{"id":2830,"date":"2015-12-01T00:56:03","date_gmt":"2015-12-01T05:56:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-orar-a-alguien-que-permite-que-la-gente-sufra\/"},"modified":"2015-12-01T00:56:03","modified_gmt":"2015-12-01T05:56:03","slug":"por-que-orar-a-alguien-que-permite-que-la-gente-sufra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-orar-a-alguien-que-permite-que-la-gente-sufra\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 orar a alguien que permite que la gente sufra?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Guillermo Hunter<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda, quien amaba a Cristo, muri\u00f3 a sus veinte a\u00f1os a causa de un c\u00e1ncer fulminante, justo en el verano en que le ense\u00f1ar\u00eda a nadar a mi hijo. Roberto, con un hermoso llamado al ministerio pastoral, dej\u00f3 de respirar en la camilla del consultorio m\u00e9dico. Entonces. \u00bfpor qu\u00e9 orar a quien, teniendo en su mano todo el poder, permite que el dolor y el sufrimiento nos afecten tanto?\n<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Bueno, \u00bfpor qu\u00e9 orar a quien, teniendo en su mano todo el poder, permite que el dolor y el sufrimiento nos afecten tanto?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mar\u00eda, quien amaba a Cristo, muri\u00f3 a sus veinte a\u00f1os a causa de un c\u00e1ncer fulminante, justo en el verano en que le ense\u00f1ar\u00eda a nadar a mi hijo. Roberto, con un hermoso llamado al ministerio pastoral, dej\u00f3 de respirar en la camilla del consultorio m\u00e9dico. Un d\u00eda estaba tomando notas en su clase de Hermen\u00e9utica; al d\u00eda siguiente hab\u00eda dejado a una viuda y a un ni\u00f1o peque\u00f1o. El joven contador de mi iglesia, Gregorio, bes\u00f3 a su esposa y a su peque\u00f1a hija, tom\u00f3 su portafolios y se dirigi\u00f3 a la estaci\u00f3n de autobuses para hacer una auditor\u00eda en una oficina de otra ciudad. A los veinte minutos el autob\u00fas se desbarrancaba en la autopista y todos mor\u00edan.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Se espera que los pastores egresados del seminario tengan respuestas a tales situaciones traum\u00e1ticas. Pude hablar con Mar\u00eda por cuatro horas despu\u00e9s de la operaci\u00f3n previa a su muerte, pero con la viuda de Roberto s\u00f3lo unos pocos y tensos momentos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0096Mientras preparaba el mensaje para el funeral de Gregorio, la escritura que vino a mi mente fue esta: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 viven los imp\u00edos, y se envejecen, y aun crecen en riquezas? Su descendencia se robustece a su vista, y sus renuevos est\u00e1n delante de sus ojos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Salen sus peque\u00f1uelos como manada, y sus hijos andan saltando. Al son del tamboril y de c\u00edtara saltan, y se regocijan al son de la flauta.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pasan sus d\u00edas en prosperidad, y en paz descienden al Seol. Dicen, pues, a Dios: \u00abAp\u00e1rtate de nosotros, porque no queremos el conocimiento de tus caminos. \u00bfQui\u00e9n es el Todopoderoso, para que le sirvamos? \u00bfY de qu\u00e9 nos aprovechar\u00e1 que oremos a \u00c9l?\u00bb (Job 21.7,8, 11-15).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Todo lo que sent\u00eda que pod\u00eda decirle a Dios era: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9?\u00bb Por su parte, en ese momento, Dios no contest\u00f3 nada, \u0085absolutamente nada.