{"id":28328,"date":"2016-05-20T14:42:07","date_gmt":"2016-05-20T19:42:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pronto-acabaran-las-catastrofes\/"},"modified":"2016-05-20T14:42:07","modified_gmt":"2016-05-20T19:42:07","slug":"pronto-acabaran-las-catastrofes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pronto-acabaran-las-catastrofes\/","title":{"rendered":"Pronto acabar\u00e1n las cat\u00e1strofes"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" class=\"st\"><strong>Pronto acabar\u00e1n las cat\u00e1strofes<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" class=\"sb\">JES\u00daS predijo que los terremotos, las guerras, las hambres y las enfermedades \u2014entre otras cosas\u2014 caracterizar\u00edan a \u201cla conclusi\u00f3n del sistema de cosas\u201d en que vivimos (Mateo 24:3, 7,\u00a08; Lucas 21:7, 10,\u00a011). Por supuesto, estos fen\u00f3menos no\u00a0son obra de Dios, de modo que ni\u00a0Jes\u00fas ni\u00a0su Padre, Jehov\u00e1 Dios, son culpables.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" class=\"sb\">Ahora bien, lo que s\u00ed ser\u00e1 obra de Dios es lo que estos acontecimientos presagian, a saber: la venida del Reino de Dios \u2014un gobierno celestial en manos de Jesucristo\u2014 y la destrucci\u00f3n de todo aquel que rechace la soberan\u00eda de Jehov\u00e1 (Daniel 2:44; 7:13,\u00a014). A\u00a0partir de entonces, la Tierra se convertir\u00e1 en un remanso de paz, donde nadie temer\u00e1 a las cat\u00e1strofes naturales. Se\u00a0cumplir\u00e1 en toda su extensi\u00f3n la promesa divina: \u201cMi pueblo tiene que morar en un lugar de habitaci\u00f3n pac\u00edfico y en residencias de plena confianza y en lugares de descanso sosegados\u201d (Isa\u00edas 32:18).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" class=\"ss\"><strong>Escuche a Dios y viva<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" class=\"sb\">Como se expuso en el art\u00edculo anterior de esta serie, prestar atenci\u00f3n a las advertencias puede salvar vidas, algo que es m\u00e1s aplicable a\u00fan a las advertencias divinas recogidas en la Biblia. \u201cEn cuanto al que me escucha \u2014garantiza Dios\u2014, \u00e9l residir\u00e1 en seguridad y estar\u00e1 libre del disturbio que se debe al pavor de la calamidad.\u201d (Proverbios 1:33.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" class=\"sb\">Los testigos de Jehov\u00e1 se esfuerzan por escuchar a Dios leyendo de continuo su Palabra inspirada y aplicando sus ense\u00f1anzas. Y\u00a0le invitan a usted a hacer lo mismo, pues los que obedecen a Jehov\u00e1 no\u00a0tienen por qu\u00e9 temer al futuro ni\u00a0a la calamidad que les sobrevendr\u00e1 a los malvados. Al\u00a0contrario, pueden confiar en que obtendr\u00e1n la vida eterna en el Para\u00edso en la Tierra, donde \u201challar\u00e1n su deleite exquisito en la abundancia de paz\u201d (Salmo 37:10,\u00a011).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" class=\"se\"><strong>[Recuadro de la p\u00e1gina 8]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" class=\"sc\"><strong>CONSUELO PARA LOS DOLIENTES<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" class=\"sc\">  \u00bfHa perdido a alg\u00fan ser querido en la muerte,\u00a0tal vez en una cat\u00e1strofe natural o en otra tragedia? Hace casi dos mil a\u00f1os, L\u00e1zaro, amigo \u00edntimo de Jes\u00fas, muri\u00f3 prematuramente. Al\u00a0enterarse, Jes\u00fas fue a Betania, donde viv\u00eda su amigo, y lo despert\u00f3 del \u201csue\u00f1o\u201d de la muerte (Juan 11:1-44).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" class=\"sc\">  Jes\u00fas realiz\u00f3 este milagro no\u00a0solo porque amaba a L\u00e1zaro y a su familia, sino tambi\u00e9n para a\u00f1adir peso a su promesa de resucitar durante su reinado a \u201ctodos los que est\u00e1n en las tumbas conmemorativas\u201d (Juan 5:28,\u00a029). S\u00ed, en el Para\u00edso venidero, Jes\u00fas contrarrestar\u00e1 todo el da\u00f1o causado desde la rebeli\u00f3n del Ed\u00e9n (1\u00a0Juan 3:8).