{"id":2808,"date":"2015-12-01T00:55:29","date_gmt":"2015-12-01T05:55:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-secreto-de-los-cristianos-parte-v-de-el-martir-de-las-catacumbas\/"},"modified":"2015-12-01T00:55:29","modified_gmt":"2015-12-01T05:55:29","slug":"el-secreto-de-los-cristianos-parte-v-de-el-martir-de-las-catacumbas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-secreto-de-los-cristianos-parte-v-de-el-martir-de-las-catacumbas\/","title":{"rendered":"El secreto de los cristianos; Parte V de: El m\u00e1rtir de las catacumbas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por An\u00f3nimo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 puede producir paz en medio del sufrimiento? \u00bfCu\u00e1l es ese poder tan grande para que un hombre enfrentado a una muerte feroz puede cantar? Por fin Marcelo se encuentra cara a cara al secreto que tanto buscaba. Este art\u00edculo es el quinto de la serie continuada basada en el libro El m\u00e1rtir de las catacumbas, de autor an\u00f3nimo. La historia original de esta serie fue publicada hace much\u00edsimos a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify><\/B>El misterio de la piedad, Dios manifestado en la carne.<\/P><B><br \/>\n<\/B><br \/>\n<P align=justify>El joven oficial permaneci\u00f3 at\u00f3nito al darse cuenta del efecto que su solo nombre hab\u00eda producido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Y reaccionando dijo: <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfPor qu\u00e9 todos tembl\u00e1is de ese modo? \u00bfEs por ventura a causa de m\u00ed?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Honorio le contest\u00f3:<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Ay de m\u00ed. Aunque proscritos nos hallamos en estos lugares, tenemos constante comunicaci\u00f3n con la ciudad. Estamos enterados de que nuevos esfuerzos han de hacerse para perseguirnos con m\u00e1s severidad, y que Marcelo, capit\u00e1n de los pretorianos, ha sido designado para buscarnos. Y en este momento a ti te vemos en nuestra presencia, a nuestro principal enemigo. \u00bfNo es \u00e9sta suficiente causa para que temamos? \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00edas t\u00fa de perseguirnos hasta este lugar?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Marcelo exclam\u00f3:<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097No ten\u00e9is causa para temerme, aun en el caso que yo fuese vuestro peor enemigo. \u00bfNo estoy en poder de vosotros? Si quisiereis detenerme, \u00bfpodr\u00eda yo escapar? Si quisiereis matarme, \u00bfpodr\u00eda yo resistir? Estoy sencillamente entre vosotros tal como me veis, sin ninguna defensa. El hecho de encontrarme aqu\u00ed s\u00f3lo es prueba de que no hay peligro de parte m\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Honorio, reasumiendo su aire de calma, dijo:<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Verdaderamente, tienes raz\u00f3n; t\u00fa de ninguna manera podr\u00edas regresar sin nuestra ayuda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Escuchadme, pues, que yo os explicar\u00e9 todo. Yo soy soldado romano. Nac\u00ed en Espa\u00f1a y fui criado en la virtud y moralidad. Se me ense\u00f1\u00f3 a temer a los dioses y a cumplir con mi deber. Yo he estado en muchas tierras y me he dedicado por entero a mi profesi\u00f3n. Sin embargo, nunca he descuidado mi religi\u00f3n. En mis habitaciones he estudiado todos los escritos de los fil\u00f3sofos de Grecia y de Roma. Como resultado de ello he aprendido a desde\u00f1ar nuestros dioses y diosas, los que no son mejores, y m\u00e1s bien son peores que yo mismo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Plat\u00f3n y Cicer\u00f3n me han ense\u00f1ado que hay una Deidad suprema a la que es mi deber obedecer. Pero \u00bfc\u00f3mo lo puedo conocer y c\u00f3mo le debo obedecer? Tambi\u00e9n he aprendido que soy inmortal, y que cuando muera me he de convertir en esp\u00edritu. \u00bfC\u00f3mo ser\u00e9 entonces? \u00bfSer\u00e9 feliz o miserable? \u00bfC\u00f3mo puedo yo asegurarme la felicidad en la vida espiritual? Ellos describen con derroche de elocuencia las glorias de la vida inmortal, pero no dan instrucciones para los hombres comunes como yo. Pues el llegar a saber todo esto es lo que constituye el anhelo vivo de mi alma.