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>EL SILENCIO DE DIOS<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Esta clase de experiencias es parte de lo que los te\u00f3logos llaman \u00abel silencio de Dios\u00bb. Arturo Custance dijo: \u00abEs su aparente indiferencia ante las necesidades de los seres humanos, cuando el horroroso sufrimiento los envuelve. Millones incontables sufren a causa del hambre o de la guerra, la sequ\u00eda u otros desastres, y para quienes no es apropiado decir que se lo merec\u00edan. En tales tiempos, en realidad, los hombres pensantes no se vuelven ateos necesariamente porque encuentren irracional el creer en un mundo espiritual que est\u00e1 por encima o m\u00e1s all\u00e1 de nuestra dolorosa realidad. Sin embargo tienen el sentimiento de que, si Dios es ese Ser que nosotros predicamos que es, entonces \u00c9l no puede permanecer callado. \u00c9l deber\u00eda actuar manifiesta, misericordiosa, salvadora y p\u00fablicamente\u00bb. En otras palabras, el pensamiento es: \u00abSi yo, un ser humano imperfecto e impotente, tengo compasi\u00f3n y har\u00eda cualquier cosa por aliviar este sufrimiento, \u00bfpor qu\u00e9 un Dios perfecto que s\u00ed puede, igual lo permite?\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>El final de estas tres vidas promisorias \u0096las que compart\u00ed al principio\u0096 me desconcertaba. La tragedia de sus muertes, aparentemente sin sentido y prop\u00f3sito, me record\u00f3 lo que Roberto Anderson describi\u00f3 tan emotivamente hace un siglo atr\u00e1s: \u00abLa sociedad, aun en los grandes centros de nuestra moderna civilizaci\u00f3n, es como un barco de esclavos, donde, junto a los sonidos de la m\u00fasica, las risas y la jarana en el sal\u00f3n del juego de los oficiales, se mezclan los quejidos de la inenarrable miseria de la bodega inferior. \u00bfQui\u00e9n puede calcular el dolor, el sufrimiento y la maldad que ocurren en una sola vuelta de la aguja del reloj?\u00bb <\/P><br \/>\n<P align=justify>Desde los antiguos d\u00edas de la Roma pagana hasta ahora y a trav\u00e9s de los siglos de las llamadas persecuciones de los cristianos \u0096los millones de m\u00e1rtires\u0096 lo mejor y m\u00e1s puro de nuestra raza fue devorado por la violencia; los mejores cristianos, los m\u00e1s apetecidos por el enemigo cayeron bajo la injuria y la muerte en formas horrendas. Unos llorando por la ferocidad de las salvajes bestias en la arena, otros a causa de hombres tan inmisericordiosos como esas bestias. Miles perecieron por el odio y la tortura en la Inquisici\u00f3n. La gente de Dios ha muerto, con rostros vueltos al cielo y los corazones elevados en oraci\u00f3n, y el cielo pareci\u00f3 tan duro como el metal. El Dios de sus oraciones tan d\u00e9bil como ellos mismos o tan endurecido como sus perseguidores.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El silencio de un sabio y buen Dios nos hace trizas por dentro.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00bfD\u00d3NDE EST\u00c1 \u00c9L?<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Ning\u00fan cristiano pensante puede evadir el tema del silencio de Dios y de su aparente inactividad cuando se encuentra frente al sufrimiento. Algunos d\u00edas encontramos que es dif\u00edcil orar. El dolor, la angustia y la pesadumbre pueden tornarse tan consumidores que no queda nada por lo cual orar. En algunos momentos, declarar esa verdad incuestionable de que debemos orar a Dios puede hacer peor el problema. Precisamente se supone que \u00abhay que orar\u00bb a ese Dios sabio y bueno. Hay que hacerlo porque el cristiano no es un ateo. Pero\u0085 \u00bfpor qu\u00e9 el dolor y el sufrimiento existen? Y en el dolor, \u00bfc\u00f3mo respondo a Dios en oraci\u00f3n?