{"id":2807,"date":"2015-12-01T00:55:28","date_gmt":"2015-12-01T05:55:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-via-apia-parte-iii-de-el-martir-de-las-catacumbas\/"},"modified":"2015-12-01T00:55:28","modified_gmt":"2015-12-01T05:55:28","slug":"la-via-apia-parte-iii-de-el-martir-de-las-catacumbas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-via-apia-parte-iii-de-el-martir-de-las-catacumbas\/","title":{"rendered":"La V\u00eda Apia; Parte III de: El m\u00e1rtir de las catacumbas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por An\u00f3nimo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1les pensamientos pueden generarse cuando visitamos un cementerio? \u00bfCu\u00e1l es la reflexi\u00f3n que surge frente a la tumba de personajes c\u00e9lebres? o \u00bffrente a la de gente sencilla pero que para nosotros es c\u00e9lebre porque marc\u00f3 nuestras vidas? Este art\u00edculo es el tercero de la serie continuada basada en el libro El m\u00e1rtir de las catacumbas, de autor an\u00f3nimo. La historia original de esta serie fue publicada hace much\u00edsimos a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify><\/B>Sepulcros en despliegue de melancol\u00eda, <\/P><br \/>\n<P align=justify>Guardan de los poderosos las cenizas <\/P><br \/>\n<P align=justify>Que duermen en la V\u00eda Apia.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Marcelo se entreg\u00f3 de lleno, y sin perder un momento, a cumplir la comisi\u00f3n que se le hab\u00eda destinado. Al d\u00eda siguiente se dedic\u00f3 a la investigaci\u00f3n. Como se trataba de una simple indagaci\u00f3n, no se hizo acompa\u00f1ar por ning\u00fan soldado. Partiendo del cuartel de los pretorianos, tom\u00f3 la V\u00eda Apia hacia las afueras de la ciudad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una sucesi\u00f3n de tumbas se alineaba a ambos costados de esta v\u00eda famosa, cuya magn\u00edfica conservaci\u00f3n corr\u00eda a cargo de las cuidadosas familias a quienes pertenec\u00edan. A cierta distancia del camino quedaban las casas y las villas, tan api\u00f1adas como en el centro de la ciudad. Mucha distancia a\u00fan quedaba por recorrer para llegar a campo abierto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Finalmente, el caminante lleg\u00f3 a la enorme torre redonda, que se levantaba a unas dos millas de la puerta. Construida con enormes bloques de travertino, hab\u00eda sido ornamentada con la m\u00e1s imponente belleza y sencillez al mismo tiempo. El estilo austero de tan s\u00f3lida construcci\u00f3n le daba un aire de firme desaf\u00edo contra los embates del tiempo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Marcelo se detuvo para contemplar lo que hab\u00eda recorrido. Roma ten\u00eda la virtud de ofrecer una vista nueva e interesante a aquel observador que reci\u00e9n la conoc\u00eda. Lo m\u00e1s notorio aqu\u00ed era la interminable fila de tumbas. Hasta este punto de reposo inevitable, hab\u00edan llegado en su marcha triunfal los grandes, los nobles y los valientes de los tiempos pasados, cuyos epitafios compet\u00edan en hacer p\u00fablicos sus honores terrenales, en contraste con la incertidumbre de sus perspectivas en los desconocido de una vida, por azar, sin fin. Las artes al servicio de la riqueza hab\u00edan erigido estos pomposos monumentos, y el afecto piadoso de los siglos los hab\u00eda preservado hasta el momento. Precisamente frente a \u00e9l estaba el mausoleo sublime de Cecilia Metella. M\u00e1s all\u00e1, las tumbas de Catalino y los Servili. A\u00fan m\u00e1s all\u00e1, su mirada se encontr\u00f3 con el lugar de reposo de Escipi\u00f3n, cuya cl\u00e1sica arquitectura clasificaba su contenido con \u00abpolvo de sus heroicos moradores\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A su mente acudieron las palabras de Cicer\u00f3n: \u00abCuando sal\u00eds por la puerta Capena, y veis las tumbas de Catalino, de los Escipiones, de los Servili, y de los Metelli, \u00bfos atrev\u00e9is a pensar que los que all\u00ed sepultados reposan son infelices?\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>All\u00ed estaba el Arco de Druso limitando el ancho de la v\u00eda. En uno de los lados estaba la gruta hist\u00f3rica de Egeria, y a corta distancia el lugar elegido una vez por An\u00edbal para lanzar su jabalina contra las murallas de Roma. Las interminables hileras de tumbas segu\u00edan hasta que, a la distancia, terminaban en la monumental pir\u00e1mide de Gayo Cestio, ofreciendo todo este conjunto el m\u00e1s grande escenario de magnificencia sepulcral que se pod\u00eda encontrar en toda la tierra.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por todos lados, la tierra se hallaba cubierta de las moradas del hombre, porque hac\u00eda largo tiempo que la ciudad imperial hab\u00eda rebasado sus l\u00edmites originales, y las casas se hab\u00edan desparramado a todos lados por el campo que la circundaba, hasta el extremo que el viajero apenas pod\u00eda distinguir d\u00f3nde terminaba el campo y comenzaba la ciudad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Desde la distancia parec\u00eda saludar al o\u00eddo el barullo de la ciudad, el rodar de los numerosos carros, el recorrer multitudinario de tantos pies presurosos. Delante de \u00e9l se levantaban los monumentos, el blanqu\u00edsimo lustre del palacio imperial, las innumerables c\u00fapulas y columnas formando torres elevadas, como una ciudad en el aire y, por encima de todo, el excelso Monte Capitolino, en cuya cumbre se eleva el templo de Jove.