*<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" class=\"sc\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p12\">En el folleto <em>Cuando muere un ser querido, <\/em>editado por los testigos de Jehov\u00e1, hallar\u00e1 consejos basados en la Biblia para superar la muerte de un ser amado, as\u00ed como un an\u00e1lisis m\u00e1s detallado de la promesa de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 9]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" class=\"sc\"><strong>UN TERREMOTO CAMBI\u00d3 EL RUMBO DE MI VIDA<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" class=\"sc\">  En 1971 era una madre joven que aspiraba a ser soprano de \u00f3pera. Hab\u00eda dejado mi ciudad natal, Winnipeg (Manitoba, Canad\u00e1), en\u00a01957 para vivir cerca de Hollywood (California, EE.UU.), con la idea de materializar mi sue\u00f1o: dedicarme a la m\u00fasica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" class=\"sc\">  Mi madre, que era testigo de Jehov\u00e1, hab\u00eda venido a verme desde Canad\u00e1 los \u00faltimos nueve veranos. Aprovechaba aquellas visitas para hablarme de la Biblia, convencida de que conten\u00eda los mejores consejos para ser feliz y para tener una buena familia. Yo quer\u00eda a mi madre y la escuchaba con respeto; pero cuando se iba, echaba a la basura las publicaciones que me hab\u00eda dado, segura de que mi vida estaba bien encaminada.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" class=\"sc\">  Un martes de febrero de\u00a01971 me despert\u00f3 de madrugada un terremoto de 6,6 grados de magnitud. El\u00a0ruido fue ensordecedor, y el temblor, tremendo. Aterrorizada, corr\u00ed a la habitaci\u00f3n de mi hijo, pero me tranquilic\u00e9 al verlo bien en su cuna. Cuando se detuvieron las sacudidas, el suelo estaba cubierto de cristales rotos y de objetos que hab\u00edan ca\u00eddo de los armarios, y el agua de la piscina se hab\u00eda derramado por el patio. Aunque todos est\u00e1bamos bien, no\u00a0pude volver a conciliar el sue\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" class=\"sc\">  Mi madre me hab\u00eda hablado de \u201clos \u00faltimos d\u00edas\u201d y de un rasgo caracter\u00edstico: los \u201cgrandes terremotos\u201d (2\u00a0Timoteo 3:1; Lucas 21:7-11). Aquel verano volvi\u00f3 a visitarme, pero esta vez no\u00a0trajo publicaciones b\u00edblicas. Como me hab\u00eda predicado por nueve a\u00f1os sin lograr nada, dio por sentado que no\u00a0ten\u00eda ning\u00fan inter\u00e9s. \u00a1Qu\u00e9 equivocada estaba! Desde que lleg\u00f3, la acos\u00e9 con preguntas. De\u00a0golpe, el canto y la fama hab\u00edan perdido mucha de su importancia para m\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" class=\"sc\">  Esa misma semana acompa\u00f1\u00e9 a mi madre a las reuniones cristianas en el Sal\u00f3n del Reino y desde entonces, rara vez me he perdido una. Ella se encarg\u00f3 de que recibiera un curso b\u00edblico a domicilio, y me bautic\u00e9 en\u00a01973. Actualmente dedico unas setenta horas al mes a proclamar las buenas nuevas del Reino de Dios (Mateo 24:14). En\u00a0efecto, en vez de demoler mi fe en Dios, un terremoto me ayud\u00f3 a edificarla.<em>\u2014Relatado por Colleen Esparza.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pronto acabar\u00e1n las cat\u00e1strofes JES\u00daS predijo que los terremotos, las guerras, las hambres y las enfermedades \u2014entre otras cosas\u2014 caracterizar\u00edan a \u201cla conclusi\u00f3n del sistema de cosas\u201d en que vivimos (Mateo 24:3, 7,\u00a08; Lucas 21:7, 10,\u00a011). Por supuesto, estos fen\u00f3menos no\u00a0son obra de Dios, de modo que ni\u00a0Jes\u00fas ni\u00a0su Padre, Jehov\u00e1 Dios, son culpables. 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