{"id":28160,"date":"2016-05-20T14:29:57","date_gmt":"2016-05-20T19:29:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-librarse-del-habito\/"},"modified":"2016-05-20T14:29:57","modified_gmt":"2016-05-20T19:29:57","slug":"como-librarse-del-habito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-librarse-del-habito\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo librarse del h\u00e1bito"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>C\u00f3mo librarse del h\u00e1bito<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sb\">\u201cCUANDO la encend\u00edamos, nos qued\u00e1bamos viendo todo lo que daban, un programa tras otro \u2014reconoci\u00f3 Claudine\u2014. No\u00a0la apag\u00e1bamos hasta la hora de acostarnos.\u201d Tambi\u00e9n se oyen comentarios como estos: \u201cMe es imposible apartar los ojos del televisor\u201d o \u201cNo\u00a0quisiera ver tanta televisi\u00f3n, pero no\u00a0lo puedo evitar\u201d. \u00bfVe usted demasiada televisi\u00f3n? \u00bfLe preocupa la influencia que tal vez est\u00e9 ejerciendo en su familia? A continuaci\u00f3n se dan algunas sugerencias que pudieran ayudarlo a librarse del h\u00e1bito.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sn\"><strong>1. CALCULE EL TIEMPO. <\/strong>\u201cEl sagaz considera sus pasos\u201d, dice Proverbios 14:15. Es\u00a0sensato que analice hasta qu\u00e9 punto ha llegado a estar atado al h\u00e1bito de ver la televisi\u00f3n por si tiene que hacer alg\u00fan cambio. Durante una semana m\u00e1s o menos, lleve un diario en el que apunte cu\u00e1nto tiempo pasa vi\u00e9ndola. Anote tambi\u00e9n los programas vistos, lo que ha aprendido y cu\u00e1nto ha disfrutado de ellos, aunque lo m\u00e1s importante es que calcule la cantidad de tiempo que ha pasado frente a la pantalla. Tal vez se lleve una sorpresa. El\u00a0solo hecho de saber cu\u00e1ntas horas de su vida dedica a la televisi\u00f3n seguramente lo impulsar\u00e1 a hacer algunos cambios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"sn\"><strong>2. REDUZCA EL TIEMPO. <\/strong>Trate de estar un d\u00eda, una semana o hasta un mes sin ver la televisi\u00f3n. O tal vez prefiera imponerse l\u00edmites en cuanto al tiempo que le dedica cada d\u00eda. Si todos los d\u00edas pasa media hora menos frente al televisor, ganar\u00e1 quince horas al mes. Utilice ese tiempo en actividades provechosas como atender los intereses espirituales, leer un buen libro o pasar ratos con la familia y los amigos. Los estudios indican que las personas que dedican poco tiempo a la televisi\u00f3n la disfrutan m\u00e1s que los que la ven mucho.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"sn\">Una manera de ver menos la televisi\u00f3n es sacando el televisor del dormitorio. Los ni\u00f1os que tienen uno en su cuarto pasan todos los d\u00edas casi una hora y media m\u00e1s frente a la pantalla que los que no\u00a0lo tienen. Adem\u00e1s, cuando hay un televisor en el cuarto de los chicos, los padres no\u00a0saben lo que estos ven. La\u00a0pareja dispondr\u00e1 de m\u00e1s tiempo para ella misma si tambi\u00e9n saca el aparato de su dormitorio. Incluso hay quienes han decidido no\u00a0tener un televisor en casa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"sn\"><strong>3. PLANIFIQUE LO QUE VER\u00c1. <\/strong>Nadie niega que haya muchos programas buenos para ver. Pero en lugar de ir cambiando de canales o de ver cualquier cosa que den en ese momento, elija de antemano lo que le interesa consultando la programaci\u00f3n. Encienda el televisor cuando empiece ese programa y ap\u00e1guelo cuando termine. O, en lugar de verlo a la hora que lo den, gr\u00e1belo para verlo despu\u00e9s. As\u00ed podr\u00e1 disfrutarlo en un momento m\u00e1s conveniente y saltarse los anuncios con la funci\u00f3n de avance r\u00e1pido.