{"id":27995,"date":"2016-05-20T14:13:04","date_gmt":"2016-05-20T19:13:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-origenes-de-la-actual-industria-del-diamante\/"},"modified":"2016-05-20T14:13:04","modified_gmt":"2016-05-20T19:13:04","slug":"los-origenes-de-la-actual-industria-del-diamante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-origenes-de-la-actual-industria-del-diamante\/","title":{"rendered":"Los or\u00edgenes de la actual industria del diamante"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>Los or\u00edgenes de la actual industria del diamante<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN SUD\u00c1FRICA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sb\">ENERO de\u00a01871. En\u00a0una regi\u00f3n semides\u00e9rtica de Sud\u00e1frica conocida como Griqualand occidental, vive con su familia Adrian van Wyk, un granjero amante de la Biblia. Pero su apacible existencia termina cuando una oleada de desconocidos llega a su propiedad para quedarse. Desde su silla en el p\u00f3rtico de la casa, Van Wyk no\u00a0puede creer lo que est\u00e1 pasando.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"sb\">En solo unos d\u00edas irrumpen en sus tierras miles de hombres, tantos que se pierden en el horizonte. Ni\u00a0el jard\u00edn del frente de la casa se salva: algunos marcan all\u00ed mismo sus propios l\u00edmites con estacas \u00a1sin pedirle permiso y sin siquiera saludarlo! \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando? \u00bfPor qu\u00e9 tanto alboroto? Las noticias de que en esta granja abundan los diamantes han desatado una nueva fiebre de fortuna.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"ss\"><strong>Los primeros s\u00edntomas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"sb\">Retrocedemos unos doce a\u00f1os, y cerca del r\u00edo Vaal (70\u00a0kil\u00f3metros <strong>[40\u00a0millas] <\/strong>al norte de la granja de Van Wyk), alguien ha encontrado un diamante de cinco quilates. Seg\u00fan se dice, aquel hombre se lo vende en 5 libras al p\u00e1rroco de la Sociedad de la Misi\u00f3n Berlinesa. No\u00a0hay m\u00e1s datos sobre este primer hallazgo, pero la noticia se esparce, y la gente empieza a indagar m\u00e1s al respecto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"sb\">Pasan nueve a\u00f1os. Estamos en la granja de Schalk van Niekerk, al lado del r\u00edo Orange y a unos cuantos kil\u00f3metros al sur de donde el r\u00edo Vaal se ha unido al Orange. Una familia de apellido Jacobs tiene su casa en la propiedad de Van Niekerk. Los ni\u00f1os de esta familia se divierten con un juego al que llaman \u201clas cinco piedras\u201d, entre las que hay una brillante que Erasmus, el mayor, hab\u00eda encontrado.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"sb\">Cierto d\u00eda a principios de\u00a01867, Van Niekerk visita a los Jacobs. Como la se\u00f1ora Jacobs sabe que a \u00e9l le interesan las gemas, le cuenta de la piedra brillante con la que juegan sus hijos. \u201cDe noche, a la luz de la vela, despide un maravilloso resplandor\u201d, le dice. Van Niekerk la examina, y una idea emocionante lo invade. \u201c\u00a1Presiento que es un diamante!\u201d, exclama. Entonces recuerda haber le\u00eddo que hay una forma de comprobar si una piedra es un diamante. Se\u00a0dirige a la ventana que se halla en el fondo de la humilde vivienda, pasa la piedra por el cristal y, alarmado, descubre que deja una profunda marca en \u00e9l.* Se disculpa por haberlo estropeado, y la se\u00f1ora Jacobs con gusto le da la piedra sin aceptar ning\u00fan pago.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"sb\">La pr\u00f3xima vez que viaja a la cercana ciudad de Hopetown, Van Niekerk le muestra la piedra a algunos amigos, pero ninguno es capaz de confirmar que se trate de un diamante. La\u00a0piedra va pasando de mano en mano entre personas de su confianza hasta llegar por correo al doctor Atherstone, m\u00e9dico de Grahamstown. Este m\u00e9dico busca la ayuda de un maestro de escuela, quien realiza unas pruebas en el laboratorio escolar y comprueba que el peso espec\u00edfico de la piedra es igual al del diamante. A\u00a0continuaci\u00f3n, Atherstone lleva la piedra a un joyero de la localidad, quien intenta en vano rayarla con su lima. Consulta a varias personas m\u00e1s, y todo el mundo concuerda: Van Niekerk ten\u00eda raz\u00f3n. El\u00a0m\u00e9dico le confirma por carta que se trata de un diamante