{"id":2825,"date":"2015-12-01T00:55:55","date_gmt":"2015-12-01T05:55:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuestion-de-peso\/"},"modified":"2015-12-01T00:55:55","modified_gmt":"2015-12-01T05:55:55","slug":"cuestion-de-peso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuestion-de-peso\/","title":{"rendered":"Cuesti\u00f3n de peso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Beatriz Buono<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Como mujeremos requerimos de un crecimiento integral, crecimiento que espera de nosotras el Dios que nos cre\u00f3 como seres indivisibles, con cuerpo \u00fanico y completo &#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Melena negra voluminosa, cintura<br \/>\npeque\u00f1a, busto abundante\u0085 Mam\u00e1 creci\u00f3 mirando las<br \/>\npel\u00edculas mexicanas de Mar\u00eda F\u00e9lix y<br \/>\na\u00f1orando su cuerpo. Al comparar sus fotos de los a\u00f1os 50<br \/>\ncon las im\u00e1genes de la actriz que se publican en Internet,<br \/>\nresulta dif\u00edcil distinguir qui\u00e9n es qui\u00e9n. Los<br \/>\npostizos que mam\u00e1 tej\u00eda al crochet para agrandar sus<br \/>\npechos y el cabello largo te\u00f1ido de negro la acercaban al modelo<br \/>\nde belleza que ella idealizaba. <\/p>\n<p>\u00a1Pobre mam\u00e1, vivi\u00f3 a contramano de la moda!<br \/>\nMientras fue delgada envidi\u00f3 las delanteras generosas de sus<br \/>\ncu\u00f1adas italianas y se mat\u00f3 comiendo arroz con leche y<br \/>\naceite de bacalao para engordar. Pero tuvo tanta mala suerte que,<br \/>\ncuando finalmente lo logr\u00f3, las actrices de moda ya no eran<br \/>\nMar\u00eda F\u00e9lix o la \u0091Coca\u0092 Sarli, sino Jane Fonda. <\/p>\n<p>La trampa de los medios<br \/>\nEs verdad, existi\u00f3 una \u00e9poca en la que las mujeres flacas<br \/>\nhac\u00edan lo imposible por llegar a ser m\u00e1s gorditas y<br \/>\natractivas. Las estad\u00edsticas confirman este cambio en los<br \/>\npatrones de belleza: hace veinticinco a\u00f1os la modelo promedio<br \/>\npesaba un ocho por ciento menos que la mujer promedio; hoy pesa<br \/>\nveinticinco por ciento menos y todav\u00eda los medios presionan para<br \/>\nque sea m\u00e1s delgada. <\/p>\n<p>\u00a1Es imposible pasarse la vida compitiendo por una ilusi\u00f3n!<br \/>\nLa autora Joyce Meyer desde su libro Luzca estupenda, si\u00e9ntase<br \/>\nfabulosa nos advierte: \u00ab\u00bfSe parece usted a las modelos que<br \/>\nve en las revistas y carteleras, o a las actrices de la<br \/>\ntelevisi\u00f3n y las pel\u00edculas? Son incre\u00edblemente<br \/>\nhermosas, extremadamente delgadas, y sospechosamente altas. Su cabello,<br \/>\ndentadura y piel son perfectos. Es imposible tratar de competir con<br \/>\neso.\u00bb A menudo, esa clase de belleza se debe a muchas<br \/>\ncirug\u00edas y trucos del oficio: iluminaci\u00f3n, maquillaje y<br \/>\nretoques computarizados, que crean gente aparentemente \u0091perfecta\u0092 pero<br \/>\nsin contacto con la vida real. <\/p>\n<p>Cuerpo de Barbie, cerebro de<br \/>\nmu\u00f1eca<br \/>\nMam\u00e1, aun en sus mejores \u00e9pocas de delgadez, no hubiera<br \/>\nestado a tono con los c\u00e1nones actuales de belleza, tan alejados<br \/>\nde la realidad y de la forma en que Dios nos dise\u00f1\u00f3 al<br \/>\ncrearnos. Estos s\u00f3lo contribuyen a enfermarnos emocional y<br \/>\nf\u00edsicamente. \u00a1\u00bfC\u00f3mo llegar a ser un<br \/>\n\u00abh\u00edbrido\u00bb de brazos fuertes pero no musculosos,<br \/>\npecho grande, vientre plano, caderas escurridas, y piernas largas y<br \/>\nmusculosas?! Si ese es el modelo a imitar para sentirnos bien, no<br \/>\nnecesito ser adivina para asegurar que no lo vamos a lograr. \u00a0<br \/>\nHay estudios que se\u00f1alan que el 90% de las ni\u00f1as<br \/>\nnorteamericanas entre los 3 y los 11 a\u00f1os (probablemente sea<br \/>\nigual en Argentina) tienen una mu\u00f1eca Barbie, que representa una<br \/>\nde las primeras modelos que de tan flacas ya son anor\u00e9xicas.<br \/>\nEsto explica por qu\u00e9 un porcentaje cada vez m\u00e1s elevado<br \/>\nde mujeres sufre alg\u00fan trastorno de alimentaci\u00f3n. <\/p>\n<p>En este momento imagino la sonrisa p\u00edcara de mi familia, que<br \/>\nsabe lo mucho que me gustan los helados y chocolates, quien se<br \/>\npreguntar\u00e1 si escribo sobre este tema para comer sin culpa y sin<br \/>\nfreno. \u00a1Cu\u00e1nto me gustar\u00eda encontrar argumentos<br \/>\npara evitar controlar los dulces y las grasas en la alimentaci\u00f3n<br \/>\ny no tener que caminar ni tomar todos los litros de agua que<br \/>\nrecomiendan los profesionales de la salud! Sin embargo, ese no es el<br \/>\nprop\u00f3sito de este art\u00edculo. <\/p>\n<p>Deseo que distingamos claramente que \u00a1una cosa es amar y cuidar<br \/>\nnuestros cuerpos, y otra muy distinta es mutilarlos o enfermarlos para<br \/>\nfabricar \u0091algo\u0092 que encaje en los c\u00e1nones de belleza impuestos a<br \/>\nfin de esclavizarnos en un consumo sin fin!