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Los sacerdotes son incapaces de decir nada. Ellos se encuentran enlazados con antiguos formalismos y ceremonias en las cuales ellos mismos jam\u00e1s han cre\u00eddo. La antigua religi\u00f3n es muerta; son los hombres los que la mantienen en pie.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097En las diferentes tierras por donde he andado he o\u00eddo mucho sobre los cristianos. Pero encerrado, como lo he estado en mi cuartel siempre, jam\u00e1s he tenido la feliz oportunidad de conocerlos. Y para ser franco, no me he interesado por conocerlos hasta \u00faltimamente. He o\u00eddo los informes comunes de su inmortalidad, sus vicios secretos, sus p\u00e9rfidas doctrinas. Y desde luego hasta hace poco yo cre\u00eda todo eso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Hace unos pocos d\u00edas estuve en el Coliseo. All\u00ed reci\u00e9n aprend\u00ed algo respecto a los cristianos. Yo contempl\u00e9 al gladiador Macer, un var\u00f3n a quien el temor era desconocido, y \u00e9l prefiri\u00f3 hacerse quitar la vida, antes que hacer lo que \u00e9l cre\u00eda que era malo. Vi un venerable anciano hacer frente a la muerte con una pac\u00edfica sonrisa en sus labios; y sobre todo, vi un pu\u00f1ado de muchachas que entregaron su vida a las fieras salvajes con un canto de triunfo en sus labios:<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al que nos am\u00f3, <\/P><br \/>\n<P align=justify>Al que nos ha lavado de nuestros pecados.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Lo que Marcelo expres\u00f3 produjo un efecto maravilloso. Los ojos de los que escuchaban resplandec\u00edan de gozo y vehemencia. Cuando \u00e9l mencion\u00f3 a Macer, ellos se miraron los unos a los otros con se\u00f1as significativas. Cuando \u00e9l habl\u00f3 del anciano, Honorio inclin\u00f3 la cabeza. Cuando habl\u00f3 de los ni\u00f1os y muchachas, y musit\u00f3 palabras del himno que cantaron, todos voltearon el rostro y lloraron.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Fue aquella vez la primera de mi vida en que vi derrotada la muerte. Desde luego yo puedo afrontar la muerte sin temor, como tambi\u00e9n cada soldado que se ve en el campo de batalla. Pues tal es nuestra profesi\u00f3n. Pero estas personas se complac\u00edan y regocijaban en morir. Aqu\u00ed no se trata de soldados, sino de ni\u00f1os, que estaban imbuidos de los mismos sentimientos en sus corazones.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Desde entonces no he podido pensar absolutamente en ninguna otra cosa. \u00bfQui\u00e9n es ese que os amo? \u00bfQui\u00e9n es el que os lav\u00f3 de vuestros pecados con su sangre? \u00bfQui\u00e9n es el que os da ese valor sublime y esa esperanza viva? \u00bfQui\u00e9n o qu\u00e9 es lo que los sostiene aqu\u00ed? \u00bfQui\u00e9n es aqu\u00e9l a quien acaban de estar hablando?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Yo efectivamente he sido comisionado para conducir los soldados contra vosotros para destruiros. Pero primeramente quiero saber m\u00e1s respecto a vosotros. Yo juro por el Ser supremo que esta mi visita no os ha de ocasionar ning\u00fan da\u00f1o. Decidme, pues, el secreto de los cristianos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Honorio contest\u00f3:<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Tus palabras son ciertas y sinceras. Ahora ya s\u00e9 que t\u00fa no eres esp\u00eda o enemigo, sino m\u00e1s bien un alma inquisitiva que ha sido enviada aqu\u00ed por el mismo Esp\u00edritu Santo para que conozcas aquello que hace tiempo has estado buscando. Regoc\u00edjate, pues, porque todo aquel que viene a Cristo de ninguna manera ser\u00e1 desechado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Has visto hombres y mujeres que han dejado amigos, hogar, honores y riquezas para vivir aqu\u00ed en necesidad, temor, dolor; y todo lo han tenido por p\u00e9rdida por causa de Jesucristo. Ni aun sus propias vidas aprecian ellos. El cristiano lo deja todo por Aquel que le am\u00f3.