-hostilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ira-la-mecha-ardiente-de-la-hostilidad\/","title":{"rendered":"Ira: la mecha ardiente de la hostilidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Charles Swindoll<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La ira tiene una manera de desarmarnos, de robarnos nuestro testimonio, injuriando nuestras relaciones y nuestra vida hogare\u00f1a. Aquellos que tenemos un poco de honestidad debemos decir que hemos intentado todo, y a\u00fan no podemos decir que manejamos la ira eficazmente. El presente art\u00edculo nos presenta la naturaleza de la ira y c\u00f3mo ganarle.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify><\/B>El estadista Thomas Jefferson encontr\u00f3 una forma de sobrellevar su ira; en sus \u00abReglas para la vida\u00bb escribi\u00f3: \u00abCuando te enojas, cuenta hasta diez antes de hablar; y si est\u00e1s muy furioso, cuenta hasta cien\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En los a\u00f1os setenta y cinco, Mark Twain revis\u00f3 las palabras de Jefferson. \u00c9l escribi\u00f3: \u00abCuando te enojes cuenta hasta cuatro. Cuando te enfureces, blasfema\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aquellos que tenemos un poco de honestidad debemos decir que hemos intentado todo, desde la filosof\u00eda de Jefferson hasta la de Twain, y a\u00fan no podemos decir que manejamos la ira eficazmente. La ira tiene una manera de desarmarnos, de robarnos nuestro testimonio, injuriando nuestras relaciones y nuestra vida hogare\u00f1a.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hace alg\u00fan tiempo, un cristiano se sent\u00f3 frente a m\u00ed, en mi estudio, y verti\u00f3 su angustia. Hab\u00eda golpeado a su esposa la noche anterior. Ella estaba tan humillada (y golpeada) que no hab\u00eda querido acompa\u00f1arlo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Durante una visita a una c\u00e1rcel, un joven padre escondi\u00f3 su rostro lloroso con sus manos. El llanto de su beb\u00e9 lo hab\u00eda irritado tanto mientras \u00e9l escuchaba m\u00fasica, que en una incontrolable r\u00e1faga de ira lo hab\u00eda matado con sus propias manos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La ira no es un asunto humor\u00edstico. Al menos que se comprenda, se admita, y se ponga bajo control, nos mata.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Definir la ira no es f\u00e1cil. He entretejido una serie de diferentes recursos y obtuve lo siguiente: \u00abLa ira es una reacci\u00f3n emocional de hostilidad que trae desgracia tanto a nosotros como a otros\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La gente que estudia psicolog\u00eda dice que la ira tiene diferentes fases. Puede comenzar con una apacible irritaci\u00f3n (un inocente enojo), luego se torna en indignaci\u00f3n (un sentimiento de que algo tiene que ser respondido o vengado). Tanto la irritaci\u00f3n como la indignaci\u00f3n pueden ser no expresadas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si se alimenta, la indignaci\u00f3n se transforma en ira, la cual nunca es inexpresiva. Luego crece a furia (lo que sugiere violencia, y aun p\u00e9rdida del control emocional) y finalmente el arrebato de c\u00f3lera (una p\u00e9rdida temporaria del control que involucra actos de violencia). En Los Angeles un hombre ahog\u00f3 a sus cuatro ni\u00f1os, m\u00e1s tarde admiti\u00f3 que lo hizo en un arranque de furia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La popular serie de televisi\u00f3n El incre\u00edble Hulk me molesta por esta relaci\u00f3n. La fuerte emoci\u00f3n de furia transforma a Bixby en Hulk. Esperemos que la serie no nos est\u00e9 ense\u00f1ando a forcejear con los problemas poni\u00e9ndonos furiosos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al leer las Escrituras sobre el tema de la ira podemos sorprendernos. Efesios 4.26-27 dice: \u00abSi se enojan, no pequen; y procuren que el enojo no les dure todo el d\u00eda. No le den oportunidad al diablo\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Yo encuentro tres cosas importantes en estos vers\u00edculos. Primero, la ira es una emoci\u00f3n dada por Dios. La primera vez que le\u00ed esto di un salto doble. Dios est\u00e1 diciendo: \u00ab\u00a1En\u00f3jate!