s\u00f3lido de 21,25 quilates. Van Niekerk recibe 350 libras por la gema, y comparte de inmediato el dinero con la se\u00f1ora Jacobs. Muy adecuadamente, el diamante recibe el nombre de Eureka, expresi\u00f3n de alegr\u00eda que se emplea al momento de hacer un descubrimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"ss\"><strong>Un pastor y un granjero honrado<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"sb\">Avanzamos otros dos a\u00f1os, y nos desplazamos un poco m\u00e1s al sur de la confluencia de los r\u00edos Orange y Vaal. Aqu\u00ed, un pastor africano llamado Booi alcanza a distinguir algo brillante en el suelo mientras cuida sus ovejas. Se\u00a0agacha, recoge aquella piedra con forma de nuez y se la echa al bolsillo. Ya hab\u00eda escuchado que por los alrededores hab\u00eda alguien a quien le interesaba cierto tipo de piedras, as\u00ed que, mientras anda buscando trabajo, se la ofrece primero a un granjero y luego a un comerciante. Ambos lo dirigen a la granja de Van Niekerk.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" class=\"sb\">Cuando finalmente llega adonde Van Niekerk, Booi le muestra la piedra. De\u00a0inmediato, aquel granjero contempla la posibilidad de tener ante s\u00ed un diamante m\u00e1s grande y m\u00e1s valioso que el de la se\u00f1ora Jacobs, y le pregunta al humilde pastor qu\u00e9 desea en compensaci\u00f3n por la piedra. \u201cPatr\u00f3n \u2014contesta Booi en tono respetuoso\u2014, puede darme lo que le parezca bien.\u201d Sin dudarlo un solo instante, Van Niekerk le entrega casi todo lo que tiene: 500 ovejas de cola gorda, 10\u00a0bueyes, la carreta en la que lleva sus hortalizas al pueblo \u00a1y hasta el caballo ensillado del que se acababa de desmontar! Booi est\u00e1 seguro de haberse convertido en un hombre rico, y todo gracias a una simple piedra brillante con forma de nuez.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"sb\">Sin demora, Van Niekerk parte hacia Hopetown a vender su diamante, donde un at\u00f3nito grupo de comerciantes acepta pagarle 11.300\u00a0libras por aquella piedra de 83,5\u00a0quilates. Esta, con el tiempo, llega a conocerse como la Estrella del \u00c1frica del Sur.* Tallado y pulido, el diamante se convierte en la pieza principal del hermoso collar que aparece en esta p\u00e1gina. Cuando la noticia de su existencia se difunde por el resto del mundo, se disipan todas las dudas, y miles de hombres de sitios tan dispersos como Am\u00e9rica del Norte y del Sur, Inglaterra, Europa y Australia van directo a Sud\u00e1frica con la esperanza de hacer fortuna.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"ss\"><strong>Comienza la fiebre<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"sb\">Al principio, los buscadores se limitan a explorar junto al Orange y el Vaal. Pero en\u00a01870, cuando se enteran de que m\u00e1s al interior, en una zona que queda entre los dos r\u00edos, se est\u00e1n realizando impresionantes hallazgos, abandonan los r\u00edos y se abalanzan hacia la regi\u00f3n donde Adrian van Wyk tiene su granja. Ni\u00a0Van Wyk ni\u00a0sus vecinos lo saben, pero sus propiedades est\u00e1n encima de volcanes extintos, y la llamada tierra azul de aquellas antiguas chimeneas volc\u00e1nicas contiene diamantes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"sb\">De pronto aparecen por todas partes aldeas improvisadas de tiendas de campa\u00f1a, a las que pronto siguieron casetas hechas de planchas de cinc. Son emplazamientos rudimentarios, por no\u00a0decir menos, sin agua suficiente ni\u00a0ning\u00fan otro servicio, donde hay que soportar nubes de polvo y de insectos, temperaturas de m\u00e1s de 40\u00a0\u00b0C <strong>[106\u00a0\u00b0F] <\/strong>en verano y noches por debajo del punto de congelaci\u00f3n en invierno. Aquellos excavadores est\u00e1n dispuestos a aguantar tanta incomodidad por la ilusi\u00f3n de amasar una gran fortuna.