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Tienes toda la raz\u00f3n, Marcelo, al pensar que hay un gran poder que puede hacer todo esto. No es el mero fanatismo, no es ilusi\u00f3n, no es emoci\u00f3n. Es el conocimiento de la verdad y el amor al Dios viviente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Lo que t\u00fa has estado buscando por toda tu vida es para nosotros nuestra m\u00e1s cara posesi\u00f3n. Atesorado en nuestros corazones, es para nosotros m\u00e1s digno sin lugar a compararse siquiera con todo lo que el mundo puede dar u ofrecer. Nos otorga felicidad en la vida aun en este tenebroso lugar, y nos da la victoria frente a la misma muerte.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097T\u00fa anhelas conocer al Ser supremo; pues nuestra fe (el cristianismo) es la revelaci\u00f3n de \u00e9l. Y por medio de esta revelaci\u00f3n \u00e9l hace que le conozcamos. Conforme es infinito en grandeza y poder, tambi\u00e9n lo es en amor y misericordia. Esta fe nos acerca tan estrechamente a \u00e9l que \u00e9l llega a ser nuestro mejor amigo, nuestro gu\u00eda, nuestro consuelo, nuestra esperanza, nuestro todo, nuestro creador, nuestro redentor, y el presente y eterno Salvador.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097T\u00fa quieres saber de nuestra vida inmortal. Pues nuestras Escrituras sagradas nos explican esto. Ellas nos ense\u00f1an que creyendo en Jesucristo, el Hijo de Dios, y amando y sirviendo a Dios en la tierra, moraremos con \u00e9l en infinita y eterna bienaventuranza en los cielos. Ellas tambi\u00e9n nos muestran c\u00f3mo debemos vivir a fin de agradarle aqu\u00ed, a la vez que nos ense\u00f1an c\u00f3mo le hemos de alabar por siempre despu\u00e9s de esta vida. Por ellas conocemos que la muerte, aunque es una maldici\u00f3n, ya no lo es para el creyente, sino que m\u00e1s bien se torna en bendici\u00f3n, puesto que \u00abpartir y estar con Cristo es mucho mejor\u00bb, en vez de permanecer aqu\u00ed, porque entramos a la presencia de \u00abaqu\u00e9l que nos am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por nosotros\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Por consiguiente, \u0097exclam\u00f3 Marcelo\u0097, si esto es as\u00ed, hacedme conocer esta verdad. Porque esto es lo que estado buscando por largos a\u00f1os; por esto he orado a aquel Ser supremo de quien he o\u00eddo solamente. T\u00fa eres el poseedor de aquello que yo he anhelado saber. El fin y el objetivo de mi vida se encuentra aqu\u00ed. Toda la noche est\u00e1 delante de nosotros. No me deseches ni dilates m\u00e1s; dime todo de una vez. \u00bfEs verdad que Dios ha revelado todo esto, y que yo he estado en ignorancia de ello?<\/P><br \/>\n<P align=justify>L\u00e1grimas de gozo brillaron en los ojos de los cristianos. Honorio musit\u00f3 unas palabras de oraci\u00f3n de gratitud a Dios. A continuaci\u00f3n extrajo un manuscrito que desdobl\u00f3 con tierno cuidado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Y sigui\u00f3 diciendo: <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Aqu\u00ed, amado joven, tienes la palabra de vida que nos vino de Dios, que es la que trae tal gozo y paz al hombre. Aqu\u00ed hallamos todo lo que desea el alma. En estas palabras divinas aprendemos lo que no podemos hallar en ninguna otra parte. Y aunque la mente acaricie estas verdades por toda una vida, con todo nunca llegar\u00e1 a dominar la m\u00e1xima extensi\u00f3n de las verdades gloriosas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Entonces Honorio abri\u00f3 el libro y empez\u00f3 a hablarle a Marcelo acerca de Jesucristo. Le habl\u00f3 de la promesa en el Ed\u00e9n de uno que hab\u00eda de herir a Satan\u00e1s en la cabeza; y la sucesi\u00f3n de profetas que hab\u00edan predicho su venida; del pueblo escogido por medio del cual Dios hab\u00eda mantenido vivo el conocimiento de la verdad por tantas edades, y de las obras portentosas que ellos hab\u00edan presenciado. Le ley\u00f3 el anuncio de que el Hijo de Dios hab\u00eda de nacer de una virgen. Le ley\u00f3 sobre el nacimiento; su ni\u00f1ez; las primeras presentaciones; sus milagros; sus ense\u00f1anzas. Todo esto le ley\u00f3, agregando unos pocos comentarios de su parte, del sagrado manuscrito.