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Alguna vez, la vida fue buena\u0085, siempre. Pero las criaturas de Dios, tanto angelicales como humanas, fueron creadas con la habilidad y la libertad de gozarse y glorificar a Dios, o de rebelarse y pecar en su contra. Satan\u00e1s y sus demonios eligieron la rebeld\u00eda. As\u00ed tambi\u00e9n, como lo muestra la historia b\u00edblica y la secular, hicieron el hombre y la mujer. El resultado de esta rebeli\u00f3n ha sido dolor y sufrimiento.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El dolor y el sufrimiento existen en nuestro mundo porque seres como nosotros existimos. La capacidad de amar acarrea con ella la capacidad de herir. Y la capacidad de glorificar a Dios acarrea la de pecar. Nuestra posibilidad de libertad hace posible la agon\u00eda, la tiran\u00eda y la opresi\u00f3n. Somos los hijos de Ad\u00e1n y Eva y debemos vivir en un mundo devastado por el pecado y la maldad. La especulaci\u00f3n sobre c\u00f3mo ser\u00eda la vida si no pudi\u00e9ramos pecar \u0096como la mayor\u00eda de las especulaciones teol\u00f3gicas\u0096 no nos ayuda de ninguna manera a enfrentar la vida.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00bfTODO REDUNDA EN BIEN?<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Algunos cristianos creen que Dios siempre transforma lo malo en bueno. Alvera Mickelsen luch\u00f3 con esta pregunta, relacion\u00e1ndola con la muerte de Juan el Bautista: \u00abNo hay ninguna clave para explicar por qu\u00e9 Dios permiti\u00f3 que Juan fuera decapitado en una est\u00fapida muestra de poder por parte de Herodes. Tanto como sabemos, Jes\u00fas no explic\u00f3 a sus disc\u00edpulos que algo bueno resultar\u00eda de ello, ni los inst\u00f3 a \u00abalabar al Se\u00f1or\u00bb por esa tragedia. \u00c9l s\u00f3lo fue a estar a solas, a llorar la muerte de Juan\u0085\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Asumir que Dios permite que ocurran las cosas malas, y que as\u00ed podremos experimentar grandes bondades, es negar la realidad del pecado y de la naturaleza pecaminosa. Cristo dio su vida para liberarnos del \u00faltimo castigo del pecado y de la maldad moral. Cuando decimos que lo bueno siempre ser\u00e1 el \u00faltimo resultado de cualquier \u00abmal\u00bb que suceda, estamos afirmando que la maldad moral no existe, as\u00ed aparece a nuestras mentes mortales.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando un ni\u00f1o inocente (o Juan el Bautista) es asesinado, eso es maldad. S\u00ed, Dios puede, y a menudo lo hace, traer buenos resultados \u0096conversiones, reconciliaci\u00f3n en la familia y otros\u0096 de eventos tan terribles. Pero ning\u00fan padre va a permitir que su hijo sea asesinado cruelmente de modo que esas \u00abbuenas cosas\u00bb puedan ocurrir. Las personas que enfrentaron tr\u00e1gicas p\u00e9rdidas no son confortadas cuando los bien intencionados amigos les dicen que \u00abalg\u00fan d\u00eda entender\u00e1s las razones de Dios\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El hecho es que Dios no transforma lo malo en bueno. Lo malo permanece malo, no importa cu\u00e1nto Dios pueda eventualmente revelar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Romanos 8.28 no dice que Dios har\u00e1 todas las cosas buenas; lo que dice es que \u00aba los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien\u00bb. El confiar en el amor, la presencia y providencia de Dios no significa que neguemos la objetiva realidad de la maldad, o que digamos que el dolor realmente no hiere. Jes\u00fas se deleit\u00f3 con la voluntad de Dios, pero no se deleit\u00f3 en ir a la cruz. El texto dice que Jes\u00fas, \u00abpor el gozo puesto delante de \u00e9l, sufri\u00f3 en la cruz\u00bb (He. 12.2). Cualquier ni\u00f1o bien criado de cinco a\u00f1os sabe que debe sufrir las espinacas, los nabos y el bistec de h\u00edgado. Las tartas de frutilla, el helado de chocolate y otras cosas ricas no se sufren, ellas dan gozo. Conociendo el plan de salvaci\u00f3n como Hijo eterno de Dios, Jes\u00fas vio gozo despu\u00e9s puesto delante de \u00c9l, pero como hombre no le agrad\u00f3 la perspectiva o la eventual realidad de la cruz.