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Empero, tanto m\u00e1s impresionante que el esplendor del hogar de los vivos era la solemnidad de la ciudad de los muertos. <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00a1Qu\u00e9 derroche de gloria arquitect\u00f3nica se desplegaba alrededor de \u00e9l! All\u00ed se elevaban orgullosos los monumentos de las grandes familias de Roma, el hero\u00edsmo, el genio, el valor, el orgullo, la riqueza, todo aquello que el hombre estima o admira, animaban aqu\u00ed las elocuentes piedras y despertaban la emoci\u00f3n. Aqu\u00ed estaban las formas visibles de las m\u00e1s altas influencias de la antigua religi\u00f3n pagana. Empero sus efectos sobre el alma nunca correspondieron con el esplendor de sus formas exteriores o la pompa de sus ritos. Los epitafios de los muertos no evidenciaban ni un \u00e1pice de fe, sino amor a la vida y sus triunfos; nada de seguridad de una vida inmortal, sino un triste deseo ego\u00edsta de los placeres de este mundo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tales eran los pensamientos de Marcelo, mientras meditaba sobre el escenario que ten\u00eda delante de s\u00ed, repiti\u00e9ndosele insistentemente el recuerdo de las palabras de Cicer\u00f3n: \u00ab\u00bfOs atrev\u00e9is a pensar que los que all\u00ed sepultados reposan son infelices?\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sigui\u00f3 pensando ahora, \u00abEstos cristianos, en cuya b\u00fasqueda me encuentro, parecen haber aprendido m\u00e1s de lo que yo puedo descubrir en nuestra filosof\u00eda. Ellos parecen no solamente haber conquistado el temor a la muerte, sino que han aprendido a morir gozosos. \u00bfQu\u00e9 poder secreto tienen ellos que llega a inspirar a\u00fan a los m\u00e1s j\u00f3venes y a los m\u00e1s d\u00e9biles de ellos? \u00bfCu\u00e1l es el significado oculto de sus cantos? Mi religi\u00f3n puede solamente tener esperanza que tal vez no ser\u00e9 infeliz; pero, la de ellos, les lleva a morir con cantos de triunfo y de regocijo\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero, \u00bfqu\u00e9 iba a hacer para poder continuar su b\u00fasqueda de los cristianos? Multitud de personas pasaban junto a \u00e9l, pero \u00e9l no pod\u00eda descubrir uno solo capaz de ayudarle. Edificios de variados tama\u00f1os, murallas, tumbas y templos lo rodeaban por todas partes, pero \u00e9l no ve\u00eda lugar alguno que pudiera conducirle a las catacumbas. Se hallaba completamente perdido y sin saber qu\u00e9 hacer.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Entr\u00f3 por una calle caminando lentamente, tratando de hacer un escrutinio cuidadoso de cada persona a quien encontraba, y examinando minuciosamente cada edificio. Con todo, no obtuvo el menor resultado, salvo el haber descubierto que la apariencia exterior de cuanto le rodeaba no mostraba se\u00f1ales que se relacionasen con moradas subterr\u00e1neas. El d\u00eda pas\u00f3, y empez\u00f3 a hacerse tarde; Marcelo record\u00f3 que le hab\u00edan dicho que hab\u00eda muchas entradas a las catacumbas, y fue as\u00ed que continu\u00f3 su b\u00fasqueda, esperando hallar un derrotero antes de la ca\u00edda del d\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al fin fue compensada su b\u00fasqueda. Hab\u00eda caminado en todas direcciones, a veces recorriendo sus propias pisadas y volviendo de nuevo al mismo punto de partida para orientarse de nuevo. Las sombras crepusculares se acercaban y el sol se aproximaba a su ocaso. En estas circunstancias su ojo avizor fue atra\u00eddo hacia un hombre que, en direcci\u00f3n opuesta, caminaba seguido de un peque\u00f1uelo. La vestimenta del hombre era de burda confecci\u00f3n y adem\u00e1s manchada de arena, barro y arcilla. Su aspecto era enjuto y su p\u00e1lido rostro evidenciaban que era alguien que hab\u00eda estado largo tiempo en prisiones. Toda su apariencia exterior atrajo la atenta mirada del joven soldado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Se acerc\u00f3 a aquel hombre, y no sin antes ponerle la mano sobre el hombro, le dijo: <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097T\u00fa eres cavador. Ven conmigo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al levantar el hombre la mirada, se dio con un rostro severo. Y la presencia del vestido del oficial le atemoriz\u00f3. Al instante desapareci\u00f3, y antes de que Marcelo pudiera dar el primer paso en su persecuci\u00f3n, hab\u00eda tomado un camino lateral, y se hab\u00eda perdido de vista.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero Marcelo cogi\u00f3 al muchacho.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Ven conmigo \u0097le dijo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El pobre ni\u00f1o no pudo hacer m\u00e1s que mirarlo, pero con tal agon\u00eda y miedo que Marcelo fue conmovido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Tenga misericordia de m\u00ed, le pido por mi madre. Si me detiene, ella morir\u00e1.