{"id":28282,"date":"2016-05-20T14:39:37","date_gmt":"2016-05-20T19:39:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-le-dije-adios-al-circo\/"},"modified":"2016-05-20T14:39:37","modified_gmt":"2016-05-20T19:39:37","slug":"por-que-le-dije-adios-al-circo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-le-dije-adios-al-circo\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 le dije adi\u00f3s al circo"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>Por qu\u00e9 le dije adi\u00f3s al circo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sa\">RELATADO POR MARCELO NE\u00cdM<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sb\">NAC\u00cd en la ciudad de Montevideo, capital de Uruguay. Aunque mis padres eran personas temerosas de Dios, no\u00a0pertenec\u00edan a ninguna religi\u00f3n. Mi madre muri\u00f3 en un accidente cuando yo ten\u00eda unos cuatro a\u00f1os, y me cri\u00e9 con parientes que procuraron inculcarme buenos principios. A\u00a0los 20 a\u00f1os decid\u00ed viajar para conocer otros pa\u00edses y otras culturas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"sb\">En Colombia empec\u00e9 a trabajar como ayudante de circo. Ve\u00eda la felicidad que produc\u00eda en los artistas el aplauso del p\u00fablico, y yo deseaba ser uno de ellos. De\u00a0modo que me puse a ensayar un n\u00famero de bicicleta y, utilizando cada vez una m\u00e1s peque\u00f1a, logr\u00e9 hacerlo con una de solo 12\u00a0cent\u00edmetros. Esta era una de las bicicletas m\u00e1s peque\u00f1as del mundo, tanto que cab\u00eda en la palma de mi mano. Empec\u00e9 a disfrutar de cierta popularidad en gran parte de Sudam\u00e9rica. A\u00a0mis 25 a\u00f1os llegu\u00e9 a M\u00e9xico, donde trabaj\u00e9 en varios circos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"ss\"><strong>Un giro radical a mi vida<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"sb\">Me encantaba la vida del circo. Significaba viajar constantemente, hospedarme en los mejores hoteles y comer en restaurantes selectos; pero al mismo tiempo sent\u00eda que llevaba una vida vac\u00eda y sin una esperanza para el futuro. Sin embargo, una tarde mi vida cambi\u00f3. El\u00a0presentador del espect\u00e1culo del circo me regal\u00f3 un libro que le hab\u00edan dado, titulado <em>Apocalipsis&#8230; \u00a1se acerca su magn\u00edfica culminaci\u00f3n!<\/em>* Una vez que termin\u00f3 el espect\u00e1culo, me qued\u00e9 ley\u00e9ndolo hasta altas horas de la madrugada. A\u00a0pesar de que no\u00a0me result\u00f3 f\u00e1cil de entender, me fascin\u00f3 su explicaci\u00f3n acerca de la bestia salvaje de color escarlata y de la ramera (Revelaci\u00f3n [Apocalipsis] 17:3\u201318:8). Entonces, mientras estaba limpiando a fondo una casa rodante que me hab\u00eda comprado, encontr\u00e9 otro libro de los mismos editores, titulado <em>Usted puede vivir para siempre en el para\u00edso en la Tierra.<\/em>* Me result\u00f3 m\u00e1s f\u00e1cil de entender, y al instante me di cuenta de que ten\u00eda que predicar. As\u00ed que comenc\u00e9 de inmediato a hablar de lo que hab\u00eda aprendido a todo el que encontraba.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"sb\">Con el tiempo sent\u00ed la necesidad de buscar a los testigos de Jehov\u00e1. Como el n\u00famero de tel\u00e9fono de la joven que le hab\u00eda dado el libro <em>Apocalipsis <\/em>a mi amigo aparec\u00eda en una de sus p\u00e1ginas, decid\u00ed llamarla. Entonces, su padre me invit\u00f3 a una asamblea de distrito de los testigos de Jehov\u00e1 en Tijuana (M\u00e9xico). Me sorprendi\u00f3 el amor que se mostraban unos a otros, y aquello me convenci\u00f3 de que esa era la religi\u00f3n verdadera. Adondequiera que fuera el circo, yo asist\u00eda a las reuniones de la congregaci\u00f3n y obten\u00eda publicaciones para distribuir de manera informal.