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Seguidamente pas\u00f3 a relatar el tratamiento que \u00e9l recibi\u00f3: las burlas, el desprecio, la persecuci\u00f3n que aceler\u00f3 todo hasta llegar a ser traicionado y condenado a muerte.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Finalmente ley\u00f3 la narraci\u00f3n de su muerte en la cruz del Calvario.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El efecto de todo esto era maravilloso en Marcelo. La luz parec\u00eda iluminar su mente. La santidad de Dios que abomina el pecado del hombre; su justicia que demanda el castigo; su paciencia infinita que previno un modo de salvar a sus criaturas de la ruina que ellas mismas hab\u00edan tra\u00eddo sobre s\u00ed; su amor inconmensurable que le llev\u00f3 a dar a su Hijo unig\u00e9nito y bien amado; ese amor que le hizo bajar para sacrificarse para la salvaci\u00f3n de los hombres; todo fue explicado con claridad meridiana. Cuando Honorio lleg\u00f3 a la culminaci\u00f3n de la dolorosa historia del Calvario, y al punto cuando Jes\u00fas clam\u00f3 \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u00bb seguido del grito de triunfo \u00ab\u00a1Consumado es!\u00bb, se pudo o\u00edr un profundo suspiro de Marcelo. Y mirando a trav\u00e9s de las l\u00e1grimas que humedecieron sus propios ojos, Honorio vio la forma de aquel hombre fuerte inclinada y temblando de emoci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Basta, basta, \u0097murmur\u00f3 quedamente\u0097, dejadme pensar en \u00e9l:<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al que nos am\u00f3, <\/P><br \/>\n<P align=justify>Al que nos ha lavado de nuestros pecados<\/P><br \/>\n<P align=justify>Con su propia sangre.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Y Marcelo hundi\u00f3 su rostro en sus manos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Honorio elev\u00f3 sus ojos al cielo y or\u00f3. Los dos hab\u00edan quedado solos, porque sus compa\u00f1eros se hab\u00edan retirado. La tenue luz de una l\u00e1mpara que estaba en una hornilla detr\u00e1s de Honorio, iluminaba d\u00e9bilmente la escena. Y as\u00ed ambos permanecieron en silencio por largo tiempo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Finalmente Marcelo levant\u00f3 la cabeza.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Yo siento \u0097dijo \u00e9l\u0097, que yo tambi\u00e9n tuve la culpa y caus\u00e9 la muerte del Santo. Leedme m\u00e1s de esas palabras de vida, porque mi vida depende de ellas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Entonces Honorio le volvi\u00f3 a leer la historia de la crucifixi\u00f3n y la sepultura de Jes\u00fas, la resurrecci\u00f3n la ma\u00f1ana del tercer d\u00eda, y su ascensi\u00f3n a la diestra de Dios. Tambi\u00e9n ley\u00f3 sobre la venida del Esp\u00edritu Santo el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, que bautiz\u00f3 a los creyentes en un solo cuerpo, de su permanente morada que hace su templo el cuerpo del creyente, y de su maravilloso ministerio de glorificar a Cristo y de revelarle a los pecadores arrepentidos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero \u00e9l no termin\u00f3 all\u00ed, sino que procur\u00f3 traer la paz al alma de Marcelo, ley\u00e9ndole las palabras de Jes\u00fas invitando al pecador a venir a \u00e9l, y asegur\u00e1ndole la vida eterna como posesi\u00f3n real y presente en el momento en que se le