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hay demasiada agon\u00eda en Getseman\u00ed para creer que el Salvador estaba \u00abalabando al Padre\u00bb en el Monte de los Olivos. Lucas 22.24 dice que estaba en angustia y sudaba profusamente. Hebreos 5.7 dice que llor\u00f3. Pidi\u00f3 ayuda de los amigos que le fallaron (Mr. 14.32) y necesit\u00f3 la ayuda de un \u00e1ngel para poder continuar (Lc. 22.43). Si nuestro Se\u00f1or y Maestro pudo estar profundamente angustiado y afligido ante el pecado y la maldad, si \u00c9l pudo decir: \u00abMi alma est\u00e1 muy triste, hasta la muerte\u00bb (Mr. 14.34), si \u00c9l pudo llorar, \u0085entonces, \u00bfpor qu\u00e9 nosotros no?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si Cristo retrocediera aborreciendo el sufrimiento personal y por un artificio de manos nosotros concluy\u00e9ramos en que es \u00abespiritual\u00bb poner una cara feliz y mentirnos uno al otro diciendo: \u00abAlg\u00fan d\u00eda comprenderemos\u0085 estas cosas siempre son para bien\u00bb, las promesas como: \u00abAhora conozco en parte; pero entonces conocer\u00e9 como fui conocido\u00bb (1 Co. 13.12) \u00bfsignifican que los cristianos seremos omniscientes? Ciertamente no, porque Jes\u00fas era tan divino como humano; \u00c9l entendi\u00f3 el prop\u00f3sito de su sufrimiento. Pero aquellos que somos s\u00f3lo humanos debemos experimentar el dolor, la herida y el sufrimiento (aun vicariamente cuando otros est\u00e1n en angustia) sin cierto conocimiento sobre el prop\u00f3sito de Dios en causarlo o permitirlo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es, sin embargo, razonable \u0096seg\u00fan lo revelado sobre la naturaleza de Dios en las Escrituras\u0096 asumir que Dios no permite o causa el sufrimiento en la vida de un creyente como un fin en s\u00ed mismo. Y a pesar de nuestro interno sentimiento de que \u00abnosotros\u00bb \u0096o \u00abellos\u00bb\u0096 no lo merecemos, debemos estar abiertos a la posibilidad de que Dios intente que nosotros respondamos al sufrimiento con preguntas sobre nuestra santidad y justicia, m\u00e1s que con preguntas sobre las suyas. En su libro Ali\u00e9ntame: palabras consoladoras para corazones cargados, Charles Swindoll dice: \u00abLas crisis aplastan. Y al hacerlo nos refinan y purifican. Hoy puedes estar desanimado porque parecen no ceder. Estuve al lado de muchos que agonizaban, ministr\u00e9 a muchos de los quebrados y peleadores que creen que el aplastamiento es un fin en s\u00ed. Desafortunadamente, generalmente esto trae la tremenda borrasca de aflicci\u00f3n para ablandar y penetrar duros corazones. Aun cuando tales borrascas parezcan injustas\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Swindoll cita las palabras de Alexandr Solzhenitsyn sobre su propio sufrimiento: \u00abS\u00f3lo fue cuando estuve all\u00ed sobre la podrida paja de la prisi\u00f3n que sent\u00ed dentro de m\u00ed la emoci\u00f3n de lo bueno. Gradualmente descubr\u00ed que la l\u00ednea entre lo bueno y lo malo hab\u00eda desaparecido, no a trav\u00e9s de naciones, ni entre clases, ni partidos pol\u00edticos, sino a trav\u00e9s de todos los corazones humanos. Entonces, te bendigo, prisi\u00f3n, por haber estado en mi vida\u00bb.