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"sn\"><strong>4. SEA SELECTIVO. <\/strong>La\u00a0Biblia predijo que nuestros d\u00edas se caracterizar\u00edan por el hecho de que los hombres ser\u00edan \u201camadores de s\u00ed mismos, amadores del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, desobedientes a los padres, desagradecidos, desleales, sin tener cari\u00f1o natural, no\u00a0dispuestos a ning\u00fan acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien, traicioneros, testarudos, hinchados de orgullo, [y] amadores de placeres m\u00e1s bien que amadores de Dios\u201d. Probablemente usted reconozca que muchos de los personajes televisivos son justo as\u00ed. Por eso aconseja la Biblia: \u201cDe estos ap\u00e1rtate\u201d (2\u00a0Timoteo 3:1-5). Y\u00a0tambi\u00e9n nos advierte: \u201cNo\u00a0se extrav\u00eden. Las malas compa\u00f1\u00edas echan a perder los h\u00e1bitos \u00fatiles\u201d (1\u00a0Corintios 15:33).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"sn\">Ser selectivo requiere fuerza de voluntad. \u00bfLe ha sucedido alguna vez que despu\u00e9s de ver los primeros minutos de una pel\u00edcula y darse cuenta de que no\u00a0es aconsejable, la curiosidad por saber lo que ven\u00eda a continuaci\u00f3n lo movi\u00f3 a verla entera? A muchos s\u00ed. Pero si tiene la fuerza de voluntad para apagar el televisor y ponerse a hacer otra cosa, probablemente descubra que ya no\u00a0le importa lo que\u00a0pasa\u00a0en la pel\u00edcula.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"sb\">Mucho antes de que se inventara la televisi\u00f3n, el salmista escribi\u00f3: \u201cNo\u00a0pondr\u00e9 enfrente de mis ojos ninguna cosa que no\u00a0sirva para nada\u201d (Salmo 101:3). Propong\u00e1monos lo mismo a la hora de elegir lo que vamos a ver. Hay quienes han decidido deshacerse de su televisor, como hizo Claudine. Ella reconoce: \u201cNo\u00a0me hab\u00eda dado cuenta de lo mucho que me hab\u00eda insensibilizado la televisi\u00f3n. Ahora, cuando tengo la oportunidad de ver alg\u00fan programa, me escandalizan cosas que antes no\u00a0me molestaban. Yo cre\u00eda que miraba la televisi\u00f3n con criterio, pero reconozco que no. Y\u00a0debo admitir tambi\u00e9n que cuando me siento a ver buenos programas, los disfruto m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 8]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"sc\">Apunte cu\u00e1nto tiempo pasa viendo la televisi\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 8]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"sc\">En lugar de ver la televisi\u00f3n, participe en actividades m\u00e1s provechosas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"sc\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 9]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"sc\">\u00a1No vacile en apagar el televisor!<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00f3mo librarse del h\u00e1bito \u201cCUANDO la encend\u00edamos, nos qued\u00e1bamos viendo todo lo que daban, un programa tras otro \u2014reconoci\u00f3 Claudine\u2014. No\u00a0la apag\u00e1bamos hasta la hora de acostarnos.\u201d Tambi\u00e9n se oyen comentarios como estos: \u201cMe es imposible apartar los ojos del televisor\u201d o \u201cNo\u00a0quisiera ver tanta televisi\u00f3n, pero no\u00a0lo puedo evitar\u201d. \u00bfVe usted demasiada televisi\u00f3n? \u00bfLe &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-librarse-del-habito\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abC\u00f3mo librarse del h\u00e1bito\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28160","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28160","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28160"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28160\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28160"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28160"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28160"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}