acepta como Se\u00f1or y Salvador. Ley\u00f3 tambi\u00e9n sobre \u00abel nuevo nacimiento\u00bb, la nueva vida, y la promesa de Jes\u00fas de volver otra vez para recoger a todos aquellos que han sido lavados con su sangre para encontrarse con \u00e9l en las alturas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Es la palabra de Dios \u0097exclam\u00f3 Marcelo\u0097. Es la voz desde los cielos. Mi coraz\u00f3n responde y acepta todo lo que he o\u00eddo. \u00a1Y yo s\u00e9 que es la verdad eterna! Pero \u00bfc\u00f3mo puedo yo venir a ser poseedor de esta salvaci\u00f3n? Mis ojos parecen haber sido alumbrados y est\u00e1 despejada toda nube. Al fin me conozco. Antes yo cre\u00eda que era un hombre justo y recto. Pero al lado del Santo, de quien he aprendido tanto, yo quedo hundido en el polvo, veo que ante \u00e9l yo soy un criminal, convicto y perdido. \u00bfC\u00f3mo puedo ser salvo?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Cristo Jes\u00fas vino al mundo a buscar y salvar lo que se hab\u00eda perdido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfY c\u00f3mo puedo yo recibirlo?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097La palabra est\u00e1 cercana, aun en tu boca y en tu coraz\u00f3n: es decir, la palabra de fe que nosotros predicamos, que si t\u00fa confesares con tu boca al Se\u00f1or Jes\u00fas, y creyeres en tu coraz\u00f3n que Dios le levant\u00f3 de los muertos, ser\u00e1s salvo. Porque con el coraz\u00f3n se cree para justicia, y con la boca se hace confesi\u00f3n para salvaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfPero no hay nada que yo deba hacer?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Por gracia sois salvos por la fe; y la salvaci\u00f3n no es de vosotros sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se glor\u00ede. La paga del pecado es muerte; m\u00e1s la d\u00e1diva de Dios es vida eterna en Cristo Jes\u00fas, Se\u00f1or nuestro.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Pero, \u00bfno hay sacrificio que yo tenga que ofrecer?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00c9l ha ofrecido un sacrificio por el pecado por siempre, y ahora est\u00e1 sentado a la diestra de Dios, y puede salvar para siempre a todos los que vienen a Dios por \u00e9l, siendo que siempre vive e intercede por ellos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Ah, luego si yo me puedo acercar a \u00e9l, \u00a1ens\u00e9\u00f1ame las palabras, cond\u00faceme ante \u00e9l!<\/P><br \/>\n<P align=justify>En la oscuridad de la helada b\u00f3veda, en la soledad del solemne silencio, Honorio se arrodill\u00f3, y Marcelo se inclin\u00f3 al lado de \u00e9l. El venerable cristiano elev\u00f3 su voz en oraci\u00f3n. Marcelo sinti\u00f3 que su propia alma estaba siendo elevada al cielo en esos momentos, a la presencia misma del Salvador, por la virtud de aquella ferviente oraci\u00f3n de fe viva. Las palabras hac\u00edan eco en su propia alma y esp\u00edritu; y en su profundo abatimiento \u00e9l dej\u00f3 su necesidad en manos de su compa\u00f1ero, para que \u00e9l la presentara de la manera m\u00e1s propia que \u00e9l mismo podr\u00eda hacerlo. Pero finalmente sus propios deseos de orar crecieron. La fe le alcanz\u00f3, y con temor y temblor, empero con fe real, su alma fue fortalecida, hasta que finalmente Honorio termin\u00f3, y su lengua se solt\u00f3 y elev\u00f3 el clamor de su coraz\u00f3n: <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Se\u00f1or, creo, \u00a1ayuda T\u00fa mi incredulidad!