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00bfQU\u00c9 ORAMOS, ENTONCES?<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>No creo que nosotros, los cristianos, podamos orar efectivamente por nosotros mismos o por otros que sufren mientras que no seamos honestos. A causa de nuestra humanidad, mucho del sufrimiento humano \u0096si no todo\u0096 parece sin sentido. Nuestras conjeturas sobre por qu\u00e9 la gente sufre oscurece el hecho de que nosotros simplemente no sabemos por qu\u00e9. Parece aliviarnos algo el suponer que Dios est\u00e1 o har\u00e1 algo bueno en esas circunstancias, pero la verdad es que nosotros, como Job, generalmente no sabemos lo que va a pasar. Lo que s\u00ed sabemos es que duele.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Lo que debemos dejar de hacer es de tratar de ser Dios, quien puede entender las cosas, y admitir que somos criaturas que lloran. No hay victoria en ese pagano estoicismo que dice: \u00abSonr\u00ede aunque duela, recuerda tu testimonio\u00bb. Tales actitudes son victorias para la decepci\u00f3n y una esquizofrenia espiritual. La Mujer Maravilla y Superman existen s\u00f3lo en la fantas\u00eda, y los cristianos que creen que deben agradecer a Dios por lo que duele son masoquistas que hacen de Dios un s\u00e1dico. Lea usted los Salmos nuevamente. Note cu\u00e1n honesto es David cuando ora admitiendo su angustia, su pesar y tristeza, esa profunda aflicci\u00f3n (Sal. 31.7,9-10). No necesitamos pretender gozarnos en el dolor y la angustia para ser m\u00e1s fieles y orar efectivamente. <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>SED DE INDEPENDENCIA<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El deseo de ser victoriosos en la adversidad puede crear divisiones entre los cristianos. Muchos de nosotros deseamos ser lo suficientemente victoriosos para no necesitar de la ayuda y el sost\u00e9n de otros. No que no deseemos orar y ayudar a otros; todo cristiano victorioso lo hace. Sin embargo nos sentimos mal al encontrarnos en la posici\u00f3n de tener que depender de otros y de su intercesi\u00f3n. Parte de la raz\u00f3n de por qu\u00e9 encontramos duro ayudar a alguien en agon\u00eda es que no podemos pensar en que nos puede suceder a nosotros. Y nuestro deseo de ser independientes, omniscientes y de no necesitar a nadie, es amenazador. El dolor y el sufrimiento nos traen a la realidad de que somos criaturas y dependientes. Necesitamos a otros. Es el pecado, la vanidad y el ego\u00edsmo \u0096y no principios de la vida victoriosa\u0096 los que nos han convencido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los verdaderos cristianos victoriosos son aquellos que admiten su humanidad, lo mismo que el sentimiento de aparente indiferencia de Dios en su silencio cuando sufrimos. Ellos se someten a otros y a su Creador con l\u00e1grimas en sus rostros. Tales cristianos pueden orar como Jes\u00fas: \u00abNo como yo lo deseo, sino como t\u00fa lo deseas\u00bb. Jes\u00fas fue escuchado, se nos dice en Hebreos 5.7, a causa de su \u00abtemor reverente\u00bb. No fue escuchado porque silb\u00f3 en la oscuridad o sonri\u00f3 en medio de la angustia. Las palabras de Jes\u00fas mostraron su incondicional verdad en medio del temor y el dolor. <\/P><br \/>\n<P align=justify>En sus Salmos de mi vida, Jos\u00e9 Bayly escribi\u00f3 la oraci\u00f3n:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Lloro l\u00e1grimas a ti, Se\u00f1or; <\/P><br \/>\n<P align=justify>l\u00e1grimas porque no puedo hablar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las palabras se perdieron<\/P><br \/>\n<P align=justify>entre mis temores, penas,<\/P><br \/>\n<P align=justify>heridas, p\u00e9rdidas, dolores;<\/P><br \/>\n<P align=justify>pero l\u00e1grimas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>T\u00fa comprendes<\/P><br \/>\n<P align=justify>mi oraci\u00f3n sin palabras.