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" class=\"sb\">\u00bfY qu\u00e9 pas\u00f3 con Adrian van Wyk y la invasi\u00f3n de buscadores de diamantes? Al principio, les dio permiso para trabajar en parte de su propiedad a cambio de una peque\u00f1a cuota mensual. Pero luego lleg\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s gente. La\u00a0situaci\u00f3n se le hizo tan ingobernable que acept\u00f3 con gusto las 2.000 libras que le ofreci\u00f3 una compa\u00f1\u00eda minera por su granja. Firm\u00f3 los papeles y parti\u00f3 en busca de pastos m\u00e1s tranquilos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" class=\"sb\">No muy lejos de Van Wyk, dos hermanos carnales, los De Beer, ten\u00edan su granja. Su\u00a0apellido se utiliz\u00f3 para dar nombre a la mayor productora de diamantes del mundo hasta la fecha: la compa\u00f1\u00eda De Beers Consolidated Mines. La\u00a0zona donde estuvieron aquellas modestas granjas est\u00e1 hoy comprendida por la ciudad de Kimberley. En\u00a0la granja de los De Beer se trabaj\u00f3 con suma intensidad, y fue tan profundo y amplio el pozo que se excav\u00f3, que al lugar le llaman \u201cel Gran Agujero\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" class=\"sb\">Antes de que se descubrieran los primeros yacimientos en Sud\u00e1frica, las minas de la India y del Brasil eran las productoras de diamantes, pero no\u00a0daban abasto para atender la demanda mundial. Con los enormes yacimientos de Sud\u00e1frica, naci\u00f3 la moderna industria del diamante.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" class=\"sf\"><strong>[Notas]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p21\">Ese mismo cristal, con su profunda marca, puede verse en el Museo Colesberg de Sud\u00e1frica, m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s de aquel suceso.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"fn2\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p22\">A veces se confunde el nombre de este diamante con el de otro llamado \u201cEstrella de \u00c1frica\u201d (v\u00e9ase el recuadro \u201cLa mina Premier\u201d, de la p\u00e1g.\u00a016).<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones y recuadro de las p\u00e1ginas 16 y 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" class=\"sc\"><strong>LA MINA PREMIER<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" class=\"sc\">  En 1903 comenz\u00f3 a operar una mina de diamantes a unos 30\u00a0kil\u00f3metros <strong>[20\u00a0millas] <\/strong>al este de Pretoria (Sud\u00e1frica). Se\u00a0le dio el acertado nombre de <em>Premier <\/em>(que significa \u201cla mejor\u201d). Dos a\u00f1os despu\u00e9s, cuando el pozo ten\u00eda 10\u00a0metros <strong>[30\u00a0pies] <\/strong>de profundidad, uno de los trabajadores se\u00f1al\u00f3 a un objeto brillante incrustado en la roca. El\u00a0encargado descendi\u00f3 con cuidado y extrajo el objeto con su cortaplumas. Ten\u00eda en las manos el diamante en bruto m\u00e1s grande jam\u00e1s extra\u00eddo: era del tama\u00f1o de un pu\u00f1o y pesaba 3.106 quilates. Aquella gigantesca gema recibi\u00f3 el nombre del minero que la descubri\u00f3, Thomas Cullinan. Al\u00a0cortar el diamante Cullinan, se obtuvieron nueve gemas grandes y 96 peque\u00f1as. Una de esas piezas es la llamada Cullinan I, o Estrella de \u00c1frica, el diamante tallado m\u00e1s grande del mundo, que decora el cetro real brit\u00e1nico, tal como se puede ver en esta p\u00e1gina. Despu\u00e9s de un siglo, la mina Premier sigue haciendo honor a su nombre, produciendo muchos diamantes grandes de elevada calidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" class=\"sc\"><strong>[Ilustraciones]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" class=\"sc\">El cetro real brit\u00e1nico<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" class=\"sc\">El diamante Cullinan en bruto, del tama\u00f1o de un pu\u00f1o<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" class=\"sc\"><strong>DATOS SOBRE EL DIAMANTE<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" class=\"su\">\u25c6 Es la sustancia natural m\u00e1s dura que se conoce.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" class=\"su\">\u25c6 El diamante procede del carbono, igual que el grafito, con el que se hacen las minas de los l\u00e1pices. \u00bfPor qu\u00e9 el diamante es duro y el grafito suave? Esto se debe a la forma distinta en que est\u00e1n unidos los \u00e1tomos de cada uno.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" class=\"su\">\u25c6 Su peso se expresa en quilates. Un quilate es igual a la quinta parte de un gramo, o un ciento cuarenta y dosavo de onza.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" class=\"su\">\u25c6 Con frecuencia, hace falta cribar unas 400 toneladas de roca, grava y arena para obtener un quilate de diamante.