\u00bb Hay algo inhumano en la persona que nunca se enoja o que no muestra compasi\u00f3n o amor. Esas emociones est\u00e1n dadas por Dios y \u00e9l dice que las expresemos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Segundo, la ira no es necesariamente un pecado. En el Antiguo Testamento, \u00abla ira del Se\u00f1or\u00bb se menciona no menos de dieciocho veces. En el Nuevo Testamento tenemos algunos ejemplos cl\u00e1sicos de la ira de Jes\u00fas ante los cambistas de monedas en el templo o ante los hip\u00f3critas religiosos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En Efesios, Dios dice: \u00abSi se enojan, no pequen\u00bb. No toda expresi\u00f3n de enojo est\u00e1 mal. De igual manera, puedo decirle a mis hijos cuando salen a divertirse: \u00abDivi\u00e9rtanse. Tengan un buen tiempo de diversi\u00f3n. Pero no abusen de su humor\u00bb. Es la misma l\u00ednea de pensamiento. Airaos, pero no desarrollen la ira hasta el punto en que se convierta en pecado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tercero, la ira debe tener salvaguardas. Cuando Pablo dice: \u00aby procuren que el enojo no les dure todo el d\u00eda\u00bb, est\u00e1 significando que no prolongues tu ira. En nuestro hogar practicamos esto literalmente. Si tenemos tiempos de desacuerdo o enojo durante el d\u00eda, lo aclaramos durante la noche.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>A veces un cristiano me cuenta de tiempos en que trata de evitar el enfrentar el enojo correctamente, pero no funciona. Me dice: \u00abSabes, esa noche mientras trato de dormir, no puedo. Tengo que levantarme, prender la luz y hacer una llamada telef\u00f3nica\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>O tal vez esa restauraci\u00f3n implique vestirse e ir a la casa de la persona con quien tenemos que hablar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Otro salvaguarda es: \u00abNo le des oportunidad al diablo\u00bb (v. 27). No expreses el enojo de tal manera que te debilites y el diablo pueda reproducir su car\u00e1cter a trav\u00e9s tuyo. Opuestamente, cuando est\u00e1s bajo el control del Esp\u00edritu Santo, el car\u00e1cter de Cristo, su amor, bondad, compasi\u00f3n, gozo e inter\u00e9s por otros, fluye libremente.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>IRA JUSTIFICABLE<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Encuentro en las Escrituras tres situaciones en que la ira es justificada.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando la Palabra de Dios y su voluntad son desobedecidas conscientemente por el pueblo de Dios. Algo debe suceder en el coraz\u00f3n de un hijo de Dios cuando ve a otros creyentes pecando abiertamente, ignorando y desobedeciendo la voluntad de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mois\u00e9s no pudo soportar el ver lo que suced\u00eda alrededor del becerro de oro. \u00c9l se indign\u00f3 claramente (lee Exodo 32.19-20). Y \u00abEl Se\u00f1or, Dios de Israel, se enoj\u00f3 con Salom\u00f3n\u00bb (1 R. 11.9) cuando permiti\u00f3 que sus esposas extranjeras volvieran su coraz\u00f3n hacia la idolatr\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando los enemigos de Dios asumen posiciones fuera de la jurisdicci\u00f3n de sus derechos. A trav\u00e9s del profeta Isa\u00edas, el Se\u00f1or refut\u00f3 a los enemigos de Israel por hacer esto: \u00ab\u00a1Ay de ustedes que son campeones bebiendo vino, y nadie les gana en preparar licores! Ustedes, que por dinero declaran inocente al culpable y desconocen los derechos del inocente\u00bb (Is. 5.22-23).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Despu\u00e9s que Sa\u00fal fue ungido como rey, un enemigo invadi\u00f3 la tierra. Entonces \u00abal o\u00edr Sa\u00fal aquello, el esp\u00edritu de Dios se apoder\u00f3 de \u00e9l; y se llen\u00f3 Sa\u00fal de furia\u00bb (1 Sam. 11.6). Se enfureci\u00f3 porque los enemigos amenazaban la libertad del pueblo de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando los ni\u00f1os son tratados injustamente por sus padres. Efesios 6.4 dice: \u00abY ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino m\u00e1s bien cr\u00edenlos con disciplina e instr\u00fayanlos en el amor del Se\u00f1or\u00bb. Y en Colosenses 3.21: \u00abPadres, no hagan enojar a sus hijos, para que no se desanimen\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pablo les llama la atenci\u00f3n espec\u00edficamente a los padres en ambos pasajes. Nosotros como padres somos a menudo impacientes y sin verdadera comprensi\u00f3n de los sentimientos de nuestros peque\u00f1os, de los adolescentes o j\u00f3venes adultos mientras viven en nuestro hogar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La Biblia nos ilustra esta tensi\u00f3n a trav\u00e9s de Jonat\u00e1n (1 S. 20.25-34). Sa\u00fal le pregunt\u00f3 a su hijo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 David?