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aquel \u00fanico mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, hab\u00eda venido a ser real por la fe; y las palabras de Jes\u00fas: \u00abDe cierto, de cierto os digo: \u00c9l que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendr\u00e1 a condenaci\u00f3n (juicio), m\u00e1s pas\u00f3 de muerte a vida\u0085 Y yo les doy vida eterna (a mis ovejas); y no perecer\u00e1n para siempre, ni nadie las arrebatar\u00e1 de mi mano\u00bb, todas estas palabras fueron cre\u00eddas, recibidas, disfrutadas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las horas transcurrieron. Pero \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda describir acertadamente el progreso del alma que pasa de muerte a vida? Basta con saber que cuando ray\u00f3 el alba arriba en la luz, un d\u00eda glorioso hab\u00eda amanecido en el alma y el esp\u00edritu de Marcelo en las b\u00f3vedas inferiores. Sus anhelos hab\u00edan sido completamente satisfechos; la carga de sus pecados le hab\u00eda sido quitada, y la paz de Dios por Jesucristo le hab\u00eda llenado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El secreto de los cristianos era suyo, y \u00e9l se hab\u00eda convertido voluntariamente en esclavo de Jesucristo. Unido con sus hermanos en Cristo, ahora \u00e9l tambi\u00e9n pod\u00eda cantar:<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al que nos am\u00f3,<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al que nos ha lavado de <\/P><br \/>\n<P align=justify>nuestros pecados<\/P><br \/>\n<P align=justify>En su sangre, <\/P><br \/>\n<P align=justify>A \u00c9l sea gloria y dominio <\/P><br \/>\n<P align=justify>Por los siglos de los siglos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>(Contin\u00faa en la Parte VI: El secreto de los cristianos)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a9 Editorial Portavoz, 1986. Usado con permiso. Tomado del libro: El m\u00e1rtir de las Catacumbas de autor an\u00f3nimo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los Temas de la Vida Cristiana, volumen III, n\u00famero 6. Todos los derechos reservados<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El libro fue reimpreso en varias ocasiones, despu\u00e9s de ser publicado por Editorial Portavoz en 1986, fue concedido a Desarrollo Cristiano Internacional. Si usted desea la historia completa puede adquirir el libro mencionado en su librer\u00eda cristiana o buscar los cap\u00edtulos siguientes en este sitio.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Otros t\u00edtulos de la serie continuada:<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte uno: El Coliseo<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte dos: El campamento pretoriano<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte tres: La V\u00eda Apia <\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte cuatro: Las catacumbas <\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte cinco: El secreto de los cristianos <\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte seis: La gran nube de testigos<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte siete: La confesi\u00f3n de fe<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte ocho: La vida en las catacumbas<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte nueve: La persecuci\u00f3n<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte diez: La captura<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte once: La ofrenda<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte doce: El juicio de Polio<\/P><br \/>\n<P align=justify>Parte trece: La muerte de Polio<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por An\u00f3nimo \u00bfQu\u00e9 puede producir paz en medio del sufrimiento? \u00bfCu\u00e1l es ese poder tan grande para que un hombre enfrentado a una muerte feroz puede cantar? Por fin Marcelo se encuentra cara a cara al secreto que tanto buscaba. Este art\u00edculo es el quinto de la serie continuada basada en el libro El m\u00e1rtir &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-secreto-de-los-cristianos-parte-v-de-el-martir-de-las-catacumbas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl secreto de los cristianos; Parte V de: El m\u00e1rtir de las catacumbas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2808","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2808"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2808\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}