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" class=\"sc\"><strong>EL GRAN AGUJERO DE KIMBERLEY<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" class=\"sc\">  En cuatro a\u00f1os (1869-1873), la poblaci\u00f3n circundante de lo que hoy es la ciudad de Kimberley (Sud\u00e1frica) creci\u00f3 de un pu\u00f1ado de granjeros a unas cincuenta mil personas. Muchos hab\u00edan venido buscando fortuna desde todo rinc\u00f3n del planeta, y miles de ellos recorrieron a pie los 1.000\u00a0kil\u00f3metros <strong>[650\u00a0millas] <\/strong>que hab\u00eda desde el puerto de Ciudad del Cabo. A\u00a0pico y pala, convirtieron una colina en el agujero m\u00e1s grande que hayan excavado manos humanas. Cuando se detuvieron las excavaciones, el cr\u00e1ter ten\u00eda 240\u00a0metros <strong>[787\u00a0pies] <\/strong>de profundidad. La\u00a0explotaci\u00f3n sigui\u00f3 bajo tierra hasta una profundidad de 1.097\u00a0metros <strong>[3.600\u00a0pies]<\/strong>. Para 1914, cuando ces\u00f3 toda actividad minera en Kimberley, se hab\u00edan extra\u00eddo \u201c25.000.000\u00a0de toneladas de tierra\u201d, seg\u00fan la obra <em>Standard Encyclopaedia of Southern Africa. <\/em>Esta enciclopedia a\u00f1ade que, de toda esa cantidad de tierra y rocas se obtuvieron tres toneladas de diamantes, con un valor que supera los 47.000.000\u00a0de libras.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" class=\"sc\">El doctor Atherstone<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" class=\"sc\">Schalk van Niekerk<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" class=\"sc\">El diamante Eureka<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" class=\"sc\">De Beers Consolidated Mines Ltd.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" class=\"sc\">La Estrella del \u00c1frica del Sur<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de las p\u00e1ginas 18 y 19]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" class=\"sc\">El Gran Agujero en\u00a01875. Cientos de demandantes de derechos de explotaci\u00f3n utilizaban cuerdas para bajar a sus trabajadores y sacar mena con diamantes<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 19]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" class=\"sc\">La fiebre de los diamantes provoc\u00f3 la\u00a0construcci\u00f3n apresurada de campos mineros<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" class=\"se\"><strong>[Reconocimientos de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" class=\"sc\">Crown \u00a9\/The Royal Collection \u00a9 2005, Her Majesty Queen\u00a0Elizabeth\u00a0II; foto: www.comstock.com<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p54\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p55\" class=\"sc\">Foto de Fox Photos\/Getty Images<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p56\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p57\" class=\"sc\">Retratos: del libro <em>The Grand Old Days of the Diamond Fields, <\/em>de George Beet<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p58\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p59\" class=\"sc\">Fotos: De Beers Consolidated Mines Ltd.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p60\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 19]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p61\" class=\"sc\">Fotos: De Beers Consolidated Mines Ltd.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p62\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los or\u00edgenes de la actual industria del diamante DE NUESTRO CORRESPONSAL EN SUD\u00c1FRICA ENERO de\u00a01871. En\u00a0una regi\u00f3n semides\u00e9rtica de Sud\u00e1frica conocida como Griqualand occidental, vive con su familia Adrian van Wyk, un granjero amante de la Biblia. Pero su apacible existencia termina cuando una oleada de desconocidos llega a su propiedad para quedarse. Desde su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-origenes-de-la-actual-industria-del-diamante\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLos or\u00edgenes de la actual industria del diamante\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27995","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27995","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27995"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27995\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27995"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27995"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27995"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}