\u00bb, y Jonat\u00e1n le contest\u00f3: \u00abNo est\u00e1 aqu\u00ed, se fue\u00bb. Entonces Sa\u00fal comenz\u00f3 a reprochar a Jonat\u00e1n y, si leo el hebreo correctamente, Sa\u00fal acus\u00f3 a Jonat\u00e1n de estar envuelto con David en una actividad sexual il\u00edcita. \u00a1Qu\u00e9 injusto!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Jonat\u00e1n se indign\u00f3 con su padre. Sa\u00fal le respondi\u00f3 tir\u00e1ndole una lanza para matarlo. Jonat\u00e1n enfrent\u00f3 y reproch\u00f3 a su padre con furia, y deja una perfecta ilustraci\u00f3n de lo que puede suceder cuando un padre provoca a ira a su hijo.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>IRA INJUSTIFICABLE<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>No podemos dejar de mirar la otra cara de la moneda. \u00bfCu\u00e1ndo es injustificable el enojo?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando la ira nace en motivaciones incorrectas. Cuando la mayor\u00eda de las personas estudian la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, generalmente dejan de observar al hijo que qued\u00f3 en la casa. El hijo mayor no comparti\u00f3 la alegr\u00eda del padre cuando su hermano retorn\u00f3. Observa el resultado de su celo injustificado: \u00abT\u00fa sabes cu\u00e1ntos a\u00f1os te he servido, sin desobedecerte nunca, y jam\u00e1s me has dado ni siquiera un cabrito para hacer fiesta con mis amigos. En cambio, ahora llega este hijo tuyo, (note que no lo llam\u00f3 \u0091mi hermano\u0092; estaba tremendamente enojado), que ha malgastado tu dinero con prostitutas (\u00bfC\u00f3mo sab\u00eda eso? La Biblia no nos dice que su hermano visit\u00f3 prostitutas. Es posible, pero cuando se est\u00e1 enojado y celoso, uno exagera la historia), y matas para \u00e9l el becerro m\u00e1s gordo\u00bb (Lc. 15.29-30)<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando nos ponemos celosos de otra persona, nuestra respuesta es generalmente enojo, especialmente si la otra persona recibe alabanza, ascenso o atenci\u00f3n por parte de otros.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Otro ejemplo podr\u00eda ser el del rey Nabucodonosor, quien requiri\u00f3 que todo el mundo adorara una inmensa estatua de oro, que posiblemente lo representaba. Los tres amigos de Daniel rehusaron adorar la estatua y Nabucodonosor respondi\u00f3 con furia e ira (Dan. 3.13).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando las cosas no caminan como queremos. Jon\u00e1s se enoj\u00f3 cuando la totalidad de la ciudad de N\u00ednive, tal vez medio mill\u00f3n de personas, se arrepintieron.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Jon\u00e1s fue un profeta pero tambi\u00e9n un racista. No quer\u00eda que N\u00ednive se arrepintiera; quer\u00eda que fuera consumida. Y se enoj\u00f3 cuando las cosas no salieron como \u00e9l quer\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Entonces, el Se\u00f1or le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfTe parece bien enojarte as\u00ed?\u00bb (Jon. 4.4). Pero Jon\u00e1s se fue a las afueras de la ciudad, rehusando contestarle al Se\u00f1or. Se sent\u00f3 debajo de una linda y frondosa enramada para alegrarse con la sombra y olvidarse de N\u00ednive. Pero un peque\u00f1o gusano se comi\u00f3 la planta. Jon\u00e1s herido por el sol, le pidi\u00f3 a Dios que le quitara la vida. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Entonces Dios le dijo a Jon\u00e1s: \u00ab\u00bfTe parece bien enojarte as\u00ed porque se haya secado la mata de ricino?\u00bb (Jon. 4.9).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Este hecho nos trae a un punto muy pr\u00e1ctico. Realmente queremos que las cosas se hagan seg\u00fan nuestro deseo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por ejemplo, trabajas fuerte toda la semana y piensas: \u00abTendr\u00e9 una linda noche afuera con mi esposa, el viernes\u00bb. Haces los arreglos y manejas hasta el restaurante favorito. Hay una fila larga, pero no te haces problema. Caminas hacia la entrada y dices: \u00abLlam\u00e9 e hice reservaciones para esta noche\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El maitre te contesta: \u00abLo siento, se\u00f1or, pero no tengo su nombre anotado aqu\u00ed\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfC\u00f3mo respondes? A menos que me equivoque, te enojas. En lugar de decir: \u00abSe\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 puedo aprender de esto?