<\/P><br \/>\n<P align=justify>T\u00fa escuchas, Se\u00f1or.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Seca mis l\u00e1grimas; <\/P><br \/>\n<P align=justify>no un d\u00eda lejano<\/P><br \/>\n<P align=justify>sino ahora, aqu\u00ed.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Cuando dejamos de fingir a nosotros mismos, a otros y al Se\u00f1or, esta es la clase de oraci\u00f3n que sale de nuestro coraz\u00f3n afligido.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00c9L EST\u00c1 EN NUESTRO DOLOR<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Comencemos a reconstruir nuestra vida de oraci\u00f3n durante y despu\u00e9s del sufrimiento, dejando ir los por qu\u00e9. Debemos preguntar, en su lugar \u0096como lo hizo Philip Yancey\u0096 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios cuando duele? La respuesta a esta pregunta es cierta: \u00c9l est\u00e1 en la cruz, tomando el dolor de Cristo, su agon\u00eda y su terror, junto con el de todos los sufrientes del universo. \u00abDios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo\u00bb (2 Co. 5.19). \u00ab\u00c9l es la propiciaci\u00f3n por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino tambi\u00e9n por los de todo el mundo\u00bb (1 Jn. 2.2). <\/P><br \/>\n<P align=justify>Como dice Hugo Silvester: <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abDios ha \u0091asegurado\u0092 y cargado en \u00c9l el incalculable sufrimiento de todo el universo. La visi\u00f3n de que \u00c9l se encuentra sencillamente sentado sobre la tierra \u0091arreglando\u0092 cosas, mirando con inter\u00e9s el sufrimiento de sus criaturas, midiendo ese sufrimiento con delicados y c\u00f3smicos galvan\u00f3metros y compar\u00e1ndolo con sensibles lecturas de lo bueno\u0085 es ciertamente repugnante. Pero yo no encuentro esta imagen de Dios en la Biblia\u0085 Una cosa me parece evidente: que cada part\u00edcula de sufrimiento le pertenece como sujeto. \u00c9l asegur\u00f3 el costo total. Siempre que un conejo es perseguido, que una viuda llora, o que un hombre act\u00faa como bestia, Dios est\u00e1 all\u00ed sosteniendo\u0085 Dios se \u0091responsabiliza\u0092 por todo sufrimiento porque \u00c9l es el Creador. Como Redentor \u00c9l ha llevado esa responsabilidad\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Puede no parecer obvio que Cristo en la cruz introdujo el sufrimiento de los no creyentes y de los animales, pero lo que parece inequ\u00edvoco es que Dios directamente se identific\u00f3 con el sufrimiento de los cristianos. Cristo mismo pregunt\u00f3 al violento Saulo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me persigues? (Hch. 9.4). Y podemos deducir la misma implicancia de Mateo donde Jes\u00fas dice: \u00aben cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed lo hicisteis\u00bb (25.40). Dios no nos mira desde un cielo sin dolor, donde todo es alegr\u00eda y gozo. Jes\u00fas es un hombre de dolores, que conoce el sufrimiento. Nuestra pregunta \u00bfC\u00f3mo puedo orar a Dios quien permite que la gente sufra? Debe ser cambiada. La real pregunta es, \u00bfPuedo orar a un Dios que muri\u00f3 por la gente que sufr\u00eda? As\u00ed la respuesta ser\u00e1 distinta.