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El ni\u00f1o se ech\u00f3 as\u00ed a sus pies, balbuceando solamente aquello en forma entrecortada. <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097No te voy a hacer ning\u00fan da\u00f1o; ven conmigo. \u0097y as\u00ed lo condujo hacia el espacio abierto apartado del lugar por donde tanta gente estaba circulando. \u0097Ahora que estamos solos \u0097le dijo deteni\u00e9ndose y mir\u00e1ndolo \u0097dime la verdad. \u00bfQui\u00e9n eres tu?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Me llamo Polio \u0097dijo el ni\u00f1o.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfD\u00f3nde vives?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097En Roma.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s haciendo aqu\u00ed?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Sal\u00ed a hacer un mandado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfQui\u00e9n era ese hombre?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Un cavador.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfQu\u00e9 estabas haciendo con \u00e9l?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00c9l me estaba llevando un bulto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfQu\u00e9 conten\u00eda el bulto?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Provisiones.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfA qui\u00e9n se lo llevabas?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097A una persona menesterosa por all\u00e1.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfD\u00f3nde vive esa persona?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Ac\u00e1 cerca, no m\u00e1s.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Ahora muchacho, dime la verdad. \u00bfSabes t\u00fa algo sobre las catacumbas?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097He o\u00eddo hablar de ellas \u0097dijo el ni\u00f1o tranquilamente. <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfNunca estuviste dentro de ellas?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097S\u00ed, he estado en alguna de ellas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfConoces a alguien que vive all\u00ed?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097S\u00ed, algunas personas. Los cavadores viven all\u00ed.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfT\u00fa ibas a las catacumbas con \u00e9l?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfQu\u00e9 voy a ir a hacer all\u00ed a esta hora? \u0097dijo el ni\u00f1o inocentemente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Eso precisamente es lo que quiero saber. \u00bfIbas para all\u00e1?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfC\u00f3mo me voy a atrever a ir all\u00e1, cuando es prohibido por la ley?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Marcelo dijo abruptamente: <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Ya es de noche. Vamos al servicio nocturno en aquel templo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El menor vacil\u00f3, y luego dijo:<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Tengo prisa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Pero en este momento t\u00fa eres mi prisionero. Yo nunca dejo de ir a adorar a mis dioses. T\u00fa tienes que venir conmigo y ayudarme en mis servicios devocionales.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A lo que el ni\u00f1o contest\u00f3 francamente:<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Yo no puedo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfPor qu\u00e9 no puedes?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Pues soy cristiano.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Yo lo sab\u00eda. Y tienes amigos en las catacumbas, y vas para all\u00e1 ahora. Ellos son la gente menesterosa a quienes les est\u00e1s llevando esas provisiones, y el mandato que dices es en beneficio de ellos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El ni\u00f1o inclin\u00f3 la cabeza y guard\u00f3 silencio. <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Quiero que me lleves ahora mismo a la entrada de las catacumbas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Oh, veo que usted es un oficial generoso, \u00a1tenga misericordia de m\u00ed! No me pida tal cosa, porque no puedo hacerlo. Jam\u00e1s voy a traicionar a mis amigos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097T\u00fa no vas a traicionarlos. No quiere decir nada que me muestres una entrada entre las muchas que conducen all\u00e1 abajo. \u00bfCrees que los guardias no las conocen a cada una?<\/P><br \/>\n<P align=justify>El muchacho reflexion\u00f3 por un momento, y finalmente manifest\u00f3 su asentimiento.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Marcelo lo tom\u00f3 de la mano y se entreg\u00f3 para que lo condujese. El ni\u00f1o volte\u00f3 hacia la derecha de la V\u00eda Apia, y despu\u00e9s de recorrer una corta distancia, lleg\u00f3 a una casa inhabitada. Entr\u00f3 en ella y baj\u00f3 al s\u00f3tano. All\u00ed hab\u00eda una puerta que aparentemente daba a un sencillo dep\u00f3sito. El ni\u00f1o se\u00f1al\u00f3 ese lugar y se detuvo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Deseo bajar all\u00ed \u0097dijo Marcelo firmemente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfSeguro que no se atrever\u00eda a bajar all\u00ed solo?