<\/p>\n<p>Mis amigas: buenos modelos a imitar<br \/>\nEstoy muy agradecida a Dios por las amigas que tengo. Cada d\u00eda<br \/>\nlas observo e intento imitarlas en su anhelo de ser m\u00e1s<br \/>\nparecidas a Jesucristo. C\u00f3mo no reconocer la admiraci\u00f3n<br \/>\nde Lesley ante un plato de frutas frescas; la perseverancia de<br \/>\nMar\u00eda Esther cuando corre carreras de resistencia; la paciencia<br \/>\nde Silvia al saborear cada bocado de su plato; la firmeza de<br \/>\nRosal\u00eda en su lucha contra los alimentos con aceites<br \/>\nhidrogenados; la convicci\u00f3n de Adriana en defensa de la siesta y<br \/>\nde hacer un alto para contemplar la puesta de sol, y la valent\u00eda<br \/>\nde las que se animaron a encarar una nueva carrera universitaria,<br \/>\nmudanzas o proyectos desafiantes. <\/p>\n<p>Si bien ninguna de ellas exhibe una belleza digna de las pasarelas de<br \/>\nGiordano (un popular estilista argentino), puedo asegurar que son<br \/>\npreciosas y tienen sus neuronas y celulitis bien ubicadas. Se niegan a<br \/>\nser esclavas de los medios de comunicaci\u00f3n o de la industria de<br \/>\nla belleza, y se animan a mostrarse tal como son. \u00a1No tienen<br \/>\ncuerpos de Barbie pero, tampoco, cerebros de mu\u00f1eca! <\/p>\n<p>La tapa y el interior: igualmente<br \/>\nimportantes<br \/>\nComo editora s\u00e9 que hay libros con buen contenido que nunca<br \/>\nllegan a las manos del lector porque la tapa y el t\u00edtulo son un<br \/>\nfreno. En el otro extremo est\u00e1n los que tienen tapas y<br \/>\nt\u00edtulos incre\u00edblemente atractivos, pero que desilusionan<br \/>\nal abrirlos porque s\u00f3lo exhiben hojas en blanco, mal impresas o<br \/>\ncon un contenido que no concuerda con el impacto visual.\u00a0 De la<br \/>\nmisma manera, as\u00ed como hay personas que se exceden en el cuidado<br \/>\ndel cuerpo y descuidan su interior, otras se jactan de ser tan<br \/>\nespirituales o intelectuales que desprecian armonizar colores, visitar<br \/>\nla ducha, pasar por la lavander\u00eda o estacionar en la<br \/>\npeluquer\u00eda. <\/p>\n<p>Que no separe el ser humano lo que<br \/>\nuni\u00f3 Dios<br \/>\nEl testimonio de Karina nos da un buen ejemplo de equilibrio. Esta<br \/>\nm\u00e9dica de treinta y pico de a\u00f1os lleg\u00f3 al grupo de<br \/>\nj\u00f3venes de la iglesia sinti\u00e9ndose temerosa de enfrentar<br \/>\nla pr\u00e1ctica profesional, excedida de peso y comi\u00e9ndose<br \/>\nlas u\u00f1as. A fines del 2006, al agradecer a Dios y a las amigas<br \/>\nque la hab\u00edan acompa\u00f1ado, levant\u00f3 sus manos y<br \/>\ndijo: \u00ab\u00a1Por primera vez en mi vida tuve las u\u00f1as del<br \/>\nlargo suficiente como para visitar a una manicura y pint\u00e1rmelas<br \/>\nde blanco nacarado!\u00bb Adem\u00e1s de adelgazar muchos kilos e<br \/>\ninscribirse en un curso de perfeccionamiento profesional, hab\u00eda<br \/>\naceptado un trabajo en una cl\u00ednica. \u00a1Qu\u00e9 liberador<br \/>\nhubiera sido para mam\u00e1 conocer al Dios de Karina! <\/p>\n<p>Este crecimiento integral no es m\u00e1gico ni instant\u00e1neo y,<br \/>\npor lo general, requiere de: acompa\u00f1amiento pastoral, apoyo<br \/>\npsicol\u00f3gico y \/ o m\u00e9dico, contenci\u00f3n de un grupo o<br \/>\ncomunidad, y decisi\u00f3n personal. Sin embargo, es el tipo de<br \/>\ncrecimiento que espera de nosotras el Dios que nos cre\u00f3 como<br \/>\nseres indivisibles, con cuerpo, alma y esp\u00edritu. Por eso,<br \/>\nninguna actriz, ni modelo, ni paradigma de belleza puede hacernos<br \/>\ndividir, mutilar y aborrecer aquello que Dios ha dise\u00f1ado e<br \/>\nintegrado con tanto amor. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>\u00a9Copyright 2008 Apuntes Mujer L\u00edder, todos los derechos reservados.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Beatriz Buono Como mujeremos requerimos de un crecimiento integral, crecimiento que espera de nosotras el Dios que nos cre\u00f3 como seres indivisibles, con cuerpo \u00fanico y completo &#8230; Melena negra voluminosa, cintura peque\u00f1a, busto abundante\u0085 Mam\u00e1 creci\u00f3 mirando las pel\u00edculas mexicanas de Mar\u00eda F\u00e9lix y a\u00f1orando su cuerpo. 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