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En Cristo Dios sufri\u00f3 solo; total y completamente solo. Y lo hizo para que t\u00fa y yo nunca tengamos que sufrir solos. \u00abNo te desamparar\u00e9, ni te dejar\u00e9\u00bb (Heb. 13.5). Porque \u00c9l se hizo como nosotros con respecto al sufrimiento, es capaz de simpatizar y aun empatizar con nuestra debilidad y de proveer misericordia y gracia para ayudarnos en tiempo de necesidad (Heb. 2.14-18; 4.14-16). Su inter\u00e9s por nosotros no se mide por cu\u00e1nto debe ser reducido nuestro dolor \u00absi realmente le interesara\u00bb. Su simpat\u00eda es mejor evaluada a la luz de cu\u00e1nta agon\u00eda \u00c9l sufre a nuestro favor, y no s\u00f3lo en la cruz sino tambi\u00e9n en nuestro mismo dolor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando la creaci\u00f3n gime en frustraci\u00f3n por la maldad (Ro. 8.19-22), cuando nosotros gemimos por dolor f\u00edsico y emocional (2 Co. 5.2,4) y estamos paralizados sin palabras por nuestra incapacidad de comprender (Ro. 8.26), Dios escucha (Ex. 2.24; Jue. 2.18; Sal. 5.1). A trav\u00e9s de su Esp\u00edritu que mora en nosotros \u00c9l gime tambi\u00e9n (Ro. 8.26). No permanece a una distancia c\u00f3moda diciendo: \u00abTe lo dije; deber\u00edas haberme escuchado\u00bb. Como cuerpo de Cristo, los cristianos saben que \u00absi un miembro padece, todos los miembros se duelen con \u00e9l\u00bb (1 Co. 12.26). \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s lo har\u00e1 el Principal miembro del Cuerpo? Desde que estamos unidos con Cristo y porque Cristo es Dios, entonces, cuando sufro, Dios mismo sufre.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A trav\u00e9s de Cristo, el Esp\u00edritu y los hermanos en la fe, Dios provee paciencia y aliento cuando sufrimos. No hay absolutamente dudas sobre que \u00c9l provey\u00f3 completa victoria sobre la maldad, el pecado y la muerte, la que experimentaremos en el futuro. En Jes\u00fas, Dios nos ha dado las bases para una esperanza realista\u0085 aun cuando duele. Esto es lo que le hizo posible a Pablo decir: \u00abnos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no s\u00f3lo esto, sino que tambi\u00e9n nos gloriamos en las tribulaciones\u00bb (Ro. 5.2). La esperanza significa que la cruz no es s\u00f3lo una declaraci\u00f3n sobre ayuda y aliento en el presente; es tambi\u00e9n, como Pablo lo dice en 1 Corintios 15.57, una herm\u00e9tica garant\u00eda de futura victoria sobre la maldad, el pecado y el dolor. A causa de la cruz, se acerca el d\u00eda cuando la maldad ser\u00e1 respondida con la justicia; todo pecado no perdonado a trav\u00e9s de Cristo ser\u00e1 castigado. El d\u00eda viene cuando se cumpla que: \u00abHe aqu\u00ed el tabern\u00e1culo de Dios con los hombres, y \u00c9l morar\u00e1 con ellos; y ellos ser\u00e1n su pueblo, y Dios mismo estar\u00e1 con ellos como su Dios. Enjugar\u00e1 Dios toda l\u00e1grima de los ojos de ellos; y ya no habr\u00e1 muerte, ni habr\u00e1 m\u00e1s llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aqu\u00ed yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: \u0091Escribe porque estas palabras son fieles y verdaderas\u0092\u00bb (Ap. 21.3-5).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esta certeza final es lo que nos hace desear el orar a Dios quien permite que muchos sufran.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a9 Intervarsity Christian Fellowship, 1986. Usado con permiso<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los Temas de Apuntes Pastorales, volumen 2, n\u00famero 1. Todos los derechos reservados<\/P><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Guillermo Hunter Mar\u00eda, quien amaba a Cristo, muri\u00f3 a sus veinte a\u00f1os a causa de un c\u00e1ncer fulminante, justo en el verano en que le ense\u00f1ar\u00eda a nadar a mi hijo. Roberto, con un hermoso llamado al ministerio pastoral, dej\u00f3 de respirar en la camilla del consultorio m\u00e9dico. 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