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Dicen que los cristianos no comenten delitos. \u00bfDe qu\u00e9 habr\u00eda de temer? Sigamos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097No tengo antorchas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Pero yo tengo. Vine preparado. Vamos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097No puedo seguir m\u00e1s.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfTe niegas?<\/P><br \/>\n<P align=justify>El muchacho replic\u00f3: <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Debo negarme. Mis amigos y mis parientes se hallan all\u00e1 abajo. Antes que conducirle all\u00e1, donde est\u00e1n ellos, morir\u00eda cien veces.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097T\u00fa eres muy osado. Pero no sabes lo que es la muerte.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfQu\u00e9 no lo s\u00e9? \u00bfQu\u00e9 cristiano hay que tema a la muerte? Yo he visto a muchos de mis amigos morir en agon\u00eda, y aun he ayudado a sepultarlos. No lo conducir\u00e9 all\u00e1. Ll\u00e9veme a la prisi\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El ni\u00f1o dio media vuelta.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Pero si yo te llevo, \u00bfqu\u00e9 pensar\u00e1n tus amigos? \u00bfTienes madre?<\/P><br \/>\n<P align=justify>El ni\u00f1o inclin\u00f3 su cabeza y se ech\u00f3 a llorar amargamente. La menci\u00f3n de aquel nombre querido lo hab\u00eda vencido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Ya veo que tienes madre y que la amas. Ll\u00e9vame abajo y la volver\u00e1s a ver.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Jam\u00e1s les traicionar\u00e9, ya le he dicho. Antes morir\u00e9. Haga conmigo lo que quiera usted.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Si yo tuviera malas intenciones \u00bfcrees t\u00fa que bajar\u00eda sin hacerme acompa\u00f1ar por soldados? \u0097dijo Marcelo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Pero, \u00bfqu\u00e9 puede querer un soldado, o un pretoriano, con los perseguidos cristianos, sino destruirlos?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Muchacho, yo no tengo malas intenciones. Si t\u00fa me gu\u00edas abajo, te juro que no har\u00e9 nada contra tus amigos. Cuando est\u00e9 abajo, yo ser\u00e9 un prisionero, y ellos pueden hacer conmigo lo que quieran.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfMe jura usted que no los traicionar\u00e1?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Yo juro por la vida del Cesar, y por los dioses inmortales, \u0097dijo Marcelo solemnemente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Vamos, entonces \u0097dijo el ni\u00f1o\u0097. No necesitamos antorchas. S\u00edgame cuidadosamente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Y el menor penetr\u00f3 por la estrech\u00edsima puerta.<\/P><br \/>\n<P align=justify>(Contin\u00faa en la Parte IV: Las catacumbas)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a9 Editorial Portavoz, 1986. Usado con permiso. Tomado del libro: El m\u00e1rtir de las Catacumbas de autor an\u00f3nimo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los Temas de la Vida Cristiana, volumen III, n\u00famero 4. Todos los derechos reservados.<\/P><B><br \/>\n<\/B><br \/>\n<P align=justify>El libro fue reimpreso en varias ocasiones, despu\u00e9s de ser publicado por Editorial Portavoz en 1986, fue concedido a Desarrollo Cristiano Internacional. Si usted desea la historia completa puede adquirir el libro mencionado en su librer\u00eda cristiana o buscar los cap\u00edtulos siguientes en este sitio.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Otros t\u00edtulos de la serie continuada:<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte uno: El Coliseo<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte dos: El campamento pretoriano<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte tres: La V\u00eda Apia <\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte cuatro: Las catacumbas <\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte cinco: El secreto de los cristianos <\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte seis: La gran nube de testigos<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte siete: La confesi\u00f3n de fe<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte ocho: La vida en las catacumbas<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte nueve: La persecuci\u00f3n<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte diez: La captura<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte once: La ofrenda<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte doce: El juicio de Polio<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte trece: La muerte de Polio<\/P><B><br \/>\n<\/B><br \/>\n<P align=justify> <\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por An\u00f3nimo \u00bfCu\u00e1les pensamientos pueden generarse cuando visitamos un cementerio? \u00bfCu\u00e1l es la reflexi\u00f3n que surge frente a la tumba de personajes c\u00e9lebres? o \u00bffrente a la de gente sencilla pero que para nosotros es c\u00e9lebre porque marc\u00f3 nuestras vidas? 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