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"sb\">Sucedi\u00f3 algo que me convenci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s de que iba por buen camino. Los Testigos me invitaron a la Conmemoraci\u00f3n de la muerte de Cristo y me explicaron lo importante que era para los cristianos estar presentes. Pero precisamente aquella noche se estrenaba el espect\u00e1culo, por lo que pens\u00e9 que me ser\u00eda imposible asistir. Le implor\u00e9 a Jehov\u00e1 su ayuda, y algo sorprendente ocurri\u00f3: dos horas antes de que empezara la funci\u00f3n, hubo un apag\u00f3n. De\u00a0modo que pude estar presente en la Conmemoraci\u00f3n y regresar a tiempo para realizar mi n\u00famero. Sent\u00ed que Jehov\u00e1 hab\u00eda respondido a mi s\u00faplica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"sb\">En cierta ocasi\u00f3n estaba repartiendo tratados mientras hac\u00eda cola en un banco. Un superintendente cristiano me vio y elogi\u00f3 mi celo. Me anim\u00f3 a predicar de manera organizada, bajo la direcci\u00f3n de una congregaci\u00f3n. Con mucho amor me explic\u00f3 que para ello ten\u00eda que hacer algunos cambios en mi vida. Justo cuando me propon\u00eda efectuarlos, me ofrecieron un trabajo muy bien pagado en un circo de Estados Unidos. Ahora mi coraz\u00f3n estaba dividido. Deseaba ir a Estados Unidos, pero, si aceptaba, tem\u00eda desviarme de la senda que hab\u00eda elegido. Era mi primera prueba, y no\u00a0quer\u00eda decepcionar a Jehov\u00e1. Ante la incredulidad de mis compa\u00f1eros, le dije adi\u00f3s al circo, me establec\u00ed en una congregaci\u00f3n, me cort\u00e9 la melena y realic\u00e9 otros cambios en mi vida con el fin de servir a Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"ss\"><strong>Una vida plena de la que no\u00a0me arrepiento<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"sb\">En 1997, poco antes de bautizarme como testigo de Jehov\u00e1, me enfrent\u00e9 a una segunda prueba: otra oportunidad para ir a Estados Unidos, esta vez para actuar en un famoso programa de televisi\u00f3n en Miami con todos los gastos pagados. Pero lo que yo quer\u00eda era bautizarme y cumplir con mi dedicaci\u00f3n a Jehov\u00e1; por lo tanto, para gran sorpresa de los representantes del programa, rechac\u00e9 la oferta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" class=\"sb\">Algunas personas me han preguntado si me arrepiento de haber abandonado la vida circense. Mi respuesta es que jam\u00e1s cambiar\u00eda la amistad y el amor de Jehov\u00e1 por mi vida anterior. Aunque mi nueva carrera como ministro de tiempo completo no\u00a0me prodiga aplausos ni\u00a0fama ni\u00a0fortuna en este mundo, ya no\u00a0siento que mi vida est\u00e9 vac\u00eda. Ahora la llena la maravillosa esperanza de vivir en un para\u00edso en la Tierra y de dar la bienvenida a mi madre cuando vuelva a la vida (Juan 5:28,\u00a029).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"sf\"><strong>[Notas]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p14\">Editado por los testigos de Jehov\u00e1.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"fn2\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p15\">Editado por los testigos de Jehov\u00e1.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por qu\u00e9 le dije adi\u00f3s al circo RELATADO POR MARCELO NE\u00cdM NAC\u00cd en la ciudad de Montevideo, capital de Uruguay. Aunque mis padres eran personas temerosas de Dios, no\u00a0pertenec\u00edan a ninguna religi\u00f3n. Mi madre muri\u00f3 en un accidente cuando yo ten\u00eda unos cuatro a\u00f1os, y me cri\u00e9 con parientes que procuraron inculcarme buenos principios. A\u00a0los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-le-dije-adios-al-circo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPor qu\u00e9 le dije adi\u00f3s al circo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28282","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28282","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28282"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28282\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28282"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28282"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28282"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}