\u00bb, piensas: \u00abTengo mis derechos\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abPero llam\u00e9 hace dos d\u00edas\u00bb, protestas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abLo siento\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>As\u00ed que te pones en la fila. Acalorado. Ce\u00f1udo. Cuando finalmente ingresas, consigues una mala mesa (cerca de la puerta o con las patas desiguales) y tu mozo est\u00e1 de mal humor. La comida est\u00e1 fr\u00eda. Las velas se apagan. La gente a tu alrededor habla demasiado alto y son ruidosos. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Aqu\u00ed es donde el cristianismo es puesto en el cepo. La verdadera prueba no es durante el culto del domingo. Es en la noche del viernes, en el restaurante, cuando las cosas no son seg\u00fan quer\u00edamos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una de las mejores formas que conozco para no enojarse cuando las cosas no se dan como uno quiere es tener buen sentido del humor. Cambiar los momentos malos en peque\u00f1as diversiones.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Un a\u00f1o nuestra familia planific\u00f3 durante meses ir de campamento a un parque nacional. Antes de salir, oramos: \u00abSe\u00f1or, cualquier cosa que ocurra, igual vamos a pasar un buen tiempo\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Fue bueno que or\u00e1ramos. El lugar parec\u00eda un pozo ardiente de ratas por la cantidad de gente que hab\u00eda. Pasamos una noche con ara\u00f1as y escorpiones, nos re\u00edmos y al d\u00eda siguiente salimos para retornar a nuestra casa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En el camino paramos en otro parque. Estaba vac\u00edo. A\u00fan no puedo entender por qu\u00e9. Nos registramos y pasamos dos semanas en ese lugar maravillosamente quieto y delicioso, llamativamente fresco y pintoresco.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dios parece premiarnos con bien y experiencias deliciosas cuando nos movemos con alegr\u00eda a trav\u00e9s de esos momentos que no son como quisi\u00e9ramos. La elecci\u00f3n es nuestra. Si elegimos sentirnos ofendidos, porque las cosas no salen como queremos, entonces viviremos constantemente bajo el filo de la ira.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero si nos decimos a nosotros mismos: \u00abUn coraz\u00f3n feliz es una buena medicina\u00bb, todo ser\u00e1 distinto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando reaccionas demasiado pronto, sin investigar los hechos. La Escritura dice: \u00abVale m\u00e1s terminar un asunto que comenzarlo. Vale m\u00e1s ser paciente que valiente. No te dejes llevar por el enojo, porque el enojo es propio de gente necia\u00bb (Ec. 7.8-9). Santiago escribe: \u00abtodos ustedes deben estar listos para escuchar; en cambio deben ser lentos para hablar y para enojarse\u00bb (1.19).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mostrar un esp\u00edritu paciente y escuchar el final del problema es mejor que s\u00f3lo o\u00edr el comienzo. Si deseamos en nuestros corazones estar enojados, somos tontos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Me preocupa que vivimos a un paso r\u00e1pido y asolador. Cuando lo agendado no se puede cumplir, el tonto responde instant\u00e1neamente con enojo. Se venga, pelea. Pero el escritor de Eclesiast\u00e9s dice: \u00abSi lo haces, eres un necio\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esta verdad me golpe\u00f3 durante las \u00faltimas vacaciones de la familia. Fue asombroso cu\u00e1n pacientes \u00e9ramos cuando tuvimos momentos de quietud continua.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Acampamos en el coraz\u00f3n de un profundo bosque de sequoias, cerca del l\u00edmite con Oregon. Debajo del brillo de nuestra peque\u00f1a l\u00e1mpara, nos sent\u00e1bamos alrededor del fuego cada noche. La quietud nos rodeaba.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cada ma\u00f1ana nos levant\u00e1bamos con el canto de los p\u00e1jaros y el murmullo de los r\u00e1pidos del r\u00edo. No creo que ninguno de nosotros lo olvidemos. Por lo que recuerdo, ninguno tuvo un ataque de ira durante esas tres semanas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Desarrolla el arte de la quietud. Apaga los aparatos, incluyendo la televisi\u00f3n. A\u00edslate de todo durante una tarde completa. Det\u00e9nte. Nunca seremos hombres y mujeres de Dios sin experimentar algo de soledad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es all\u00ed donde los grandes del pasado nos sobrepasan. Hombres y mujeres que caminaron con Dios lo hicieron porque su profundidad de vida fue cultivada en el silencio. Parte de la raz\u00f3n, padres, por la cual somos muy irritables en nuestros hogares es que estamos viviendo apresuradamente. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Proverbios dice: \u00abM\u00e1s vale ser paciente que valiente; m\u00e1s vale vencerse uno mismo que conquistar ciudades\u00bb (16.32).<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>IRA VENCIDA<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>En el libro de Proverbios, Dios ofrece cuatro directivas espec\u00edficas para luchar con la ira: <\/P><br \/>\n<P align=justify>Primero, aprende a ignorar peque\u00f1as diferencias. \u00abLa prudencia consiste en refrenar el enojo, y la honra, en pasar por alto la ofensa\u00bb (19.11). A los ojos de Dios es honra si eres lo suficientemente grande como para dominar la ofensa. No est\u00e9s a la defensa de tus derechos. Est\u00e1 ansioso por dar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Proverbios 17.14 esencialmente dice lo mismo: \u00abR\u00edo desbordado es el pleito que se inicia; vale m\u00e1s retirarse que complicarse en \u00e9l\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Se necesitan dos para bailar tango y dos para pelearse. Si ves que se acerca un desacuerdo, esc\u00e1pate. Aprende a ignorar peque\u00f1as diferencias.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Segundo, evita asociarte con personas de car\u00e1cter enojadizo. Nuevamente Proverbios: \u00abNo te hagas amigo ni compa\u00f1ero de gente violenta y malhumorada, no sea que aprendas sus malas costumbres y te eches la soga al cuello\u00bb (22.24-25).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nos volvemos como esas personas con quienes pasamos nuestro tiempo. Si me rodeo de personas negativas, me vuelvo negativo. De la misma manera, si paso tiempo con rebeldes, me volver\u00e9 rebelde e iracundo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tercero, mant\u00e9n refrenada tu lengua. M\u00e1s de un hecho escandaloso, cualquier acto inmoral, cualquier acci\u00f3n financiera poco sabia, que rompe la quietud de la iglesia puede ser por una lengua no refrenada. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Washington Irving dijo: \u00abLa \u00fanica herramienta que se afila con el uso es la lengua\u00bb. De Proverbios: \u00abLa respuesta amable calma el enojo; la respuesta violenta lo excita m\u00e1s\u00bb (15.1) y \u00ab\u00c9l que tiene cuidado de lo que dice, nunca se mete en aprietos\u00bb (21.23).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuatro, cultiva la honestidad en la comunicaci\u00f3n. No permitas que la ira crezca. Mira cuidadosamente Proverbios 27.4-6: \u00abLa ira es cruel, y el enojo destructivo, pero los celos son incontrolables. Vale m\u00e1s reprender con franqueza que amar en secreto. M\u00e1s se puede confiar en el amigo que hiere que en el enemigo que besa\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Efesios 4.25 agrega: \u00abPor lo tanto, ya no mientan m\u00e1s, sino diga cada uno la verdad a su pr\u00f3jimo, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No hay sustituto para la abierta honestidad, si se habla en amor. Dejar que el enojo hierva sobre el quemador de atr\u00e1s s\u00f3lo permite que la tapa de la olla silbe m\u00e1s tiempo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Moody Monthly \u0096 Noviembre 1981.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los Temas de Apuntes Pastorales, volumen III, n\u00famero 5. Todos los derechos reservados<\/P><\/p>\n<p><P align=justify> <\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Charles Swindoll La ira tiene una manera de desarmarnos, de robarnos nuestro testimonio, injuriando nuestras relaciones y nuestra vida hogare\u00f1a. Aquellos que tenemos un poco de honestidad debemos decir que hemos intentado todo, y a\u00fan no podemos decir que manejamos la ira eficazmente. El presente art\u00edculo nos presenta la naturaleza de la ira y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ira-la-mecha-ardiente-de-la-hostilidad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIra: la mecha ardiente de la hostilidad\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2796","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2796","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2796"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2796\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2796"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2796"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2796"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}